viernes, 8 de febrero de 2019

¡Panhispanismo los cojones!


Una noticia sin firma, publicada en el diario Clarín, del 10 de enero pasado, da cuenta de una medida tomada por la plataforma Netflix para la proyección de la película Roma en España, y rápidamente abandonada, dado el rechazo de la comunidad internacional. “En la versión del sitio de streaming –dice la bajada–, la película hablada en español de México se veía en su versión adaptada al español de España. Eso había enojado a su director, que considera ‘innecesaria y ofensiva’ la transcripción”. No es la primera vez que esto ocurre en la historia. Por caso, cuando Ken Loach estrenó su película Riff Raff, hablada en inglés por obreros de la construcción, con múltiples acentos procedentes de distintos grupos étnicos, en los Estados Unidos se proyectó subtitulada “al inglés”.  

Netflix cambia los subtítulos 
de Roma en su plataforma

Netflix ya cambió los subtítulos en español para la película Roma, de Alfonso Cuarón, tras la polémica surgida por la diferencia entre las partes habladas con expresiones del español de México y los rótulos "adaptados" al español de España, una cuestión que había enojado al propio director, que consideraba "muy ofensiva para el público" esta transcripción. "El color, la empatía funciona sin los subtítulos. Me parece muy, muy ridículo. A mi me encanta ver, como mexicano, el cine de Almodóvar y yo no necesito subtítulos al mexicano para entender a Almodóvar", había dicho Cuarón.

Ahora, sin embargo, los usuarios de la plataforma que accedan a la película desde este jueves podrán ver la correspondencia entre las partes habladas por los actores y los subtítulos. La película también incluye subtítulos para las conversaciones en mixteco, una lengua indígena.

Otra de las críticas que habían abonado la polémica provino del académico de la RAE Pedro Álvarez de Miranda, quien consideraba "sorprendentes e innecesarios" los subtítulos en español para los cines de Madrid, que además suponían "una pérdida de tiempo y dinero" para los responsables de la distribución de la película. 

"No se trata tampoco de poner el grito en el cielo en estos casos, porque no es para tanto, pero sí que alguien tendría que decir a los distribuidores que en cierto modo están perdiendo el tiempo y el dinero subtitulando una cosa que ya estamos entendiendo y que podría ser chocante fuera de España, en otros países hispanohablantes", señalaba en declaraciones recientes Álvarez de Miranda. "Simplemente recordar que no es necesario, nunca lo ha sido, y desde luego la asociación de academias insistimos en que es un gran beneficio mutuo la unidad de la lengua española, por encima de la diversidad".

Finalmente, el asunto se resolvió en favor de la voluntad de Cuarón y quienes habían apoyado su postura. Y sienta un precedente a futuro: no hace falta traducir el castellano -aun con los localismos propios de una región o país- a otra forma del castellano.  

Roma recibió el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia en 2018 y es la aspirante mexicana a los Óscar en la categoría de mejor película en lengua extranjera. El domingo pasado logró dos Globos de Oro como mejor película de lengua extranjera y por mejor dirección.


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