martes, 22 de septiembre de 2026

A diferencia del caso argentino, al gobierno mexicano le importan la cultura y los libros

En absoluto contraste con la realidad argentina, una nota de Alonso Urrutia, publicada en el diario mexicano La Jornada, se anuncia la compra, por parte de la Secretaría de Cultura de ese país, de miles de libros para su distribución en bibliotecas. 

Cultura anuncia compra masiva de libros para la red nacional de bibliotecas

Tras ratificar la importancia de la tasa cero de IVA para librerías, que se incluye en el paquete económico 2027, con un beneficio anual de 200 millones de pesos para el sector, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció que el lunes lanzarán una convocatoria para la compra masiva de libros para la red nacional de bibliotecas, por un monto de 50 millones de pesos.

“Podrán participar evidentemente editoriales mexicanas, independientes, medianas, y esto va a nutrir esta red de bibliotecas también en beneficio del lector”.

Sostuvo que la tasa cero es fundamental para el fortalecimiento del ecosistema del libro y de los lectores. “Las editoriales tuvieron apoyo hace más de veintitantos años de esta tasa, pero no había apoyo para la distribución y eso generaba una asimetría importante”.

Entonces, la tasa cero “les ayudaría a deducir gastos de operación, se van a fortalecer las redes de librerías e implica un beneficio anual de alrededor de 200 millones de pesos para este sector”.

Resaltó que la iniciativa surge tras más 20 años de demanda. “Es una iniciativa por parte de la Cámara de la Industria Editorial Mexicana, (Paico Ignacio) Taibo, la brigada para leer en Libertad, y es una demanda muy importante”.

En la mañanera, señaló que las dos acciones son importantes porque fortalecen la distribución, las librerías consideradas también como infraestructura cultural y a las editoriales nacionales.

Señaló que en colaboración de la Secretaría de Cultura y el Fondo de Cultura Económica, se cuenta con 26 mil clubs y salas de lectura, con el objetivo de alcanzar alrededor de 250 mil participantes a finales del año.

Recordó que del 3 al 18 de octubre será el festival Cervantino, con más de 200 actividades en Celaya y León, Guanajuato.

lunes, 21 de septiembre de 2026

"Pedimos condiciones que permitan competir, trabajar y sobrevivir"

El pasado 18 de septiembre, Daniel Gigena, en un artículo del diario La Nación, de Buenos Aires, dio cuenta de la grave situación por la que están pasando actualmente las librerías argentinas. En la bajada, se lee: "En sendos comunicados, la Federación de Librerías y la Fundación el Libro difundieron el estado del circuito independiente en base a una relevamiento que también evidencia un aumento en los costos operativos".

Piden declarar la “emergencia librera” en el país por la caída de ventas y facturación en más de un 40 por ciento

Mediante un comunicado, la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (Falpa) pidió declarar la “emergencia librera” en el país al alertar por la caída del 25% en las ventas de ejemplares y de un 41% en la “facturación real” respecto de 2023. Las autoridades de la entidad señalaron a LA NACION que los resultados de una encuesta nacional sobre la evolución de la actividad arrojan datos “muy preocupantes”. El presidente de Falpa, Jorge García, ya solicitó reuniones con diputados en vista de presentar la emergencia librera en el Congreso.

La Fundación El Libro (FEL) acompañó el reclamo de Falpa con el comunicado “En defensa de las librerías independientes y la bibliodiversidad en todo el país”, en el que expresa “profunda preocupación y total respaldo a la declaración de Emergencia Librera impulsada a nivel nacional”, en la que se solicitan medidas por parte del Estado. “Los datos arrojados por el reciente relevamiento sobre 1200 comercios independientes evidencian un diagnóstico preocupante. La combinación de una caída real de la facturación del 41,5 % frente a un aumento del 31,1 % en los costos operativos entre 2023 y 2026 constituyen datos alarmantes”, resalta la FEL.

“Falpa declara la Emergencia Librera ante el profundo deterioro económico que atraviesa el sector y el riesgo que esta situación representa para la continuidad de una red federal de librerías -comienza el comunicado-. No se trata solamente de que se vendan menos libros. Los datos muestran un deterioro mucho más profundo de la actividad. Tomando como base el período enero-agosto de 2023 y comparándolo con el mismo período de 2026, la cantidad de libros vendidos cayó aproximadamente un 25%. Pero el dato más preocupante aparece cuando descontamos la inflación: la facturación real de las librerías cayó un 41,5%”.

Por cada $ 100 que una librería facturaba en términos reales en 2023, hoy apenas factura $ 58,5. “Al mismo tiempo, importantes costos necesarios para mantener abierta una librería siguieron aumentando. Nuestro indicador de costos operativos, construido sobre servicios, comunicaciones y transporte/logística, pasó, también en términos reales, de 100 en 2023 a 131,1 en 2026″, se detalla.

Las librerías independientes trabajan con márgenes reducidos: obtienen descuentos comerciales del 35% al 42% sobre el precio de venta al público. “Ese porcentaje no es ganancia. De allí deben pagarse salarios, alquileres, servicios, impuestos, logística, gastos bancarios, insumos, obsolescencia del stock y todos los demás costos necesarios para mantener abierta una librería”, se enumera en el comunicado. La utilidad neta de una librería independiente ronda entre el 2% y el 5% de sus ventas.

“Una simulación económica realizada sobre esos márgenes muestra que, frente a la caída de facturación registrada, una librería hubiera necesitado reducir sus gastos reales entre un 34% y un 38% para conservar el punto de equilibrio –se describe–. Pero ocurrió exactamente lo contrario: componentes relevantes de sus costos operativos aumentaron alrededor del 31% en términos reales. Esta verdadera ‘tijera’ entre ingresos y costos ayuda a explicar la situación que hoy vemos en todo el país. Muchas librerías permanecen abiertas no porque su rentabilidad continúe siendo suficiente, sino porque sus propietarios reducen o directamente resignan su propia remuneración, utilizan ahorros personales, postergan obligaciones o se endeudan para sostenerlas”.

A diferencia de las independientes, las grandes cadenas, debido a sus volúmenes de compra, obtienen condiciones comerciales más favorables, “con descuentos que pueden alcanzar aproximadamente el 50% al 55%, lo que les otorga una capacidad mucho mayor para absorber costos y períodos prolongados de caída de ventas”.

Desde Falpa vinculan la crisis de las librerías con los resultados de las pruebas PISA, donde se evidencian las “serias dificultades en comprensión lectora entre los adolescentes argentinos: alrededor del 60% de los estudiantes de 15 años no alcanza el nivel básico de competencia en lectura”.

“Mientras nuestro país enfrenta esta realidad, algunos países que habían avanzado fuertemente hacia la digitalización educativa están revisando ese camino y recuperando el libro impreso, la lectura en papel y los tiempos de lectura sostenida -reza el comunicado-. [...] Resulta entonces contradictorio que, justamente cuando necesitamos que nuestros chicos lean más y comprendan mejor lo que leen, permitamos que se debilite la red de librerías que acerca los libros a cada barrio, ciudad y pueblo del país”.

Solicitan medidas concretas del Estado nacional, de las provincias y de los municipios, como el cumplimiento efectivo de la ley 25.542 de defensa de la actividad librera (que el ministro Federico Sturzenegger insiste en derogar), la devolución del crédito fiscal de IVA (la resolución 4515, aprobada por el Congreso, no se aplica a las librerías) y la implementación de líneas de crédito específicas para librerías independientes, “con tasas preferenciales, plazos adecuados y períodos de gracia, destinadas especialmente a refinanciar el endeudamiento acumulado, recuperar capital de trabajo y evitar que empresas económicamente viables terminen cerrando por falta de financiamiento”.

Proponen además una tarifa federal reducida para el envío de libros. “Para una librería del interior, el costo logístico representa una desventaja creciente frente a grandes plataformas y cadenas –señalan–. Una tarifa específica permitiría que una librería ubicada en cualquier localidad pueda vender y enviar libros a todo el país en condiciones más competitivas y que cualquier lector pueda acceder a ellos independientemente de dónde viva”. Y piden que las compras públicas de libros realizadas por el Estado nacional, las provincias, los municipios, las bibliotecas y otras instituciones públicas “contemplen mecanismos que permitan la participación de librerías independientes locales y regionales”.

También se reclama por “políticas permanentes de promoción de la lectura, articulando escuelas, bibliotecas, librerías, editoriales, autores y organizaciones culturales”.

Falpa impulsa la convocatoria a una Mesa Nacional del Libro y las Librerías, con participación estatal, librerías, editoriales, distribuidores, autores y demás actores de la cadena del libro, con el objetivo de analizar medidas inmediatas y políticas de mediano y largo plazo. “No solicitamos privilegios. Solicitamos condiciones que permitan competir, trabajar y sobrevivir”, concluye el comunicado.

García informó a La Nación que está activa la página web www.librosactivos.com.ar, gratuita para libreros, autores y lectores, donde se pueden consultar los catálogos de las librerías. “El lector busca el libro y por geolocalización le indica donde lo tiene más cerca de donde está y lo conecta directamente con el librero sin costos –explica–. También tiene una agenda de eventos culturales donde las librerías y el rubro sube la actividad y también por geolocalización te dice donde tenés actividades en tu zona”.


viernes, 18 de septiembre de 2026

Paul Bowles traductor de Jorge Luis Borges

El siguiente artículo sobre Paul Bowles como traductor, fue originalmente publicado por el filólogo y editor Josep Mengu en el blog negritas y cursivas. libros e historia editorial, el pasado 11 de septiembre.


El polifacético artista y escritor Charles Henri Ford (1908-2002) y el crítico cinematográfico Parker Taylor (1904-1974) habían conseguido establecer su revista View The Modern Magazine (1940-1947) como una de las más influyentes en su campo y como una referencia en Estados Unidos de las vanguardias (y en particular del surrealismo), publicando en las páginas de sus primeras entregas textos y obras de William Carlos Williams (1883-1963), Marc Chagall (1887-1985), Giorgio de Chirico (1888-1978), Man Ray (1890-1976), Max Ernst (1891-1976), Henry Miller (1891-1980), Vicente Huidobro (1893-1948), André Breton (1896-1966), Manuel Moreno Jimeno (1910-1993), Roger Caillois (1913-1978), Leonora Carrington (1917-2011), etc., además de contar con numerosos corresponsales y asesores entre los que se contó Bowles, además de Marcel Duchamp (1887-1968) y Philip Lamantia (1927-2005), entre otros ilustres (no era precisamente una revista generacional, desde luego).

En la solicitud que Ford hizo a Bowles —por entonces colaborador más o menos asiduo del Herald Tribune— para que se ocupara de coordinar el número correspondiente a mayo de 1945 de View, está el origen del titulado Tropical americana, que se presenta con una ilustración de cubierta del pintor cubano Wifredo Lamb (1902-1982).

En el texto de presentación a este número, Bowles explicita como propósito del número «presentar una versión poéticamente apta de la vida tal como es experimentada por los pueblos de la América Tropical», y chorrea tópicos prejuiciosos por los cuatro costados, pese a que Bowles había vivido ya cuatro años en México y había viajado por Guatemala, Costa Rica y Colombia. El número se acompaña de un pliego de fotografías del cineasta de origen suizo Rudy Burckhardt (1914-1999), e incluye fragmentos del Popol Vuh y del Chilam Balam, textos del ensayista mexicano Ramon Beteta (1901-1965), del explorador y antropólogo francés Bertrand Flornoy (1910-1980), del etnólogo también francés Paul Rivet (1876-1958) y la que es la primera traducción al inglés del cuento de Ramón J. Sender (1901-9182) «El zopilote» (The Buzzard), que en 1940 había aparecido en el volumen Mexicayolt, publicado por Quetzal con viñetas del pintor y escritor malagueño Darío Carmona (1911-1976), y que más tarde aparecería en la edición peninsular de Novelas ejemplares de Cibola (1961) con el título «El buitre».

Lo que es menos sabido, tal vez, es que alrededor de la revista View Charles Henri Ford y Parker Taylor habían creado un pequeño negocio publicando en volumen algunos de los cuentos que contrataban para la revista y que les distribuía Vanguard Press. Este fue el caso de The Buzzard, que en el volumen A Night with Jupiter and Other Fantastic Stories (1945), aparece junto a textos de Henry Miller, Leonora Carrington y el mismo Paul Bowles, así como de traducciones de obras de Raymond Rousel (1877-1933) o incluso de la primera traducción al inglés de «La leyenda de la Tatuana» de Miguel Ángel Asturias (1899-1974) —titulada simplemente «Tatuana» y atribuida a «Miguel Asturias»—, que se había incluido ya en las Leyendas de Guatemala que publicaron en 1930 las españolas Ediciones Oriente (si bien hicieron una tirada de lujo de cien ejemplares «para el Club Rotario de Guatemala»).

En este curioso volumen antológico de View aparecía acreditado como diseñador Parker Taylor y como editor literario el mismo Charles Henri Ford, bajo cuyo retrato por Pavel Chelitchev (1898-1957), en el texto de la solapa de la sobrecubierta la transgresora y excéntrica poeta Edith Sitwell le describía nada menos que como «el mayor genio de la edición de nuestro tiempo». Charles Henri Ford tendría seguramente algún defecto, pero desde luego no era la excesiva modestia.

Apenas un año después publica la revista View otra traducción del español firmada por Bowles, la del cuento de Jorge Luis Borges «Las ruinas circulares», publicado originalmente en el número 75 de la revista bonaerense Sur (diciembre de 1940) y cuya editorial la incluiría al año siguiente en el volumen El jardín de senderos que se bifurcan (que, a su vez, quedaría subsumido en 1944 en el volumen Ficciones, publicado también en Sur).

Según lo cuenta Bowles en su libro memorialístico:

"Al principio escribía críticas de jazz y luego empecé a traducir textos que me parecía que podían interesar a Ford. Publicó mis versiones inglesas de Jorge Luis Borges y de Ramón J. Sender, de Francis Ponge y de André Pieyre de Mandargues, partes de Hebdomeros de De Chirico y el Popol Vuh de los quiches."

En lo que no es sino un compendio de traducciones de Paul Bowles, la editorial de San Francisco Cadmus publicó en 1985 She Woke Me Up, So I Killed Her, un volumen que contiene, además de diversas traducciones del francés y las ya mencionadas de Sender y Borges, la de microrrelatos de Ramón Gómez de la Serna bajo el título «Minute stories» entre las que se cuenta «La muerte de Eva», incluido originalmente en Los muertos, las muertas y otras fantasmagorías (en 1917 en las Ediciones del Árbol de Cruz y Raya, pp. 798-799) y que Borges y Bioy Casares y Silvina Ocampo habían incluido también ya en la edición de 1940 de su Antología de la literatura fantástica (en Sudamericana), que se ampliaría en ediciones posteriores.

En el caso de Gómez de la Serna, no parece tan claro, a falta de que aparezca el dato, dónde se publicaron originalmente los textos compilados en She Woke Me Up, So I Killed Her, aunque ya en 1945 ya existían algunas traducciones al inglés de textos de Gómez de la Serna dispersas por revistas y antologías. En un artículo sobre Bowles de Ricardo Gullón publicado en Ínsula en 1951 se alude a esta traducción de Bowles como reciente en oposición a la de la pieza teatral de Jean-Paul Sartre Hui Clos (fechada en 1946), así que, teniendo en cuenta además que View desaparece en 1947, no parece que haya que buscar la de Gómez de la Serna en las páginas de los números de la revista de Charles Henri Ford e incluso —salvo error— puede suponerse que la inclusión en ese volumen constituye la primera edición.

Otra pista posible: en la modesta revista californiana Zero Contemporary Buddhist Life and Thought, inicialmente vinculada a la comunidad del maestro Zen Kyozan Joshu Sasaki (1907-2014) y de la que fue coeditor Leonard Cohen (1934-2016), además de textos de Bowles, John Cage (1912-1992), Gary Snyder o Joni Mitchell, se da la casualidad de que se publicó a Borges traducido por Bowles. (Entre otras curiosidades de esta revista, se publicó también a Vicente Aleixandre.)

El trabajo de Bowles como traductor fue discontinuo en su carrera como escritor, hasta que se convirtió en poco menos que el traductor habitual de Rodrigo Rey Rosa (que a su vez tradujo a Bowles, con quien tenía buena amistad). Aun así, por el camino Bowles dejó otra traducción curiosa, la de Yerma, de Federico García Lorca (1898-1936), con el propósito de remozarla en lo que definía como una zarzuela, para la que incluso había escrito ya la música. Y a eso aún puede añadírsele el Toros, con textos de Rey Rosa, ilustraciones de Miquel Barceló y publicado en 1991 en Suiza por la galería de Bruno Bischogberger (1940-2026).

Fuentes:

Adam Baratz, «Bowles’s Yerma has American Prairie Harmonies Tempered to Surreal», The Boston Musical Intelligencer, 17 de octubre de 2010.

Paul Bowles, Memorias de un nómada, traducción de Ángela Pérez, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1990.

R. Fernández Romero, «Último Ramón. La American Literary Agency (ALA) y Ramón Gómez de la Serna (1957–1963)», Bulletin of Spanish Studies, 101 (10) (2024), pp. 1493–1517.

Charles Henri Ford, ed., View. Parade of the Avant Garde. An Anthology of View Magazine (1940-1947), selección y compilación de Catrina Naiman y Paul Nathan, prefacio de Paul Bowles e introducción de Catrina Neiman, Nueva York, Thunder’s Mouth Press, 1991.

Ricardo Gullón, «El novelista Paul Bowles», Ínsula: Revista Bibliográfica de Ciencias y Letras, Año 6, núm. 68 (agosto 1951), p. 3.

jueves, 17 de septiembre de 2026

El fin de un sello que hacía rato había dejado de ser una editorial

La noticia, con firma de Daniel Gigena, apareció en el diario La Nación, de Buenos Aires, el 16 de septiembre pasado. Se refiere al cierre definitivo de Ediciones de la Flor, una editorial que hace rato abandonó la literatura por la historieta hasta que la historieta la abandonó a ella y ya no tuvo razón de ser. Según la bajada: "El sello liquida unos trescientos ejemplares de distintos géneros de autores como Luce Irigaray, Horacio Salas, Ricardo Talesnik, Viuti, Meiji, César Bruto y Alicia Steimberg; hay ediciones ilustradas de Los viajes de Gulliver y Don Quijote".

Ediciones de la Flor se despide con una oferta de libros descatalogados a $5000, $10.000 y $15.000

Con una liquidación total de libros descatalogados y en oferta, Ediciones de la Flor se despide de los lectores que acompañaron el original sello creado en 1966 por Daniel Divinsky y Kuki Miller. Los libros están agrupados por precios, de los $5000 (un 60% de los títulos) a los $15.000.La exhibición y venta, que comenzó este lunes, tiene lugar lunes, miércoles y viernes de 10 a 17 en el depósito, previa reserva de turno al teléfono fijo 4304-5529 o por mail a cobranzas@edicionesdelaflor.com.ar. En la Feria del Libro, este año De la Flor empezó a decir adiós con libros a precios muy accesibles: se vendieron 5000 ejemplares y se agotaron cuarenta títulos.

En total, se liquidan unos trescientos ejemplares de distintos géneros de autores como Luce Irigaray, Horacio Salas, Ricardo Talesnik, Viuti (Teodoro y Cía.), Nik, Meiji, César Bruto, Alicia Steimberg, Cristina Siscar, Daniel Samoilovich (el poemario La ansiedad perfecta), Ana Becciú, Pablo Sirvén, Rodolfo Braceli, Juan Carlos Paz, Martha Berlin, Roberto Benigni (La risa es bella), Elie Wiesel (una colección de cuentos jasídicos), Miguel Ángel Estrella y César Fernández Moreno. Hay ediciones ilustradas para chicos y grandes de Los viajes de Gulliver y el Quijote.

“Muchos de los libros más antiguos hace largo tiempo que no figuraban en el inventario, pero están porque jamás descartamos ni destruimos un libro -dice Miller a este diario-. Pero también se van a vender libros del catálogo. Ya hay pocos en librerías porque hemos pedido devolución de los consignados. No vamos a vender libros de Quino, no porque no quede stock, básicamente de los de humor, de Mafalda casi nada, sino porque lo tenemos prohibido”. En 2025, los herederos de Quino retiraron los derechos de la obra del genial historietista de Ediciones de la Flor y los vendieron al grupo Penguin Random House.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Lectores de mentes simples que prefieren historias simples generadas con Inteligencia Artificial

El pasado 14 de septiembre, el diario Clarín, de Buenos Aires, publicó sin firma un artículo donde se revela que los lectores eligen como mejores los textos simples y faltos de matices que se escriben con inteligencia artificial, lo que habla de las fallas en la educación de quienes participaron en el experimento.

Los lectores califican mejor los textos de IA cuando creen que son humanos

Los lectores prefieren las historias creadas por sistemas de inteligencia artificial que las escritas por autores humanos, especialmente cuando creen de forma errónea que las ha redactado una persona real, según han comprobado investigadores de la universidad estadounidense de Villanueva.

Las personas que participaron en los experimentos otorgaron las calificaciones más altas en calidad y en claridad a los textos que fueron generados con inteligencia artificial, y la investigación demostró además que el público tiene grandes dificultades para distinguir entre ambos orígenes.

Según los expertos, la inteligencia artificial atrae más debido a que su estilo es más directo y predecible, a diferencia de la complejidad y de la sutileza propia de la literatura humana, y han señalado que sus hallazgos sugieren un sesgo favorable hacia lo humano. Los resultados del trabajo se han publicado en la revista Judgement and Decision Making.

Para el estudio, se evaluó a participantes adultos de entre 18 y 81 años para determinar si podían distinguir entre relatos cortos escritos por humanos y relatos generados por inteligencia artificial, cómo valoraban la calidad y el atractivo de cada uno, y si podían identificar el contenido generado de forma sintética.

Los investigadores utilizaron tres cuentos cortos de ficción escritos por autores humanos publicados en una revista literaria o colección de cuentos de renombre, junto con tres cuentos cortos generados por uno de los sistemas de inteligencia artificial más populares (el ChatGPT).4

En el primer experimento, se pidió a 1.682 participantes que leyeran una historia y se les dijo, correcta o incorrectamente, que había sido escrita por un humano o por una IA; luego calificaron la calidad de la historia y el grado de interés que les pareció.

En el segundo y tercer experimento, los participantes recibieron una historia escrita por un humano y otra generada por inteligencia artificial, pero no se les informó sobre el origen de las historias, y después de leeTambién se pidió a los participantes que valoraran su experiencia con el uso de plataformas de IA o su experiencia con la literatura de ficción, y los resultados mostraron que las historias generadas por inteligencia artificial recibieron calificaciones más altas que las historias escritas por humanos, sobre todo cuando creyeron que habían sido escritas por humanos.

Los investigadores también descubrieron que los participantes que aseguraron que tenían un mayor dominio de la IA eran más capaces de identificar textos escritos por una de estas herramientas, pero no así los participantes que afirmaron que tenían una mayor experiencia con la literatura.

La investigadora Deena Weisberg, autora principal del estudio del Departamento de Ciencias Psicológicas y Cerebrales de la Universidad de Villanova, ha apuntado que la escritura generada por IA tiende a ser más clara, más directa y más fácil de procesar, mientras que las historias escritas por humanos suelen ser más sutiles y complejas.



martes, 15 de septiembre de 2026

Este año la República Checa pagó para ser la invitada de honor de la Feria de Frankfurt


"El evento literario más importante del mundo reordena sus espacios para facilitar la interacción directa y dedica un escenario especial al aniversario de Latinoamérica como invitado de honor, en una edición marcada por el debate sobre el impacto de la tecnología en la lectura y la cultura." Eso dice la bajada de la nota publicada sin firma en InfoBAE, en el día de ayer.

"Entre un libro y sus lectores se interponen cada vez más plataformas y algoritmos": la Feria de Frankfurt desafía el dominio digital y reivindica el encuentro cara a cara en su 78ª edición

La 78ª edición de la Feria del Libro de Frankfurt, que se celebrará entre el 7 y el 11 de octubre, recordará con un escenario especial el 50º aniversario de Latinoamérica como primer invitado de honor a esta cita literaria y ofrecerá, además, con una fuerte presencia de Chile, un aperitivo de cara al año que viene, cuando el país sudamericano será país invitado.
Así, entre el 7 y el 9 de octubre, el programa del espacio dedicado a América Latina se centrará principalmente en aspectos del sector editorial latinoamericano, mientas que durante el fin de semana, serán los escritores, artistas y creativos los que tomarán la palabra para debatir temas que abarcan desde la literatura hasta cuestiones sociales.

“Nuestro futuro país invitado, Chile, contará con una fuerte presencia, ya que contribuye al programa con 14 autores e ilustradores”, dijo Ines Bachor, directora de Relaciones Públicas de la feria, en la rueda de prensa de presentación de esta 78ª edición.

Además de la participación chilena, habrá “un programa realmente amplio con obras procedentes de los países más diversos, desde Argentina hasta los cómics guatemaltecos”, subrayó.

“Hoy en día, la atención es un bien muy disputado. Entre un libro y sus lectores se interponen cada vez más plataformas, recomendaciones y algoritmos. La respuesta a esto empieza por el encuentro”, afirmó Jürgen Boos, director de la Feria del Libro de Frankfurt, cita que reúne a “personas que escriben, traducen, editan, venden y leen libros”.

La Feria de Frankfurt apuesta por ofrecer un espacio de encuentro personal entre escritores y lectores con un nuevo orden espacial y un claro perfil para cada pabellón, pero se volcará también en cuestiones urgentes de actualidad dentro del programa de política cultura “Frankfurt Calling”, con nombres como Gisèle Pelicot, icono de la lucha contra la violencia sexual de la que fue víctima.

Por eso, añadió, en esta edición se dará a estos encuentros un nuevo orden espacial en el que cada pabellón tendrá un perfil más definido, lo que facilitará la orientación y dará tiempo para las conversaciones.

Este año, el invitado de honor es la República Checa que, bajo el lema “Un país a orillas del mar” estará representada por 75 autores de todos los géneros.

El pabellón de 2.300 metros cuadrados, titulado “En los límites de la imaginación”, transportará a los visitantes a un paisaje costero poético con elementos redondos e hinchables, boyas interactivas y un faro poético, señala el comunicado, que agrega que la inteligencia artificial permitirá experimentar la literatura checa a su manera, con la creación de obras de arte en directo, entre otras cosas, con la participación de un robot.

En los dos escenarios del pabellón del país invitado se celebrarán lecturas, coloquios e intercambios especializados durante todos los días de la feria, aunque el “año de la cultura checa” irá mucho más allá del recinto ferial, con decenas de actos relacionados con la literatura, el cine, el teatro y la música, así como diez exposiciones en instituciones culturales de Frankfurt y otras ciudades del estado federado de Hesse, que invitarán a descubrir la diversidad cultural de la República Checa.


lunes, 14 de septiembre de 2026

Más sobre la forma en que las empresas de Inteligencia Artificial roban

La noticia no es nueva, pero no deja de asombrar. En esta nota, publicada en La Jornada, de México, el 1 de septiembre pasado, Elrinet Gómez da cuenta de lo que Anthropic hizo para alimentar sus modelos de IA.

Anthropic destruyó millones de libros con los que alimentó su IA

En 2024, la empresa de inteligencia artificial (IA) Anthropic puso en marcha una estrategia consistente en adquirir millones de libros, deshojarlos, escanearlos y utilizar su contenido para alimentar modelos de IA.

Los detalles de la iniciativa, llamada Proyecto Panamá, se mantuvieron en secreto hasta que un juez de distrito en Estados Unidos hizo públicos más de 4 mil páginas de documentos de una demanda por derechos de autor.

En entrevista con La Jornada, Ismael Everardo Bárcenas Patiño, responsable del Laboratorio de Inteligencia Artificial Microsoft de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que modelos de IA, como los que dan soporte a chatbots, necesitan grandes cantidades de información para responder consultas de ámbitos de la salud, la educación y otros.

“Si lo entrenamos con un libro sobre medicina, todos esos datos se cargan en el modelo y entonces es capaz de utilizar esa información para inferir sobre alguna consulta”, explicó el especialista.

En busca de nuevas fuentes de entrenamiento

En entrevista por separado, Rocío Aldeco Pérez, especialista en criptografía, cadena de bloques y sistemas distribuidos, considera que lo ocurrido con Anthropic es un síntoma de que para entrenar a la IA están buscando nuevas fuentes de información más allá de los contenidos disponibles en Internet.

“Hay libros antiguos que nunca fueron digitalizados; entonces su información nunca se usó para ese entrenamiento, recurrir a ellos es una manera de ver si esos datos mejorarían el modelo de aprendizaje que ya se tiene.”

Los documentos legales hechos públicos y revisados por The Washington Post revelaron que Anthropic había recurrido a libros y otros contenidos de sitios que distribuían contenidos sin respetar derechos de autor. Según esos registros, Anthropic compró millones de libros usados. El plan contemplaba cortar los lomos de los ejemplares para escanear sus páginas y, posteriormente, entregarlos a una empresa de reciclaje.

Aldeco Pérez y Bárcenas Patiño coincidieron en que, en medio de la competencia acelerada por desarrollar modelos de IA, uno de los principales desafíos es el uso de obras protegidas por derechos de autor. “Cuando escribes un libro esperas venderlo y ganar dinero para seguir escribiendo. Aquí se usa de maneras que no puedo decir ilegales, pero que tampoco son legales. Es algo que sucede en un espacio gris de la legislación”, apuntó Aldeco Pérez.

“Estos modelos basados principalmente en redes neuronales necesitan mucha información para entrenarse. El tema aquí es que estos modelos eventualmente lucran; entonces, sería pertinente evaluar si se tendría que pagar derecho de autor”, agregó Bárcenas Patiño.

El juez de distrito William Alsup dictaminó que Anthropic podía utilizar libros adquiridos legalmente para entrenar a sus modelos de IA, ya que éstos usaban el material de forma transformadora. Comparó el proceso de entrenamiento de IA con el de profesores que enseñan a escribir bien. Sin embargo, el juez dejó abierta la disputa sobre los libros obtenidos de fuentes que infringían derechos de autor.

Lejos de nuestra realidad

Para Bárcenas Patiño, México está lejos de ver una operación como Proyecto Panamá, debido a que el país no cuenta con la infraestructura necesaria para emprender un proceso como ése, que requiere centros de datos de alta potencia, equipos especializados y grandes capacidades de cómputo.

Sin embargo, dijo que el país tiene grandes volúmenes de información que podrían ser de interés para empresas extranjeras que desarrollan modelos de IA. Entre ellos, mencionó la producción editorial, los contenidos disponibles públicamente en Internet, la información que los usuarios generan en plataformas digitales y datos gubernamentales de acceso público.

Tanto Bárcenas Patiño como Aldeco Pérez plantean que, en el contexto de la competencia por la IA generativa, México debe apostar por desarrollar tecnología propia y crear una regulación que establezca límites claros para el uso de obras y datos en entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.

“Cómo vamos a legislar y cómo vamos a proteger la soberanía de nuestros países frente a esta situación son las conversaciones que debemos dar en universidades, empresas y gobierno”, concluyó Aldeco Pérez.