martes, 24 de noviembre de 2020

Wylie sigue calumniando a Pre-Textos y, de ese modo, muestra su técnica: embarrar la cancha


Ferrán Bono publicó la siguiente entrevista en el diario El País, de Madrid, el pasado 22 de noviembre. Según la bajada: “El Chacal rechaza haber roto la lealtad con Pre-Textos, sello español que ha editado siete de los 11 libros de la poeta antes del Nobel. ‘Ha habido promesas incumplidas’, dice el agente”. 

“Llevamos tiempo buscando un nuevo hogar para Louise Glück” 

Andrew Wylie (foto), el agente más importante del ámbito literario internacional, sale al paso de la polémica generada por la no renovación a la editorial española Pre-Textos de los derechos de traducción y publicación en castellano de la nueva premio Nobel de Literatura, Louise Glück. Con esa decisión, el agente al que se conoce como El Chacal en el mundo literario por su manera de negociar rompe con la lealtad demostrada por el sello valenciano, que ha publicado siete de los libros de la autora a lo largo de 14 años antes de que ganara el galardón, cuando era prácticamente una desconocida fuera de EE UU. Wylie asegura en una entrevista por correo electrónico con EL PAÍS que “lamentablemente, Pre-Textos no ha sido fiel a “Su primer ningún acuerdo contrato por la obra de Louise Glück expiró en 2015 y no pagaron el anticipo pactado para la firma del segundo. Por supuesto, les hemos escrito repetidamente, durante un período de años, más recientemente esta primavera, invitándolos a reparar esta situación, pero dejaron nuestros mensajes sin respuesta. Cuando publicaron Meadowlands [Praderas] en 2017 y A Village Life [Una vida de pueblo] en 2020, no solo fue sin pago sino sin ningún tipo de consulta sobre la traducción o la portada. Ni siquiera enviaron a Louise Glück una copia de sus propios libros”, señala el agente de escritores como Jorge Luis Borges, Vladimir Nabokov, Roberto Bolaño o Emmanuel Carrère. 

Pre-Textos, una pequeña editorial independiente, se ha granjeado la simpatía y solidaridad de parte de los lectores y de los profesionales del sector por la decisión de la agencia de no renovar los derechos de traducción y publicación en castellano (para España y Latinoamérica). El sello no había dejado de apostar por la poeta de 78 años a pesar de no amortizar el coste de la publicación de sus libros, debido a su escasa venta. La concesión del premio Nobel el pasado mes de octubre cambió la relación. La agencia de Wylie, con sedes en Nueva York y Londres, ofreció entonces a varias editoriales españolas los derechos de Glück, “a espaldas de Pre-Textos”, según Manuel Borrás, editor del sello, que fue advertido de la operación por sus colegas. 

Wylie sostiene, sin embargo, que solo “después del anuncio” [de la concesión del galardón] volvieron “a tener noticias de Pre-Textos”. “Los premios son ciertamente importantes, pero nuestra posición permanece como siempre: nuestro objetivo es trabajar con editoriales que tratan bien a los libros y a los autores. Llevamos tiempo buscando un nuevo hogar para Glück en lengua española”, asegura El Chacal, que acaba de cumplir 40 años al frente de su agencia. 

¿Es ingenuo pensar que, en el caso de una poeta poco comercial debería quedarse fuera del mercado del mejor postor, como ha sucedido? Wylie responde: “Recientemente, hemos rechazado una oferta de renovación de Pre-Textos debido a sus anteriores promesas incumplidas y a la falta de comunicación, no por el bien de una subasta. Pero, en general, creo que los escritores deben colocar sus libros en las ediciones adecuadas y se les debe pagar por su trabajo, y los editores merecen ser retribuidos por las copias que venden”. 

¿Y cómo se puede sacar provecho de una poeta tan elogiada por la crítica y poco conocida por el lector fuera de los círculos literarios estadounidenses? Responde Wylie: “Representamos a los poetas por la misma razón que representamos a los escritores serios en todos sus géneros. Si su trabajo es bueno, entonces debería ser defendido. Louise Glück tiene un público establecido en todo el mundo”. ¿Pero estaba la poeta descontenta con el trabajo de Pre-Textos? “No creo que nadie pueda estar contento con esta historia”, zanja. 

Solidaridad 
La no renovación de los derechos a Pre-Textos ha despertado una ola de solidaridad en escritores y profesionales que han firmado una carta lamentando que la agencia comenzara a “ofrecerla a espaldas de la editorial al mejor postor, ignorando de esa manera el esfuerzo realizado por sus editores españoles”. Wylie mantiene su posición: “Estoy seguro de que fue firmado de buena fe por personas que creen, como yo, en la importancia de la publicación literaria independiente. La obra de Louise Glück seguirá siendo publicada, como antes del Nobel, por Carcanet en el Reino Unido, por Rámus en Suecia, por Opus en la República Checa, por Edicions del Buc en catalán y por otros sellos independientes alrededor del mundo. Pero es lamentable que las personas que firmaron esta carta no pudieran conocer los desafortunados detalles del caso”. 

Pau Sanchis, uno de los cuatro socios que conforman Edicions del Buc, sello que posee el único libro traducido al catalán de la Nobel, Nit fidel i virtuosa, asegura que no han tenido “ningún problema con la agencia Andrew Wylie”. “Las relaciones han sido siempre las correctas: hemos negociado lo que teníamos que negociar sin más contratiempos”. Sanchis declina comentar los problemas que Pre-Textos mantiene con el agente —”somos dos editoriales de la misma ciudad y tenemos buenas relaciones”–y se remite a que, en su caso, tenían contrato en vigor y les “quedaban dos años de vigencia”, si bien con “una cláusula vinculada a un número de ejemplares: como con el premio agotamos la edición, ahora lo hemos renovado y podremos volver a distribuir libros la semana próxima”, concreta. Edicions del Buc admite que están negociando “editar algún libro más” de Glück, informa Carles Geli. Eso haría replantearse la decisión de abandonar el proyecto editorial, como barajaban poco antes del galardón. “Poder mantener a una Nobel en el catálogo tiene peso para seguir en este oficio”, añade. 

Las muestras de solidaridad hacia Pre-Textos –incluso del presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig– han sido numerosas, pero también hay profesionales que critican que la situación ha llegado a un extremo en que si una editorial decide ahora publicar en castellano a Glück parecerá una traición. “Los movimientos entre autores y editoriales son habituales en el sector y mucho más cuando los derechos de traducción y publicación ya han expirado y una autora acaba de ganar el Nobel. A mí me ha pasado otras veces”, señala una fuente editorial. 


Borrás: "No hemos venido a litigar"
Los editores de Pre-Textos insisten en que han “pagado todo, con retraso en la última factura, sí”, apunta Silvia Pratdesaba. Aseguran que en mayo, la agencia de Andrew Wylie les propuso renovar contratos y otro nuevo libro de Glück. “No respondimos porque estábamos en el confinamiento, hicimos un ERTE y volvimos a la oficina en septiembre”, dice. La editora reconoce que se les olvidó enviar la traducción y la portada de los dos últimos libros, una exigencia poco habitual. “No hubo ninguna mala fe, y todo tiene solución”, agrega. El también editor Manuel Borrás afirma: “No hemos venido a este mundo a litigar, sino a editar sin alharacas, pero es triste que la ética sea sometida al imperio del mercado. Me puede haber decepcionado Glück con su actitud pasiva [no ha respondido a una carta de la editorial] , pero sigo diciendo que es una estupenda poeta y hay que leerla”.  






lunes, 23 de noviembre de 2020

Segunda ampliación de la carta abierta a Andrew Wylie y Louise Glück

Reiteramos que la iniciativa de llevar adelante esta carta abierta proviene de Latinoamérica. Además del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires y la revista Buenos Aires Poetry (dirigida por Juan Arabia), han participado activamente los escritores Darío Jaramillo (Colombia), Gustavo Valle (Venezuela), Pedro Serrano y Eduardo Langagne (México), Mariana Di Ció (Argentina) y Richard Gwyn (Gales), a quienes corresponde sumar a Paulo Slachevsky y Silvia Aguilera (directores de la editorial chilena LOM, quienes han acercado las firmas de los editores del mundo entero, que conforman la Alianza Internacional de Editores Independientes). Cada uno de los nombrados ha aportado sus propios contactos, creado importantes cadenas con escritores, traductores y editores de muy diversa procedencia, a los que se han sumado los amigos españoles de Pre-Textos. 

Sin embargo, los diarios españoles no lo han consignado y sólo han recogido los nombres de unos pocos firmantes españoles. A pesar de ese detalle, tal vez esta carta sea la mejor prueba del cariño despertado en todo el mundo por la editorial Pre-Textos, acaso la única casa española que habría podido recibir el apoyo y la gratitud de los lectores de todas las provincias de la lengua y más allá, en virtud de su amplitud, honradez, ecumenismo y buen gusto. 

Dado el inmenso número de mensajes y mails recibidos, es posible que se nos haya pasado alguno o que hayamos cometidos errores de atribución de nacionalidad, por lo que rogamos a los perjudicados sepan disculpar las erratas y omisiones 

Y ahora, nuevamente la carta, con el agregado de más firmas. 

Se resalta en rojo el nombre de las editoriales que adhieren. 


Durante catorce años la editorial Pre-Textos publicó a la poeta estadounidense Louise Glück –exactamente, siete libros traducidos por poetas traductores de distintas provincias de la lengua castellana–, apostando empecinadamente por ella cuando prácticamente nadie fuera del mundo de habla inglesa la conocía. 

Son libros que, pese a las pérdidas económicas que representaron, se sucedieron uno tras otro, abonando un extenso territorio, en el que lectores que, antes de la existencia de esas traducciones, nada sabían de Glück fueran paulatinamente “colonizados” por la autora, gracias al esfuerzo de Manuel Borrás, Manolo Ramírez y Silvia Pratdesaba. 

Esa fidelidad, aparentemente, concluye con el otorgamiento del Premio Nobel de Literatura 2020. Mientras Pre-Textos intentaba renovar los derechos de algunos esos títulos, la Wylie Agency que representa Glück, comenzó a ofrecerla a espaldas de la editorial al mejor postor, ignorando de esa manera el esfuerzo realizado por sus editores españoles. 

Por ello, y porque creemos que editores y autores deben ser aliados en las buenas y en las malas, los escritores, traductores, editores y periodistas que firmamos esta carta abierta queremos dejar sentado nuestro descontento por una práctica cada vez más frecuente que denigra la confianza, conspira contra la lealtad y condena a la literatura a ser un producto más del mercado, relativizando los valores humanos de los que se supone debería ser portadora. 

La siguiente carta abierta, que se publica tanto en el blog del Club de Traductores Literarios como en la revista Buenos Aires Poetry, además del Facebook de la Editorial Pre-Textos, se renovará semanalmente con nuevas firmas. 


A

José Manuel Abad, periodista (España)

Raquel Abend van Dalen, escritora (Venezuela)

Nouri Abid, Med Ali Éditions (Túnez)

Juan Carlos Abril, escritor (España)

Carlo Acevedo, poeta y profesor universitario (Colombia)

Rafael Accorinti, traductor (Argentina)

Lorena Acosta Iglesias, investigadora en Filosofía UCM y poeta (España).

Sulaiman Adebowale, Éditions Amalion (Sénégal)

David Aeberhard Guijosa, traductor y escritor. (Suecia)

Estela Maris Aganchul, editora, correctora (Venezuela)

Silvia Aguilera, directora editorial y dueña de LOM (Chile)

Osvaldo Aguirre, poeta, narrador y periodista (Argentina)

Betty Aguirre-Maier, docente, editora y traductora (Estados Unidos / Ecuador)

Marta Agudo Ramírez, poeta y doctora en Filología (España)

Ronny Agustinus, editor de Marjin Kiri (Indonesia)

Carlos Aimeur, escritor y periodista (España)

Antonio Alcalde, poeta y escritor (España)

Antonio Alcázar, artista plástico (España)

Fernando Alfón, ensayista y traductor (Argentina)

Joselyn M. Almeida, poeta, docente, traductora (Estados Unidos /Uruguay)

María Carmen Almudéver Fort, correctora y psicóloga (España)

Kris Alvar, poeta y artista plástica (España)

Elizabeth Alvarado, codirectora de Ediciones Arlequín (México)

José Luis Álvarez Escontrela, escritor y editor (Venezuela)

Nieves Alvarez Martín, escritora, poeta y artista plástica (España)

Marie Agathe Amoikon Fauquembergue, Éditions Éburnie (Costa de Marfil)

Almudena Amador Viqueira, librera (España)

Pablo Anadón, poeta, ensayista y traductor (Argentina)

María Teresa Andruetto, poeta y narradora (Argentina)

Dimitris Angelís, poeta, director de la revista Frear (Grecia)

Mariano Antolín Rato, novelista y traductor (España)

Juan Arabia, poeta, traductor y editor (Argentina)

Manuel Arango Pérez, músico (Colombia)

Sandra Araya, editora de Doble Rostro Editores (Ecuador)

Diego Aristizabal, escritor (Colombia)

Edda Armas, poeta y editora / Dcir Ediciones (Venezuela)

María Montserrat Armas, traductora (España)

Luis Armenta Malpica, editor de Manrus Editores (México)

Juan Arnau, filósofo, astrofísico y ensayista (España)

Belkys Arredondo Olivo, poeta (Venezuela)

Rodrigo Arriagada Zubieta, poeta y crítico literario (Chile)

Diego Arroyo Gil, escritor, Venezuela

Jorge Arroyo Moreno, editor de Lápix Editores (Perú) 

Roxana Artal, poeta, editora, gestora cultural. (Argentina)

Luis Artigue, escritor (España)

Jorge Aulicino, poeta, traductor y periodista (Argentina) 

Michael Augustin, poeta, traductor, editor (Alemania)

Ibrahima Aya, Éditions Tombouctou (Mali)


B

Francisco Baena, director del Centro José Guerrero y narrador (España) 

Frank Báez, poeta (República Dominicana)

Luis Bagué Quílez, poeta y crítico literario (España)

Miriam Balaguer Armiñana, artista visual y profesora universitaria (España)

Zhivka Baltadzhieva, poeta y traductora, (Bulgaria / España)

José Balza, escritor (Venezuela)

Reme Ballesteros, maquetadora de libros (España)

Adriana Bañares, poeta y editora de Aloha Editorial (España)

Lilia Barajas, directora de arte y dueña del sello Nitro/Press (México) 

Alejandro Barahona Miranda, director general de Panoplia de Libros (España)

José Barocio, poeta, narrador y lector (México)

Christián Barragán, poeta y editor (México)

Alejandro Barrón, escritor (México / España)

Kimrey Anna Batts, traductora literaria (Estados Unidos)

Annette Beger, editor en Kommode Verlag (Suiza)

Alberto Bejarano, poeta (Colombia)

Gustavo Bell Lemus, ensayista e investigador (Colombia)

Bichr Bennani, Tarik Éditions (Marruecos)

Susana Benet, poeta (España

Julia Benseñor, traductora literaria y científico técnica (Argentina)

Diego Bentivegna, poeta y traductor (Argentina)

Julián Berenguel, escritor, periodista y docente (Argentina)

Timo Berger, poeta y traductor (Alemania)

Guillermo Martín Bermejo, dibujante (España)

Ricardo Bermejo Álvarez, poeta (España) 

Nena Bernal Romero, jubilada y lectora (España)

Juan Antonio Bernier, poeta (España)

Eduardo Berti, narrador y traductor (Argentina)

Barbara Bertoni, traductora (Italia)

Dominique Bertolotti Thiodat, traductora (México)

Nadine Besnard, Cauris Livres (Mali)

Maliyel Beverido Duhalt, poeta y traductora (México)

Soledad Bianchi, escritora y crítica (Chile)

Azriel Bibliowicz, narrador y sociólogo (Colombia)

Karen Elizabeth Bishop, profesora, poeta, traductora (EEUU/Reino Unido)

Sergio Bizzio, escritor (Argentina)

María Elena Blanco, poeta, ensayista y traductora (Cuba)

Marisa Blanco, periodista cultural (España)

Juan Bonilla, narrador y poeta (España)

Piedad Bonnet, poeta y narradora (Colombia)

Pat Boran, poeta y editor de Dedalus Press (Irlanda)

Agnès Borel, arquitecta de interiores (Francia)

Javier Bozalongo, poeta y editor (España)

Coral Bracho, poeta (México)

Heide Braun, librera (España)

Guillermo Bravo, escritor, editor y librero (Argentina / China)

Lidia Bravo, poeta (España)

Luis Alberto Bravo, escritor (Ecuador)

Hernán Bravo Varela, poeta y director del Periódico de Poesía de la U.N.A.M. (México)

María Paulina Briones, editora de Cadáver Exquisito Ediciones (Ecuador)

Constanza Brunet, directora editorial de Marea Editorial (Argentina)

Rómulo Bustos Aguirre, poeta y profesor universitario (Colombia)

Mikel Buldain, editor de Editorial Txalaparta ((País vasco – Euskal Herria / España)

James Byrne, poeta y crítico literario (Inglaterra, Reino Unido)


C

Claudia Cabrera, traductora literaria (México)

Roberto A. Cabrera, escritor y fotógrafo (España)

Rafael Cadenas, poeta (Venezuela)

Daniel Calabrese, director de publicaciones RIL editores Chile y RIL editores España (Chile)

Celia Calcaño, periodista venezolana

Isabel Calderón, periodista (Colombia)

Leandro Calle, poeta (Argentina)

Silvia Camerotto, poeta y traductora (Argentina)

Magdalena Cámpora, profesora, investigadora del CONICET y titular de Literatura Francesa en la Universidad Católica Argentina (Argentina)

Lorea Canales, narradora y traductora (México)

Moya Cannon, poeta (Irlanda)

Ricardo Cano Gaviria, escritor (España)

Daniel Canty, escritor y traductor (Canadá)

Cristina Cañas, filóloga y editora (España)

Jorge Carrasco, poeta, diseñador gráfico y editor (España)

Homero Carvalho, escritor (Bolivia)

Ana G. Carvajal, lectora (España)

Macarena Carvajal Lloréns, profesora de Historia (España)

León Cartagena, poeta y editor (México)

Daniel Casado, gestor cultural y poeta (España)

Ignacio G. Casanovas, historiador y gestor cultural (España)

Patricia Casanueva Riquelme, escritora y editora de Editorial Cafuné (Chile)

Yolanda Castaño, poeta y crítica literaria (España)

Nieves Castrillo Fernández, profesora de lengua y literatura del IES Río Verde de Marbella (España)

Juan Cristóbal Castro, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile)

Heidi Cazes, traductora e intérprete (Estados Unidos)

Gonzalo Celorio, escritor (México)

Patricia Cerda, escritora (Chile)

Juan Ceyles Domínguez, escritor (España)

Marta Eloy Cichocka, poeta, profesora universitaria y traductora (Polonia

Indira Chandrasekhar, editor en Tulika Books (India)

Layla B. Chaouni, Éditions le Fennec (Marruecos)

Franco Chiaravalloti escritor y profesor de narrativa (Italia / Argentina)

Karim Chikh, Apic éditions (Argelia)

Nieves Chillón, poeta y docente (España)

Micaela Chirif, poeta y narradora (Perú)

Luis Chitarroni, narrador y editor de La Bestia Equilátera (Argentina) 

Federico Luis Clauss Kamp, profesor de bachillerato (España)

Silvia Cobelo, escritora, traductora y académica (Argentina / Brasil)

Amanda Crocker, directora editorial de Between the Lines (Canada)

Alena Collar, escritora y crítica literaria (España)

Gilles Colleu, EdicionesVents d’ailleurs (Francia)

Élodie Comtois, Éditions Écosociété, (Québec, Canada)


Cristina Conradi Castilla, filóloga inglesa y profesora de inglés de Escuela Oficial de Idiomas (España)

Leidy Jhoana Córdoba Moreno, maestra y escritora (Colombia)

Juan David Correa, escritor y editor (Colombia)

Isla Correyera, poeta (España)

Jean Gabriel Cosculluela, poeta, ensayista y traductor (España y Francia).

Ramón Cote, poeta e historiador del arte (Colombia)

Edgardo Cozarinsky, escritor (Argentina)

Pedro Crenes Castro, escritor (Panamá)

Marta E. Crespo, psicóloga (Argentina)

Jenniffer Croft, escritora y traductora (Estados Unidos)

Alejandro Crotto, poeta (Argentina)

Anna Crowe, traductora (Escocia, Reino Unido)

Francisco José Cruz, poeta y director de la revista de poesía Palimpsesto (España)

Carlos Manuel Cruz Meza, escritor, periodista y criminólogo (México) 

Héctor Cuestas Venegas, poeta, fotógrafo, docente (Colombia)

Mónica Cumar, editora y traductora de Ediciones Columba (Chile)

Lucia Cupertino, poeta, traductora, antropóloga cultural (Italia)

Ginés S. Cutillas, escritor y director de Quimera (España)


D

Élisabeth Daldoul, Éditions Elyzad, (Túnez)

Claudia Daventry, escritora y lingüista (Escocia, Reino Unido)

Pierre-Marc de Biasi, escritor Director de Investigaciones en el CNRS (Francia)

Jacobo de Camps, doctorando en literatura comparada por la universidad de Óxford (España).

Jan de Jager, poeta y traductor (Argentina / Holanda)

Israel de la Rosa, novelista (España)

Julia De la Rúa, editora de Araña editorial, escritora y artista plástica (España)

Sandra De la Torre Guarderas, poeta y guionista (Ecuador) 

Keila Vall de la Ville, antropóloga, narradora, poeta y ensayista (Venezuela / Estados Unidos) 

Charo de Pablo, librera (España)

Álvaro de Soto, analista y escritor (España)

Mario del Valle, poeta, pintor y director de Ediciones Papeles Privados (México)

Josefina Delgado, escritora (Argentina)

Samir Delgado, poeta y crítico de arte (España)

Consuelo Gallego Desdentado, documentalista y bibliotecaria (España)

Isabelle Dessomes, lectora y correctora editorial (Francia)

Rafael-José Díaz, escritor y traductor (España)

José Francisco Díaz Alonso, crítico literario (España)

Jesús Díaz Armas, traductor (España)

Elisa Díaz Castelo, escritora y traductora (México)

Francisco Díaz de Castro, poeta (España)

Federico Díaz Granados, poeta. editor y gestor cultural (Colombia)

Jorge Díaz Martínez, poeta, profesor y crítico literario (España)

Juan Díaz Victoria, poeta y traductor (México)

Mariana Di Ció, ensayista y profesora de la Sorbonne Nouvelle (Argentina)

Ariel Dilon, escritor, traductor, editor y periodista cultural (Argentina)

Héctor E. Dinsmann, escritor y dueño de Libros de la Araucaria S.A. (Argentina)


Nacho Di Tullio, poeta y traductor (Argentina)

Jordi Doce, poeta, ensayista y traductor (España)

Gustavo Domínguez, editor (España)

Santos Domínguez, crítico literario y poeta (España)

Cecilia Domínguez Luis, escritora (España)

Astrid Donoso Henriquez, periodista (Chile)

Alejandro Duque Amusco, poeta y editor de poesía (España)

Renata Durán, escritora y poeta (Colombia)


E


Raúl Eguizábal, escritor y profesor universitario (España)

Andrés Ehrenhaus, narrador y traductor (Argentina/España)

Tchotcho Christiane Ekue, Éditions Graines de Pensées (Togo)

Irma Emilozzi, escritora e investigadora (Argentina)

Anna Enrich, profesora de lengua y literatura (España)

Diego Erlan, narrador y editor (Argentina)

Nadia Essalmi,Yomad Éditions (Marruecos)

Gonzalo Escarpa, escritor y gestor cultural (España)

David Escobar Arango, periodista, director de CONFAMA (Colombia)

Sergi Escribano, fotógrafo (España)

Rhina Espaillat, poeta y traductora (Estados Unidos)

Felipe Espín, docente de literatura (Ecuador)

Santiago Espinosa, escritor (Colombia)

José María Espinasa, poeta, ensayista y dueño de Ediciones Sin Nombre (México)

Rafael Espejo, poeta (España)

Jorge Esquinca, escritor (México)

Diego Esteras, editor de Caja Negra Editora (Argentina)

Berta Lucía Estrada Estrada, poeta, escritora, ensayista, dramaturga, crítica de literatura y de arte (Colombia)

Nacho Etchegaray, bibliotecario (España)

Camila Evia, poeta, traductora y diseñadora gráfica (Argentina)


F

Jerry Fabiano, ingeniero mecánico (Estados Unidos)

Geneviève Fabry, profesora de la Université Catholique de Louvain (Bélgica)

Familia Pampin, Ediciones Corregidor (Argentina)


Ezequiel Fanego, editor de Caja Negra Editora (Argentina)

Belén Feduchi, filóloga (España)

Pere Fernández, lector y ex-librero (España) 

Inés Fernández Moreno, escritora (Argentina)

Patricio Ferrari, poeta, traductor y profesor de la Universidad Rutgers (Argentina/Estados Unidos)

Carlos Ferreyra, escritor (Colombia)

Raúl Figueroa Sarti, editor de F&G Editores (Guatemala)

Diego Firmiano, crítico literario (Colombia)

Diego Fischerman, escritor y periodista cultural (Argentina) 

Corinne Fleury, Atelier des Nomades (Isla Mauricio)

María Antonieta Flores, poeta y ensayista (Venezuela)

Franky Flores Apaza, director editorial de Editorial Baluarte (Perú) 

Séfou Fofana, Éditions Donniya (Malí)

Kurt Folch, poeta y traductor (Chile)

Jack Foley, poeta (Estados Unidos)

Jorge Fondebrider, poeta, ensayista y traductor (Argentina)

Rafael Fontán Barreiro, profesor y traductor de latín (España)

Ana Franco, poeta (México)

Marie Frankland, traductora (Canadá)

Luis Guillermo Franquiz, narrador y cronista (Venezuela)

Silvana Franzetti, poeta y traductora (Argentina)

Andrés G. Freijomil, historiador y traductor (Argentina)

Silvina Friera, periodista cultural (Argentina)

María José Furió, narradora y traductora (España)

Rafael Fuster Bernal, pintor y escultor (España)


G

Germán Gacio Baquiola, editor y librero (Argentina / Ecuador)

Julio César Galán, profesor y escritor (España)

Trinidad Gan, poeta, España

T. Bérénice Gangbo, Éditions Ruisseaux d’Afrique, Bénin

Francisco Garamona, poeta y editor de Editorial Mansalva (Argentina)

Melibea Garavito Carranza, escritora (Colombia)

Ariadna G. García, escritora (España)

Aurea García, profesora de secundaria (España)

Estefanía García, docente y lectora (España)

Idiel García, poeta, narrador y editor (Cuba)

Jesús Rodrigo García, editor de Shangrila Textos (España)


Marcos García, editor y traductor (España)

Antonio García Ángel, escritor y editor (Colombia)

Gustavo Mauricio García Arenas, director general de Icono Editorial/Códice Producciones (Colombia)

María García Fernández, catédrática de Literatura (España)

Bernardo García González, profesor de ética (México)

Beatriz García Huidobro, narradora, editora, escritora y periodista (Chile)

María García-Lliberós, escritora (España)

Luz de Lourdes García Ortiz, editora de Taller Ditoria (México)

Juan Andrés García Román, poeta y crítico (España)

Francesca Gargallo Celentani, narradora, filósofa y traductora (México)

Anna Gargatagli, escritora e investigadora (Argentina)

Inés Garland, narradora y traductora (Argentina)

Ileana Garma, escritora y artista visual (México)

Raquel Garzón, poeta y periodista cultural (Argentina)

Rocío del Pilar Garzón Vargas, historiadora y docente (Colombia)

Guillermo Gasió, historiador (Argentina)

Marina Gasparini Lagrange, ensayista (Venezuela)

Olga Gayón, periodista y narradora (Colombia)

Jesús Ge, poeta y mediador de lectura (España)

Analía Gerbaudo, investigadora, ensayista y profesora de la Universidad del Litoral (Argentina)

Pablo Gianera, escritor, periodista y traductor (Argentina) 

Mario Martín Gijón, escritor y crítico (España)

Violeta Gil, escritora y directora de escena (España) 

Michelle Gil Montero, poeta, traductor, editora (Estados Unidos)

Celso Giménez, creador escénico (España)

Dana Gioia, poeta (Estados Unidos)

Luz Mary Giraldo, escritora (Colombia)

Esteban Giraldo González, actual director de la editorial de la Universidad Santo Tomás en Bogotá (Colombia)

Margo Glantz, escritora (México)

Osvaldo Angel Godoi, escritor y editor GS Libros (Chile)

José María Goicoechea, periodista (España)

Giancarlo Gomero Correa, editor de Esto no es Berlín y gestor cultural 

Miguel Gomes, escritor y profesor en University of Connecticut (Estados Unidos)

Mikaël Gómez Guthart, escritor y traductor (Francia)

María Gómez Lara, poeta (Colombia)

José Luis Gómez Toré, escritor y profesor (España)

Alejandro González, traductor y profesor de la Universidad de San Martìn (Argentina)

Horacio González, ensayista, ex director de la Biblioteca Nacional Argentina (Argentina)

Jonio González, poeta y traductor (Argentina / España)

Simón González, periodista (Venezuela)

Mónica González Dillon, directora editorial de Editorial Dragón Rojo (México)


David González Lago, profesor y poeta. (España)

Juan Antonio González Iglesias, poeta y profesor de la Universidad de Salamanca (España)

Laura Irene González Mendoza, traductora literaria y correctora (México)

Catalina González Restrepo, poeta y editora de Luna Libros (Colombia)

Juan Manuel González Zapatero, poeta (España) 

Tatiana Goransky, escritora y cantante de jazz (Argentina)

Teresa Gottlieb, traductora y editora de la Editorial Maitri (Chile)

Juan Gracia Armendáriz, escritor y periodista (España)

Abraham Gragera, poeta y traductor (España)

Pedro Granados, escritor (Perú)

Maximiliano Graneros, estudiante de biología (Argentina)

Antonio Jesús Gras Mentado, escritor y cocinero (España)

André Gstettenhofer, editor en Elster & Salis (Suiza)

Roberto Guareschi, escritor y periodista (Argentina)

Daniel Guebel, narrador (Argentina)

Mercedes Güiraldes, editoria (Argentina)

Geraldine Gutiérrez-Wienken, poeta, editora y traductora (Alemania)

Teresa Guzmán, poeta y profesora. (España)

Richard Gwyn, poeta, narrador, ensayista y profesor de la Universidad de Cardiff (Gales, Reino Unido)


H

Samar Haddad, editor de Atlas Publishing House (Siria)

Sofiane Hadjadj, Éditions Barzakh (Argelia)


Ariana Harwicz, narradora y dramaturga (Argentina)

Susan Hawthorne, directora editorial en Spinifex Press (Australia)

Hugh Hazelton, escritor y traductor, ex co-director del BILTC (Banff International Literary Translation Centre) (Canadá) 

Katherine M. Hedeen, traductora y profesora en Kenyon University (Estados Unidos)

Selma Hellal, Éditions Barzakh (Argelia)

Jutta Hepke, Éditions Vents d’ailleurs (Francia)

Guty Hermida Iglesias, filóloga (España)

Paulo Henriques Britto, poeta y traductor (Brasil)

Juan Hernández, escritor, librero y director editorial de Encino Ediciones (Costa Rica)


Ernesto Hernández Busto, escritor y traductor (Cuba / España)

Iliana Hernández Partida, escritora y traductora (México)

Itziar Hernández Rodilla, traductora y redactora (España)

Ricardo H. Herrera, escritor (Argentina)

Colleen Higgs, directora editorial de Modjaji Books (Sudáfrica)

Rowena Hill, poeta y traductora (Venezuela)

Michael Hofmann, poeta y traductor, professor en la Universidad de Florida (Alemania)

Catalina Holguín, editora (Colombia)

Déborah Holtz, directora editorial y dueña de la Editorial Trilce (Mèxico)

Laurence Holvoet, traductora (Francia)

Ruhuan Huarca Llamoca, escritor y editor de Aletheya Editorial (Perú)

Laura Huerga, editora de Rayo Verde (España)


I


Roberto Ibáñez Ricóuz, poeta. (Chile)

Jesús Ramón Ibarra, poeta (México)

Núria Iceta, presidenta de Llegir en Català (España)

Amalia Iglesias, filóloga, poeta y periodista cultural (España)

Bridget Impey, Jacana Media (Sudáfrica)

Guido Indij, editor y dueño de La Marca Editora, Asunto Impreso e Interzona (Argentina)

Alexandru Iosif, poeta y doctor en matemáticas (Rumania)

Francisco Javier Irazoki, poeta y crítico literario (Francia)

Iñaki Irijoa Lema, poeta (España)

Yasmîn Issaka-Coubageat, Graines de Pensées (Togo)

Luis Miguel Isava, profesor, escritor y traductor (Venezuela)


J

Darío Jaramillo, poeta, ensayista y narrador (Colombia)

Rubén Jarazo Álvarez, director del Departamento de Filología Española, Moderna y Clásica de la Universitat de les Illes Balears (España)

Federico Jeanmaire, narrador y ensayista(Argentina)

Miraceti Jiménez, editora e impresora (México)

Karine Joseph, Éditions du Sirocco (Marruecos)

Nuno Judice, poeta, ensayista, narrador y traductor (Portugal)


K

Tamara Kamenszain, poeta y ensayista (Argentina)

Alejandro Kandora, editor y dueño de Ediciones Tajamar (Chile) 

Jesse Lee Kercheval, poeta, traductora y profesora, Universidad de Wisconsin-Madison (Estados Unidos)

Gwen Kirkpatrick, ensayista y profesora de la Universidad de Washington (Estados Unidos)

Renate Klein, autora, académica y editora en Spinifex Press (Australia)


Antoinette Koleva, KX –CRITIQUE & HUMANISM Publishing House (Bulgaria)


Kadiatou Konaré, Cauris Livres (Mali)


Hamidou Konaté, Éditions Jamana (Mali)

Serge D. Kouam, Presses Universitaires d’Afrique (Camerún)

Adan Kovacsics, traductor (Chile / España)

Peter Kultzen, traductor (Alemania)


L

Hugo Labravo, traductor (México)

Antonio Lafarque, editor literario (España)

Eduardo Langagne, poeta y director de la Fundación Para las Letras Mexicanas (México)

Eduardo Laporte, periodista y escritor (España)

Lola Larumbe, librería (España)

Mirko Lauer, poeta y traductor (Perú)

Christian Law Palacín, poeta y traductor literario (España)

Juan Lebrun, traductor, poeta, músico y estudiante (Venezuela)

Rosa Lentini, poeta y editora (España)

Alejandra Lerma, poeta (Colombia)

Jonatan Lépiz Vega, editor y director de Ediciones Espiral (Costa Rica)

Céline Leroy, traductora (Francia)

Gerardo Lewin, poeta y traductor (Argentina)

María Rosa Lojo, escritora (Argentina)

Martín Lombardo, narrador y profesor de la Universidad de Chambery (Argentina)

Carlos López Beltrán, poeta, ensayista y profesor de la U.N.A.M (México)

Susana López del Toro, periodista (España)

Carolina López Jiménez, escritora y artista (Colombia)

Regina López Muñoz, traductora (España)

Antonio López Ortega, narrador, editor y promotor cultural (Venezuela)

Esperanza López Parada, poeta e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid (España)

Sandra Lorenzano, escritora (Argentina / México)

Leandro Lorrio, compositor y editor musical (España)

María Gabriela Lovera Montero, periodista y poeta (Venezuela)

Carolina Lozada, escritora (Venezuela)

Julien Lucchini, Éditions de l’Atelier (Francia)

José Manuel Lucía Megias, poeta y profesor de la UCM (España)

Ernesto Lumbreras, poeta (México)

Sandro Luna, poeta y profesor (España)

Claudia Luna Fuentes, poeta (México)

Léonce Lupete, poeta y traductor (Alemania)


LL

Carlos Llasa, poeta y crítico literario (Perú)

Maria Llopis Freixas, traductora (España)


M

Janet McAdams, poeta (Estados Unidos)

Patrick McGuinness, escritor y profesor de Literatura Francesa en la Oxford University (Gales, Reino Unido)

Nubia Macías Navarro, gestora cultural (México)

María Verónica Machado Penso, arquitecta (Venezuela)

Chantal Maillard, escritora (España)

Anna Carolina Maier, periodista (Venezuela)

Francisco Magaña, editor de Ediciones Monte Carmelo (México)


Sonya Malaborza, escritora y traductora literaria (Canadá)

Julián Malatesta, poeta, narrador y ensayista (Colombia)

José Malavé Méndez, escritor y profesor (Venezuela)

Juan Malpartida, escritor (España)

Antonio Manilla, poeta (España)

Jorge Mara, galerista (Uruguay)

Óscar Marcano, narrador (Venezuela).

Lucas Margarit, poeta, traductor, profesor-investigador (Argentina)

David Marín-Hincapié, poeta (Colombia)

Luba Markovskaia, traductora literaria (Canadá)

Thérèse Maset, profesora (España)

Juan Miguel Marthans, editor y director de la Escuela de Edición de Lima (Perú)

Rubén Martín, poeta y traductor (España)

Pilar Martín Gila, escritora. España.

Érika Martínez, poeta (España)

Ezequiel Martínez, periodista (Argentina)

Alfonso Martínez Galilea, poeta, editor, traductor y librero (España)

Ana María Martínez García, lectora (España)

Olivia Martínez Giménez de León, poeta (España).

Marisa Martínez Pérsico, poeta, docente universitaria, traductora (Argentina).

María Martoccia, narradora y traductora (Argentina)

Lola Mascarell, escritora y profesora (España)

Carolina Massola, poeta y traductora (Argentina)

Manuel Mata, escritor, doctor en arte contemporáneo y artista multidisciplinar (España)

Fran G. Matute, crítico y gestor cultural (España)

David Mayor, poeta (España).

Juan Diego Mejía, escritor (Colombia)

Pablo Melgar Salas, escritor (España)

Gladys Mendía, escritora, editora y traductora (LP5 Editora) (Venezuela)

Carlos Mendoza, poeta (Perú)

Élmer Mendoza, escritor y académico de El Colegio de Sinaloa (México)

Erbey Mendoza, profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Chihuahua (México)

Ritu Menon, Women Unlimited (India)


Isabel Mercadé, ensayista, poeta y profesora (España)

Lina Meruane, narradora y ensayista (Chile)

Ruth Miguel Franco, profesora de la Universitat de les Illes Balears (España)

Eduardo Milán, poeta y ensayista (Uruguay)

Kuki Miller, directora editorial y dueña de Ediciones de la Flor (Argentina)

Eduardo Moga, escritor (España)

Jaime Monsalvé, jefe de contenidos culturales de Radio Nacional de Colombia (Colombia)

Mario Montalbetti, poeta, ensayista y lingüista (Perú)

Antonio Montes, narrador, poeta y economista (España)

Susana Montesinos Tubee, escritora (Perú)

Jesús Montoya, poeta y traductor (Venezuela / Brasil)

Albeiro Montoya Guiral, poeta y crítico literario (Colombia)
Vicente Luis Mora, escritor (España)

Yolanda Morató, traductora y profesora titular de la Universidad de Sevilla (España)

Luz Elena Moreno, escritora y lectora (Colombia)

Miriam Moreno Aguirre, ensayista (España)

Ricardo Moreno Botello, editor de Ediciones de Educación y Cultura (México)

José Manuel Moreno Cidoncha, editor de Editorial Océano / Batiscafo Libros (España)

Silvia Moreno Parrado, traductora (España)

David Moreno Soto, editor de Ediciones Itaca (México)

Myriam Moscona, poeta (México) 

Pablo Moya, editor y dueño de Ediciones El Milagro (México)

Luis Muñoz, poeta (España)

José Muñoz Millanes, catedrático Emérito del Graduate Center de la City University of New York (España /Estados Unidos)


N

Jean-Claude Naba, Sankofa et Gurli Éditions (Burkina Faso)

Josep Nadal Suau, crítico (España)

Fabián Narvaja, editor de Ediciones Colihue (Argentina)

Ada Naval, estudiante de doctorado (España) 

Andrés Navarro, poeta (España) 

Paz Navarro, editora del Grupo Editorial Sargantana (España)

Clara Navarro Maicas, profesora (España)

Seydou Nourou Ndiaye, Éditions Papyrus Afrique (Sénégal )


Ángelo Néstore, poeta (España)

Agnès Noguera, empresaria (España / Francia)

Alejandro Noguera, director de la Fundación Libertas 7 y de l’Iber, Museo de los soldaditos de plomo de Valencia (España)

Pablo Noguera, artista plástico (España)

Carmen Nozal, escritora (España / México)

Ricardo Nudelman, editor y librero (Argentina)

Guillermo Núñez, escritor y artista visual (Chile)


O

Michael O’Laughlin, poeta (Irlanda) 

Ignacio Oliden. Cineasta, escritor y traductor. Editor en La Piccioletta Barca (Argentina / UK)

Lorenzo Oliván, profesor, poeta y traductor (España)

Juan Carlos Olivas, poeta (Costa Rica)

Alejandro Oliveros, poeta, ensayista y traductor, profesor asociado de la Universidad Central de Venezuela

Quique Olmos, editor del Grupo Editorial Sargantana (España)

Philippe Ollé-Laprune, editor, promotor cultural y escritor (Francia / México)

Lucía Orellana Damacela, poeta, escritora (Ecuador, Estados Unidos) 

Lucrecia Orensanz, traductora (México) 

Julio Orione, periodista especializado en ciencia y tecnología (Argentina) 

Itzel Orozco Miranda, encargada de relaciones públicas (México) 

Antonio Ortega, bibliotecario y crítico literario (España)

Esperanza Ortega, escritora (España)

Julio Ortega, crítico y profesor universitario (Perú / Estados Unidos)

Efrén Ortiz, escritor y profesor de la Universidad de Veracruz (México)

Julia Ortiz, editora de Criatura Editora (Uruguay)

Daniel Osca, editor de Sajalín Ediciones (España)

Amparo Osorio, poeta (Colombia)

Rafael Felipe Oteriño, poeta y ensayista (Argentina)

Jorge Oyarzún Sardi, escritor (Chile)


P


María Fernanda Palacios, escritora, Venezuela

José María Pallaoro, poeta, editor (Argentina)

Agustín Pániker, editor (España)

Yolanda Pantín, poeta y narradora (Venezuela)

Mario Panyagua, escritor (México)

Carlos Pardo, escritor (España)

Julio Paredes, escritor, traductor y editor (Colombia)

María Paredes, periodista (España)

Antonio Parreño Bernal, periodista (España)

Antonio Pascual Pareja, profesor y escritor (España)

Carmen Peinador, editora y propietaria de Ediciones Escondidas (España)

Carmen Peire, escritora (España)

José Vicente Peiró, crítico literario y de Artes Escénicas (España)

Eduardo Pelaez Vallejo, escritor (Colombia)

Rolando Peña, artista plástico-multimedias (Venezuela)

Estela Peña Molatore, traductora (México)

Braulio Peralta, escritor (México)

Jorge Alberto Pérez, escritor, traductor y periodista (México)

Julia Pérez Amigo, investigadora y escritora (España)

Agustín Pérez Leal, poeta (España).

María Ángeles Pérez López, poeta y profesora de la Universidad de Salamanca (España)

José Alfonso Pérez Martínez, poeta, cuentista y corrector (España)

Luis Pérez-Oramas, escritor (Venezuela / Estados Unidos)

José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme Cultura Contemporània y gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (España)

Carlos José Pérez Sámano, autor (México)

Juan Antonio Pérez Sobrado profesor en las Facultades de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM (México)

Wilson Pérez Uribe, maestro, poeta y ensayista (Colombia) 

Marco Perilli, escritor y editor (Italia / México)

Dieulermesson Petit Frere, Legs Édition (Haití)


Laura Petrecca, poeta (Argentina)

Miguel Ángel Petrecca, poeta, traductor, editor y librero (Argentina)

Mariano Peyrou, escritor y traductor (Argentina / España)

Pablo Piceno, poeta (México)

Julia Piera Abad, escritora y directora residente del Colby College in Spain (España)

Carlos Piera Gil, poeta, ensayista y profesor jubilado

Mirline Pierre, Legs Édition (Haití)

María Pilar Puig. profesora de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela y editora (Venezuela)

Alfredo Piquer Garzón, poeta, historiador, profesor de la Universidad Complutense de Madrid (España)

Juan Vicente Piqueras, poeta (España)

Silvia Piranesi, bibliotecóloga y escritora (Costa Rica)

Radina Plamenova Dimitrova, traductora de literatura china (Bulgaria / México)

Felipe Ponce, codirector de Ediciones Arlequín (México)

Marta Porpetta, editora de Ediciones Torremozas (España)


Antonio Porteña Lola, poeta y profesor de la Universidad de Burgos. (España)

Antonio Potela Lopa, poeta y profesor de Lengua Española en la Universidad de Burgos (España)

María Fernanda Poveda Cardona, editora literaria (Colombia)

Begonya Pozo, profesora (España)

Corina Preciado, responsable de prensa freelance (España)

Ángel L. Prieto de Paula, ensayista y profesor de la Universidad de Alicante (España)

Luis Puig, profesor Emérito de la Universitat de València Estudi General (España)


Q

Ednodio Quintero, escritor (Venezuela)

Robinson Quintero Ossa, poeta (Colombia)

Ester Quirós, traductora y correctora (España)

Dulce María Quiroz Bustamante, profesora de la UNAM (México)

Roberta Ann Quance, ensayista y traductora de poesía (Estados Unidos)


R

Marie Michèle Razafintsalama, Éditions Jeunes Malgaches (Madagascar)

Alejandra Ramírez Olvera, traductora (México)

Patricia Real Pérez, poeta (España).

Víctor Redondo, poeta y editor de poesía (Argentina)

Eleonora Requena, escritora y docente (Venezuela)

Ricardo Reques, biólogo y escritor (España).

Catalina Rey Sánchez, agente literaria (Estados Unidos)

Yolanda Reyes, narradora, ensayista y librera (Colombia)

Isabel Rezmo, poeta, gestor cultural, crítico, articulista (España)

Eduardo Rezzano, escritor y músico (Argentina)

Luciana Ricciutelli, Inanna Publications & Education Inc. (Canada)

Brenda Ríos, escritora (México)

Consuelo Rivera-Fuentes,Victorina Press (Inglaterra / Reino Unido)

Antonio Rivero Taravillo, poeta, ensayista y traductor (España)

Josep M. Rodríguez, poeta y crítico (España)

Armando Roa, poeta y traductor (Chile)

Natalia Roa Vial, psicoanalista (Chile)

Juan Felipe Restrepo David, ensayista y editor (Colombia)

Jean Richard, Éditions d’en bas (Suiza)

Manuel Rico, escritor y crítico literario (España)

Renata Riebeling, traductora (México)

Begoña Riesgo, profesora de la ENS de Lyon (Francia)

Gabriel Rimachi Sialer, editor en Editorial Casatomada (Perú)


Jazmín Rincón, historiadora del Arte (México)

Federico Gallego Ripoll, poeta (España)

Juan Felipe Robledo, poeta y profesor (Colombia)

Luis Daniel Rocca Lynn, Taller de Edición Rocca, (Colombia)


Camilo Rodríguez, traductor escritor (Colombia / México)

Darío Rodríguez, escritor y editor (Colombia)

Merche Rodríguez Calzado, periodisa (España)

Vìctor Rodríguez Núñez, poeta (Cuba)

Juan Manuel Rodríguez Tobal, poeta y traductor (España)

Alexis Romero, profesor universitario (Venezuela)

Arantxa Romero, escritora e historiadora del arte (España)

Manel JM Romero, Secretari tècnic Associació d’Editors del País Valencià (España)

Martha Lucía Romero-Affre, escritora (Francia / Colombia)

Juan Romero Vinueza, poeta y traductor (Ecuador)

Fernando J. Rosenberg, profesor universitario (Argentina / Estados Unidos)

Isabel Rubio Aguilera, interiorista (España)

Roberto Rueda Monreal, coordinador de medios de la Asociación Mexicana de Traductores (México)

Carlos Rugerio Valerio, traductor y profesor universitario (México)

José Carlos Rosales, escritor y poeta (España)

Lucas Ruiz, escritor y profesor (España / Dinamarca)

Alfredo Ruiz Chinchay, editor de Amotape Libros (Perú)

Miguel Ruiz Effio, editor de Campo Letrado Editores (Perú)


Alberto Ruiz Sánchez, escritor (México)

Eduardo Ruiz Tagle, editor de Rapanui Press (Chile)



S


Guillermo Saavedra, poeta (Argentina)

José Saborit Viguer, escritor, pintor, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia (España)

Guillermo Saccomanno, escritor (Argentina)

Mélanie Sadler, narradora y profesora universitaria (Francia)

Juan Carlos Sáez C., director gerente de JC Sáez Editor (Chile)

Rodney Saint-Éloi, Éditions Mémoire d'encrier (Québec, Canada)

Lori Saint-Martin, narradora y traductora (Québec, Canadá)

Consuelo Sáizar de la Fuente, socióloga y editora (México)

Adalber Salas Hernández, traductor y escritor (Venezuela)

Daniel Samoilovich, poeta (Argentina)

Daniel Samper Pizano, escritor (Colombia)

Asdrúbal Sánchez, editor de Editorial Laboratorio Educativo (Venezuela)

Basilio Sánchez, poeta (España)

Blanca Sánchez, editora de Juan Pablos Editor (México)

Manuel Sánchez-Campillo, escritor y profesor (España)

Nayeli Sánchez G., co-editora de la Cartonera Editorial (México)


Isabel Sánchez Fernández, bibliotecaria (España)

Ruth Sancho Huerga, escritora y docente (España)

Jaime Sanmartín Celedon, policía (España)

Mayra Santos-Febres, escritora (Puerto Rico)

Eloy Sánchez Rosillo, poeta (España)

Fedosy Santaella, escritor (Venezuela)

Beatriz Sarlo, escritora y periodista (Argentina)

Vivian Scheinsohn, arqueóloga (Argentina)

Uwe Schoor, profesor de literatura (Alemania)

Edgardo Scott, escritor, traductor y psicoanalista (Argentina)

Kenza Sefrioui, En toutes lettres (Marruecos)

Anthony Seidman, poeta y traductor (Estados Unidos)

Irene Selser, periodista, editora y traductora (Argentina / México)

Xavier Seoane, poeta (España)

Magali Sequera, docente y traductora (Francia)

Jessica Sequeira, narradora, traductora y periodista (Estados Unidos)

Fernando Seral Giravent, traductor (España)

Angela Serna, poeta (España)

Alfonso Serrano, editor de La Oveja Roja (Argentina)

Marina Serrano, poeta (Argentina)

Pedro Serrano, poeta, ensayista y profesor de la U.N.A.M (Mèxico)

Carlos Serrano Tirado, periodista (España)

Melissa Serrato Ramírez, periodista cultural (Colombia)

Lorna Shaughnessy, poeta y traductora (Irlanda)

Ana María Shua, narradora (Argentina)

Jaime Siles, poeta, ensayista y profesor de la Universidad de Valencia (España)

Alberto Silva Castro, escritor y traductor (Argentina / España)

Katherine Silver, traductora literaria (Estados Unidos)

Marcelo Siarini, escritor y docente (Argentina)

Peter Sirr, poeta, ensayista y traductor (Irlanda)

Paulo Slachevsky, director editorial y dueño de LOM (Chile)

Luis Solano, editor (España)

Rafael Soler, poeta y narrador (España)

Jorge Solís, poeta (España)

Gustavo Solórzano-Alfaro, escritor (Costa Rica)

Manuel Sollo Fernández, periodista de la Radio Nacional de España (España)

Fernando Sorrentino, cuentista y docente (Argentina)

Aliou Sow, Éditions Ganndal, Guinea

Blanca Strepponi, escritora y editora. (Venezuela / Argentina)

Carmen Cecilia Suárez, editora de Editorial La Serpiente Emplumada (Colombia)


Katiuska Suárez, editora (Venezuela)

Mauricio Suárez, filósofo (España)

Guillermo Sucre, poeta (Venezuela)


T

Miguel Tapia, escritor y profesor de la Université Paris-Est Créteil (México)

Marcelo Teixeira, editor de Parsifal (Portugal)

Carmen Tejeda Valladares, editora de la editorial Bracamoros y promotora cultural (Perú)

Maribel Tena García, filóloga y profesora.(España)

Arturo Tendero, poeta y crítico (España)

César Tinoco, traductor (México)

Santiago Tobón, director de la editorial Sexto Piso España (Colombia)

Víctor Toledo, poeta y crítico literario (México)

Francisco Benedito Torres, librero (España)

Andrés Trapiello, poeta (España)

Iván Trejo, editor de Ediciones Atrasalante (México)

Carlos Treviño, poeta (México)

Nuri Trigo Boix, traductora (México / España)


U

Marcelo Uribe, editor de ERA (México)

Sandra Uribe Pérez, escritora (Colombia)

Sabina Urraca, escritora (España)


V

Carmen Valcárcel, catedrática de Universidad, España

Margarita Valencia, escritora, traductora, docente e investigadora de la Maestría en Estudios Editoriales del Instituto Caro y Cuervo (Colombia)

Jose Valiño Taboada, ferretero (España)

Álvaro Valverde, crítico y poeta (España) 

Fernando Valverde, poeta (España / Estados Unidos)

Gustavo Valle, poeta y narrador (Venezuela) 

Pedro Valle, poeta (El Salvador). 

Raúl Vallejo, escritor y docente (Ecuador) 

Alexandra Van de Camp, poeta y directora de Gemini Ink, Centro de Artes de Escritura, San Antonio (Estados Unidos)

Fabrice D. Vanden Broeck Gueritot, director de arte de Editorial Dragón Rojo (México)

Javier Vásconez, escritor (Ecuador)

Simón Vázquez, editor de Tigre de Paper, Països Catalans y Bellaterra Edicions (España)

Mharía Vázquez Benarroch, poeta y traductora (Venezuela)

Arturo Vázquez Barrón, traductor y profesor (México)

Luis Vea, poeta (España)

Carlos Vela, Editorial Pesopluma (Perú)

Fátima Vélez, escritora (Colombia)

Marisol Vera, editora y dueña de la editorial Cuarto Propio (Chile)

Isabel Vericat, traductora (México)

Sonia Verjovsky, traductora (México)

Miguel Veyrat, periodista y escritor (España)

Javier Vicedo Alós, poeta y dramaturgo (España)

Eduardo Vicente, director de ventas de la Librería y Editorial Ricaaventura (Chile)

Pedro Ignacio Vicuña, poeta y traductor (Chile)

José Vidal Valicourt, escritor (España)

Guillermo Velásquez Forero, editorial y periodista poeta, narrador de minificciones (Colombia)

Rosa María Vilarroig, poeta y escritora (España)

Efraín Villacís, escritor y editor (Ecuador)

Jorge Villalobos, poeta y jurista (España)

Luis Moreno Villamediana, escritor (Venezuela)

Miguel Vitagliano, narrador y docente (Argentina)

Carlos Vitale, poeta y traductor (Argentina / España)

Damián Blas Vives, editor y director de gestión y políticas culturales de la Biblioteca Nacional “Mariano Moreno” (Argentina)


W

Miguel Wald, traductor (Argentina).

Enrique Winter, poeta y traductor (Chile)

Joseph Woods, poeta (Irlanda) 




Fernando Yubero, profesor de literatura española y escritor (España)


Z

Horacio Zabaljáuregui, poeta y docente universitario (Argentina)

Rossana Zaera Clausell, artista plática, aprendiz de poeta (España)

Manuel Andrés Zaldívar, lector de poesía. (México) 

Miguel Ángel Zapata, poeta (Perú / Estados Unidos)

Fernando Zapata López, editor, especialista en derechos de autor (Colombia)

Pedro Nicolás Zaragoza, profesor de universidad (España)

Enrique D. Zattara, crítico y escritor argentino, director de El Ojo de la Cultura Hispanoamericana (Argentina)

Lila Zemborain, poeta (Argentina / Estados Unidos)

Samia Zennadi, Apic Éditions (Argelia)

Verónica Zondek, poeta y traductora (Chile)

Maixa Zugasti Muñoa, escritora y profesora (España)

Martín Zuñiga Chávez, poeta y gestor de Urbanotopia (Perú)

viernes, 20 de noviembre de 2020

Andrew Wylie: retrato de un carroñero


No todos los agentes literarios son mala gente. Sin embargo, los que suelen trascender lo hacen a fuerza de picardía. Se visten con una pátina intelectual que les queda grande, se erigen en jueces de lo que debe ser y de lo que no, inventan reputaciones, bordean la deshonestidad. A veces, inclusos, son monstruos. En el pasado, la lengua castellana padeció a Carmen Balcells, sin duda un personaje de película de Almodovar. En la actualidad, todas las lenguas padecen a Andrew Wylie. Pocos suelen decirlo en voz alta, pero esa gente poco tiene que ver con la literatura y mucho con el negocio en la peor acepción del término. No son humanistas. En el mejor de los casos, son el equivalente de los contadores de la mafia. Forman parte de un folklore que se repite en los pasillos de las ferias del libro, cuyas historias, que sólo les interesan a los jefes de redacción de suplementos culturales, dan francos deseos de vomitar.

La nota que sigue fue firmada por Guido Macari Marimón, quien la publicó en el diario chileno La Tercera, el pasado 19 de noviembre. En su bajada se lee “En 1995, la prensa británica le dio el apodo de “El Chacal”. Representando a un millar de escritores y herederos –incluidos Borges, Bolaño y Cheever–, ha adquirido una fama por su habilidad para negociar, muchas veces acompañada por un estilo poco transparente. La polémica por los derechos de la reciente ganadora del Nobel, Louise Glück, vuelven a despertar críticas contra el representante”.

Andrew Wylie, el más poderoso y polémico agente literario 

“A los periódicos les gusta repetir cuántos escritores sustraemos de otras agencias, pero hacemos muchas otras cosas que resultan más fascinantes”, declaró el estadounidense Andrew Wylie en 2012 a ABC, quien es uno de los agentes literarios más poderosos del mundo. 

Wylie nació en 1947, en Boston y es hijo de un editor. Desde joven poseía un espíritu emprendedor que, al mismo tiempo, se vinculaba con una tendencia a la travesura y la irreverencia. En su adolescencia en un internado Saint Paul, se confabuló con un taxista: hizo un negocio para llevar a los alumnos desde el centro educacional hasta la ciudad, para proveer ilícitamente a los estudiantes de alcohol. El “emprendimiento” lo llevó a ser expulsado. 

Pero ese incidente no le impidió ingresar a la Universidad de Harvard y titularse con honores en Literaturas Romances y Clásicas. Persuadió al crítico literario y especialista en James Joyce, Harry Levin, para que dirigiera su tesis en que recitaba de memoria un extenso fragmento de la novela Finnegans Wake (1939). El profesor, Albert Lord, estudioso en literatura épica oral tradicional, le enseñó a Wylie a cantar a Homero en griego, una habilidad que años después le sirvió para atraer y convencer al escritor Isidor Feinstein Stone, autor de El juicio de Sócrates, de que se convirtiera en su primer cliente. 

Tras graduarse, quiso seguir el camino de su padre como editor. Se trasladó a Nueva York, alquiló una pieza y puso un colchón en el suelo para dormir. Durante el día intentaba vender los libros de su biblioteca universitaria. En paralelo, se postulaba para trabajar en alguna casa editorial, pero sentía que siempre le preguntaban lo mismo en las entrevistas laborales a las que asistía: 

–¿Qué estás leyendo? 
–Tucídides. 

Y su respuesta “no caía del todo bien”, recordó Wylie a ACB. “Me decían que para perdurar en el negocio tenía que leer la lista de los libros más vendidos”. Ante esa meta, el actual agente literario perdió interés por el mundo editorial. “Prefería dedicarme a la banca que a publicar basura”, declaró. Fue ahí cuando Joseph Fox, el editor de Truman Capote, le recomendó seguir otro rumbo. En paralelo empezó a conocer a gente de The Factory, el estudio de arte fundado por Andy Warhol, a quien entrevistó en varias ocasiones y se convirtió en uno de sus referentes vitales. 

“Tengo un problema” 
Wylie fundó su agencia en 1980. Él se sentaba al lado del teléfono que nunca sonaba. No tenía ingresos y, por lo tanto, tampoco tenía empleados. Cuando entregaba el manuscrito de algún escritor a una editorial, el camino era largo: cruzaba la calle para ir a una impresora a fotocopiar el texto, iba a la librería a comprar un sobre, lo fotocopiaba, volvía a la oficina, escribía una carta para los editores y así partía a la editorial, donde conversaba con alguna desconocida recepcionista que lo ayudaba a entregar el manuscrito en alguna de las oficinas. 

“Cuando presentaba algo a múltiples editoriales, tenía que correr de una a otra porque no me podía dar el lujo de tomar taxis –contó a El Mercurio–. Ahora sí puedo pagarlos.” 

Con los años, fue convirtiéndose en representante de los derechos de las obras de autores tan variados como prestigiosos, entre los que se encuentran Jorge Luis Borges, Roberto Bolaño –a quien migró de Anagrama hacia Alfaguara–, Vladimir Nabokov, Emmanuel Carrère, Alice Munro, John Cheever, Alessandro Baricco, Karl Ove Knausgard, Yasunari Kawabata, Orhan Pamuk, Dave Eggers, Philip Roth, W. G. Sebald, Antonio Muñoz Molina y Susan Sontag. 

Un día se enteró que Sontag quería hablar con él, así que Wylie la visitó en su departamento. 

–Tengo un problema –le dijo ella–…. soy Susan Sontag. 
–Sí, en efecto –respondió él. 
–Es un trabajo a jornada completa. Debo atender el teléfono, debo leer libros de otros y escribir frases para elogiarlos, debo conceder entrevistas a la prensa y hablar sobre el comunismo…, pero lo que quiero hacer es escribir una novela, y no tengo tiempo. 
–Por qué no deja en mis manos todo este asunto de ser Susan Sontag
–propuso el agente literario–. Usted escriba la novela y yo me ocupo de ser Susan Sontag. 

La historia se materializaría en 1992 con El amante del volcán

“De eso trata en realidad este oficio de la representación: de entregarse a los intereses y al estilo del escritor”, dijo Wylie a ABC. “Yo adopto la personalidad de los ochocientos cincuenta escritores que representamos, así que padezco una suerte de masivo desorden de personalidad”. 

En esa entrevista, Wylie explica que su manera de trabajar es bastante simple: si el escritor está vivo él es quien decide respecto a la reproducción y distribución de su obra; en caso de que el autor esté muerto, son sus sucesores los que toman las decisiones. Le causa gracia que muchas veces los editores digan: “Yo conocí mejor al autor que su esposa”, como se ha dicho con autores como Jorge Luis Borges o Italo Calvino. Ante ese tipo de declaraciones, Wylie responde con sarcasmo: “Claro, tú sabes más de Italo que su mujer, quien durmió a su lado cuarenta años”. 

El chacal 
“No hay muchos agentes literarios en Nueva York que puedan decir que no han perdido un cliente a manos de Andrew Wylie”, dijo el periodista Leon Neyfakh en The New York Observer

Hay periódicos que han llegado a catalogarlo como “el mejor agente literario de la historia”. Pero esa no es una visión unánime: la precisión de su olfato literario junto con su controvertido y sagaz estilo como negociante también le han traído críticas, ya sean algunas más justificadas que otras. 

Los años involucrados en el mundo literario y editorial le han traído el apodo de “El chacal”, asimilando su comportamiento sigiloso del cánido salvaje y depredador que habita en las llanuras de África y Asia. 

En 1995, el apodo se popularizó en la prensa británica, después que el escritor Martin Amis decidió cambiar a su agente Pat Kavanagh, con quien había trabajado durante dos décadas. Ella también era esposa de Julian Barnes, buen amigo de Amis, amistad que sufrió una fractura, mientras Wylie llegaba a un acuerdo tasado en cerca de 670 mil dólares por la novela The Information

Su poder de persuasión había quedado en evidencia. 

Ante calificativos como “El chacal”, en el 2012 él planteó que su labor era más compleja que separar a otras agencias literarias de los derechos de determinado escritor. Por ejemplo, mencionó que en los últimos cinco años se habían acercado a Wylie Agency un conjunto de jóvenes escritores que recién redactaban su primera novela, como Chimimanda Ngozi Adichie, Teju Cole, Uzodinma Iweala y Helen Oyeyemi. 

“¿Quién habría podido imaginar que la nueva generación de maestros de la prosa provendría de África, sobre todo de Nigeria, y cambiaría el rostro de la literatura mundial?”, dijo. 

Aun así, Wylie tiene claro cuáles son sus prioridades al momento de elegir cuál autor trabajar. En 2010 fue entrevistado por Harvard Magazine. Ahí explicó que los negocios de las publicaciones se dividen en dos: frontlist y backlist. La primera son los nuevos títulos publicados, donde suele fijar su radar el mundo literario y editorial. Pero su agencia se enfoca en la segunda, libros ya publicados que se siguen imprimiendo, donde considera que la perdurabilidad es prácticamente un hecho. 

Robar el auto, no sólo las ruedas 
El 27 de mayo del 2014 firmó una intención de acuerdo con su prestigiosa colega española Carmen Balcells, representante de importantes autores del boom latinoamericano como Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. Así se crearía una superagencia internacional, la empresa Balcells & Wylie. 

“Carmen Balcells (...) fue asesorada por personas que ella y yo conocemos, y una de ellas le dijo que tuviera cuidado conmigo, que le iba a sacar las ruedas de su auto”, afirmó Wylie en el diario El Mercurio, días después de que se diera a conocer el acuerdo. “Yo le mandé un mensaje diciendo que yo no era un ladrón de autos, pero que, si lo fuera, sería lo suficientemente inteligente como para saber que no debo sacarle las ruedas al auto antes de llevármelo”. 

La unión se convertía en un hito para las dos agencias más importantes de Europa y América. Balcells solo aceptó ceder el 45% de su empresa a Wylie. El trato indicaba que el resto de la venta se haría de forma paulatina en los años venideros. Así, la agente blindaba su poderío frente al estadounidense, en un gesto similar al “si no puedes con ellos, úneteles”. 

La relación empresarial entre ambos representantes se sostenía en una tensión que en cualquier momento podía romperse, contra las pretensiones de Wylie. Y eso fue lo que sucedió después. La mujer que representó a reconocidos escritores del boom cambió las condiciones del contrato y, en abril del 2015, pidió a la consultora Atlas Capital iniciar una venta abierta de su empresa. 

Wylie contraatacó en agosto de ese año, anunciando la inauguración de su tercera oficina en Madrid: “The Wylie Agency España” –sumándose a la de Nueva York y Londres–, y puso a Cristóbal Pera, director de Penguin Random House México y antiguo editor de Gabriel García Márquez, para que encabezara esta nueva apuesta. La situación preocupó a la empresa de Balcells: el estadounidense ganaba terreno en el negocio de la literatura hispanoamericana. 

La española Balcells falleció el 20 de septiembre de 2015 y, si bien su agencia literaria se sigue sosteniendo con sesenta años de historia, el poderío de Andrew Wylie se ha enraizado en las letras en lengua castellana. Antes de morir, el estadounidense planea representar a 2 mil “buenos autores” (ya superó la mitad de su meta). 

“Dios quiera que en doscientos años seamos una fuerza en la literatura en lengua española”, había declarado el agente en 2012. 

Al parecer, su pronóstico fue más bien pesimista. 

Un apostador 
“Ayuda mucho no tener personalidad y sí poseer el don de adaptarse a la personalidad de los autores que representas y saber qué es lo que necesitan”, dijo Wylie en una entrevista en 2017 a W Magazín. “Eso es clave para poder tener éxito”. 

En esa instancia, comentó que entendía su trabajo como el del intérprete que media entre el confinado mundo del escritor y la divulgación de su obra. Le interesa que el autor se enfoque en lo que realmente sabe hacer: escribir. “Yo solo les indico cómo podrían tener una mayor audiencia global y recibir unos beneficios más justos”. Entiende su trabajo como el de un apostador. Estima que la mitad de los ingresos que obtienen los autores provienen de su país de origen, y el otro 50% del extranjero. “Los tiempos en que el escritor creía ciegamente en el editor han cambiado”, declaró. 

En marzo del 2016, los libros de Roberto Bolaño dejaron de ser un patrimonio emblemático de la editorial Anagrama, pasando al dominio de Alfaguara –sello propiedad de Penguin Random House–. Tras la muerte del autor de Los detectives salvajes (1998), los derechos de su obra pasaron a ser propiedad de su esposa, Carolina López, y sus hijos. Andrew Wylie se hizo cargo en la representación como agente de los herederos. 

Meses después, Wylie aseguró que el cambio a Alfaguara se debió “únicamente a razones editoriales”. El proceso no estuvo exento de conflictos. Esas palabras fueron reacciones de “El chacal” ante las declaraciones que había dado el fundador de Anagrama, Jorge Herralde, y del amigo y editor de Bolaño, el crítico español Ignacio Echevarría, quienes vincularon la operación a una venganza de la viuda contra quienes mantuvieron una relación con Carmen Pérez de Vega, mujer que estuvo sentimentalmente involucrada con Bolaño durante sus últimos seis años de vida. 

“Son puras especulaciones y afirmaciones infundadas”, argumentó Wylie a El País. “Mi agencia gestionó las negociaciones con las editoriales y puedo confirmar que para la elección final de López fue decisivo el proyecto global y editorial presentado por Alfaguara, que ella consideró muy beneficioso para el futuro de la obra de Bolaño”. 

Más adelante, el cambio editorial derivó en un juicio en que Carolina López acusó al editor Ignacio Echeverría de atentar contra el honor y la intimidad de su familia en dos textos que publicó sobre Bolaño. En una de las sesiones en el juzgado, Jorge Herralde se encontró con Wylie. 

–Estimado Andrew, ¿qué estás haciendo en este país? 
–Estimado Jorge, creo que he tomado el avión equivocado –respondió “El chacal”. 

A pesar de la tensión de ese día, aparentemente Herralde y Wylie tienen buena relación. En 2019, se encontraron en la Feria de Frankfurt, Alemania, instancia en que el estadounidense besó la mano del fundador de Anagrama cuando se lo encontró. 

Claro, uno es editor y el otro agente literario. Podrán tener sus diferencias, pero saben que, en el mejor de los casos, aparecerá un nuevo escritor en común que genere una sinergia entre ambos. 

El Nobel al mejor postor 
Cuatro años después, la polémica envuelve otra vez al agente norteamericano. El pasado 8 de octubre de 2020, la poeta Louise Glück recibió el Premio Nobel de Literatura. La ganadora no era tan conocida en el mundo hispanoparlante, y solo había sido publicada por Pre-Textos, una pequeña casa editorial española que, durante catorce años, tradujo y publicó en castellano (en ediciones bilingües) siete de sus once libros, con títulos como El iris salvaje (2006), Las siete edades (2011) y Una vida de pueblo (2020). Tras el anuncio de la Academia Sueca, la agencia literaria que representa a Glück, liderada por Wylie, ignoró definitivamente los intentos que hizo la editorial independiente para renovar los contrato de seis de los siete títulos de la poeta. 

Al poco tiempo, los responsables de Pre-Textos comenzaron a recibir llamadas de varios colegas españoles, a quienes la empresa del agente norteamericano les propuso publicar los poemarios de la ganadora del Nobel. “Dentro de nuestra profunda decepción, nos hemos emocionado primero con la reacción de algunos de nuestros colegas”, dijo el editor de Pre-Textos, Manuel Borrás, a El País. “Nos han dicho que no habían aceptado el ofrecimiento”. 

Durante los últimos días, ha circulado una carta abierta firmada por autores, traductores y editores tanto de España como de Latinoamérica, criticando el proceder de la empresa Wylie, la cual siguió negociaciones poco transparentes con la editorial que, durante años, publicó a la poeta a pesar de la poca masividad en ventas: “Mientras Pre-Textos intentaba renovar los derechos de algunos esos títulos, la Wylie Agency que representa a Glück, comenzó a ofrecerla a espaldas de la editorial al mejor postor, ignorando de esa manera el esfuerzo realizado por sus editores españoles”. Este episodio se suma a la historia de Wylie Agency, una empresa que sigue aumentando su poder, aunque eso le signifique romper algunas confianzas cuando se trata de representar a algunos escritores. 

A veces han sido los cambios de editorial los que han desatado la polémica; otras, los de agente literario. Pero a Andrew Wylie nunca le ha importado mucho lo que se diga en la prensa sobre su trabajo:  “Me parece que esta reputación persiste porque resulta más interesante para los lectores de los periódicos cuando persuadimos a un escritor que cuando no –dijo en 2012–. Así pues, tenemos la obligación de entretener al público lector robando autores, y persistiremos en ello”.

jueves, 19 de noviembre de 2020

"Y es una pena, es una pena y es un asco"

El pasado 15 de noviembre, el escritor y periodista valencianoAlfonso Vila, en su revista digital Frontera d, publicó la siguiente columna, que vale la pena reproducir, a propósito de lo que es la editorial Pre-Textos, su editor Manuel Borrás y el comportamiento de Louise Glück y la Wylie Agency.

Algunas palabras en defensa de Pre-Textos

 Siempre he pensado que la poesía no servía para nada, pero ahora resulta que la poesía da dinero, y eso es lo peor que le podía pasar, porque eso la pone en las fauces de las fieras.

Siempre he pensado que la poesía era muy peligrosa, que tenía mucha razón el sensato padre de Gerald Brenan, cuando le prohibe leer poesía, ya que la considera uno de los principales culpables del extraño comportamiento de un hijo que ahora definiríamos como “jipi”. Porque la lectura de unos poemas habían incitado a su hijo a eludir sus responsabilidades de adulto y de echarse a andar por los caminos de Europa, buscando aventuras y buscando conocerse a sí mismo. Y si unos poemas podían hacer eso en un joven educado de clase alta, en un “señorito”, qué locas ideas podían meter en las cabezas de otras personas más indefensas. De manera que sí, la poesía es peligrosa, y la manera de que deje de ser peligrosa es que deje de ser poesía. ¿Pero y si matamos a dos pájaros de un tiro? Por un lado la descafeinamos todo lo que podemos, para que no altere a la juventud inconsciente, y por otro lado la ponemos de moda, y de paso nos sacamos un dinerillo que no viene nada mal…

Las grandes novelas ya no venden lo que vendían. Y con grandes novelas no me refiero a novelas de calidad, sino a novelas largas y largas y largas, y que cuentan su valor por el número de páginas, no por lo que está escrito en estas páginas. Las grandes novelas daban mucho dinero a las grandes editoriales, esas que también miden su valor por la cantidad de libros impresos, y no por la calidad de los mismos. Vale, eso es el negocio, y no tiene porqué ser malo. Pero tampoco es bueno, no es bueno si sus manos llegan a todas partes. Y todo tiene que ser como ellos dicen, porque si no es como ellos dicen entonces simplemente no existe. Malas hierbas que hay que arrancar, eso he llegado a pensar que son los libros que se escapan de sus manos. Como son las películas que se escapan de sus manos, como son los discos que se escapan de sus manos.

Hace años leí en una entrevista a Bruce Springsteen esta frase: “Hoy en día no podría haber hecho mis primeros discos. Porque mis primeros discos al principio no vendieron casi nada. No fueron un gran éxito en dos semanas”. Y ahí está la cosa, la clave terrible del asunto: el rápido beneficio económico por encima de todo. Tú puedes llegar a una montaña, talar los árboles, comerte la montaña a grandes mordiscos, contaminar los ríos y matar a los animales que rondan por ahí, pero luego te vas, cuando sacas el poco o mucho oro que hay bajo la tierra, te vas y buscas otro sitio para hacer lo mismo. ¿Y qué dejas detrás? Solo un gran solar, solo un gran desastre. Si hay suerte la naturaleza irá recuperándose con el tiempo. Pero para eso tiene que quedar algo en pie. El negocio es el negocio, pero no digas que vas a salvar a la poesía si estás arrasando la poesía. Ni digas que vas a salvar el cine si estás arrasando el cine. Sí, claro, esto es pedir demasiado… Ser hipócrita es parte de su trabajo. Pues bien, algunas cosas destapan la hipocresía. Te quitan la máscara. Y todo queda muy claro. La pasta es la pasta y lo demás no importa. Y si no importa no existe, o acabará por no existir.

Hace años, cuando ya tenía el contrato de una novela en mis manos, vi que la editora había cambiado el título por su cuenta. Y el titulo nuevo era un asco, una basura. Se lo dije y su respuesta fue: “Es un titulo muy comercial, está muy bien pensado, conectará con…”. No le respondí lo que pensaba. Simplemente le dije que el título no se cambiaba. Naturalmente su respuesta fue romper el contrato. Y me pareció muy bien, porque yo no quería saber nada de una persona que de entrada ya empieza por cambiarte el título de tu novela. ¿Qué iba a venir después? Sí, claro, así conectábamos con el público. ¿Con qué público? Con el que ella, la editora en toda su sabiduría, había decidido que debía dirigir mi novela. Pues bien, ahora los señores y señoras que están al volante, han decidido a quién tiene que ir dirigida la poesía, y han visto que ahí tienen un mercado por explotar. Y van a explotarlo. Y luego, cuando ya no dé más dinero, pues buscaran otra cosa y se irán… Y de paso, mientras, se habrán cargado unas cuantas pequeñas editoriales y habrán cerrado la puerta, tal vez definitivamente, a una serie de poetas que no se ajustaban a los que ellos querían vender. Daños colaterales. Pequeños muertos sin importancia. Y lo peor es que seguirán diciendo que lo suyo es lo bueno, que lo suyo es la literatura del futuro, que lo suyo es lo que hay que tener obligatoriamente en las estanterías.

Hace muchos muchos años, cuando yo tenía 20 añitos, Manuel Borrás me llamó por teléfono. Yo no conocía de nada a ese señor. Ni siquiera sabía quién era. En mi temeridad post-adolescente, había mandado un manuscrito a Pre-Textos, simplemente porque había comprado un libro suyo que me había gustado mucho. No esperaba esa llamada, desde luego. Manuel Borrás se presentó y fue muy directo: “He leído tu libro. No te voy a publicar porque estás muy verde. Pero me ha gustado. Sigue escribiendo y sigue mandándome cosas”. Eso fue más o menos lo que me dijo. ¿Cuántos editores hacen eso? Pocos, muy pocos. Luego nos llegamos a ver. Nos cruzamos muchas cartas. Después las cartas fueron emails. Cada vez que editaba un libro, en otras editoriales, yo se lo llevaba a la oficina y él se lo leía, por el puro placer de leer un libro, porque nadie le obligaba, y luego me comentaba lo que le parecía. Y si tenía que decir algo malo, pues lo decía. Y uno aprecia mejor los halagos cuando sabe que son tan sinceros como las críticas. Muchos años después de esa llamada, edité un libro de poesía con Pre-Textos. Para los que no estamos en los círculos oficiales, para los que andamos por los márgenes, es fundamental que existan editoriales como Pre-Textos, y editores como Manuel Borrás, que cuando reciben un manuscrito lo leen, y que lo valoran primero que nada por su calidad literaria (son humanos, por supuesto, se pueden equivocar, pero son sinceros y decentes, y eso ya es mucho), y luego ya ven si pueden editarlo o no, porque editar un libro es una apuesta de riesgo, y unas cuantas malas apuestas te pueden hundir. Lo que uno no espera es que luego, cuando te sale bien la apuesta, van a venir las carroñas a quitarle el pan de la boca. O no debería esperarlo…

Y encima, como uno tiene muy buena memoria (por desgracia), recuerda bien lo que le dijo el editor cuando, hablando de Elias Canetti en una entrevista para la revista Jot Down, reconoció la importancia que había tenido el hecho de estar publicando a un autor al que le acaban de conceder el premio Nobel. Y es una pena, es una pena y es un asco, porque demuestra que las cosas van a peor, a mucho peor, comprobar cómo este nuevo premio Nobel que publica, que ha publicado durante más de una década Pre-Textos (y con unas ventas muy escasas de sus libros, más que escasas, casi ridículas…), no trae ninguna buena noticia, sino todo lo contrario, porque muy poco ha tardado su agente en quitarle los derechos a sus antiguos editores; y no contento con semejante bajeza, encima pretender que se destruyan los libros que la editorial ha ido publicando con tanto esmero y con tan poco beneficio. Tirar por tierra el trabajo de muchos años, y sin dar la cara, por la espalda y con alevosía. ¡Qué buenos tiempos nos tocan vivir…!

https://www.fronterad.com/algunas-palabras-en-defensa-de-pre-textos/