miércoles, 14 de octubre de 2026

"New Directions compensa lo que no puede ofrecer en anticipos y abultados presupuestos de mercadotecnia con atención"

"New Directions nació de un consejo brutal de Ezra Pound a un estudiante de Harvard y tiene los derechos de Anne Carson, Borges, Neruda y Tennessee Williams, entre otros. Hoy, con pilas de manuscritos y cubiertas icónicas, sus editores siguen buscando al próximo genio antes de que nadie más lo vea-" Tal es la bajada de la nota publicada hoy tanto por La Nación, de Buenos Aires, como por InfoBAE, cuyo original, con firma de Ronda Kaysen, apareció en el New York Times, el pasado 9 de octubre.

La editorial de 90 años que ha publicado a 14 Premios Nobel: cómo una empresa pequeña se convirtió en el mayor descubridor de talentos literarios del mundo

En 1995, la autora canadiense Anne Carson publicó su primer poemario con New Directions, una pequeña editorial cuyo catálogo vanguardista reunía a gigantes de la literatura, entre ellos Tennessee Williams, William Carlos Williams y Pablo Neruda.

No permaneció allí mucho tiempo. Ese mismo año publicó otro libro con Knopf, una editorial con recursos mucho mayores, donde continuó durante años. Pese al desaire, su editor, Declan Spring, siguió intentando recuperar a Carson —la primera autora a la que editó— y asistía con ella a conciertos de jazz cuando viajaba a Nueva York. Esperaba el momento en que la editorial independiente, instalada en una planta reducida y abarrotada de un edificio de oficinas art déco en Chelsea, pudiera volver a publicar la obra de una figura literaria excepcional.

Ese momento llegó una docena de años después, cuando Carson, afectada por la muerte de su hermano, concibió un libro más parecido a un álbum de recortes que a un volumen tradicional. Con ese proyecto, Spring pudo ofrecerle algo que un gigante corporativo no podía: la paciencia y el impulso creativo necesarios para transformar una idea en el homenaje que se convirtió en Nox, un rollo plegado en forma de acordeón y presentado en una caja.

New Directions publicó el libro, una reflexión sobre la muerte y el duelo, en 2010. Aunque Carson trabajó ocasionalmente con otras editoriales y siguió publicando con Knopf hasta 2016, produjo siete obras más con New Directions, donde continúa actualmente. La editorial publicará su próximo libro, Beware the Man Whose Handwriting Sways Like a Reed in the Wind, en febrero, seguido de Highlights of Colonialism, otro poema plegado en acordeón, en el otoño de 2027.

El miércoles, Carson, de 76 años, recibió el Premio Nobel de Literatura. El año pasado lo ganó otro autor de New Directions, el húngaro Laszlo Krasznahorkai. Fue editado por Spring, de 60 años, y por la editora de New Directions, Barbara Epler. Los premios consecutivos llegan después de que otro autor de la editorial, el poeta sueco Tomas Transtromer, obtuviera el galardón en 2011. En sus 90 años de actividad, la empresa ha publicado a 14 ganadores del Nobel.

En una época en la que los grandes grupos editoriales dominan un sector que se concentra con rapidez, New Directions se ha mantenido independiente y ha prolongado su tradición de buscar y acompañar a algunos de los autores más influyentes del mundo. En promedio, publica a un futuro ganador del Nobel aproximadamente cada seis años y medio. Quizás resulte aún más llamativo que haya conservado a esos escritores o, en el caso de Carson, que haya logrado atraerlos de vuelta.

Para Carson, la fórmula es sencilla. “Son las personas más amables”, afirmó, según su agente literaria, Nicole Aragi.

El miércoles por la tarde, Carson y su esposo, Robert Currie, llamaron a la oficina de New Directions desde Islandia, donde viven medio año, y de inmediato los pusieron en altavoz.

—Tómate una copa de champán por mi cuenta —dijo Epler.

—¡Es una botella, querida! —respondió Carson.

New Directions compensa lo que no puede ofrecer en anticipos y abultados presupuestos de mercadotecnia con atención. Cuando autores como Carson pasan por la oficina, por ejemplo, “todos dejamos más o menos lo que estamos haciendo y pasamos el rato”, dijo Spring.

“De los libros que he publicado con ellos, estoy bastante seguro de que una editorial más grande, incluso si los hubiera aceptado, no les habría dado la misma atención ni habrían tenido las mismas ventas, reseñas y premios”, afirmó el agente literario Jonah Straus, representante de John Keene, autor cuyo libro de 2015 con New Directions, Counternarratives, obtuvo varios premios literarios. “New Directions entendió lo que estaba publicando de una manera que una editorial mayor quizá no habría entendido”.

New Directions fue fundada en 1936 por un estudiante de segundo año de Harvard llamado James Laughlin, quien siguió un consejo que le había dado Ezra Pound: “Nunca vas a ser un buen poeta. ¿Por qué no te dedicas a algo útil?”.

Laughlin, cuya familia había hecho fortuna en la industria siderúrgica, publicó posteriormente a figuras de la literatura como Henry Miller, Djuna Barnes, Dylan Thomas y el propio Pound. Fue el primer editor estadounidense de Vladimir Nabokov, aunque rechazó Lolita porque consideraba que el tema era demasiado atrevido.

Laughlin se enamoró de la poesía de Carson y la cortejó para que se uniera a su editorial mediante cartas mecanografiadas. En una misiva a un colega la describió como un “genio auténtico y de nuevas direcciones”. “Estaba prendado de ella”, dijo Epler, de 65 años.

Pese a su riqueza, Laughlin tenía “reputación de ser tacaño: pagaba salarios bajos y demoraba el pago de regalías cuando faltaba dinero”, según su obituario publicado en 1997 en The New York Times. Epler, quien se incorporó a la empresa en 1984 como asistente editorial, lo resumió así: “Podía haber hecho lo que quisiera, pero prefería hacer las cosas de una manera económicamente sensata”.

Laughlin estaba “triste y abatido” ante la posibilidad de perder a Carson frente a Knopf, según una carta sin fecha que escribió. Sin embargo, en vez de hacerle una oferta lucrativa a Carson, profesora de estudios clásicos, “coqueteaba con ella en latín y griego”, dijo Epler. “No entendía cuánto necesitaba el dinero; simplemente no lo entendía”.

Incluso después de su muerte, Laughlin mantuvo sus compromisos con la excelencia literaria y las finanzas ajustadas. La empresa está controlada por completo por sus herederos. Dejó dos fideicomisos de $ 50.000: uno para gastos operativos y otro destinado a disolver el negocio de forma ordenada si alguna vez quebraba.

En el fideicomiso de legado, que venció en 2018, Laughlin estipuló que la empresa no podía venderse ni que su catálogo podía ser adquirido. Aunque sus deseos ya no son vinculantes, todavía definen la filosofía de la compañía.

New Directions ha seguido prosperando gracias a un catálogo de fondo envidiable de autores canónicos como Jorge Luis Borges y Tennessee Williams, resurgimientos inesperados como los de Osamu Dazai y Clarice Lispector, y éxitos más recientes como la escritora danesa Solvej Balle.

A diferencia de los conglomerados editoriales, las editoriales independientes tienen reputación de conservar a los autores que no se convierten de inmediato en éxitos comerciales. “Se necesita tiempo para construir un público, y eso es algo en lo que las grandes editoriales no son tan buenas”, dijo Epler.

El equipo acuerda colectivamente los libros que adquiere y colabora en detalles que llegan hasta las icónicas cubiertas, una característica distintiva de New Directions. “Como somos pequeños y no tenemos tanto dinero, necesitamos decidir rápidamente quién es excelente antes de que los demás se den cuenta”, afirmó Epler. “Dependemos mucho de las recomendaciones de amigos, escritores, traductores y editores de todo el mundo. Pedimos constantemente consejos a otras personas”.

Enormes pilas de manuscritos se amontonan en la oficina de Epler, parte de una búsqueda internacional e incesante del mayor talento literario del mundo: autores que ponen a prueba los límites creativos y atraen tanto a lectores jóvenes en los campus universitarios como a jurados de premios.

“No diría que persiguen los Nobel como tales, pero sí que tienen una perspectiva muy amplia en sus adquisiciones”, dijo Straus.

Krasznahorkai, ganador del Nobel el año pasado, recordó que estaba afuera de un evento en Brooklyn junto a Epler, Spring y Mieke Chew, editora sénior y directora de prensa de New Directions, cuando un joven atravesó la multitud para saludarlos. Krasznahorkai se preparó para firmar un autógrafo.

“No venía hacia mí en absoluto”, recordó Krasznahorkai. “Fue directamente hacia Barbara Epler”.

Quería decirle que era admirador suyo.






martes, 13 de octubre de 2026

Donde las traducciones y las creaciones se mezclan

Araceli María Alanís Corral, profesora de la Universidad de Salamanca, publicó el siguiente artículo sobre Anne Carson y la traducción en The Conversation el pasado 9 de octubre. La autora omite a grandes traductoras de la Nobel canadiense, como Mirta Rosenberg y Verónica Zondek.

La audacia de traducir a Anne Carson, Premio Nobel de Literatura 2026

Hablar de Anne Carson es, inevitablemente, hablar de traducción. No solo porque su obra deriva de su labor como traductora del griego y del latín, sino porque a través de ella podemos descubrir nuevas formas de ver la traducción, más allá de la idea común de un intercambio lingüístico.

Carson ha demostrado un peculiar interés por los adjetivos. "Son los cerrojos del ser", nos dice en su novela Autobiografía de Rojo, son esos "pequeños mecanismos importados que se encargan de fijar todas las cosas del mundo a su sitio particular". Al concederle el Premio Nobel de Literatura, la Academia Sueca utilizó tres adjetivos para fijar su obra al sitio que le corresponde: audaz, inventiva y juguetona. Vayamos uno a uno.

Audaz
La audacia de Carson reside en la fusión. En alguna entrevista, la poeta canadiense ha defendido su voluntad de hacer más permeables las fronteras de las cosas, de manera que puedan influirse las unas a las otras. Estas "cosas" de las que habla incluyen géneros literarios, pero también lenguas, épocas e incluso personajes.

Por ello, podemos encontrar dentro de su obra una novela escrita en verso (Autobiografía de Rojo) o una tragedia griega hecha cómic (Las mujeres troyanas, en colaboración con Rosana Bruno). Tenemos también teatro del siglo V a. e. c. donde un personaje utiliza una lancha a motor (Antigo Nick), y otro vive en un parque de caravanas (H de H Playbook). También nos muestra a una protagonista que es al mismo tiempo Helena de Troya y Marilyn Monroe, y que cuestiona la cosificación de la mujer en el pasado y el presente (Norma Jeane Baker de Troya).

La audacia de Carson al traducir tiene como consecuencia que sus obras sean al mismo tiempo traducciones y creaciones. Mediante estos libros híbridos, los lectores vivimos dos realidades simultáneas: nos transportamos a la antigua Grecia y también recibimos la visita de personajes mitológicos que resultan similares y extraños por igual.

La audacia de Carson no está en traducir entre idiomas, sino entre culturas, entre épocas y entre formas de habitar el mundo.

Inventiva
Aunque parezca una contradicción, el verbo "inventar" viene del latín invenio: descubrir.

La inventiva de Carson viene, precisamente, de su capacidad de descubrir en las obras clásicas los dolores y las pasiones que, milenios después, seguimos compartiendo. Cuando murió su hermano, Carson tradujo un poema latino que habla sobre la pérdida de un hermano. Pero su traducción no se quedó en las palabras, sino que se expandió hasta crear un libro con forma de acordeón en el que desplegó su historia familiar: cartas, fotografías, dibujos y anécdotas (Nox). Porque las emociones humanas se expresan más allá del idioma.

La inventiva de Carson nos permite descubrir que las emociones también se traducen y que las traducciones también se sienten.

Juguetona
Anne Carson ha aprendido a hacer algo con la literatura y con la traducción que deberíamos tomarnos más en serio: jugar.

En muchas de sus obras, ha jugado con la propia forma del libro, como en el acordeón mencionado anteriormente (Nox), o en su traducción de la poeta Safo (Si no, el invierno). En esta última, incluye corchetes que representan los vacíos materiales de los papiros de Safo:

corazón

absolutamente

puedo

Este énfasis en la materialidad de la literatura subraya la experiencia de leer textos con más de dos mil años de antigüedad, escritos en materiales muy diversos y conservados de forma fragmentaria. Su traducción nos otorga la facultad de completarlos y, además, nos recuerda que la lectura se hace con el cuerpo.

Los juegos de Carson son traducciones que no solo se leen, sino que se tocan, se sienten y se experimentan con todos los sentidos.

¿Y qué pasa con la traducción de la traducción?
Si la obra de Carson es una piedra primigenia que se arroja al agua y forma círculos concéntricos, su traducción al español es una de esas ondas, nacida del movimiento, donde su audacia, su inventiva y sus juegos nos alcanzan en nuestra propia lengua, gracias a la mano de profesionales como Tedi López Mills, Jordi Doce y Jeannette L. Clariond.

Traducir a Carson al español supone numerosos retos relacionados con su erudición de filóloga clásica y su reinvención del inglés a partir de las lenguas que ella misma traduce. Hay que decidir cómo trasladar lo híbrido, el silencio, las emociones, la familiaridad y la extrañeza.

A través de sus juegos con el lenguaje, su incorporación de imágenes y su experimentación con la forma del libro, Carson demuestra que la literatura va más allá de las palabras. Es un diálogo entre semejantes y extraños. Una conexión con personas que sintieron hace dos mil años cosas que seguimos sintiendo, pero también cosas que no logramos descifrar del todo.

El Nobel de Carson puede leerse también como un reconocimiento para la traducción: esa labor tangible, y a la vez invisible, que nos permite viajar en el tiempo y el espacio, adentrarnos en culturas desconocidas, tocar mundos y emociones que fueron pensados en otro idioma y que, sin embargo, están también a nuestro alcance.

La obra de Anne Carson nos recuerda que leer traducciones no nos limita: nos enriquece. Nos convierte en un eslabón más dentro de la larga cadena de la historia y la literatura. Nos invita a dejar los cerrojos puestos en los adjetivos, para abrir, entonces, los libros y los sentidos.

lunes, 12 de octubre de 2026

"Un pequeño milagro de irresponsabilidad"


El 11 de octubre pasado, Guillermo Piro publicó la siguiente columna de opinión en el diario Perfil. Esta vez fue directo al grano.

No recomienden libros

La recomendación de libros es una de las pocas actividades humanas en las que uno confía sin reservas en que los demás se parecen a uno. Nadie le recomendaría un restaurante a cualquiera antes de saber si el sujeto en cuestión es vegano, alérgico a la lactosa o carnívoro. Sin embargo un libro sí. Como si las horas que uno pasó leyendo fueran una moneda universal, aceptada en todos los países. Como si bastara con haber disfrutado algo para garantizar que el otro va a disfrutar igual.

Cada vez que alguien recomienda una novela en internet a miles de desconocidos ocurre un pequeño milagro de irresponsabilidad. Ignora qué les gusta, qué les repugna, qué libros abandonaron en la página veinte y cuáles terminaron por obstinación, compromiso u obligación. Y aun así recomienda con una seguridad admirable o alarmante. “Tenés que leerlo”, dicen, y ese tener que, aplicado a una persona cuya existencia acaban de descubrir, merecería por lo menos una explicación.

La relación con los libros es demasiado privada para admitir semejante liviandad. Tengo amigos desde hace treinta años a los que aún no me atrevería a recomendarles nada, ni un libro ni un restaurante. Conozco sus gustos, pero también sus manías, sus distracciones y sus alergias. Y aún así no me atrevo. Sé que un libro que me cambió la vida puede resultarles tan indiferente como un prospecto farmacéutico. Incluso podría aburrirme a mí si lo leyera hoy. El entusiasmo tiene una fecha de caducidad que casi nunca figura en la recomendación.

Porque también se recomienda una circunstancia. Aquel verano, una separación reciente, las tardes durante las cuales nadie llamaba por teléfono y uno escuchaba de fondo determinada música. Uno recuerda la novela y le atribuye todo lo que ocurrió mientras la leía, incluido el alivio de que la vida, por unas horas, lo dejara en paz. Después pretende que un conocido o un desconocido, apretado en el colectivo, encuentre entre las mismas páginas aquella habitación, aquella disponibilidad y aquel silencio.

Los libreros tienen una excusa: venden libros. Cuando recomiendan existe una lógica reconocible: la supervivencia. Algunos, además, preguntan y escuchan, lo que reduce bastante el margen de imprudencia y afina la puntería. El recomendador desinteresado es más difícil de entender. Habla de una novela como quien señala una estrella y supone que todos ven el mismo brillo, sin considerar que en muchos casos muchos ni siquiera verán la estrella y pensarán que lo que deben mirar esd la punta del dedo. Si alguien dice que no le gustó, suele explicar que no la entendió. La generosidad inicial adquiere entonces un aire de examen, un reproche velado. A veces alcanza con que el otro diga que le gustó para que podamos quedarnos tranquilos.

Regalar un libro exige conocer a alguien, saber algo de la clase de frases que subraya, aunque tampoco eso asegura nada. El regalo puede convertirse en una deuda. A la siguiente visita llega la pregunta: “¿Lo empezaste?”. Y uno descubre que, junto con el ejemplar, recibió un compromiso del que va a salir mintiendo o lastimando a quien se lo dio. A veces, el entusiasmo necesita testigos y el lector elegido debe confirmar que estuvo a la altura.

Suelo detenerme en quienes recomiendan libros en redes. Dejando de lado que muchas veces lo recomendado me parece basura, me inquieta la liviandad con que disponen del tiempo ajeno. La periodista del New Yorker Deirdre Foley-Mendelssohn dice que leer por recomendación de un amigo puede parecerse a un informe de lectura mezclado con una cita a ciegas. En ese caso hay que recordar lo incómodo que resulta estar frente a alguien que pasó la cena hablando de sí mismo. O que simplemente se la paso hablando de cualquier cosa.

Recomendar un libro a un desconocido exige una fe desmedida en la literatura o en uno mismo. No estoy seguro de cuál resulta más inquietante.

viernes, 9 de octubre de 2026

Hoy empieza la Feria del Libro del Zócalo


En el último tramo del año, las ferias del libro se suceden unas tras otras. Inmediatamente después de Frankfurt y antes de Guadalajara, es el turn ode la Feria Internacional del Libro del Zócalo, que todos los años tiene lugar en la capital mexicana. Da cuenta de ello Ángel Vargas, en la sección de cultura del diario La Jornada, correspondiente al pasado 7 de octubre.

Fil Zócalo llega a su edición 26; “es el espacio crítico más grande del país”

La Feria Internacional del Libro del Zócalo (Fil Zócalo) es muchas cosas a la vez. No sólo “la librería a cielo abierto más grande del mundo”, como la definió su directora, Paloma Saiz. También, a lo largo de su cuarto de siglo de existencia, se ha convertido en “el espacio de pensamiento más crítico del país”, a decir de Ana Francis López Bayghen, secretaria de Cultura de la Ciudad de México (SCCDMX).

Justamente esta última condición es la que buscará reafirmarse en su edición 26, que tendrá lugar del 9 al 18 de octubre en “el corazón de la capital del país”, con 266 actividades y la participación de 353 sellos editoriales.

Esta feria “es toda una fiesta del pensamiento, de la reflexión”, subrayó la funcionaria durante la conferencia de prensa en la que se dieron a conocer ayer los pormenores del encuentro, acompañada por Paloma Saiz y Argel Gómez Concheiro, subsecretario de Grandes festivales comunitarios de la SCCDMX. En esta edición, aunque no hay una línea temática específica, el eje central será la reflexión sobre los fundamentalismos y los neofascismos, con invitados especiales de primer orden.

Estaba previsto que el encuentro arrancara con una conversación vía streaming entre la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en el contexto de las alianzas entre ciudades progresistas que ambos plantearon hace unos días junto al alcalde de Barcelona.

“Ante los embates del neofascismo, vale mucho la pena poner atención en estas alianzas y en las reflexiones que se generan alrededor de eso”, subrayó López Bayghen. Sin embargo, la charla se pospuso de último momento para fecha y horario aún por confirmar.

Avance de la extrema derecha en el mundo
“Me atrevería a decir que esta feria se ha convertido en el espacio de pensamiento más crítico de todo el país”, dijo la funcionaria. En esa línea, el programa incluye 71 charlas, conversatorios y conferencias, además de mesas redondas con temas de profundo impacto actual, como el avance de la extrema derecha en el mundo y “quién le teme al feminismo”.

Entre las novedades, Paloma Saiz destacó las mesas de ucronías –ejercicios en los que los participantes imaginan pasados o futuros que pudieron ser– con variantes políticas, históricas y literarias.

Además, agregó, la historia de México se abordará a través de cinco etapas, pero no desde los acontecimientos, sino desde los personajes. Cada etapa contará con dos figuras sobre las que se dialogará.

La lista de participantes –317 en total, 48 de ellos internacionales– incluye a los escritores Laura Restrepo, Luis García Montero, Juan Sasturain, Alfonso Mateos-Sagasta, Juan Carlos Monedero, Raquel Rivadeneira, Abel Prieto, Pino Cacucci, Dolores Reyes y Flor Canosa , así como a los comunicadores Alan Barroso, Ari Lijalad, Óscar Martínez y Olga Wornat, además del ex presidente de Colombia Gustavo Petro, por mencionar algunos.

En el terreno musical, con sus 21 conciertos, destaca el homenaje póstumo a Gabino Palomares, fallecido hace unos días, además de la participación del flautista Horacio Franco, Belafonte Sensacional, Yucatán a Go-Go, Triciclo Circus Band, Salón Victoria y Fernando Rivera Calderón.

Además de 13 actividades infantiles, también se presentará una exposición fotográfica, El ojo de la guerra, sobre algunos de los conflictos bélicos más recientes, del corresponsal italiano Giovanni Porzio.

Libros gratuitos
Asimismo, como se ha vuelto una tradición en esta feria, se obsequiaran varios libros al público.

En esta ocasión serán 12 mil ejemplares de cinco títulos: Estrella roja, de Luis Hernández Navarro; Claves para saber qué sentido tiene todo, de Fernando Buen Abad; Nahui, de Pino Cacucci; Mangata, de Emilia Fernández de Navarrete y Alfonso Mateo-Sagasta; y Villa Bandolero, de Jesús Vargas.

Acorde a su eje de reflexión de este año, la feria se desplegará en cuatro foros nombrados en honor a escritores perseguidos y/o asesinados por el fascismo: Federico García Lorca, Alaíde Foppa, Rodolfo Walsh y José Revueltas.

Paloma Saiz destacó la condición de gratuidad de esta feria, en la que inclusive los participantes invitados no cobran “un sólo centavo, de manera solidaria”. “Queremos que la gente se tropiece con esos libros, que no haya la más mínima barrera entre los libros, los autores y la ciudadanía”.

López Bayghen esbozó el impacto económico del encuentro. En un improvisado ejercicio matemático, señaló que si se cobrara el acceso al público, a unos 130 pesos, y considerando que al año asisten en promedio un millón y medio de visitantes, se obtendrían 195 millones de pesos, tan sólo por ese concepto.

Sobre cómo se calcula la afluencia, Argel Gómez aclaró que se toma como parámetro la edición de 2022, cuando, aún con restricciones pandémicas, se contabilizaron 800 mil personas.

La feria abrirá del 9 al domingo 18 de octubre, de 10 a 21 horas. “Es más que una feria: es una fiesta donde van a encontrar de todo”, afirmó Paloma Saiz.

jueves, 8 de octubre de 2026

Los Estados Unidos, cada vez más retrógrados


El pasado 6 de octubre, Daniel Gigena publicó en La Nación, de Buenos Aires, el siguiente artículo sobre la censura cada vez mayor que se ejerce sobre los libros que se editan en los Estados Unidos, un país que se acerca cada vez más a la Edad Media. En la bajada se lee: "
En el ciclo lectivo 2025-2026 hubo casi 12.000 prohibiciones de más de 7000 títulos; distritos escolares usan IA para vetar libros".

Aumentaron los casos de censura de libros en escuelas de Estados Unidos y Stephen King vuelve a encabezar la lista

Hubo casi 12.000 prohibiciones de libros en escuelas públicas de Estados Unidos durante el último año escolar (2025-2026), señala el nuevo informe de PEN America, la cifra más alta desde que la organización defensora de la libertad de expresión comenzó a registrar los retiros de libros en 2021; en total, fueron 11.982 prohibiciones que afectan a 7370 títulos. Por segundo año consecutivo, Stephen King fue el autor más censurado.

En el periodo 2024-2025, se habían denunciado 6870 casos de censura, y en 2023-2024, 10.046. El 87% de los libros prohibidos este año son de ficción.

Muchas de las prohibiciones se produjeron en Florida y Texas, donde se aprobaron leyes restrictivas y tanto políticos como activistas conservadores presionaron para que se prohíban ciertos libros en las escuelas (con cartas amenazantes o extorsivas, audiencias forzosas y hasta acusaciones de “abuso de menores”). PEN America también comprobó que los administradores de los distritos escolares recurren cada vez más a la inteligencia artificial para determinar qué libros deben ser retirados.

Libros que abordan temas vinculados con el racismo, la sexualidad y la identidad de género son los más cuestionados, detalla el informe “Prohibido en Estados Unidos”, realizado por seis especialistas del programa Libertad de Lectura.

“Las bibliotecas escolares ponen a disposición del público conocimientos e ideas, garantizan que los libros estén al alcance de todos, independientemente de sus ideologías personales o políticas, y abren las puertas a historias que informan, cuestionan y reflejan las realidades del mundo para los lectores”, se lee en el el informe de PEN. “La prohibición de libros obstaculiza la libertad de lectura, limitando el acceso de los estudiantes a la diversidad de puntos de vista, voces, perspectivas y literatura que merecen conocer”.

De los 11.982 casos de prohibición, más de 4500 figuran en la lista por primera vez, desde el clásico del siglo XIX de Charlotte Brontë, Jane Eyre, hasta la serie de manga Tokyo Ghoul de Sui Ishida y Here We Are: Feminism for the Real World de Kelly Jensen. El informe, que se dio a conocer este lunes, se publica durante la “Semana de los Libros Prohibidos”, en la que se realizan eventos en escuelas, bibliotecas y otros lugares de todo el país para concienciar sobre los esfuerzos de censura.

Los libros de Stephen King fueron retirados 312 veces, entre ellos El resplandor y Milagros inesperados. El título más censurado fue Vendida, la novela de Patrick McCormick sobre una niña vendida como esclava sexual en la India, que fue retirada en veinticinco ocasiones. Otros libros frecuentemente censurados fueron El cuento de la criada, la distópica novela de Margaret Atwood; Habla, novela de Laurie Halse Anderson sobre una adolescente que enmudece tras ser violada; Lore, el thriller mitológico de Alexandra Bracken, y Crank, novela de Ellen Hopkins sobre la drogadicción.

PEN America y la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA) han reportado aumentos históricos en las prohibiciones desde principios de la década de 2020, si bien sus metodologías difieren. PEN considera prohibidas incluso los retiros temporales de libros, mientras que la ALA solo incluye aquellos que se han retirado de forma permanente. Según el informe más reciente de la asociación, publicado en abril, se registraron unas 5600 prohibiciones durante el ciclo lectivo anterior.

El número de distritos escolares en donde se aplicaron prohibiciones de libros alcanzó un pico de 114 distritos en el año lectivo 2025-2026.

El uso de IA para prohibir libros se hace mediante la contratación de tecnología de “inteligencia de libros” (book intelligence) que permite gestionar y tomar decisiones sobre la restricción de materiales literarios, evadiendo los procesos de revisión comunitaria tradicionales. El informe brinda ejemplos de la “IA censora” proporcionados por el Distrito Escolar Independiente de McAllen en Texas.

Se mantiene, además, la tendencia de retirar colecciones completas o series de libros enteras a la vez, como en los casos de las sagas de Sarah J. Maas, Jodi Picoult, Tiffany D. Jackson y Alice Oseman.

Más del 90% de los libros juveniles (Young Adult) prohibidos eran obras de ficción, lo que restringe el acceso de los estudiantes a perspectivas diversas, voces de minorías y temáticas que fomentan el hábito de la lectura crítica y empática, remarca el informe.


miércoles, 7 de octubre de 2026

La FED se muda


El pasado 5 de diciembre, sin firma, el diario Perfil, de Buenos Aires, publicó la noticia de que la Feria de Editores, en 2027, va a mudarse a otro predio. Según la bajada, "La FED se trasladará al Centro de Convenciones de Buenos Aires después de cinco años en C Art Media. El nuevo predio permitirá ampliar la participación de editoriales y mejorar las condiciones para recorrer la feria".

La Feria de Editores cambia de sede en 2027 en la Ciudad de Buenos Aires: más espacio para sellos y lectores

La Feria de Editores (FED) se realizará en el Centro de Convenciones de Buenos Aires a partir de 2027, con una superficie de 22.000 metros cuadrados destinada a acompañar el crecimiento del encuentro. El cambio de sede permitirá sumar expositores y ofrecer más espacio al público, después de una edición que convocó a unos 40.000 lectores en agosto de 2026.

La decisión pondrá fin a un ciclo de cinco años en C Art Media, en el barrio porteño de Chacarita. Desde su llegada a ese espacio en 2022, la feria encontró allí el lugar para reunir a más de 300 expositores de Argentina, América Latina y España, en una propuesta centrada en la producción editorial independiente.

El próximo destino está ubicado en avenida Figueroa Alcorta 2099. La mudanza implica pasar de los 6.000 metros cuadrados disponibles en la sede actual a unos 22.000: una diferencia de 16.000 metros cuadrados que abre la posibilidad de reorganizar la distribución de los stands y ampliar la participación de sellos.

FED 2027: qué permitirá el cambio al Centro de Convenciones
Uno de los objetivos del traslado es incorporar más editoriales locales e internacionales. La mayor superficie dará margen para expandir la convocatoria de expositores y acompañar el aumento de la asistencia, que en la última edición alcanzó unos 40.000 lectores a lo largo de cuatro jornadas.

La comodidad durante la visita también forma parte de los motivos de la mudanza. El nuevo espacio permitirá disponer de pasillos más amplios y sectores de descanso, dos aspectos que buscan facilitar el recorrido y ofrecer mejores condiciones para detenerse frente a los catálogos.

Según explicó Víctor Malumián, uno de los organizadores de la FED, esas mejoras responden a pedidos habituales de los asistentes. Contar con lugares para sentarse, leer y permanecer en la feria aparece entre las necesidades que el equipo pretende atender en esta nueva etapa.

El desafío de ampliar la Feria de Editores
Malumián presentó el traslado como un paso que también supone una exigencia para quienes organizan el encuentro. “Empieza una nueva etapa con el CEC”, señaló, y describió el desafío de construir una feria de mayor escala con un equipo reducido de entusiastas.

La expansión tendrá así dos dimensiones: aumentar el espacio disponible para las editoriales y mejorar la experiencia de los lectores. El anuncio plantea una reorganización del encuentro en función de su convocatoria, después de años de crecimiento y sucesivos cambios de sede.

De FM La Tribu a una feria con cientos de editoriales
La trayectoria de la FED comenzó en 2013, en la sede de FM La Tribu, con la participación de apenas 15 pequeñas editoriales. Aquel primer encuentro constituyó el punto de partida de una feria que, con el tiempo, necesitó espacios más grandes para alojar a los sellos participantes.

En 2016 se trasladó a Central Newbery, donde reunió a 80 editoriales. Al año siguiente pasó a Santos 4040 y alcanzó los 140 sellos de distintos países. Esa secuencia de mudanzas acompañó la ampliación de una convocatoria que había surgido alrededor de un grupo pequeño de proyectos independientes.

Durante 2018 y 2019, la feria tuvo como sede Ciudad Cultural Konex. Después de las restricciones impuestas por la pandemia, realizó una edición al aire libre en 2021 y, en 2022, desembarcó en C Art Media, el espacio que sostuvo sus siguientes cinco encuentros.



martes, 6 de octubre de 2026

En Alemania también caen las ventas de libros

El siguiente artículo fue publicado sin firma, el pasado 3 de octubre, en La Jornada, de México. En él, en vísperas del comienzo de una nueva edición de la Feria de Frankfurt, se habla de la crisis que está sufriendo el sector del libro en Alemania.

Feria del Libro de Fráncfort enfrenta caída de lectores en Alemania

El ambiente en el sector del libro se presenta en Alemania bastante sombrío ante el inicio de la Feria del Libro de Fráncfort, que se inaugura el 7 de octubre.

Sobre todo los jóvenes leen menos, el número de novedades editoriales y de traducciones está disminuyendo, al igual que las ventas y la facturación, según datos de la Asociación Alemana de Libreros.

La facturación del sector del libro en 2025, de 9 mil 620 millones de euros (10 mil 800 millones de dólares), fue un 2.7 por ciento inferior a la de 2024. Tras los primeros ocho meses de 2026, la cifra siguió bajando y ahora se sitúa un 3.0 por ciento por debajo del mismo periodo del año anterior.

El número total de compradores de libros se redujo entre 2024 y 2025 en casi un 5 por ciento. Más alarmante aún: el número de lectores de entre 10 y 15 años se redujo en más de un 30 por ciento en comparación con el año anterior, y entre los de 20 a 29 años, en casi un 18 por ciento.

¿Qué se lee más y qué se lee menos?
El interés disminuye en la mayoría de las categorías temáticas: libros de viajes, un 11.6 por ciento menos; guías prácticas, un 8.1 por ciento menos; libros de no ficción, un 4.6 por ciento menos; y libros infantiles y juveniles, un 2.4 por ciento menos.

Las ventas sólo han aumentado en las categorías de ficción, un 1.2 por ciento; literatura para jóvenes adultos, un 4.8 por ciento más; y literatura para adultos jóvenes, un 9.6 % por ciento.

El número de primeras ediciones de libros también está disminuyendo: en 2025 se publicaron 52 mil 644 títulos nuevos, casi un 10 por ciento menos que en 2024. Y también se redujo el número de traducciones al alemán.

Mientras que el comercio en línea se mantuvo estable, las librerías físicas registraron un descenso del 3.7 por ciento en 2025. El negocio de los libros electrónicos se estabilizó en un nivel constante. En cuanto a los audiolibros, las ventas aumentaron más de un 13 por ciento.
Fuerte caída de la competencia lectora

Alrededor del 20 por ciento de los adultos —10.6 millones de personas— de entre 16 y 65 años en Alemania tienen dificultades para leer y escribir. Este fue el resultado de un análisis especial sobre la evolución de las competencias de lectura y escritura de los adultos, al que hace referencia la Fundación Lesen (Leer) de Alemania.

El último estudio PISA también lo pone de manifiesto en el caso de los alumnos. Uno de cada tres jóvenes de 15 años carece de la "competencia básica en lectura", según el director del estudio.

"El descenso en la compra de libros entre los jóvenes y los malos resultados del PISA en materia de competencia lectora son tendencias paralelas", afirmó el presidente de la Asociación Alemana de Libreros, Sebastian Guggolz.

Evolución del lector al fan
El director de la Feria del Libro de Fráncfort, Juergen Boos, espera que el propio certamen contribuya a despertar un nuevo interés por la lectura. La clave: crear un vínculo emocional con el autor o con el tema.

Para que el mayor número posible de visitantes "llegue a la lectura a través de su afición", la Feria de Fráncfort está en plena transformación. El número de eventos aumenta año tras año. En la zona "Meet the Autor", los fans hacen cola durante horas para hacerse selfies o conseguir autógrafos.

La novedad de esta edición son los "mundos de experiencias" con actividades participativas, por ejemplo, para aficionados a la novela negra, oyentes de podcasts o amantes de los cómics.