lunes, 24 de junio de 2024

La IA contra la "naturaleza abstracta y metafórica"



El pasado 22 de junio, Isabela Durán San Juan publicó en InfoBAE un artículo referido a la Inteligencia Artificial y los textos antiguos. En la bajada se lee una obviedad que, a la hora de considerar "el fin de la profesión" de traductor, suele no tenerse en cuenta: "El modelo interpreta con alta precisión documentos oficiales de ese momento de la historia, pero presenta errores en textos religiosos o poéticos", Las conclusioness de la articulista, claro, son falsas.

Crean inteligencia artificial que traduce un idioma de antes de Cristo al inglés

Un equipo de arqueólogos y científicos informáticos ha creado un sistema de inteligencia artificial que puede traducir instantáneamente al inglés las tablillas cuneiformes antiguas.

Según un artículo en la revista PNAS Nexus de Oxford University Press, este programa ha demostrado una alta precisión al interpretar textos en acadio. El cuneiforme, uno de los sistemas de escritura más antiguos conocidos (circa 3400 a.C.-75 d.C.), ha sido estudiado durante siglos, revelando una historia escrita rica en sumerio y acadio.

“Cientos de miles de tablillas de arcilla inscritas en escritura cuneiforme documentan la historia política, social, económica y científica de la antigua Mesopotamia. No obstante, la mayoría de estos documentos siguen sin traducirse y son inaccesibles debido a su gran número y a la cantidad limitada de expertos capaces de leerlos”, señalan los investigadores.

Cómo la inteligencia artificial es capaz de traducir
Para traducir la escritura cuneiforme al inglés, los investigadores utilizan un modelo de inteligencia artificial que emplea un proceso inicial de tokenización. Este proceso implica dividir la cadena de caracteres en unidades más pequeñas, como caracteres individuales.

Sin embargo, esta metodología puede generar secuencias largas de caracteres que no poseen un significado completo por sí solos. Por lo tanto, los investigadores emplean un método avanzado conocido como BytePair Encoding (BPE), utilizando el paquete SentencePiece.

Este enfoque aprende de un corpus extenso de texto para crear un vocabulario que incluye palabras y partes de palabras, permitiendo segmentar la escritura cuneiforme en unidades semánticamente comprensibles para su traducción precisa al inglés.

El sistema de inteligencia artificial muestra una precisión considerable al traducir textos acadios formales, como decretos reales o presagios estructurados. Sin embargo, textos más literarios y poéticos, como cartas de sacerdotes o composiciones, tendían a tener “alucinaciones”.

Este término en inteligencia artificial se refiere a resultados generados por la máquina que no guardan relación con el texto original dado.

Se puede acceder desde una computadora portátil al modelo y su código fuente está disponible en GitHub bajo el nombre Akkademia. Los investigadores están trabajando activamente en el desarrollo de una aplicación en línea denominada Babylonian Engine.

Por qué a la IA le podría costar traducir textos poéticos
La inteligencia artificial podría enfrentar dificultades al traducir textos poéticos debido a su naturaleza abstracta y metafórica, que a menudo no sigue reglas estrictas de gramática y estructura como otros tipos de texto.

Para qué sería útil una IA traductora de textos antiguos
Una inteligencia artificial traductora de textos antiguos sería útil para varios propósitos:

- Preservación y estudio: Facilitaría la preservación y el estudio de textos antiguos que están escritos en idiomas obsoletos o que ya no se utilizan, permitiendo a los investigadores acceder a información histórica y cultural invaluable.

- Interpretación precisa: Ayudaría a los lingüistas y arqueólogos a interpretar de manera más precisa el significado de textos antiguos, especialmente aquellos que son difíciles de entender debido a la evolución del lenguaje a lo largo del tiempo.

- Investigación académica: Apoyaría la investigación académica al proporcionar acceso a una mayor cantidad de textos y documentos antiguos, permitiendo análisis comparativos y estudios detallados sobre diversas civilizaciones y culturas.

- Educación y divulgación: Facilitaría la enseñanza y la divulgación de la historia y la literatura antiguas al hacer accesibles estos textos a un público más amplio, incluidos estudiantes y entusiastas de la historia.

Papel de la inteligencia artificial en la traducción
La inteligencia artificial ha revolucionado la traducción al automatizar y mejorar la precisión de los procesos. Utilizando modelos de aprendizaje automático, puede manejar múltiples idiomas simultáneamente y adaptarse a contextos especializados como médico y legal.

Esto facilita la comunicación global, superando las barreras lingüísticas y promoviendo la colaboración internacional de manera eficiente y efectiva.

viernes, 21 de junio de 2024

Siempre es bueno terminar la semana con una pelotudez, sobre todo cuando viene de la RAE

Mario Las Heras
es un comentarista deportivo que, por alguna razón, se ocupa del rubro "cultura" en el periódico español Debate. Este artículo suyo, publicado el 19 de junio pasado, tiene una bajada en la que se lee: "Dice la Fundéu que «este giro francés nos ha entrado a través del inglés, pues en esta última lengua se llama así a este fenómeno...»". Ay.

La bonita palabra en español para no tener que decir nunca más «déjà vu»

Dice la RAE: «Como extranjerismo sin adaptar, la expresión francesa déjà vu debe escribirse en cursiva». La Fundéu añade que «este giro francés nos ha entrado a través del inglés, pues en esta última lengua se llama así a este fenómeno». El fenómeno que consiste en sentir algo como si ya se hubiese vivido.

Tener un déjà vu es esto. Un término creado por el investigador francés Émile Boirac en su libro L'Avenir des sciences psychiques (El futuro de las ciencias psíquicas). Wikipedia dice que la experiencia del déjà vu «suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de 'sobrecogimiento', 'extrañeza' o 'rareza'».

Clínicamente existen tres tipos de déjà vu: El déjà vécu, el más habitual que se produce sobre algo que se tiene la sensación de que ya se había experimentado antes; el déjà senti, algo ya sentido, pero de naturaleza interior, no comunicable; y el déjà visité: sobre un lugar que nunca se ha visitado, pero que se tiene la sensación de que sí se ha visitado.

El déjà vu lo utiliza casi todo el mundo. Es la palabra establecida para nombrar a ese sentimiento o a ese sentido, pero el español tiene una palabra perfecta y bonita para denominarlo: «paramnesia». Lo dice la Fundéu: «En español se puede usar en muchos casos paramnesia, que el Diccionario académico define como 'alteración de la memoria por la que el sujeto cree recordar situaciones que no han ocurrido o modifica algunas circunstancias de aquellas que se han producido'».

Y lo dice la RAE, aunque parece imponerse, casi tristemente, el déjà vu: «En español, puede emplearse, también, el término de significado más amplio 'paramnesia'», dice la Academia.

jueves, 20 de junio de 2024

"Comerciar con las mismas reglas"


En una nota publicada por el diario
La Nación, de Buenos Aires, del pasado 12 de junio, Daniel Gigena informa sobre la derogación de una norma que, en su momento, causó polémica. En la bajada se lee: "Quién gana y quién pierde con la baja de la 'ley de tintas' que permite importar ejemplares sin trabas burocráticas atribuidas a una posible toxicidad: 'Nunca se encontró plomo', aseguran".

El Gobierno derogó una norma “medioambiental” que dificultaba la importación de libros

La Secretaría de Industria y Comercio, que depende del Ministerio de Economía de la Nación y está a cargo de Pablo Lavigne, derogó la resolución 453/685 que prohibía la utilización de tintas con metales pesados, conocida como la “ley de tintas”, que obligaba a los importadores de más de mil ejemplares a realizar una serie de trámites, entre otros, enviar un libro a un laboratorio para examinar si la tinta utilizada era perjudicial para la salud. Los importadores de menos de mil ejemplares debían hacer otras diligencias burocráticas, entre ellas, presentar una declaración jurada.

La propuesta inicial había sido ideada por el exsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que en 2010 implementó la medida; según algunos, el objetivo del funcionario era evitar la “fuga” de dólares más que proteger a los lectores de tintas con “efectos cancerígenos”. En 2016, el Gobierno de Cambiemos (cuando Miguel Braun era secretario de Comercio) derogó esa restricción y, en 2020, el gobierno del Frente de Todos (con Paula Español como secretaria del área) restableció el “cepo” a los libros extranjeros. A pesar de los temores de los exfuncionarios kirchneristas, nunca se encontró plomo en tinta en los libros.

Al difundirse la medida del Gobierno, el presidente de la Federación de la Industria Gráfica Argentina (Faiga), Juan Carlos Sacco, publicó un comunicado en la página web de la federación sobre la baja de la Norma Técnica medioambiental, “que tanto tiempo y trabajo nos llevó ponerla en vigencia; y que hoy, después de quince años, con un nuevo Gobierno se ha decidido sacarla”, se lee en el mensaje. La resolución 108/2024 fue publicada el 4 de este mes en el Boletín Oficial.

Sacco anticipó que Faiga recurriría a la Justicia “porque estamos convencidos de que estas herramientas son las que se usan en el mundo desarrollado con el fin de regular el comercio internacional; y no se trata de un mero régimen proteccionista, sino de comerciar con las mismas reglas de juego -consideró-. Es por eso que, si bien el secretario de Industria y Comercio está de acuerdo con los elementos que le proporcionamos, demostrando que esta norma de cuidado ambiental es similar a las vigentes en países que el actual presidente Milei quiere que nos parezcamos y con los que entablemos negociaciones comerciales”.

Y concluye: “No obstante, nuevos personajes en el equipo del presidente han convencido al mismo de eliminar cerca de 3200 reglamentos y normas, para que la libertad de vivir, comerciar, importar y exportar sea totalmente libre, sin ningún requisito que lo pudiese entorpecer”. Desde Faiga, atribuyen la medida al asesor presidencial Federico Sturzenegger, el “príncipe de la desregulación económica”.

Desde la Secretaría de Comercio e Industria confirmaron que se habían derogado este y otros “reglamentos técnicos” con el objetivo de “simplificar el comercio” y eliminar “trabas burocráticas en la comercialización y abastecimiento de productos”. “La industria editorial ya no trabaja con este tipo de tintas”, remarcaron. El mercado español del libro no tiene una regulación semejante a la que acaba de derogarse en la Argentina; tampoco rige ninguna similar en países de América Latina.

Los imprentas locales figuran entre las más perjudicadas por la resolución 108/2024, dado que a partir de ahora las editoriales grandes y medianas podrán imprimir libros en el exterior e importarlos sin pasar por los laboratorios. Al mismo tiempo, sus títulos y los de las editoriales pequeñas y medianas (forzadas a imprimir en el país) deberán competir con los libros importados, que actualmente son más baratos que los nacionales. Por el aumento constante (y por encima del índice de inflación) del precio del papel en la Argentina, los libros argentinos están entre los más caros en dólares en Hispanoamérica.

Entre los favorecidos por la medida, además de los importadores de libros y los grandes grupos editoriales (siempre y cuando impriman grandes volúmenes de ejemplares para amortizar los costos de transporte), se incluyen las cadenas de librerías, que también podrán importar libros, ahorrándose tiempo, dinero y trámites burocráticos.

Desde la Cámara Argentina del Libro indicaron que el Gobierno podría reforzar la competitividad de las imprentas argentinas y analizar el conjunto de costos del sector editorial. Dieron como ejemplos la recuperación del IVA en la compra del papel y la morigeración de los costos de los servicios públicos, que este año aumentaron significativamente.

martes, 18 de junio de 2024

"Cada vez más distanciado del inglés y de la cultura que representa”

Como ampliación al artículo publicado ayer, una nota de la agencia EFE, luego reproducida por Infobae Cultura, el pasado 17 de junio, donde J. M. Coetzee vuelve a reflexionar sobre la traducción y explica sus deseos de borrar de sus textos toda marca que remita a la cultura inglesa. Según el texto de la bajada, "El Nobel sudafricano, que recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia, reflexionó sobre las lenguas, las traducciones y se preguntó si “toda escritura tiene que pertenecer a algún lugar".

Coetzee se distancia de idioma inglés y de “la cultura que representa” por pertenecer a un “antiguo colonizador”

El escritor sudafricano John Maxwell Coetzee, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2003, aseguró este lunes que, a pesar de haber creado toda su obra en inglés, se siente “cada vez más distanciado” de esa lengua y “de la cultura que representa”. Coetzee, que este lunes recibió el título de Doctor Honoris Causa por la española Universidad de Murcia (sureste), reflexionó sobre la posibilidad de que un libro y su traducción puedan ser equiparables, sin distinguir el original del traducido.

La Universidad de Murcia, con esta distinción, reconoce su brillante trayectoria y su contribución a las letras con una obra que trasciende los límites tradicionales de los géneros literarios, según defendió su padrino en la ceremonia, el profesor José Carlos Miralles Maldonado, catedrático de Filología Clásica, y se convierte en la primera universidad española que le otorga esa distinción.

Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940) hizo una reflexión sobre el papel que juegan las lenguas en el desarrollo de la persona y destacó cómo en el continente africano “la lengua de la educación, los negocios y el gobierno es, por lo general, un idioma heredado de un antiguo colonizador, normalmente el inglés o el francés”, que difiere de la lengua materna. Él mismo experimentó esa realidad en su propia familia, donde en casa se hablaba el neerlandés y el alemán, que eran las lenguas maternas de sus abuelos, y el inglés “en el mercado”.

Aunque domina ese idioma, del que ha sido profesor y en el que ha escrito toda su obra literaria, aseguró que cada vez siente más que sus libros “no ‘pertenecen’ a la lengua inglesa ni a su cultura”, como tampoco pertenecen, por ejemplo, a la lengua ni a la cultura francesa las traducciones que de ellos se hacen al francés. “A medida que envejezco, me encuentro cada vez más distanciado del inglés y de la cultura que representa”, insistió, y se preguntó si es cierto que “toda escritura tiene que pertenecer a algún lugar”.

Para contestar a esa cuestión, el autor de En medio de ninguna parte, Desgracia o Elisabet Costello, entre otras, relató cómo hizo un experimento junto a la traductora que habitualmente lleva su obra al español, Mariana Dimópulos, cuando publicó su novela corta The Pole. Entre ambos, revisaron tanto el original como la traducción para tratar de borrar “todas las huellas de pensamiento específicamente inglés, de modo que al final no pudiéramos detectar cuál era el texto original y cuál la traducción”.

El experimento, aseguró, “fracasó”, puesto que el resto de traducciones se hicieron a partir de la obra en inglés y The Pole, como el resto de sus novelas, siempre se consideró escrita en esa lengua originalmente, pero Coetzee valoró que, a nivel conceptual, ese experimento dio lugar a reflexionar sobre si es posible que la traducción de un libro pueda llegar a ser mejor que la obra original.

lunes, 17 de junio de 2024

"Me pregunto si una traducción tiene que ser inferior al original"

"El autor sudafricano será investido este lunes Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia, en un reconocimiento a su carrera literaria como el que la Academia Sueca le tributó en 2003 al concederle el Nobel". Tal es la bajada de la entrevista que Pascal Vera realizara con J. M. Coetzee, publicada el 16 de junio pasado por el diario La Opinión de Murcia. Allí, entre otros temas Coetzee se refiere a la traducción. 

"El Quijote trazó una línea de demarcación entre el romance y la novela que se ha mantenido hasta nuestros días"

Aun residiendo desde hace más de veinte años en Australia, a 10.000 kilómetros de su país de origen, nunca se ha sentido John Maxwell Coetzee alejado de su Sudáfrica natal, país en el que nació hace 84 años y en el que se desarrolla buena parte de su obra. En torno a aquella tierra y sus gentes gira su narrativa. Y también, desde luego, de la problemática del apartheid, un tema vergonzoso que concitó la repulsa mundial y del que hizo el escritor un tema recurrente en su ya ingente producción literaria. De hecho, cuando en 2003 le concedieron al premio Nobel de Literatura, la Academia Sueca hizo constar que se le otorgaba por «la brillantez a la hora de analizar la sociedad sudafricana», y reconoció que «su obra está fuertemente marcada por la época del apartheid, lo que, lejos de darle carácter local, la convierte en universal».

Su repulsa a cualquier tipo de racismo convierte su vida y su obra en la de un ciudadano solidario y, como se suele decir, ‘del mundo’. Enamorado de la obra de Dostoievsky, Kafka y Pirandello, y sobre todo, del Quijote –una novela que califica de «asombrosa» por el momento tan temprano de la historia en la que está escrita–, aboga por seleccionar cuidadosamente nuestras lecturas, dado lo breve de nuestras vidas.

Luchador infatigable contra la censura, califica la tauromaquia como una «matanza ritualizada» –«¿qué otra cosa son los toros si no?»– y asegura no entender por qué el ser humano descuartiza y come animales muertos.

La soledad, el aislamiento, la vejez, la muerte… son a menudo los temas de las novelas de este escritor que posee en vida el marchamo de clásico y que mañana será investido por la Universidad de Murcia nuevo Doctor Honoris Causa, en una ceremonia en la que actuará como padrino José Carlos Miralles Maldonado, catedrático en el Departamento de Filología Clásica de la Facultad de Letras de la UMU.

Afirma que leer en traducción será siempre una experiencia de segunda mano, sobre todo cuando el original ha sido elaborado con sumo cuidado, pero leer la traducción de una gran obra literaria siempre va a ser mejor que no leerla, ¿no?
Me pregunto si una traducción tiene que ser inferior al original. Si es cierto que la traducción es habitualmente inferior, es porque el escritor del original pone más cuidado y atención –y también pasión– que el traductor. En el caso de mi novela más reciente, El polaco (2022), mi intención era que la traducción al español no fuera en absoluto inferior al original, y colaboré con mi traductora para conseguir este fin. Además, puedo señalar también que las traducciones al alemán de mis novelas recientes, realizadas por Reinhild Boehnke, son, en mi opinión, tan buenas como las originales.

También afirma, con total ironía, que, después de mucha práctica, escribe buenas frases en inglés. ¿Es la experiencia requisito indispensable para la excelencia?
Por excelencia supongo que se refiere a la excelencia como novelista. No: hay muchos novelistas buenos e incluso excelentes cuyo repertorio estilístico es limitado o que no tienen buen oído (es decir, que son sordos al potencial rítmico o musical de la prosa) o cuya prosa tiene otros puntos débiles. Los puntos fuertes de estos escritores residen en otra parte: en la composición dramática, en la perspicacia psicológica, etc.

Ha asegurado en más de una ocasión que lamenta que el inglés se haya apoderado del mundo.
No me opongo al uso del inglés como lingua franca en la diplomacia, el comercio o el turismo. A lo que sí me opongo es a la extinción de las llamadas ‘lenguas menores’ en favor del inglés. Me desagrada especialmente el efecto que el dominio mundial del inglés tiene en los países anglófonos, donde fomenta la creencia de que es necesario dominar una sola lengua, es decir, el inglés.

Le quiero preguntar también por su opinión sobre la tauromaquia, ya que ha calificado las corridas de todos como «una matanza ritualizada».
Las corridas de toros son obviamente una matanza ritualizada, ¿qué otra cosa son si no?

En los últimos tiempos he leído cosas suyas hablando con crudeza de lo que nos permitimos hacer con los animales los seres humanos para alimentarnos.
En cuanto a la alimentación, sigo al filósofo griego Plutarco: «Me parece extraño que los seres humanos descuarticen los cadáveres de los animales y se los coman».

Usted es muy crítico también con la censura, con ese afán por parte del poder por silenciar distintos aspectos que no casan con su credo.
Mi libro sobre el tema de la censura fue escrito en los años ochenta. En él hablo de los efectos de la censura del Estado en la literatura, que considero deplorables. Desde entonces, los regímenes de censura literaria han desaparecido más o menos en todo el mundo, como consecuencia de la menguante importancia de las obras literarias en la vida pública. Reconozco que esta opinión puede ser demasiado optimista, ya que en Estados Unidos existe un movimiento reaccionario que pretende impedir el acceso de los niños a escritos ‘radicales’ sobre raza y género. Esperemos que este movimiento sea efímero.

Usted ha afirmado que Don Quijote es la novela más importante de todos los tiempos. ¿Podría decirnos qué es lo que la hace tan importante?
Es notable que, de forma tan temprana en la historia de la novela, surgiera un autor que identificó y exploró con la mayor claridad y poder el gran tema subyacente del género: la desilusión o la ruptura de la ilusión. Cervantes trazó en el Quijote una línea de demarcación entre el romance (el género de la ilusión, o en el lenguaje de Cervantes, del «encantamiento») y la novela, una línea de demarcación que se ha mantenido hasta nuestros días.

viernes, 14 de junio de 2024

Jan de Jager trajo a Safo al Club de Traductores


Finalmente, aquí está el video de la primera reunión del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, con la charla erudita de Jan de Jager sobre la historia de las traducciones de Safo.

https://www.youtube.com/watch?v=nibGjwYONiE