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viernes, 12 de febrero de 2021

Mensaje e invitación del traductor Gerardo Lewin


A partir del 15/2 se proyectará en el sitio de Centro Sefarad la película Yeshurun - 6 capítulos, dirigida por Amichai Chasson. Se trata de un documental acerca de la vida y la obra de un gran outsider, el poeta Avot Yeshurun, realizada en el marco del proyecto HaIvrim. Recomiendo verla (los subtítulos son de este humildísimo servidor) y agradezco la difusión.

martes, 17 de diciembre de 2013

"Tuve que inventar mucho"

Ioram Melcer
Publicada el jueves 5 de diciembre último en El Universal, de Caracas, la siguiente nota sin firma se refiere a la traducción del castellano al hebreo y viceversa. Para que todo resulte más claro, todavía no había terminado la última Feria Internacional del Libro de Guadalajara, este año con Israel como país invitado.




¿Cómo suena la literatura hispana 
en el milenario y bíblico hebreo?

Guadalajara.- En Israel, país invitado de honor en la mexicana Feria del Libro de Guadalajara, las traducciones de la literatura hispana al milenario y bíblico hebreo son tan apreciadas como bizarras: sin casi vocales, ni subjuntivo y con sus características frases cortas alejadas de las florituras.

Si uno toma la versión hebrea de Cien años de soledad, del colombiano Gabriel García Márquez, no sólo la empezará a leer desde atrás hacia adelante y de derecha a izquierda, sino que en seguida se dará cuenta de que todas las expresiones de duda habrán desaparecido y de que la novela eludirá muchos giros lingüísticos combinando apenas dos tiempos verbales con muchos adverbios.

"No hay absolutamente nada semejante entre el español y el hebreo, nada", confiesa a la AFP entre risas el israelí Ioram Melcer, traductor de una cincuentena de títulos hispanos y de autores como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Arturo Pérez Reverte o Horacio Castellanos Moya.

Aunque se ha modernizado, esta lengua con más de 3.000 años de historia y en la que fueron escritos los textos del Antiguo Testamento "tiene mucho de la Biblia y esto no significa que demos un sermón constantemente. Es una lengua muy poética que también utilizamos para hablar de fútbol", ironiza Melcer.

Para este apasionado escritor y periodista de 50 años, cada libro en castellano que cae en sus manos para traducir es un verdadero reto, pero recuerda especialmente los sudores que le dio Rayuela, del argentino Julio Cortázar, una traducción que habían abandonado antes dos traductores por su complejidad.

"Rayuela es un texto dificilísimo en español, que tiene muchas capas, muchas alusiones, muchos estilos diferentes y el hebreo es mucho más directo. Usamos frases muy cortas y había que dividir las frases, poner muchos adverbios para compensar que no tenemos subjuntivo. Tuve que inventar mucho", confiesa este judío de origen argentino y director de contenidos de medios electrónicos de la Biblioteca Nacional de Israel. "Me dije, o muero haciéndolo o ya me retiro", bromea.

Pero no sólo las diferencias gramaticales y morfológicas influyen en las traducciones españolas al hebreo, sino también la connotación de las palabras. Por ejemplo, Melcer relata sus dificultades con la traducción de Historia de la destrucción de las Indias del fraile español Bartolomé de las Casas (1484-1566) sobre la conquista española de América Latina y sus atroces métodos contra los indígenas.

"En el libro se habla de masacres de indios, violaciones, decapitaciones... Nosotros utilizamos mucho los términos masacre, desastre, catástrofes, violaciones, quemados cuando hablamos de la shoah (holocausto) así que tengo que evitar los lugares comunes porque sino le estoy poniendo intenciones políticas y este libro escrito en el s. XVI no puede ser como un relato del holocausto", afirma.

Otro aspecto que interviene a la hora de traducir al hebreo es la longitud de los manuscritos. Por la casi ausencia de vocales en su abecedario, un libro de 300 páginas puede quedar reducido a 220, asegura el autor de El hombre que fue enterrado dos veces y Nieve en Albania.

"Esto tiene una influencia negativa en cuanto a los libros que en español ya son cortos porque se vuelven en libros no viables en hebreo", afirma Melcer al explicar que esto ha hecho inviable la traducción de El coronel no tiene quien le escriba de García Márquez, por lo que se propuso hacer una antología con varios libros del autor.

Grandes amantes del llamado boom de los 60 y 70 y del realismo mágico, la literatura latinoamericana es una de las favoritas de los israelíes porque "no viene de Europa, por toda la problemática histórica que todos sabemos, ni de Estados Unidos".

Entretanto, en el sentido inverso, el español es el quinto idioma con más traducciones de obras hebreas, con 66 libros de Amos Oz y 29 de David Grossman, una de las grandes figuras presentes en la Feria de Guadalajara, que cierra el domingo.


"No es imposible traducir incluso los textos más complicados mientras tengas el traductor adecuado", afirma Nilli Cohen, directora del Instituto de Traducción de Literatura Hebrea, fundado en 1962 para la promoción de la literatura hebrea.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Literatura israelí en la Feria de Guadalajara

Ayer, Rodica Radian Gordon, la embajadora de Israel en México, publicó la siguiente columna en el periódico Excelsior, a propósito de la presentación que se hará en la próxima Feria Internacional del Libro de Guadalajara de una antología de narrativa israelí seleccionada por Esther Seligson (foto; 1941-2010).

Islas entre nosotros
Un homenaje a Esther Seligson

El lunes pasado, en el marco de la presentación que llevamos a cabo en Guadalajara del programa de la 27 edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) 2013, tuve el privilegio de presentar el programa de Israel, que es el País Invitado de Honor. Pude afirmar, sin lugar a dudas, que la delegación artística, cultural y científica que nos representará es de gran nivel, la más amplia, numerosa y destacada que se ha presentado fuera del país en toda su historia. A su vez, el programa literario tiene como una de sus principales metas sostener un diálogo intercultural con América Latina, en general, y con México en particular.

Una de las mejores expresiones de este diálogo es la publicación de la antología Islas entre nosotros. Voces de la narrativa israelí contemporánea, una ambiciosa obra que finalmente logra ver la luz bajo el sello del Fondo de Cultura Económica (FCE), en colaboración con el Instituto para la Traducción de la Literatura Hebrea (ITLH).

Dicha antología nació hace algunos años, cuando la reconocida escritora mexicana Esther Seligson vivió en Israel. Su sueño fue acercar la obra literaria israelí contemporánea, en su sentido más amplio, al lector mexicano, a través de una antología que construya un rostro auténtico del acontecer cultural. Seligson seleccionó a escritores y poetas de diferentes generaciones, cada uno de ellos reflejando en su estilo propio un diálogo con los diferentes estratos de la lengua hebrea y con temas del pensamiento e identidad judíos.

El escritor, traductor y editor Ioram Melcer, quien conoció a Esther de cerca y la apoyó en este proyecto, dice que ella encarnó en su personalidad el “perfecto puente” entre Israel y México, siendo al mismo tiempo una escritora muy mexicana, pero también muy judía. Ella fue además la persona que estableció los primeros enlaces entre el FCE y el ITLH. Desafortunadamente, debido a su fallecimiento en febrero de 2010, la antología no se logró publicar.

Como un homenaje especial, y aprovechando que Israel es el invitado de honor, el FCE y el ITLH, en colaboración con Ioram Melcer, editor del proyecto, lograron terminar esta gran obra. La antología será presentada en el marco de la FIL en dos ocasiones, en las cuales contaremos con la presencia de algunos de los 34 escritores incluidos en ella, como David Grossmann, Nurit Zarhi, Etgar Keret, Savión Librecht,Yaron Avitov, además del mismo Ioram Melcer.

La contribución que ha hecho Melcer al desarrollo de dicho diálogo intercultural se mostrará también en otro evento dentro de la FIL. Aprovechando que este año se celebran los 50 años de la aparición de Rayuela de Julio Cortázar, y tomando en cuenta que Argentina será el próximo Invitado de Honor en la FIL, Melcer, quien acaba de lograr toda una hazaña, hacer la primera traducción al hebreo de Rayuela, tendrá la oportunidad de compartir con el público los grandes retos que la traducción implica; cuestiones como la elección de ciertas palabras que transmitan el auténtico sentido en otro idioma estarán, sin duda, en el centro de su plática.

De este modo, una vez más, las letras, la ciencia, el arte, en fin, el acto creativo, se afirma como territorio de encuentros de las sociedades y las culturas.