jueves, 29 de octubre de 2026
El gobierno de ultraderecha de Colombia ya se ensaña con la Biblioteca Nacional
miércoles, 28 de octubre de 2026
China y el castellano, según un informe español
El siguiente artículo, elaborado a partir de material de la agencia española EFE, fue publicado, con firma de Mateo Chacón Orduz, el pasado 25 de octubre, en el diario El Tiempo, de Colombia.
El español supera los 640 millones de usuarios potenciales y crece en las aulas de China
El español superó en 2026 los 640 millones de usuarios potenciales en todo el mundo, un 1,5 % más que el año anterior, según el Anuario del Instituto Cervantes presentado este sábado por primera vez fuera de España, en Pekín, que destaca además un aumento del 12,6 % de las matrículas del idioma en China entre 2023 y 2025.
La nueva edición de El español en el mundo 2026 cifra en más de 520 millones los hablantes nativos, a los que se suman 95 millones de personas con competencias limitadas y más de 24 millones de aprendices, según el Observatorio Global del Español.
En China, el informe calcula cerca de 98.000 usuarios potenciales del español, incluidos 18.497 hablantes nativos y 66.051 aprendices, mientras que el aumento de matrículas registrado desde 2023 abarca estudios universitarios, asignaturas optativas y cursos de español como lengua extranjera.
El director del Cervantes, Luis García Montero, encabezó la presentación en Pekín, coincidiendo con el vigésimo aniversario del centro de la institución en la capital china, una efeméride a la que el Anuario dedica una sección monográfica sobre la evolución del español en el país asiático.
La transformación de la enseñanza en China
El crecimiento del español está acompañado de cambios en la formación universitaria ante la demanda de profesionales que combinen el idioma con conocimientos empresariales y técnicos, explicó Yang Ming, vicedecano de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái.
En respuesta a una pregunta de EFE, Yang señaló que las empresas chinas ya no buscan "simplemente traductores o intérpretes", sino profesionales con conocimientos de "contabilidad, de ciencias empresariales, de derecho", una transformación vinculada a sus inversiones en América Latina y España.
El académico explicó que las universidades reciben peticiones para "reducir las horas lectivas" de formación lingüística y dejar espacio a otras disciplinas, un cambio que considera "un desafío" porque dominar una lengua "necesita tiempo". García Montero vinculó esta evolución al "proceso de mercantilización que sufre el mundo", en el que el español gana presencia económica mientras retroceden las humanidades, y advirtió de que "lo que baja no es el español exactamente, sino los departamentos de humanidades".
El director destacó asimismo la importancia de Latinoamérica para el aprendizaje del idioma en China, donde "al hablar de español no se está hablando de España", y relacionó ese interés con la creciente presencia económica y cultural china en la región.
García Montero subrayó además que "hacen falta profesores" para responder al aumento de la demanda tras la pandemia, mientras que Yang cifró en unos 55.000 los graduados en estudios hispánicos de las universidades chinas hasta 2025.
El español ante la IA
El mismo director de la institución advirtió de que la inteligencia artificial (IA) y las máquinas representan una "tentación para crear un idioma neutro que quite todas las diferencias", frente a lo que defendió la necesidad de "respetar la diversidad" de las distintas variedades del español.
En esa línea, Francisco Moreno Fernández, director del Observatorio Global del Español, señaló que la traducción automática presenta dos problemas principales para el idioma: la dependencia de modelos basados en el inglés y la insuficiente representación de las variedades minoritarias frente a las mayoritarias.
El Anuario dedica además una sección a la presencia del español en la ciencia y la tecnología, en la que se abordan los desafíos de la hegemonía del inglés en la investigación y la necesidad de disponer de contenidos científicos en la lengua hispana para el desarrollo de sistemas de IA.
El español en el mundo
El informe sitúa al español como la tercera lengua con más hablantes nativos, detrás del mandarín y el hindi, y destaca que uno de cada diez reside en países donde el idioma no es oficial, principalmente debido a los movimientos migratorios.
El número de aprendices creció un 7 % entre 2024 y 2025 si se excluye Brasil, donde cayó un 46 % entre 2021 y 2025 por cambios legislativos en la enseñanza, mientras que varios países africanos registraron una expansión del aprendizaje del español.
La presentación del Anuario forma parte del simposio internacional 'El español en China: evolución y nuevas dinámicas', celebrado del 23 al 25 de octubre con motivo del vigésimo aniversario del Instituto Cervantes de Pekín, fundado en 2006 y al que se sumó en 2024 el centro de la megalópolis de Shanghái.
martes, 27 de octubre de 2026
"Una luz inevitablemente distinta sobre la escritura"
En La Jornada Semanal, de México, el pasado 17 de octubre, el escritor y editor José María Espinasa publicó la siguiente columna a propósito de los diarios de los escritores, que se reproduce a continuación.
Los diarios: otra dimensión de la escritura
lunes, 26 de octubre de 2026
Libros físicos de la nueva literatura africana
Marcela Carbajo estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires pero “por esas cosas de la vida” una vez terminada la carrera, a principios de los 2000, comenzó a trabajar en una empresa de tecnología. “Igualmente hacía traducciones para diarios, correcciones y ediciones de libros”, según cuenta, y mientras tanto comenzó a pensar en una editorial propia. El proyecto pudo concretarse al cabo del tiempo y ahora define una iniciativa singular: Empatía, primera editorial argentina dedicada a publicar literatura africana contemporánea.
Empatía comenzó su actividad en 2018, tuvo un receso forzoso durante la pandemia, volvió al ruedo y hoy cuenta con 22 libros en su catálogo. El primer título, Antología. Escritores africanos contemporáneos, abrió el juego con una selección de autores de lengua inglesa y francesa de Nigeria, Camerún, Kenia, Yibuti, Sudáfrica y Uganda. “Fue muy buena experiencia –dice Carbajo–. Los nombres que conocía de la literatura africana ya estaban instalados y quise introducir otros que no estuvieran traducidos”.
Si en principio la editora buscaba escritores premiados, pronto comenzó a recibir libros para evaluar de editoriales africanas y francesas, hizo contactos personales en la Feria del Libro de Johannesburgo y planea visitas a Ruanda y Ghana: “Me interesa que los textos tengan valor literario y también que permitan comprender procesos y momentos históricos desde un lado empático, de donde viene el nombre de la editorial”, puntualiza.
El lanzamiento de la editorial puso el acento en la percepción común del continente africano como “un todo homogéneo”, un lugar común que desconoce “la realidad y la individualidad de sus más de mil millones de habitantes y sus cincuenta y cuatro países”.
Carbajo está convencida de la efectividad de la literatura para desmontar estereotipos: “Cuando lee una ficción narrada desde el lugar y con la propia vivencia, el lector incorpora ese mundo y lo entiende de una manera muy diferente a lo que puede alcanzar a través de una entrada en Wikipedia”.
El apartheid en Sudáfrica, el genocidio en Ruanda y los conflictos heredados de la colonia son temas recurrentes entre los autores de Empatía. La boca llena de sal, de Reem Gaafar (Sudán, 1983), transcurre así sobre el trasfondo de la situación actual en Sudán, y También te convencieron, de Futhi Ntshingila (Sudáfrica, 1974) expone los problemas de conciencia de un oficial del apartheid que ocultó sus crímenes ante la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de ese país.
Libros emblemáticos
“Por otra parte publicamos libros emblemáticos de la nueva literatura africana que queríamos en nuestro catálogo”, dice la editora de Empatía. Los títulos de referencia son La casa del hambre, “la primera novela moderna de Zimbabue”, escrita por Dambudzo Marechera (1952–1987), “una especie de Kerouac en ácido”. La novelista británica Doris Lessing admiró en la obra “un hombre negro que ha sufrido todas las estúpidas brutalidades de la opresión blanca en Rhodesia; su rabia explota, no en retórica política, sino en una fusión de lirismo, ingenio y obscenidad”.
Otro título “emblemático” es Delicias de la maternidad, de Buchi Emecheta (Lagos, Nigeria, 1944). La autora se casó a los 16 años, por un arreglo entre familias; tuvo cinco hijos, abandonó la escuela y su marido quemó su primer manuscrito, pero logró separarse e iniciar una reconocida carrera como escritora en Londres, donde vive. Protagonizada por una mujer nacida en una aldea, la novela “retrata las peripecias de la maternidad africana y sus particularidades en un momento de profunda inestabilidad y cambio”, según apunta Elisa Fagnani en el prólogo de la edición argentina.
Del prejuicio al reconocimiento
Los prejuicios pesaron en la recepción inicial del público argentino y hubo quien se sorprendió de que los africanos “escriban como nosotros”, según un comentario a propósito de la antología inicial. “Al principio había una especie de barrera, y todavía queda algo, respecto de qué sería un libro escrito por un autor africano. Pero ahora tenemos lectores fieles que coleccionan nuestros libros”, afirma Carbajo.
Los temas de la literatura africana contemporánea están marcados por la historia política reciente. “La mayoría de los países del continente se independizó en la segunda mitad del siglo XX, por lo que la colonia y su etapa inmediata son para los escritores parte de la historia contemporánea y a veces de sus propias historias de vida”, destaca la editora.
Es el caso de Jean–Noël Pancrazi (Setif, Argelia, 1949), con un título publicado en Empatía, La montaña, otro por venir, Madame Arnoul, y un amplio reconocimiento en Francia, donde es autor de Gallimard, jurado del Premio Goncourt y Caballero de la Legión de Honor; en la Argentina, participó en una edición del Filba.
Las particularidades de la Historia se cruzan con cuestiones de género que trascienden las fronteras. “Las violencias, simbólicas o reales, que pueblan estos relatos, lejos de ser inauditas, resultan cercanas, casi obvias, evidentes”, dice Ana Ojeda en el prólogo a La felicidad, como el agua, de Chinelo Okparanta (Port Harcourt, Nigeria, 1981).
“Las historias de Okparanta narran a mujeres de clase media atrapadas en una mortaja de mandatos. Violencias que se les imponen para inmovilizarlas, despotenciarlas, minorizarlas”, destaca Ojeda, y plantea un vínculo entre la literatura nigeriana y la argentina: “En la línea de lo mejor de la narrativa de Boedo, con agenda y conciencia social, Chinelo Okparanta arma un rompecabezas meticuloso en el que cada cuento desnuda un arquetipo de sometimiento. Leerla es una experiencia que deja marcas”.
Ellas (también) cuentan, una antología de escritoras africanas en lengua inglesa con traducción y estudio preliminar de Federico Vivanco, presenta a la vez una nueva versión de un libro publicado originalmente en España. Vivanco (Buenos Aires, 1979) está radicado en ese país, donde es docente universitaria de literatura africana.
Confianza en el libro físico
Empatía no publica ediciones digitales. Carbajo confía en el libro físico, basada en su propia experiencia de lectora y a pesar de que en el ámbito de la tecnología trabajó en el diseño de contenidos para telefonía móvil: “Si un libro me gusta o me interesa mucho, leo en el soporte impreso. Me doy cuenta de que en digital presto menos atención y leo con menos intensidad”.
Para la editora, el mercado del sector “sigue pasando por las librerías” y las ferias “como la FED y Edita, en La Plata, son también importantes no solamente por las ventas sino por los contactos con los lectores”.
Como es habitual en las editoriales independientes, Empatía asumió al principio “la patriada” de distribuir sus libros: “Es difícil que una librería acepte libros de una editorial que recién empieza. Es lógico, porque administrativamente resulta complejo. Pero como éramos los únicos en publicar literatura africana, tuvimos la suerte de ser bien recibidos y cuando ya crecimos en volumen y en títulos empezamos a trabajar con un distribuidor. Ahora tenemos mayor presencia y se nos simplificó la tarea. Además, yo no hacía buen negocio porque cuando iba a una librería dejaba diez libros y me compraba cinco”.
El bestseller de Empatía es La mujer descalza, de Scholastique Mukasonga (Gikongoro, Ruanda, 1956), una novela tramada sobre el genocidio de la población tutsi, con traducción de Sofía Traballi y prólogo de Christian Kupchik.
“El libro fue muy recomendado boca a boca”, dice Carbajo, y espera renovar el suceso con los títulos en preparación y el plan de publicar poesía a partir de 2027: “Es raro. Suele decirse que no se lee el género, pero en las ferias mucha gente nos pregunta si tenemos poetas africanos”. Habrá más sorpresas para los lectores.
Sitio de Internet: http://www.editorialempatia.com/
viernes, 23 de octubre de 2026
"Hacer comunidad lectora en español fuera de un país hispanoparlante"
La noticia fue publicada por David Brooks y Jim Cason, corresponsales del diario La Jornada, de México, el pasado 21 de octubre. En ella se habla de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York, actualmente en curso.
La Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York, encuentro anual que convoca a escritores, editoriales, académicos y estudiantes, es un festejo de la literatura en español en Estados Unidos y que en ésta, su octava edición, se desarrollará del 21 al 25 de octubre.
La reunión literaria ya se ha convertido en punto de referencia para la cultura hispanoparlante de esta capital mundial de las artes.
La iniciativa es coordinada por el Instituto de Estudios Mexicanos del Colegio Lehman, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), y este año se lleva a cabo en el plantel de John Jay College, bajo el tema La lengua: el mar que somos.
La FILNYC “es un evento cultural que convoca a la comunidad hispanoparlante de Nueva York alrededor de la lectura, con un alcance que va de lo literario a lo educativo y lo editorial”, afirman los organizadores. Subrayan que, como siempre, es gratuito.
Ese tema, explican, es una invitación a “pensar la lengua como un mar: un territorio común hecho de corrientes, mareas, préstamos y naufragios. El mar es fuente de la vida, pero también frontera, un lazo que conecta y separa a la vez”.
Esta edición, agregan, rinde homenaje a varias figuras literarias que incluyen a Gabriela Mistral, Elena Garro, Juan Rulfo, Federico García Lorca, Alejandra Pizarnik y Jorge Luis Borges.
En decenas de foros, talleres y exposiciones literarias, autores diversos, editoriales, académicos y público en general gozarán de un amplísimo mosaico de expresiones literarias, crítica, periodismo, literatura infantil y diplomacia cultural, entre otras actividades. Para consultar el programa y todas las actividades: https://filnyc.org/filnyc-2026/
“Cada edición de la FILNYC nos ha enseñado algo distinto sobre lo que significa hacer comunidad lectora en español fuera de un país hispanoparlante”, afirmó Dejanira Álvarez, directora ejecutiva de la feria.
Para el doctor José Higuera López, director del Instituto de Estudios Mexicanos de CUNY, esta es “un espacio de encuentro real: aquí conviven escritoras y escritores, editoriales, bibliotecarias y bibliotecarios, traductoras y traductores y, sobre todo, lectoras y lectores, sin jerarquías entre ellos”.
Entre los foros, algunos se centran en experiencias trasnacionales en el hemisferio y en Nueva York como eje de esos universos, con la participación de voces mexicanas, entre otras. Un foro sobre “México en Nueva York: 200 años de historias compartidas” incluye a Carmen Boullosa, la curadora del Museo Metropolitan, Laura Filloy; el cónsul general de México, Marco Bucio; el director del Instituto de Estudios Mexicanos de CUNY, José Higuera López, y la directora de la FIL, Dejanira Álvarez. En otros eventos participarán figuras literarias mexicanas como Valeria Luiselli.
jueves, 22 de octubre de 2026
A falta de comida, buenos son los libros
La siguiente nota de Martine Thompson salió en The New York Times del 10 de octubre pasado. Fue reproducida el 19 de octubre por InfoBAE con otro título.
La respuesta es sí. Kristi Westberg, directora interina de preservación y conservación de la Biblioteca, Museo de Arte y Jardines Botánicos Huntington, en San Marino, California, confirma que la congelación es una manera eficaz de combatir los insectos en los libros.
Solemos pensar que cuidar un libro es sencillo: leerlo, colocarlo en un estante y evitar derramar una bebida sobre él. Pero hay mucho más que saber para mantener los libros en buen estado.
Congelar un libro exige más que dejarlo junto al heladoLos libros deben colocarse en una bolsa sellada antes de congelarlos. Esto mantiene a los insectos alejados de los alimentos y evita que se forme condensación sobre el libro cuando se descongela.
Westberg recomienda dejar los libros en el congelador durante al menos tres días y hasta seis días como medida adicional de precaución. En el caso de infestaciones graves, puede valer la pena repetir la congelación, ya que los huevos de ciertos insectos pueden sobrevivir a la primera sesión y eclosionar después.
Pero congelar los libros resuelve solo una parte del problema. «La congelación elimina las plagas, pero si no se corrige el origen del problema, podrían regresar», afirmó Westberg.
No guardes los libros en el garajeLa humedad es una preocupación particular porque puede favorecer la aparición de moho; a su vez, el moho y los hongos pueden servir de alimento para los piojos de los libros.
El consejo de Westberg es simple: evita almacenar libros en áticos, sótanos o garajes, donde la temperatura y la humedad pueden variar. En cambio, procura un ambiente estable, de aproximadamente 16 a 25 °C (60 a 77 °F) y con una humedad relativa de entre el 40 y el 60 %.
Para los libros especialmente importantes o valiosos, da un paso adicional: guárdalos en una caja. Enfundar un libro en una caja es una manera sencilla de prolongar su vida útil, señaló el restaurador de libros Jeff Peachey, dueño de Peachey Conservation en Nueva York.
«Puedes enviar las medidas de tu libro y, básicamente, te mandan una caja de cartón plana, de calidad archivística y hecha a medida, como para una pizza», explicó Peachey. Las cajas se pueden plegar y no requieren adhesivo.
“Es una muy buena forma de aislar los libros de la luz, atenuar algunos cambios ambientales y brindarles protección física, todo a la vez”, afirmó. “Una gran opción son las cubiertas protectoras”.
Antes de comprar un libro usado, huéleloEn la Librería Housing Works, en el centro de Nueva York, donde las ventas de libros de segunda mano ayudan a financiar los servicios de la organización sin fines de lucro, el gerente de calidad e innovación Mike Savage supervisa a los voluntarios que evalúan cada libro donado.
Los libros con daños evidentes por agua o moho —como decoloración, hinchazón o páginas pegadas— se reciclan en lugar de ponerse a la venta, explicó Savage. Sin embargo, distingue con cuidado los libros dañados por el moho de aquellos que presentan decoloración por el sol o desprenden el olor característico de un libro antiguo.
Para quienes quieran distinguirlos por su cuenta, conviene prestar atención a un olor a humedad o moho, en particular si se acompaña de manchas visibles o indicios de daños por agua. El olor por sí solo no es una prueba concluyente, pero puede indicar exposición a la humedad. Si un libro usado huele claramente a humedad, sepáralo de los demás.
No todos los hallazgos de segunda mano esconden un problema. Pero, cuando lo hacen, la solución está tan cerca como la cocina.






