miércoles, 12 de mayo de 2021

"Nombrar", "aplicar", "replicar", "asumir": diversas formas de la tilinguería verbal


Se define “tilingo/a” como “Dicho de una persona: insustancial, que dice tonterías y suele comportarse con afectación”. “Imbécil”, en cambio, significa “tonto o falto de inteligencia”. Es dable pensar entonces que la tilinguería es una de las varias posibilidades de la imbecilidad. Una de sus manifestaciones más comunes es la utilización de palabras que se suponen prestigiosas en reemplazo otras que, aunque más comunes, resultan más exactas. Así lo demuestra el poeta y traductor Jorge Aulicino, quien en la siguiente reflexión establece una módica lista de tilinguerías verbales.

Cosas que no voy a hacer aunque no le importe a nadie

La cuestión de modificar el lenguaje sobre la base de la traducción literal o por semejanza: se escribe –y quizá pase al lenguaje hablado– “nombrar” por llamar o bautizar: “Fue nombrado Carlos pero lo llaman Carlitos”. Se escribe –y ya se dice– “aplicar” por corresponder: “La cuestión de las marsopas no aplica en este caso”.

Acabo de ver una publicidad de Garbarino en la que me invitan a usar el Beneficio ANSES “en caso de que aplique”. Hace treinta años una traducción literal o por semejanza consagró el “replicar” por reproducir o repetir. En la Argentina se hablaba de “réplicas” por copias, pero el verbo solo era usado en su significado de responder. La mala traducción o traducción por semejanza proviene en realidad del sustantivo “replicante” usado en los subtítulos de la película Blade Runner. Los replicantes eran robots. Y en realidad eran réplicas (copias) de los seres humanos.

El verbo nombrar por llamar, el aplicar por corresponder y el replicar por repetir o reproducir no los voy a usar, no puedo usarlos. Me parecen guiños estúpidos a malas lecturas del inglés de Nueva York, como ponerse la capucha de un buzo cuando no llueve. Tilinguería, en fin. Como dijo un crítico también bastante tilingo, Blade Runner creó “la estética de una década”. A mi juicio, hizo un estrago mayor: destruyó el libro de Philip Dick, que usa el término inglés android y no replicant, y sembró en todos los diarios de la Argentina el verbo “replicar”, el cual se usa aplique o no aplique.

Me olvidaba, y asumo mi olvido: el verbo asumir, tan usado en las series, en castellano usual no significa lo que dicen los personajes. Por ejemplo “Asumo que me estás echando” por “Creo o doy por cierto que me estás echando”. No se necesita asumir la tarea enojosa de consultar el Diccionario de la Real Academia. El simple uso nos recuerda que asumir es, en las distintas variantes del castellano, tomar, traer hacia uno: “Asumí la tarea”, “Asumió la presidencia del Patriarcado Internacional”, etc. Pero asumo que es más moderno imitar el inglés de las series y películas, las cuales nos legan, además de similitudes verbales con distinto significado, frases hechas que ya vemos escritas, tales y como “hacer la diferencia”, que nunca supe exactamente qué significa, o “es complicado” en lugar de responder si o no: “–¿Es cierto que le tocaste el culo a la profesora? –Es complicado”.

martes, 11 de mayo de 2021

Con o sin pandemia, los programas de Looren América Latina no se detienen: pasen y vean


La incansable Carla Imbrogno, coordinadora de Looren América Latina, nos hace llegar la siguiente propuesta, que ofrecemos a la consideración de nuestros lectores.

¿Qué estamos traduciendo? 
Residencia virtual Looren América Latina de traducción y edición de poesía y formas breves

Debido a la pandemia, la convocatoria para las Becas Looren América Latina de residencia en Suiza se abrirá probablemente recién en 2022. Sin embargo, durante 2021 se organizará una residencia colectiva virtual en torno a la traducción y la publicación de poesía y otras formas breves. La participación prevé un estipendio. Convocatoria abierta hasta el 1 de junio de 2021.

La residencia virtual Looren América Latina es una plataforma de intercambio, vinculación e incubación de proyectos de traducción organizada por la Casa de Traductores Looren con el apoyo de la Fundación suiza para la cultura Pro Helvetia Sudamérica y en alianza con Specimen - The Babel Review of Translations. La residencia propone un foro de intercambio que reúna en forma online a 12 traductoras y traductores literarios y 6 editoras y editores independientes latinoamericanos que trabajen con poesía u otras formas literarias breves –cantos, manifiestos, panfletos, cartas, diarios, comentarios, fragmentos, aforismos–, y que los vincule con el campo de la literatura, el pensamiento y la traducción en Suiza. Las y los seleccionados recibirán un estipendio por su participación.

Equipo de coordinación: Rodrigo Olavarría, Guilherme Gontijo Flores y Carla Imbrogno.

Convocatoria abierta hasta el 1° de junio de 2021.

Encuentros de trabajo y actividades entre el 31 de julio y el 14 de agosto de 2021.

Ver convocatoria y condiciones de postulación adjuntas y en la página web:

https://www.looren.net/en/further-education/looren-america-latina


(La postulación se realiza exclusivamente a través del formulario indicado en la convocatoria.)

lunes, 10 de mayo de 2021

El poeta expresionista alemán Gottfried Benn traducido por la poeta chilena Verónica Zondek

Al cabo de muchos años de trabajo, la poeta y traductora chilena Verónica Zondek acaba de publicar su versión de Morgue y otros poemas, del poeta alemán Gottfried Benn (1886-1956), acaba de ser publicado en una espléndia edición de la Universidad Austral de Chile.

En su contratapa se lee: "Desde su aparición en 1912 Morgue y otros poemas de Gottfried Benn supuso una ruptura radical con la poesía alemana que le antecedió. Crudos, punzantes y quirúrgicos, los poemas de Benn (médico, poeta y dramaturgo), exponen no sólo la descomposición de la sociedad de la cual fue testigo, sino también, la sociedad que vendrá, buscando –como plantea la poeta Verónica Zondek, artífice de esta excepcional traducción bilingüe– «reventar la realidad de incertezas y miedos». Después de permanecer por varios años censurada y silenciada, esta obra capital de la poesía expresionista alemana prosigue – pasado más de un siglo–, interpelándonos como humanidad y estremeciéndonos con un lenguaje único, corrosivo y sin concesiones".



viernes, 7 de mayo de 2021

Todo indica que en Francia se mira poca televisión

El pasado 22 de abril, la agencia TELAM publicó sin firma la siguiente nota, a propósito de lo que pasa en el sector editorial en Francia. No obstante, corresponde agregar a la información que, a través del Centre National du Livre (CNL), tanto las editoriales, como los escritores y las librerías están siendo subsidiados en un país que, a modo de ejemplo, publica un promedio de 600 novelas cada año, en el mes de septiembre, cuando comienza verdaderamente la temporada al final de las vacaciones estivales.

Las editoriales francesas le piden a los escritores que suspendan el envío de manuscritos 

Sumado a los múltiples aplazamientos de publicaciones debido a sucesivos confinamientos, los escritores aprendices se han multiplicado a enviar sus manuscritos a las editoriales.

Las principales editoriales francesas, desde que inició la crisis sanitaria por el coronavirus, reciben casi el doble de manuscritos, a tal punto que la editorial Gallimard (la más importante de Francia) pidió en Twitter a los aspirantes a escritores "calmar" sus envíos sobre todo porque, según cifras del Ministerio de Cultura, los franceses leen menos pero escriben más.

Sumado a los múltiples aplazamientos de publicaciones debido a sucesivos confinamientos, los escritores aprendices se han multiplicado a enviar sus manuscritos a las editoriales.

Para Gallimard, esto es demasiado: la editorial insta a esperar antes del envío de materiales: "En vista de las circunstancias excepcionales, le pedimos que deje de enviar los manuscritos. Cuídate siempre y buena lectura", escribe la prestigiosa casa en su página web. Este consejo se transmitió en su cuenta oficial de Twitter.

El cierre de las librerías dos veces en 2020, en la primavera y en el otoño, resultó en aplazamientos, lo que provocó un atasco editorial en 2021. Si bien publicar es siempre difícil para un principiante, se volvió aun más complicado.

Sin embargo, Gallimard nunca fue desconsiderado con las primeras novelas en su famosa Colección Blanca, por lo tanto publicó cinco a principios de enero, dos en marzo y dos en abril.

Consultado por la agencia de noticias AFP sobre los motivos de este mensaje al público en general, el editor mencionó la inmensidad de los volúmenes enviados. Los treinta manuscritos por día recibidos en la rue Gaston-Gallimard aumentaron a cincuenta durante casi un año.

"Nos aseguramos de prestar la misma atención a todos los manuscritos que recibimos y respondemos a todos los correos. Es una cantidad considerable de trabajo que requiere minuciosidad y voluntad para cuidarla. Es por todas estas razones que hemos pedido suspender, de manera temporal, el envío de manuscritos", explicó la editora Gabrielle Lécrivain.

Otras editoriales francesas viven el mismo proceso y habían dado el mismo consejo en un contexto muy específico: durante el primer confinamiento, en la primavera de 2020.

"Nosotros y otros editores pusimos un mensaje en el sitio web pidiendo esperar antes de enviar un manuscrito. Esperaba un tsunami cuando lo retiraron. No se llevó a cabo, pero ahora hay algo de recuperación", dijo a AFP Laure Belloeuvre, del departamento de manuscritos de Le Seuil.

Esta editorial recibe alrededor de 3.500 manuscritos al año y entre enero y marzo llegaron 1.200.

"Es mucho. Ahora que todos saben cómo usar una computadora para escribir, estamos viendo personas que escriben y que sentimos que no leen. No es como los días en que tenías que llevar tu Remington para mecanografiar tu manuscrito, lo que solían hacer los entusiastas de la literatura", dice la editora.

"No cerramos la canilla", dice Juliette Joste, editora de Grasset, quien detalló: "Tenemos programas muy ocupados, y casi no podemos llevar nada que venga de Correos: uno o dos títulos al año. Pero vi este mensaje de Gallimard con asombro".

Grasset, que se había acercado a un récord de 5.000 manuscritos recibidos en 2018, ya recibió más de 1.000 en 2021, a mediados de marzo.

Cuando Novice Editions, que aún no había publicado ningún libro, creó un premio literario para "escritores inéditos" en enero de 2020, el jurado recibió 150 manuscritos.

"No quería que recibiéramos un número incontrolable de ellos, por lo que la ventana de envío fue intencionalmente muy corta y nos comunicamos muy poco", declaró Timothé Guillotin, fundador de esta casa.

Las publicaciones de L'Olivier dan cuenta del mismo entusiasmo: "Más de setecientos manuscritos en los primeros tres meses, lo que significa que superaremos los 2.000 este año, mientras que estábamos en 1.500 o 1.600 por año antes del Prix Goncourt de Jean-Paul Dubois en 2019", señaló Jeanne Grange, responsable del Departamento de manuscritos.

"Con dos editores para revisarlos, no se puede leer todo, eso es seguro. Pero nunca disuadiría a nadie. La vitalidad de una editorial se refleja en la renovación de su catálogo", añadió.

jueves, 6 de mayo de 2021

Por la plata baila el mono (y también el Cervantes)

Una de las razones por las que el Instituto Cervantes está tan interesado en multiplicar sus filiales en los Estados Unidos tiene que ver con el paulatino avance del castellano en ese país, algo que acaba de ser refrendado, una vez más, por el Hispanic Council, un think tank independiente, que tiene como misión difundir la herencia cultura hispana estadounidense. Con todo, uno bien podría preguntarse por las razones de ese supuesto altruismo, cuando casi la totalidad de quienes hablan castellano en esa región nada tienen que ver con España. Habrá que pensar que el tufillo a dólares es lo que atrae a los altruistas peninsulares, encargados de vender cursos en el Cervantes, gramáticas y diccionarios de la RAE y vaya uno a saber qué más chucherías. La noticia, presuntamente un cable sin firma, fue difundida el pasado 23 de abril por la agencia TELAM.

En 2060 Estados Unidos será el segundo país con más cantidad de hispanohablantes del mundo

 El avance del español convertirá a Estados Unidos, dentro de 40 años, en el segundo país del mundo con más cantidad de hispanoablantes, una proyección que encuentra en la actualidad algunas de sus razones: hoy seis de los 15 apellidos más frecuentes de EEUU son de origen hispano y es el español el idioma más estudiado en todos sus niveles educativos.

Así lo comunicó el Hispanic Council con motivo del Día Mundial del Español, en un informe que replicaron las agencias de noticias Europa Press y DPA, donde se indica que, para 2060, Estados Unidos tendrá 127 millones de hispanohablantes, una cifra que sólo superará México.

Para esa fecha, un 27,5 por ciento de la población estadounidense será de origen hispano, añade el informe.

Actualmente, señaló el Hispanc Council, “el español es la segunda lengua más hablada en 43 de los 50 estados del país y el 13,5% de los estadounidenses lo habla en sus hogares, con los estados del sur, más próximos a México, entre los más populosos: Texas a la cabeza con un 29,4%, seguida por Florida (21,8%), California (29%), Nuevo México (26,1%) y Nevada (21,8%).

La inmigración impulsó el uso del español en Estados Unidos en las últimas décadas, pero los expertos afirman que hay otros factores en juego, como el alcance global de esa lengua y su historia en Estados Unidos, que arranca con la llegada de Ponce de León a Florida hace 500 años.

"Los hablantes de español aumentaron un 30% en la última década y la cifra de extranjeros que lo estudian creció un 60%, superando por primera vez la cota de 22 millones de estudiantes de español en todo el mundo", informó el Instituto Cervantes en octubre último.

"Más de 585 millones de personas hablan español, cinco millones más que hace un año. De ellos, casi 489 millones (seis millones más que en 2019) son hispanohablantes nativos. Además, es la segunda lengua materna por número de hablantes tras el chino mandarín y la tercera en un cómputo global de usuarios, detrás del inglés y el mandarín", indicaba ese informe.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Conclusiones precarias a propósito de la encuesta sobre género y traducción

Terminada la encuesta, y a modo de muy provisorias conclusiones, los siguientes párrafos. 

Rebobinando

La encuesta surgió de un intercambio que tuve con Inés Garland, escritora y traductora argentina, a propósito de una traducción que ella había hecho recientemente. Promediando la entrevista, se hizo evidente que ambos teníamos distintas posiciones sobre la cuestión de género llevada al campo de la traducción y le propuse que la siguiéramos fuera del marco específico de esa entrada. Así, nos escribimos brevemente hasta llegar a un punto desde el que difícilmente podíamos progresar. Fue entonces que le pedí permiso para reproducir lo que nos habíamos escrito, al tiempo que formulé una serie de preguntas muy generales a una serie de colegas traductores de distintos países, idiomas, edades y géneros.

De los casi más de 50 traductores contactados, contestaron 31. Algunos traducen de otras lenguas al castellano; otros, del castellano a otras lenguas; algunos de una lengua a otra sin pasar por el castellano. Son alemanes, argentinos, canadienses, chilenos, españoles, estadounidenses, franceses, mexicanos y uruguayos. Hay quienes traducen esporádicamente y por vocación, quienes lo hacen con una cierta frecuencia alternando la vocación con el trabajo y hay quienes traducen para la industria editorial y, por lo tanto, están absolutamente abocados a la profesión. Esos tres sesgos determinan entonces un primer dato que hay que considerar: salvo aquéllos que traducen a destajo porque ésa es su forma de ganarse la vida, muchos traductores eligen traducir aquello con lo que se sienten identificados y, por lo tanto, no se les plantean de manera tan urgente las consideraciones de naturaleza genérica. Dicho de otro modo, parten de un lugar acaso más cómodo a la hora de considerar los problemas de género que, eventualmente, pueda presentar una traducción.

La siguiente cuestión a considerar es la naturaleza del idioma de partida. A lo largo de la encuesta ha habido numerosos ejemplos donde se plantearon problemas vinculados al cambio de género de una lengua a la otra, la anulación de las marcas de género por la idiosincrasia lingüística de la lengua de partida, la neutralidad genérica del original y la consecuente ausencia de todas esas características en la lengua de llegada.

Corresponde entonces considerar los distintos tipos de traductores literarios que han respondido a la encuesta y las lenguas de las cuales traducen, así como la naturaleza de las lenguas a las que traducen.

Sumaría, por último, un elemento del todo subjetivo muy difícil de evaluar, que es la estructura de la personalidad del traductor, su propia historia, su cultura y, sintetizando todos estos elementos, su particular sensibilidad. Y si todo esto interviene, por ejemplo, en la posibilidad o la imposibilidad de resolver algún tipo de problema formal que plantee el texto de partida (por ejemplo, en el caso de la poesía, la métrica y la rima), quizás no sea del todo aventurado señalar que en cuestiones mucho más sutiles que hagan al género esa posibilidad o imposibilidad también puede estar presente.

En las respuestas, por último, podrá verse que hay quien reflexionó más sobre todos estos temas y quien tal vez fue sorprendido por la índole de las preguntas. También, quien recurrió a fuentes y citó bibliografía, y quien apeló al sentido común o trató de esbozar su desconcierto frente a estas cuestiones.

Resta aclarar que la encuesta se propuso apenas como un primer paso y, por supuesto, no pretende dar una única respuesta a una cuestión que, sobre todo en los últimos años, se hizo presente en muchos campos de la cultura. Es de desear que cada cual siga reflexionando sobre el tema y, si lo desea, comparta sus conclusiones, enviándolas al mail del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, o, en el caso de que se trate de un texto breve, a los comentarios de esta entrada.

Jorge Fondebrider

 

martes, 4 de mayo de 2021

Una encuesta sobre género y traducción (11)

Undécima y última entrada sobre la encuesta de género y traducción.


Gabriela Villalba
(traductora argentina residente en Buenos Aires)

1) ¿Existe algún rasgo genérico en la traducción?
–Sin lugar a dudas. Pero es un tema complejo que requiere de desarrollos profundos. Como toda variable ideológica, el género atraviesa nuestras prácticas discursivas y sociales en los campos específicos en los que nos movemos (en este caso, el campo literario y, dentro de él, la práctica de la traducción, tanto en cómo escribimos como en cómo nos relacionamos y en los gestos que hacemos).

2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
–Se puede observar, por ejemplo, en la naturalización, institucionalización y hegemonía del uso del masculino genérico (que abarca no solo los morfemas de género y el léxico masculino sino también sintagmas como "los hombres" para referirse a toda la humanidad, disposiciones sintácticas, campos semánticos, cuestiones enunciativas, elecciones ideológicas, etc.), incluso en traducciones cuyos textos fuente tienen cuidado de no utilizarlo; en la proporción de varones que traducen en el campo literario, en cuanto espacio de mayor prestigio, en comparación con la cantidad de mujeres que ejercen la profesión en general; en el extendido respeto a la figura autoral, que impide un trabajo más autónomo sobre la enunciación de lxs traductorxs; en el rechazo que generan formas novedosas o siquiera levemente disruptivas; etc.

3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–No. Pero no soy de las que crean en o se debatan sobre las imposibilidades o limitaciones de la traducción. Es tan amplio el horizonte de posibilidades que tenemos para indagar, jugar y ampliar, ¿no? Ya sea que haya decidido reproducir las variables patriarcales de un texto o que las haya subvertido o intervenido (en realidad, siempre se interviene, aunque sea para reproducir la norma predominante), siempre pude.


Pedro Serrano (traductor mexicano residente en Ciudad de México, México)

1) ¿Existe algún rasgo genérico en la traducción?
–Existen varios pero como todo en traducción nada es lineal. Vladimir Nabokov, a la vez un sofisticado traductor y un teórico dogmático, consideraba que quien tradujera a un hombre debía ser hombre y quien tradujera a una mujer debía ser mujer. Sin entrar en rígidas normativas, es cierto es que una mujer va a ver aspectos de un poema que un hombre quizás no vea. Pero esa es la gran virtud de la traducción: que demuestra que un mismo texto es a la vez varios, y que tan fiel puede ser una traducción como la otra. Y que tener una buena traducción hecha por una mujer va a lanzar líneas de perspectiva que la traducción del mismo poema, hecha por un hombre, no va a alcanzar.

2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
–Un texto proyecta siempre su propia sombra. Y el punto desde el que se traduce, inevitablemente, la va a tener en un lado y no en otro. Emily Wilson, autora de la primera traducción hecha por una mujer de la Odisea al inglés, le dio a la participación de Telémaco un temblor adolescente que ningún otro traductor anterior había detectado. ¿Lo hizo por ser mujer y porque veía a Telémaco desde los ojos de Penélope y no desde los de Ulises? No lo sé, pero el hecho es que ella vio algo que sucedía en la Odisea, en el original, que otros no habían alcanzado a ver.
Por otro lado, cada lengua tiene sus propios cauces genéricos, no siempre patriarcales. The Jacaranda, en inglés, se traduce en México como "la jacaranda"" y en Argentina como "el jacarandá". El género másculino y femenino de esta misma palabra está dado por el lugar de su acentuación. Una palabra grave terminada en "a" normativamente va en femenino, mientras que si es esdrújula va en masculino. Si el árbol en cuestión es visto en masculino en un poema escrito en inglés, la ductilidad intrínseca de quien traduce debería llevarle a aprovechar los recursos de la lengua y a escoger no la norma de su región sino la propuesta más cercana que la lengua ofrece.

3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–Mi respuesta anterior lleva ya la respuesta de esta pregunta. Traducir es ponerse en zapatos ajenos, y caminar con ellos, sean sandalias de pescador, zapatos gucci de cardenal o tacones de mujer. Uno de los poemas que más disfruté traducir fue uno de la serie “Psoriasis” de Sarah Maguire, en que describe cómo se le desprende la piel de las rodillas frotando contra la alfombra al hacer el amor. Ver esa escena gozosa, y traducir una perspectiva que yo nunca hubiera podido tener, fue un inmenso privilegio.


Julieta Canedo
(traductora argentina residente en Córdoba, Argentina)

1) ¿Existe algún rasgo genérico en la traducción? Si así fuera, podría comentar brevemente en qué consiste?
2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–No creo que exista un rasgo genérico en la traducción porque no creo que exista un rasgo genérico en la literatura en general. Las dificultades o los obstáculos con los que suelo encontrarme no tienen que ver con el género de quien escribió el texto, sino con cuestiones lingüísticas o culturales más amplias.
Considero que idealmente lxs traductorxs debemos elegir a lxs autorxs que traducimos por afinidades estéticas o ideológicas, no por su género. Sí hay, en mi caso, un deseo mayor por traducir y editar autoras, sobre todo aquellas que no han sido profusamente traducidas o publicadas, tanto en su idioma original como en castellano, porque me interesa visibilizar su trabajo.


Florenica Garramuño
(traductora argentina residente en Buenos Aires, Argentina)

1)¿Existe algún rasgo genérico en la traducción?
–En el caso del portugués al castellano, que es donde más trabajo, no veo problemas relacionados con el género. En otras lenguas sí existe este problema: ship, en inglés, por ejemplo, es “femenino” y en castellano, si lo tradujéramos por barco, deberíamos usar el género masculino. En esos casos, sigo el género de la palabra que se traduce en castellano, y si hay varias, intento elegir la que tiene el mismo género que en inglés si funciona.

2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–Me he topado con estudios teóricos del inglés que ha sido difícil traducir al castellano por las razones expuestas arriba. A veces, además, el inglés utiliza el uso alternativo del pronombre femenino o masculino para evitar el androcentrismo. Y en el caso del castellano inclusivo, ahora es muy difícil traducir la “e”.