miércoles, 29 de julio de 2026

"A los editores les conviene que la ley no esté, pero no la van a admitir, porque los editores tienen que quedar bien con los libreros”

El tema es el mismo de ayer: la desregulación del mercado del libro. La perspectiva que ofrece Patricia Kolesnicov en la nota publicada por InfoBAE, el pasado 22 de julio, es otra porque suma más voces y no todas concuerdan. Así lo dice la bajada: "Un anteproyecto enviado por Sturzenegger acaba con la ley que establece un precio fijo. Gran parte de la industria se opone, aunque con matices".

El gobierno quiere desregular los libros: ¿serán más baratos o desaparecerán muchas librerías?

El proyecto se está trabajando. Todavía no está cerrado", dicen, con prudencia, desde el Ministerio de Desregulación, que encabeza Federico Sturzenegger. Es que el tema es sensible: el precio de los libros, la defensa -o desprotección- de las librerías. En un país donde la Feria del Libro junta a más de un millón de personas cada año, meterse con los libros es complicado. El gobierno quiere desregular y sostiene que así los lectores tendrán mejores precios. El sector editorial alerta que una medida así les da la estocada final a las librerías y que, sin librerías, habrá muchos menos títulos disponibles. Y que, cuando esto ocurra, los precios volverán a subir “como pasó con Uber“. En el medio, algunas voces del sector dicen que la ley que hoy rige sí precisa modificaciones. Vamos despacio.

En 2001 se promulgó la 25.542, que establece que el editor tiene que fijar un precio para sus libros y que ese precio será el único al que se puede vender. En criollo: en la ley no hay promociones, rebajas, descuentos decididos por un negocio individualmente, y hay algunas excepciones con rebajas puntuales, como ferias y otros eventos dedicados a los libros y las compras de organismos públicos. El editor puede -y lo hace- vender un libro mucho más barato, pero será igual para toda la cadena de comercialización.

Esta ley se inspira en otra, francesa, y su objetivo es que no venga un jugador grande -en su momento, los supermercados- y ponga los libros a precio de ganga para atraer clientes a los que, además, les venderá otras cosas. ¿Por qué? Porque los libros que se suelen usar para esto son best sellers, que también son los que sostienen las librerías o ayudan a que las editoriales puedan afrontar la edición de otros títulos, valiosos culturalmente pero con poca venta. Si los que facturan, facturan en otro lado, los que venden los libros menos gancheros no los podrán pagar. En resumen, esa es la idea. Una idea anterior, sin embargo, al comercio online, que resultó más diverso y difícil de controlar.

“Ese escenario no existe más”, dice a Infobae una fuente del riñón de la industria editorial, pero que prefiere no aparecer. “Los supermercados hoy venden el ochenta por ciento de libros infantiles que no se venden en librerías. Son libros hechos especialmente, casi siempre en China, para venderse en supermercados", aporta.

En una entrevista reciente en la revista ForbesAdolfo de Vincenzi, el CEO del grupo ILHSA, dueño de las librerías Yenny y El Ateneo -es decir, un actor enorme en este mercado- habló contra la desregulación: “Si se desregula todo, para los supermercados el libro debe ser el 0,5% de la venta. Lo pueden regalar sin ningún problema. Este país, que se caracteriza por tener muchas librerías, pasaría a tener un negocio que agonizaría. Me imagino a los supermercados o a Mercado Libre jugando en este mercado y rompiéndolo en dos segundos. Hoy ya tenemos problemas con Mercado Libre, porque su plataforma está hecha para favorecer el precio más barato. El libro para ellos es lo mismo que cualquier cosa: te mandan al más barato. Imaginate eso con total libertad".

Consultado por Infobae, Mercado Libre declinó hablar del tema. Mientras, el ministerio de Sturzenegger no piensa que esto sea un problema, por eso su anteproyecto contempla eliminar la ley de precio fijo. Desde allí, explican la idea: “El proyecto tiene como objetivo principal que los libros sean más accesibles para los lectores. Para lograr esto, lo que hace es eliminar una restricción que hoy impide que las librerías compitan en precios mediante descuentos, promociones u otras estrategias comerciales. Está claro que cuando hay más competencia, los consumidores tienen más opciones y mejores precios. La experiencia internacional respalda ese enfoque. No existe evidencia en el mundo de que el precio fijo sea necesario para preservar la bibliodiversidad".

Por si hiciera falta, subrayan: “Cabe aclarar que la reforma que se está trabajando no elimina editoriales, librerías, derechos de autor ni políticas culturales. Lo que elimina es una prohibición para competir en precios”. Y hablan de permitir “que cada librería compita con las herramientas que considere más convenientes”.

Palabra de editor

Juan Manuel Pampín, presidente de la Cámara Argentina del Libro está seguro de que la medida es contraproducente: “En países como Chile, como Uruguay, como Ecuador, como Colombia, no tenés ley de precio fijo. Y en esos lugares hay muchas menos editoriales y muchas menos librerías".

-Pero si se liberara la competencia, ¿habría mejores precios?

-Creo que va a suceder lo mismo que sucedió con Uber. Inicialmente, vas a tener seguramente algún precio mejor. Pero a la larga eso va a producir, digamos, precios más altos, mayor concentración de la oferta y menor bibliodiversidad.

Christian Rainone, matiza: “No creo que, en el corto plazo, la derogación baje el precio de los libros. El precio de venta depende de varios factores —volumen, costo del papel, tipo de cambio, costo logístico, inflación, entre otros— y hoy, con la ley vigente, lo define el editor. Con la derogación, el editor pasará a fijar un precio sugerido y será el canal el que determine el precio final, incorporando otras variables: margen del canal, política comercial de la plataforma, volumen de compra. Van a convivir precios distintos para un mismo título”.

Y da un dato: “El precio promedio del libro viene creciendo por debajo de la inflación. Es decir: en pleno funcionamiento de la ley, el precio real del libro cayó. Eso desmiente que la norma sea lo que encarece la lectura. Insisto sobre este punto, lo que encarece y hace que suban los precios son los costos asociados a la actividad”.

Pero claro que el sector editorial no es uno solo: ni son lo mismo libreros que editores ni es igual una editorial gigante, multinacional, que una independiente. O una cadena de librerías con presencia en los shoppings que un local de barrio atendido por su dueño. A veces, lo que les conviene a unos no les conviene a otros.

¿La venta online es la solución? Rainone explica: “Hay que resaltar, además, que la oferta de libros es amplia y cada catálogo tiene una dinámica comercial diferente. Algunos rubros funcionan mejor en la venta online —los libros para adultos, sobre todo los best sellers—; otros, como el infantil, dependen del punto de venta físico. La competencia podrá bajar el precio de alguna línea, pero eso se va a compensar con aumentos en otras para sostener los márgenes”.

“¿Podemos pensar una actualización? Sin lugar a dudas. Pero desregularla no es la forma de hacerlo", dijo esta semana, Víctor Malumián, responsable de Godot, una editorial pequeña, y organizador de la Feria de Editores, esa otra Feria del Libro, que protagonizan las editoriales independientes. (Que desde hace 25 años han dado una respuesta propia, original y dinámica a la producción editorial en este país, y han sido el semillero de grandes nombres, que hoy son premiados por el mundo, como Selva Almada y Gabriela Cabezón Cámara).

La Fundación El Libro también se pronunció. ¿Se imaginan una Feria donde se compita por el precio del mismo libro en distintos stands? En un comunicado, su Consejo de Administración habló de “profunda preocupación y firme rechazo” al proyecto del gobierno. Y explicó: “Esta normativa no constituye un simple mecanismo comercial: es la columna vertebral que garantiza la diversidad bibliográfica, condiciones equitativas de competencia y la supervivencia de las librerías independientes en cada rincón de nuestro territorio”.

Pero no todo el sector está tan de acuerdo. “La gente que escribe, que son siempre los más perjudicados de toda la cadena lo que necesitan es vender más libros”, dice un editor de larga trayectoria, que prefiere no ser mencionado. “Y la verdad es que cuando se liberan estos descuentos, que nunca son mortales, se vende más”. Este editor admite, sin embargo, que las librerías independientes se verán complicadas por la medida. Y quien no vive en el centro ¿tendrá que ir a buscar su libro a otro lado si su librería cierra? ¿O apelará -volvemos al punto- a las plataformas?

El dilema de las plataformas

“Ahora bien si se desatara una competencia feroz por el libro, ¿Para qué pagar un alquiler comercial en un lugar top?”, dice otra fuente de la industria, acostumbrada a manejar volúmenes importantes, “Te lo ponés a vender por el canal digital y te ahorrás personal, alquiler, costos...”

Y apunta a otro problema de las librerías: como el resto de la cadena no paga IVA y ellos sí, no tienen dónde descargarlo: “el Estado que quiere derogar esta ley permite que la luz que ilumina a una librería y el alquiler comercial del local le salga al librero 21% más caro que al local de ropa de mujer que está pared de por medio con la librería”.

Esta fuente, que pronostica la desaparición de gran número de librerías si la desregulación avanza, también cuestiona:“La ley actual no contempla libro digital ni venta online, pues no existía. Y, por otro lado, la ley es tan estricta que el librero en Salta o Río Grande debe comerse a su costo el flete que corre por cuenta del librero. ¿Por qué no puede sumarle el flete? ¿Acaso las cosas que no son libros en Ushuaia cuestan lo mismo que en Buenos Aires?"

Cambios que sí, cambios que no

“Hay quienes entienden que la ley debe seguir como está y otros que creen que sería beneficiosa una modernización de la ley actual, ya que desde su implementación han aparecido nuevos formatos y cambios en los hábitos de consumo”, dice Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro -los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires- y dueño de la editorial Guadal.

“En caso de eliminar completamente la ley quedarían desprotegidas las librerías en general, no solamente las independientes o pequeñas. Por ejemplo, la aparición de Amazon en Estados Unidos, con fuertes descuentos, fue una de las causas del cierre de Borders —no la única, por supuesto—, una de las principales cadenas de ese país; y en Brasil, de dos de las cadenas más importantes como Cultura y Saraiva“.

La desregulación, dice, afectaría también a editores, que trabajan sobre todo con librerías independientes. Y eso, sostiene, es parte del capital cultural argentino.

Lo que importa

Hay declaraciones, especulaciones, matices. Unos dicen que, al menos en fechas clave como el Día de la Madre, el Día del Padre, o Navidad, habría que aceptar descuentos. Otros muestran que un libro -con el trabajo que lleva- no cuesta más -en general, cuesta bastante menos- que la visita de un plomero o dos, tres kilos de milanesas.

¿Queremos libros accesibles? Claro que sí. ¿Desregular termina ahogando al sector? Esa es la discusión.

“Los lectores terminan ganando si podemos tener un marco donde protejamos los diferentes canales. Es fundamental destacar que las librerías no son simples comercios: funcionan como verdaderos centros culturales locales que cumplen una función social irremplazable de promoción de la lectura y dinamización comunitaria, cuyo enorme aporte no pasa solo por el lado de la economía ni se puede medir en términos monetarios”, dice Rainone.

“Al negocio más bien le conviene que la ley no esté”, opina una editora, que prefiere no dar su nombre. “Esa es la verdad, pero no te la van a decir, no la van a admitir, porque los editores tienen que quedar bien con los libreros”.

“No hay que derogarla, hay que modernizarla”, repiten varios de los consultados. Y, también desde el anonimato, una librera señala que la lucha es “contra las plataformas” y advierte: “Habría que hacer algo para que leamos más, porque si no vamos a desaparecer exactamente de la misma manera”.

Y ese es otro tema. Un gran tema.

martes, 28 de julio de 2026

"Pierden los más pequeños"


Desde hace varias semanas, editores, libreros y escritores han comenzado una campaña en los medios y en las redes a propósito de la desregularización que pretende el gobierno de Javier Milei para el sector del libro. Las consecuencias de ello serían la desaparición de cientos de librerías que no podrían competir con las grandes cadenas y superficies, condenando no sólo a las librerías pequeñas y medianas, sino también a las editoriales independientes que no están representadas en esos supermercados devenidos en librerías. El siguiente artículo, sin firma, fue publicado por Página 12, el pasado 21 de julio. En su bajada se lee: "Desde la Cámara Argentina del Libro (CAL) advirtieron por las consecuencias de desregular la Ley del Libro".


La cultura bajo la mira: el Gobierno apunta contra el sector del libro

El Gobierno de Javier Milei apunta una vez más contra la cultura. Esta vez, con el intento de desregular el sector del libro, algo que encendió las alarmas en toda la actividad.

Esto se debe a que en la agenda legislativa está el intento de modificar la Ley del Libro y derogar la Ley de Protección a la Actividad Librera, que rigen desde el 2001.

De acuerdo con un anteproyecto elaborado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el oficialismo buscará modificar y derogar decenas de leyes y centenares de artículos.

Libreros, editoriales y cámaras del sector salieron a cuestionar esta decisión y pedir que no se modifiquen ni deroguen las normativas que, según enfatizaron, garantizan la supervivencia de librerías independientes.

Así lo explicó por Radio 750 Juan Manuel Pampín, presidente de la Cámara Argentina del LIbro (CAL), quien sostuvo que la desregulación podría concentrar la actividad en poquísimas manos.

“La Ley del Libro se sancionó en 2001 por pedido del gremio todo: libreros pequeños y grandes, cadenas incluídas, editoriales pequeñas y grandes, autores e ilustradores”, repasó.

Y añadió: “La ley dice que el libro tiene un precio único determinado por el editor o el importador. Ese precio es el que regula los derechos de autor, los descuentos de la cadena”.

“Y en el que, más allá de pequeñas cuestiones que puede haber coyunturales, estamos todos de acuerdo con que es justo. Se dice que cualquier libro en todo el país tiene que tener el mismo valor”, señaló.

Pero, con la desregulación, queda en claro que “pierden los más pequeños”. “Argentina tiene un gran número de librerías y editoriales que son garantes y puntos de encuentro de la diversidad”, sostuvo.

“Si las grandes superficies, las plataformas, se meten en precios, estamos seguros de que van a hacer dumping y trabajar a pérdida y rompiendo algo que hoy funciona”, cerró.

lunes, 27 de julio de 2026

Italia, nuevamente país invitado a la Feria de Guadalajara y Feltrinelli aprovecha

La siguiente nota fue publicada en La Jornada, de México, el pasado 18 de julio, con firma de Reyes Martínez Torrijos. Anuncia la iniciativa del sello italiano Feltrinelli para su participación en la próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Arribará una delegación de 61 autores a la FIL de Guadalajara: Alessandro Baricco, Federica Manzon, Valeria Luiselli...

Los escritores italianos Alessandro Baricco y Federica Manzon, así como la mexicana Valeria Luiselli participarán en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2026. Forman parte de la propuesta de Feltrinelli Editores para acceder este año al mundo literario de España y América Latina, según informó el editor de ese sello, José Hamad, a La Jornada.

La edición 40 del encuentro editorial tendrá a Italia como país invitado, nación que traerá una delegación de 61 escritores y más de 30 sellos; también desarrollará un programa de exposiciones, conciertos, cine, gastronomía y encuentros editoriales, del 28 de noviembre al 6 de diciembre, se divulgó ayer.

Tales actividades girarán alrededor del descubrimiento de la cultura italiana, inspirado en las palabras del escritor Umberto Eco: “el mundo nos habla como un gran libro”, a 10 años de su muerte.

Los autores italianos contemplados incluyen, además de Baricco y Manzon, a Viola Ardone, Bruno Arpaia, Andrea Bajani, Mario Calabresi, Olga Campofreda, Stefano Ciccone, Helena Janeczek, Felicia Kingsley, Vincenzo Latronico, Antonella Lattanzi, Milo Manara, Daniela Marcheschi, Guido Mazzoni, Fabian Negrin, Pera Toons, Laura Pugno y Stenio Solinas, entre otros.

El programa inaugural en español de Feltrinelli Editores incluye la redición del clásico El doctor Zhivago, de Borís Pasternak; el ensayo Breve historia herética de la música clásica (en septiembre próximo), de Baricco; la novela Principio, medio, fin, de Luiselli; el ensayo En palabras sencillas, de Richard Ford, y la narración Regreso a Trieste (noviembre), de Manzon.

Breve historia herética de la música clásica reflexiona sobre la relación humana con el misterio de los sonidos durante la historia europea. Hamad (Madrid, 1976) explicó que Baricco, narrador, dramaturgo y crítico musical, es uno de los autores de Feltrinelli en Italia y de Anagrama en lengua española. “Cuando supo que la italiana empezaría a publicar en español, quiso apadrinarla con este libro. Luego regresará a Anagrama”.

El también escritor detalló que la propuesta del nuevo sello en español es la literatura internacional en traducción, como el clásico El doctor Zhivago, que tras ser censurado, Giangiacomo Feltrinelli sacó el manuscrito de la Unión Soviética, lo tradujo al italiano y lo publicó en Feltrinelli, por primera vez fuera de su país, y luego lo impulsó en las casas editoras más importantes. “Consiguió darlo a conocer. Por eso es un libro muy simbólico”.

Hamad consideró que El doctor Zhivago explica los orígenes de la editorial y, por eso, se decidió que arranque el nuevo catálogo, y sumarle un título que represente el futuro de Feltrinelli, para lo cual eligieron el de Luiselli, quien escribe en inglés y español, y sus libros se traducen a 30 lenguas. “Creemos en ella como una de las grandes autoras de la literatura universal en este momento”.

Mirar hacia afuera, la apuesta

El editor mencionó que Feltrinelli también pondrá su atención en la “literatura de mirar hacia fuera, de conocer, de expandir esa visión. Es una editorial originaria en Italia que quiere abrirse a nuevos horizontes. Nos gustaría una literatura abierta a la imaginación, en que las historias, las tramas, la ambición literaria de los autores sean fuertes, abarcadoras, y vayan hacia el mundo más que hacia la introspección”.

Otra de las apuestas del sello es su única colección llamada Feltrinelli Lectures. Cada año se incluirá un texto de un autor de talla mundial encargado expresamente, que será una primicia en español e italiano, antes de la lengua del autor, y será presentado en conferencia en Barcelona y Milán.

El lanzamiento de la serie será con En palabras sencillas, del estadunidense Richard Ford. Un libro de 160 páginas que llegará a finales de junio a México y el resto de América Latina. “Aborda cómo lo político siempre está inmerso en lo literario, y lo hace a través de un recorrido sobre su propia obra”, reseñó José Hamad.

Feltrinelli publicará en los próximos meses los libros Todos siguen aquí, de Liadan Ní Chuinn; La carne, de David Szalay; Twist, de Colum de McCann, y Últimos especímenes antes de la extinción, de Maria Reva. Feltrinelli prevé editar unos 15 libros al año, a excepción de 2026, cuando comenzaron a publicar este mes.

Feltrinelli, que tiene una historia de 71 años y en 2016 adquirió completamente a Anagrama, “ha tenido relaciones muy estrechas con América Latina, expresó el editor: “Giangiacomo Feltrinelli estuvo trabajando mucho con Fidel Castro para una autobiografía, que nunca llegó a ocurrir. Fue la primera editorial europea que publicó El diario del Che en Bolivia y una de las primeras que lanzaron a Gabriel García Márquez en ese continente”.



domingo, 26 de julio de 2026

"La traducción está muy mal remunerada"

Victoriano Suárez Álamo, el pasado 12 de julio, publicó el siguiente artículo sobre la participación de la filóloga, editora y traductora alemana Michi Strausfeld en el "Ciclo del Libro", de la Universidad de las Hespérides, en las Palmas de la Gran Canaria.

La IA es otro problema sin solucionar para la traducción literaria

De la mano de la filóloga, editora y traductora alemana Michi Strausfeld la literatura del boom latinoamericano llegó a los lectores de su país natal, tras un arduo trabajo para encontrar los traductores ideales, tal y como reconoce antes de participar, el pasado jueves, en 'El ciclo del libro', una actividad organizada por la Cátedra Vargas Llosa de la Universidad de las Hespérides, en Las Palmas de Gran Canaria, donde charló con la escritora y periodista grancanaria Andrea Cabrera Kñallinsky.

«Fue complicado introducir el boom latinoamericano en Alemania porque no había suficientes traductores. Fue una lucha que tomó unos años, pero finalmente, en la década de los ochenta y los noventa, casi con veinte años de retraso, aquellos autores llegaron a los lectores alemanes», explica Michi Strausfeld.

Lamenta que en la actualidad en su país natal, los autores latinos no estén de moda, como sí sucedió en todo el mundo con aquel boom que regaló a millones de lectores obras maestras firmadas por Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez o Carlos Fuentes, entre otros. «Desde que se abrió el país a la Europa del Este, con la caída del Muro de Berlín, se traduce mucha más literatura de Polonia, Chequia o Hungría frente al mundo latino, que tampoco tiene mucha presencia en la prensa. Ahora se han decantado por otras latitudes», asegura.

De ahí que esta apasionada de la literatura y de «tender puentes» que acaben con las barreras idiomáticas ahora haya aparcado su faceta como editora y traductora para centrarse en la escritura de ensayos. «Con los ensayos busco tender puentes para que los libros informen y despierten curiosidades por otras culturas y lo intento hacer a través de la literatura. Me encanta escribir y la investigación y ahora estoy aprendiendo muchas cosas», apunta la autora de volúmenes como Mariposas amarillas y los señores dictadores.

Michi Strausfeld aterrizó en 'El ciclo del libro' para hablar sobre un proceso capital en el mercado editorial, tan desconocido como maltratado: la traducción. «Es un eslabón clave en el complejo y maravilloso tema que es el libro. Llevo cuarenta años vinculada a la traducción y la he tratado desde todos los lados, además fue en ese campo en el que empecé en el complejo mundo editorial. Resulta fundamental cómo se escoge a un traductor, qué cualificación tiene y qué libro va a traducir de un determinado autor», señala.

Desde su punto de vista, se trata de un oficio «que se hace con mucha ilusión y que requiere de mucha cultura y conocimiento», pero que cuenta también con una vertiente desalentadora y que viene de viejo. «Está muy mal remunerada. Queda mucho camino por recorrer para que se aprecie el papel fundamental que tiene para acercar a los lectores toda la literatura del mundo», subraya.

En general, los traductores literarios ni están bien considerados ni remunerados en casi todos los países, aunque en algunos su realidad es algo mejor. «En Alemania se unieron para pelear juntos por sus derechos. Por eso están algo mejor que en países como España. Pero allí también la situación está lejos de ser satisfactoria. Vivir de la traducción es algo ilusorio, salvo que se trate de un bestseller que te permita vivir unos años de los royalties», desvela con pesar quien ha estado detrás de las traducciones de las novelas galdosianas Tristana y Misericordia.

Reconoce que a las librerías españolas y de todo el mundo llegan volúmenes con traducciones que dejan mucho que desear. «Claro que hay traducciones que no son buenas, pero tal y como se pagan... muchas se hacen con mucha prisa, cuando una traducción es un trabajo complicado que requiere un proceso lento», apunta Michi Strausfeld.

Ahora, la traducción literaria cuenta con un nuevo enemigo, la Inteligencia Artificial (IA). «Es un problema sin solucionar, porque algunas editoriales van a utilizarla y esos textos se los pasarán después a unos traductores para que los revisen. Les pagarán aún menos y encima se trata de un trabajo de chinos, casi imposible. La IA está bien para traducir folletos y las instrucciones de un televisor, pero para traducir literatura es un disparate», defiende Michi Strausfeld, que aprovechó este viaje para conocer Gran Canaria, ya que antes solo había estado en Lanzarote y Tenerife.


jueves, 23 de julio de 2026

Lo que se hace en la Biblioteca Nacional

El pasado 15 de julio, sin firma, InfoBAE publicó el anuncio de una interesante muestra que se desarrolla en la Biblioteca Nacional "Mariano Moreno". Según la bajada, "La exposición recorre el detrás de escena que sostiene el acervo histórico. Del primer examen a las intervenciones técnicas. En el Hall de Hemeroteca, con entrada libre y gratuita".

La Biblioteca Nacional y una muestra sobre el trabajo invisible de la preservación de libros

La Biblioteca Nacional "Mariano Moreno" abre sus puertas el 18 de julio a una exposición que pone en primer plano el trabajo cotidiano y poco visible del Departamento de Preservación: el equipo de especialistas que frena el deterioro de los documentos que conforman el acervo histórico de la institución.

Conservar el tiempo: El trabajo de conservación y restauración en la Biblioteca Nacional se instala en el Hall de Hemeroteca del edificio y podrá visitarse de lunes a viernes de 9 a 21 horas y los sábados y domingos de 12 a 19 horas, con entrada libre y gratuita. La inauguración está prevista para el 17 de julio a las 18 horas.

La muestra recorre las distintas etapas del proceso de conservación y restauración documental: desde el diagnóstico inicial de cada pieza hasta las intervenciones técnicas sobre papeles amarillentos, fotografías desvanecidas y películas deformadas. El recorrido expone también los criterios que guían cada decisión: respeto por la integridad material e histórica del ejemplar, registro exhaustivo de los tratamientos aplicados y uso de materiales compatibles y reversibles que no comprometan futuras intervenciones.

El patrimonio documental que custodia la Biblioteca no se limita al papel. El Departamento trabaja sobre fotografías, registros sonoros, materiales audiovisuales y microfilmes, cada uno con sus propias vulnerabilidades frente a los diez agentes de deterioro que la disciplina identifica: fuerzas físicas, agua, fuego, plagas, contaminantes, radiación, temperatura y humedad inadecuadas, robo y vandalismo, y pérdida de información asociada al objeto.

Frente a esos riesgos, el departamento aplica dos líneas de acción. La conservación preventiva interviene sobre el entorno —condiciones ambientales, contenedores, sistemas de almacenamiento— sin tocar directamente los documentos. Cuando el deterioro ya ocurrió, entra en juego la conservación interventiva, que puede incluir limpieza en seco o húmeda, aplanado, consolidación de soportes debilitados, reparación del papel y restauración de encuadernaciones.

“Es un orgullo compartir nuestro trabajo a través de esta muestra. En unas pocas vitrinas condensamos una parte de la tarea que llevamos adelante cada día en el Departamento de Preservación”, dijo Victoria López Alcoba, responsable del área, al presentar la exposición. López Alcoba subrayó que se trata de “una labor minuciosa que exige conocimiento, dedicación y, sobre todo, paciencia y constancia”, y expresó su deseo de que el recorrido invite al público a descubrir el valor de la conservación del patrimonio documental.

La exposición también aborda la relación entre la preservación física y la digitalización. Según los criterios del departamento, estabilizar un documento antes y después de su reproducción digital es indispensable: la generación de copias digitales no reemplaza al soporte original, sino que lo complementa y reduce la necesidad de nuevas manipulaciones.

La muestra plantea, además, que la responsabilidad de preservar el patrimonio documental es colectiva: recae tanto en los equipos técnicos como en quienes consultan, usan y valoran esos materiales. La Biblioteca Nacional, ubicada en Agüero 2502, en el barrio porteño de Recoleta, atiende al público en los horarios ya indicados.


miércoles, 22 de julio de 2026

Homero festejado y reinterpretado según España


El pasado 11 de julio, David Morán publicó en elPeriódico.com, de España, un artículo sobre la ola de libros que se está publicando con motivo del estreno de La Odisea, de Christopher Nolan. Por supuesto, que en esta lista exhaustivamente española, no se menciona la reciente traducción anotada de la obra, realizada por Marta Alesso,  para Colihue, de Argentina.

Todos los caminos llevan a La Odisea, la aventura de volver a casa con la que nació la literatura occidental

La excusa, en este caso, es la sonada adaptación de Christopher Nolan de La Odisea y el enésimo intento de Hollywood de rentabilizar un poco más los clásicos grecolatinos, pero si existe un autor milenario que pueda presumir de saludable inmortalidad y pervivencia contra casi todo pronóstico es, sin duda, Homero. Superestrella de la antigüedad, poeta de existencia digamos que dudosa y héroe por accidente del verano literario. Un rápido vistazo a las mesas de novedades lo confirma: el acicate cinematográfico ha abierto la puerta a ensayos, cómics, adaptaciones y nuevas traducciones que vienen a reconocer que, de una u otra manera, todos los caminos conducen a La Odisea. A la antigua Grecia, la forja de los héroes de aura legendaria y, menudencias, el nacimiento de la literatura occidental.

"Casi siempre es más fascinante la raíz que las ramificaciones, y La Odisea es una raíz magnífica. Es un poema completísimo, tiene de todo. No son solo las aventuras contra gigantes y monstruos; también las de volver a casa y tener que humillarse por completo. Odiseo es un héroe que se tiene que negar a sí mismo para volver a ser quién es", defiende el helenista y traductor Pau Sabaté, responsable de la nueva traducción al catalán de La Odisea, la tercera en más de un siglo, que acaba de publicar La Casa dels Clàssics. "Las lecturas de un poema como La Odisea no se acaban nunca. Si los dioses hilaron a tanta gente la muerte y el desastre para que hicieran canciones los que venían después, los que venimos detrás, el poeta de La Odisea creó una obra que nunca llega a agotarse", reflexiona el editor Roger Aluja en el prólogo de esta nueva edición que corona el estío más helénico e ilustrado de los últimos años.

Porque, en efecto, La Odisea no se acaba nunca. Lo sabe bien el actor y escritor Stephen Fry, de quien Anagrama en castellano y Ara Llibres en catalán acaban de publicar su propia versión del clásico homérico. Un libro con el que el intérprete británico cierra un ciclo de cuatro títulos dedicados a los mitos griegos, los héroes y la Guerra de Troya reinterpretando y a veces reimaginando las aventuras de Odiseo, Ulises para los romanos, en su viaje de regreso a Ítaca.

Para Fry, estamos ante un "logro más moderno, novelístico, o quizá cinematográfico" que La Ilíada, pero no es (solo) eso lo que explica su asombrosa vigencia. "La Odisea es la representación primordial de la dinámica esposo-esposa y padre-hijo, con muchísimas pruebas y aventuras a lo largo del camino. Y define lo que puede llegar a ser una epopeya”, aseguraba en una entrevista reciente. Eso por no hablar del "realismo psicológico y el sentido casi cinematográfico de la narración que Homero legó al mundo". "Homero 'corta' hacia adelante y hacia atrás como un director. Casi a la mitad del libro, descubrimos qué hizo Odiseo tras abandonar Troya. Nos lo cuenta en un flashback en primera persona de una belleza deslumbrante", celebra.

Leyendas de la antigüedad
De un modo didáctico, descifrando y explicando una obra que Homero escribió (o recopiló) utilizando el hexámetro dactílico, Fry repite con algo más de humor y perspicacia lo que el escritor alemán Gustav Schwab ya hizo en el siglo XIX. Esto es: adaptar en clave narrativa y para lectores más jóvenes las peripecias de Odiseo, Euríloco y Eumeo. Limar asperezas para, en fin, "leer sobre la furia de Aquiles o sobre la desgracia de Ícaro en buen alemán sin notas ni comentarios", como dijo en su día Hermann Hesse. Fue así como nació Las más bellas leyendas de la antigüedad clásica, volumen que Blackie Books recupera ahora en tres títulos de bolsillo bajo el título de 'El ciclo de Troya': 'La guerra', 'El viaje de Ulises' y 'La patria de Eneas'.

Sin salir de la editorial barcelonesa, otra jugosa relectura de aparición reciente: la edición portátil y catalana de esa 'Odisea' liberada que, entre poemas de Nick Cave y Dorothy Parker y textos de Margaret Atwood y Augusto Monterroso, recogía la versión en prosa que Samuel Butler firmó en 1900. Un clásico de brillo renovado gracias a las fabulosas ilustraciones de Calpurnio, dibujante fallecido en 2022 que dedicó los últimos años a  La Odisea y La Ilíada. "Es un libro arduo, y con mis dibujos intentaba ayudar al lector a no perderse en la maraña de personajes y situaciones", dejó dicho el creador de Cutlass sobre su mano a mano con Odiseo y compañía.


Otro dibujante, el maestro italiano Milo Manara, acaba de publicar su propia versión de  La Odisea, una fantasía helénica a todo color en la que el gran protagonista no es Odiseo, sino su hijo Telémaco. "Si el relato homérico es un círculo (de Ítaca a Ítaca) cuya circunferencia temporal tiene una extensión de veinte años, el relato manariano es un círculo que Telémaco recorre en el mismo lapso que dura la ausencia de otro modo (...). El paralelismo es claro: el autor, que se identifica con Telémaco, construye él solo su propio obra, siguiendo las huellas de todas las historias anteriores", explica en el prólogo el historietista Boris Battaglia.

Ecos inagotables
Más formal y canónico, Carlos García Gual constata lo evidente en las primeras páginas de la nueva edición de su traducción del poema homérico que acaba de publicar Alianza. Con La Ilíada y La Odisea, asegura el filólogo y escritor, comienza "la tradición literaria occidental". Así de simple. Así de fácil. No solo es el relato más influyente de toda la literatura occidental; también el más duradero. "Los ecos y los matices que pueden rescatarse del texto homérico siguen siendo inagotables", defiende García Gual tras citar a Harold Bloom —"ningún personaje literario es tan recurrente como Odiseo"— y Borges —"La Odisea cambia como el mar. Algo hay distinto cada vez que la abrimos"—. La versión en prosa del helenista, relanzada con ilustraciones del dibujante neoclásico inglés John Flaxman, comparte estanterías y protagonismo con una edición de coleccionista con traducción de Juan Rabasseda Gascón y Fernando Gutiérrez e ilustraciones también de Flaxman impresa por Molino.

En Penguin Clásicos, un estuche conmemorativo reúne las traducciones de La Odisea y La Ilíada de Fernando Gutiérrez publicadas también por separado este año, mientras que por el flanco de la autoayuda, mutación que convierte a los clásicos grecolatinos en bisabuelos de la psicoterapia moderna, emergen títulos como Mentalidad Odisea, con el que la psicóloga clínica Sam Akbar desentraña las claves del "antiguo viaje de autoconocimiento" de Odiseo; y El viaje de Ulises, una reflexión de J. P. Graham sobre "el mito homérico, el estoicismo moderno y el camino hacia el dominio del propio destino".


martes, 21 de julio de 2026

"Homero no es un historiador. Lo que hace es contar un gran mito de tradición oral"

Con la locura desatada por La Odisea, el film de Christopher Nolan inspirado en la obra de Homero, proliferan las traducciones de esa obra y de su predecesora La Ilíada, ambas atribuidas al mismo autor mnítico, aun cuando entre una y otra medie un siglo de diferencia. Como suele suceder en estos casos, hay nuevas ediciones y ediciones recuperadas. Tal es el caso de la publicada por Luis Segalá, en 1908, revisada por el traductor en 1927. Ésta última, acaba de ser reeditada en España. La nota sin firma, de La Libertad Digital, da cuenta de ella. El título, por supuesto, es una exageración al gusto de nuestro desdichado presente.

¿Existió realmente la guerra de Troya? La nueva edición inédita de La Ilíada reabre el gran debate

La Ilíada es considerada la obra literaria más antigua de Occidente y, casi tres milenios después de su creación, continúa inspirando novelas, películas y nuevas traducciones. Ahora, la editorial EDAF recupera una edición poco conocida: la revisión que el filólogo Luis Segalá publicó en 1927 y que permanecía eclipsada por su primera traducción de 1908.

En Es la Mañana de Fin de Semana de esRadio, el profesor de Griego Antiguo de la UNED Juan Piquero Rodríguez, responsable del prólogo y las notas de esta edición, explica por qué este texto supone una recuperación relevante. "Generalmente lo que se ha venido reeditando hasta ahora ha sido la primera versión que hizo Segalá en 1908", señala. Sin embargo, años después el propio traductor introdujo numerosos cambios que ahora vuelven a ver la luz.

Una traducción más fiel al mundo griego
La principal diferencia entre ambas versiones está en el tratamiento del propio universo homérico. Mientras la edición de 1908 utilizaba los nombres latinos de los dioses, la revisión de 1927 recupera las denominaciones griegas originales.

"En esta aparecen Zeus y Atenea, en lugar de Júpiter o Minerva", explica Piquero. Además, Segalá incorporó pequeñas aclaraciones para facilitar la lectura y ayudar al lector a identificar quién habla en cada momento, un recurso que hace más accesible un poema de enorme extensión.

El profesor también destaca otra decisión pionera para su época: traducir la obra en prosa. "Fue el primero que se atrevió a hacerlo en español", afirma. Esa elección permitía mantener las repeticiones y fórmulas características de Homero, elementos que muchas traducciones en verso eliminaban por motivos estéticos.

Un libro que sigue marcando la cultura occidental
Más allá de su valor literario, Piquero recuerda que la influencia de La Ilíada sigue presente en buena parte de la cultura occidental. "Si uno no tiene una idea de la mitología griega o de la historia bíblica, difícilmente puede entender gran parte del arte europeo", sostiene.

La huella del poema se extiende desde la pintura hasta la literatura contemporánea o el cine. El especialista recuerda novelas recientes inspiradas en Aquiles y Troya, además de las nuevas adaptaciones cinematográficas dedicadas al universo homérico.
Mucho más que una historia de guerra

Aunque el poema gira en torno al conflicto entre griegos y troyanos, Piquero subraya que su vigencia reside en los grandes temas humanos que aborda. "Hablar de la guerra, más en el mundo en el que vivimos actualmente, sigue siendo algo cotidiano", explica.

Junto a las escenas de combate, el experto destaca algunos de los episodios más conmovedores de la obra. Uno de ellos es la despedida entre Héctor y Andrómaca antes del duelo contra Aquiles. Otro, el encuentro final entre Aquiles y el anciano Príamo, cuando el rey de Troya suplica recuperar el cuerpo de su hijo. "Son probablemente los dos pasajes más conmovedores de toda la obra", asegura.

¿Existió realmente la guerra de Troya?
La base histórica del poema sigue siendo objeto de estudio, aunque Piquero considera que hoy existe un consenso mucho mayor que hace décadas. "Sí parece haber acuerdo en que la guerra de Troya tuvo lugar", afirma. Los hallazgos arqueológicos en la antigua ciudad de Troya y las referencias conservadas en documentos hititas apuntan a que el conflicto narrado por Homero pudo inspirarse en acontecimientos reales ocurridos hacia los siglos XII o XIII antes de Cristo.

Eso sí, el profesor recuerda que el objetivo de Homero nunca fue escribir una crónica histórica. "Homero no es un historiador. Lo que hace es contar un gran mito de tradición oral", resume.