lunes, 31 de agosto de 2026
Emily Wilson vuelve a la carga
viernes, 28 de agosto de 2026
"Los grandes modelos de lenguaje necesitan enormes cantidades de texto"
Durante años, buena parte de la inteligencia artificial actual se entrenó con contenidos disponibles en internet. Páginas web, foros, artículos, enciclopedias y repositorios digitales proporcionaron enormes cantidades de texto para enseñar a los grandes modelos de lenguaje. Pero la red empieza a mostrar sus límites. Algunas empresas tecnológicas han buscado otra fuente de conocimiento y han encontrado en los libros la solución.
A principios de 2026, The Washington Post reveló una de estas estrategias a partir de documentos judiciales relacionados con Anthropic, la empresa responsable del asistente de IA Claude. La investigación sacó a la luz “Project Panama”, un proyecto secreto iniciado en 2024 para adquirir libros impresos a gran escala. Los ejemplares se escaneaban y sus textos se incorporaban a los procesos de desarrollo de modelos de IA. Para acelerar el proceso, millones de libros fueron cortados, digitalizados y después enviados a reciclar.
Anthropic no es la única compañía interesada en acceder a grandes colecciones de libros. En mayo de 2026, cinco grandes editoriales estadounidenses y el escritor Scott Turow demandaron a Meta y Mark Zuckerberg. Los acusaron de utilizar millones de libros y artículos procedentes de repositorios piratas para entrenar a su modelo Llama. Otros litigios contra empresas de IA apuntan en la misma dirección.
El procedimiento muestra un cambio importante en la forma de valorar el libro. El objeto físico pierde importancia frente a su contenido. El texto puede extraerse, convertirse en datos y utilizarse para alimentar modelos de inteligencia artificial.
Los libros han adquirido así un nuevo valor estratégico. Ya no son solo objetos que contienen y transmiten conocimiento. También son grandes conjuntos de datos en la competición por desarrollar mejores modelos de inteligencia artificial.
Los grandes modelos de lenguaje necesitan enormes cantidades de texto. Sin embargo, cantidad y calidad no son necesariamente lo mismo. Internet ofrece una diversidad difícil de encontrar en otro lugar. Pero también contiene textos breves, repetidos o poco revisados.
Además, desde 2022, cada vez hay más contenidos creados con IA en internet. Un estudio publicado en 2026 analizó páginas web aparecidas entre 2022 y 2025. A mediados de 2025, alrededor del 35 % de las nuevas páginas estudiadas incluían textos generados o modificados con IA. Esto no significa que el 35 % de internet haya sido creado por máquinas, pero sí muestra que estos contenidos tienen cada vez más presencia en la red.
El problema no es solo distinguir quién ha escrito qué. Una investigación publicada en Nature ya mostró en 2024 que entrenar sucesivas nuevas generaciones de modelos con contenidos producidos por modelos anteriores puede provocar una degradación progresiva de los resultados.
En este contexto, los libros anteriores a la expansión de la IA generativa adquieren un nuevo valor. Ofrecen a las empresas tecnológicas contenidos extensos y estructurados que, en muchos casos, han pasado por procesos profesionales de edición y corrección. Además, han sido escritos por personas.
Cuando el patrimonio se convierte en datos
Durante siglos hemos creado bibliotecas, archivos y universidades para conservar una parte de nuestra memoria colectiva. Estas instituciones no se limitan a almacenar sus fondos, también los catalogan, los preservan y los hacen accesibles.
La inteligencia artificial está dando un nuevo valor a ese patrimonio. No interesa el ejemplar físico; importa la información que contiene. Al digitalizarlo, el texto puede convertirse en datos y utilizarse para entrenar modelos de IA.
Desde la pasada primavera, libreros de España, Alemania, Australia y Nueva Zelanda han alertado de pedidos masivos y poco habituales realizados por la empresa canadiense Zoom Books. Esta compañía se dedica a la venta de libros de segunda mano por internet. Sus compras suelen realizarse a través de grandes plataformas como AbeBooks o Biblio. En ellas se pueden encontrar desde títulos baratos hasta ediciones raras y difíciles de conseguir.
Estos patrones de compra –y el precedente de Anthropic– han despertado sospechas. Sobre todo, por su volumen y por el interés en obras antiguas, descatalogadas o que no están disponibles en formato digital. Zoom Books niega que sea para alimentar a la IA y, por el momento, no existen pruebas concluyentes que permitan atribuirle ese fin.
Pero el fenómeno muestra hasta qué punto el contenido de los libros ha adquirido un nuevo valor. La información puede extraerse del objeto, convertirse en datos y circular de forma independiente. Muchos de estos textos nunca se han digitalizado, y algunos contienen conocimientos locales, especializados o publicados en lenguas con poca presencia en internet. Ofrecen información que todavía no está disponible en grandes bases de datos digitales.
Una nueva carrera por el conocimiento
Durante los últimos años hemos hablado de la carrera de la IA en términos de procesadores, energía, centros de datos y algoritmos. Pero la compra masiva de libros pone sobre la mesa otro recurso estratégico, mucho menos visible: el conocimiento humano.
Destruir un ejemplar puede parecer poco relevante cuando existen miles de copias. Pero no todos los libros están en esa situación. Muchos están descatalogados, tuvieron tiradas pequeñas o pertenecen a editoriales y ámbitos locales. Otros son difíciles de encontrar. En estos casos, cada ejemplar que desaparece dificulta el acceso a su contenido.
También importa qué libros se eligen. No todos los conocimientos están igual de representados en los datos que utilizan los modelos de IA. La selección puede reforzar desequilibrios que ya existen en internet.
La lengua es un buen ejemplo. También lo son el origen geográfico, la época o el tipo de conocimiento. Algunas culturas, perspectivas y formas de entender el mundo pueden estar muy presentes. Otras, mucho menos. Y otras pueden quedar al margen.
A esto se suma el debate sobre los derechos de autor. Escritores, editoriales y otros creadores cuestionan que sus obras puedan utilizarse para entrenar sistemas comerciales de IA sin permiso ni compensación. En Europa, la normativa sobre inteligencia artificial intenta aportar algo más de transparencia. Entre otras medidas, exige a las empresas responsables de los grandes modelos informar sobre los contenidos utilizados para entrenarlos y adoptar medidas para respetar la legislación europea sobre derechos de autor.
La cuestión, en todo caso, no es solo qué pueden aprender las nuevas herramientas tecnológicas de nuestros libros. Debemos preguntarnos qué ocurre con ellos tras su digitalización y procesamiento masivo, qué se conserva, qué puede llegar a desaparecer y qué conocimientos quedan fuera. Porque seleccionar los contenidos con los que aprende una IA también significa decidir qué voces estarán más presentes en sus respuestas y qué sesgos puede reproducir.
jueves, 27 de agosto de 2026
A un año de ser nombrada "capital del libro" por la UNESCO, Medellín celebra la edición número veinte de su Fiesta del Libro
miércoles, 26 de agosto de 2026
"Estamos ante una reasignación de las preferencias dentro de un mercado que se achicó"
El pasado 24 de agosto, el diario Clarín, de Buenos Aires, publicó un artículo sin firma en el que se ofrecen las conclusiones de la Encuesta Anual del Sector del Libro, que todos los años elabora la Cámara Argentina del Libro. Los resultados, a continuación.
Según estimaciones de plataformas de venta online como Mercado Libre, los rankings de las grandes cadenas de librerías y de la Encuesta Anual del Sector del Libro elaborada por la Cámara Argentina del Libro, el 80 por ciento de los libros comprados en la Argentina en los últimos dos años abordan temas relacionados con la crisis económica y social. “Nuestro trabajo demuestra claramente que estamos ante una reasignación de las preferencias dentro de un mercado que se achicó”, señala en el documento Fernando Iannace, titular de la consultora Ghostwriter Argentina.
El relevamiento detecta así un fenómeno que tiene dos caras: por un lado, la “llamativa persistencia de títulos de psicología, bienestar y desarrollo personal entre los libros más buscados y vendidos durante los últimos veinticuatro meses”. También registraron un crecimiento exponencial de la cantidad de lectores interesados en obras de finanzas, emprendimiento y desendeudamiento.
Pero, al mismo tiempo, esas elecciones tienen lugar en un contexto de “fuerte retracción del mercado editorial, crecimiento de la morosidad familiar e indicadores de precariedad laboral”, según detallan.
El informe, difundido este lunes en el contexto del Día del Lector por la consultora dedicada a brindar servicios de asesoramiento y publicación de manuscritos no profesionales, señala que la fecha instituida por la Ley 26.754 en homenaje al nacimiento de Jorge Luis Borges encuentra una situación que “parece tener poco de celebración y mucho de radiografía social: en medio de una de las transformaciones económicas más profundas de los últimos años, también está cambiando la clase de respuestas que una parte del público busca en los libros”.
Para elaborar este informe, el Observatorio de Hábitos de Ghostwriter Argentina realizó relevamientos propios en los puntos de venta más importantes del país, además del entrecruzamiento de datos públicos de la industria editorial, plataformas de comercio electrónico y organismos oficiales.
La primera observación es clara: desde 2024, “mientras la venta general de libros se contrajo, numerosos títulos relacionados con psicología, hábitos, bienestar, finanzas y desarrollo personal conservaron posiciones privilegiadas entre las preferencias del público”.
Por caso, en la plataforma de ventas Mercado Libre, durante 2024 se vendieron más de 3,13 millones de libros y, entre los cinco títulos más buscados del año, cuatro pertenecían al universo de la psicología y el desarrollo personal: La felicidad, de Gabriel Rolón; Este dolor no es mío, de Mark Wolynn; 50 cápsulas de amor propio, de Sara Espejo; y Hábitos atómicos, de James Clear.
Un año después, el fenómeno continuó. El ranking de libros más vendidos en Mercado Libre durante 2025 fue encabezado nuevamente por La felicidad, seguido por Hábitos atómicos y Este dolor no es mío. En quinto lugar apareció el clásico de Viktor Frankl El hombre en busca de sentido.
La única obra de ficción entre esos cinco primeros lugares fue El Eternauta, impulsada además durante el año por el fenómeno audiovisual asociado con su adaptación.
“Nuestro trabajo demuestra claramente que estamos ante una reasignación de las preferencias dentro de un mercado que se achicó”, explica en el reporte Iannace y agrega que “los datos muestran que el lector argentino está buscando herramientas para gestionar la incertidumbre”.
Cámara Argentina del Libro
La Encuesta Anual del Sector del Libro de la Cámara Argentina del Libro y el Núcleo de Innovación Social aporta datos en sintonía: el 80% de las editoriales relevadas registró una caída de ventas entre 2023 y 2024. Entre ellas, un 27% sufrió bajas de entre 26% y 49%, mientras otro 9% reportó retrocesos superiores al 50%. También declararon disminuciones el 78% de las distribuidoras y el 68% de las librerías consultadas.
La producción acompañó ese escenario. En 2024 se registraron 31.574 novedades editoriales, 8% menos que un año antes, y la tirada promedio del sector editorial comercial pasó de 1.891 a 1.646 ejemplares. En 2025 volvió a crecer la cantidad de títulos registrados, pero la tirada total cayó 34%, en buena medida por el retroceso de las ediciones estatales y compras institucionales.
“Cuando comprar un libro deja de ser una decisión automática y pasa a competir con gastos cada vez más sensibles, el lector se vuelve selectivo. Y una parte de ese público parece estar eligiendo títulos que percibe como herramientas: para entender una emoción, modificar un hábito, atravesar una crisis, producir mejor o recuperar alguna sensación de control”, sostiene Iannace.
“La biblioteca funciona muchas veces como un sismógrafo social”, interpreta Iannace. “En épocas de estabilidad puede ganar el deseo puro de entretenimiento o descubrimiento. Cuando aumenta la incertidumbre, crece también la necesidad de respuestas. No necesariamente respuestas correctas ni soluciones mágicas, sino la búsqueda de un método, una explicación o una hoja de ruta. Y eso es exactamente lo que prometen buena parte de estos libros desde sus títulos, sus contratapas y su propuesta editorial”.
En las mesas de novedades
En las librerías, primer contacto con los lectores y lectoras, el termómetro muestra la misma situación. En el ranking general de Cúspide de agosto aparecen Hábitos atómicos, Deja de ser tú, Este dolor no es mío y El hombre en busca de sentido, todos un paso adelante o a la par de novedades literarias, infantiles, políticas y fenómenos masivos.
Editorial Planeta Argentina, por su parte, también marca actualmente como “más vendidos” o “imprescindibles” varios títulos de ese universo, a los que suma La teoría Let Them, de Mel Robbins, y Recupera tu mente, reconquista tu vida, de Marian Rojas Estapé.
Al universo emocional se suma otro cada vez más visible en las vidrieras físicas y digitales: las finanzas personales, la productividad y el emprendimiento. Clásicos como Padre rico, padre pobre, junto con obras como La psicología del dinero, siguen ocupando espacio en los catálogos argentinos, acompañados por manuales de ventas, marketing, liderazgo, negocios y creación de emprendimientos.
Sobre estos últimos, Ghostwriter Argentina también afirma que “se observa un crecimiento del 30 % en la preferencia de los argentinos por la lectura de libros de finanzas o desendeudamiento”, aunque aclara que todavía no existen datos públicos suficientes para afirmar que la venta nacional de esos ejemplares se haya traducido en el mismo porcentaje”.
“Detectamos una presencia creciente de esa oferta y un contexto objetivo que puede explicarla, aunque los datos aún no se reflejan en las ventas”, confirma el sondeo de hábitos de lectura.
“Lo que sí podemos demostrar es más revelador: entre los años más difíciles para el sector editorial, cuatro de los cinco libros más buscados en las principales plataformas y librerías del país hablan de felicidad, dolor, amor propio o hábitos, demostrando que existe un cambio cultural que merece ser estudiado”, señala el estudio.
“Durante mucho tiempo dijimos que cada crisis obliga a las personas a reinventarse. Quizás ahora podamos agregar algo: también las obliga a reinventar su biblioteca”, cierra Iannace.
martes, 25 de agosto de 2026
"Siento que la gente ama odiar la traducción"
Una de las invitadas internacionales de la 30° Feria del Libro de Lima #FilLima2026 fue la traductora literaria Megan McDowell (Kentucky, Estados Unidos, 1978), quien se ha especializado en traducir a varios escritores latinoamericanos contemporáneos para el mercado anglosajón. Ha trabajado con la obra de Mariana Enriquez, Alejandro Zambra, Brenda Navarro y muchos más. En 2022 ganó el National Book Award por la traducción del libro de cuentos Siete casas vacías, de Samanta Schweblin, por lo que ambas, autora y traductora, subieron al estrado para recibir tan importante galardón. Aprovechamos su visita a nuestro país para conversar sobre su trabajo.