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lunes, 8 de febrero de 2021

Anne Carson, vuelta a traducir en Chile por Soledad Marambio

“El clásico de la poeta canadiense, original de 2002, está en las librerías nacionales vía Bisturí 10 con una traducción realizada por Soledad Marambio. En conversación con Culto, la editora Julieta Marchant relata cómo fue el intrincado proceso para traducir y publicar el fundamental título. Cuenta que tuvo que luchar contra el bloqueo que las editoriales españolas –dueñas de los derechos– hacen a los países latinoamericanos, lo que resolvió de un modo bastante particular.” Esto dice la bajada de la nota publicada por Pablo Retamal, en el diario La Tercera, de Santiago de Chile, 

Anne Carson y la compleja historia tras la traducción chilena de La belleza del marido

La poeta Julieta Marchant aún recuerda el momento exacto en que se abrió la ventana. Fue en una mañana de octubre del 2018, en una conferencia que la mismísima Anne Carson dio en el auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra, de la UDP. Por esos días, le rondaba la idea de publicar un libro de la oriunda de Toronto a través de su editorial Bisturí 10. “Yo estaba hablando con su agente vía mail”, cuenta Marchant en conversación con Culto. 

Y ahí estaba Julieta entre el público, y tras el término de la exposición de la canadiense tomó el micrófono. 

“Le hice una pregunta sobre sus derechos. Si estaba enterada de que en Latinoamérica era muy difícil sacar sus libros, porque en general las traducciones estaban compradas con exclusividad por editoriales españolas”, recuerda. 

La respuesta de Carson fue un simple: “I have no idea” y provocó unas tímidas risas del respetable. 

Pero el bichito había entrado, y la autora de El ensayo de cristal quedó con la pregunta rondando en su cabeza. 

La belleza del marido, original de 2002, es uno de los clásicos de la literatura de Anne Carson. Y fue el libro que desde su residencia en la helada Noruega la traductora Soledad Marambio tradujo para la editorial chilena Bisturí 10, y que esta semana llega a las librerías nacionales. 

Marambio comenta con Culto cómo fue la experiencia de traducir al castellano las palabras de Carson. “Una exploración, como lo es la lectura de cualquier obra de Carson. Un mirar profundamente un puñado de emociones, pensarlos, ponerlos de cabeza y seguir mirando, pensando, derivando”. 

Un aspecto llamativo al leer las páginas de esta nueva traducción, es que se trata de un texto bastante fluido, de lectura ágil. No fue casual, Marambio explica que la clave para lograr esa naturalidad fue escapar lo literal. 

“Pienso la traducción como una interpretación de un texto (y de su música, sobre todo en el caso de la poesía). Esa interpretación al ser escrita produce otro poema con su propia música, una que sigue en mi cabeza la música primera (una versión, una coda)”.

“Traduzco, escribiendo lo que leo, devuelvo el texto de Carson como si lo hubiera leído en español (en mi español, el formado por mi propia historia e influencias). No sé cómo explicarlo de otra manera…”, agrega Soledad. 

Por los avatares del destino, La belleza del marido fue el cuarto libro que Soledad Marambio tradujo de la autora de Nox, por lo que el hecho de conocer trabajos previos le ayudó en la tarea de traducir. “La voz y su música se van haciendo familiares y hay ciertos elementos que vuelven, reaparecen entre un texto y otro y comienzan a formar constelaciones dentro de la obra, del corpus, del autor”, explica. 

–¿Cuáles crees que son los rasgos más –distintivos de la escritura de escritura de Anne Carson? 

–Creo que sobre todo la suya es una escritura muy libre e insolente, que explora y se atreve a no ser lírica, a mezclar géneros, a ir y venir por los márgenes de ciertas convenciones poéticas. Es una escritura también llena de pérdidas, de búsqueda y de deseo. 

Muchos de sus textos parecen recorrer la herida de esas faltas (con toda la fuerza del deseo que esas mismas faltas generan). Y en estos escritos de faltas, deseos, búsquedas, la traducción siempre aparece como un espacio de exploración y también como un lugar desde el cual iluminar la escritura y la búsqueda emprendida. Eso me parece simplemente hermoso. 

–¿Qué es lo más complicado a la hora de traducir poesía? 
–Supongo que traducir la música propia de la poesía al mismo tiempo que se interpreta el texto primero y que el resultado, esa versión que es la obra traducida, sea un poema tan potente -o bello o triste o gracioso o sesudo- como aquel que le dio origen. 

Una cualidad de esta traducción, es que Soledad Marambio no leyó ninguna de las dos traducciones anteriores, de Lumen. Luego, iba trabajando el texto junto con Julieta Marchant. “Trató de mantenerse lejos de eso para no sentirse influenciada”, cuenta la poeta. 

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Una cualidad de esta traducción, es que Soledad Marambio no leyó ninguna de las dos traducciones anteriores, de Lumen. Luego, iba trabajando el texto junto con Julieta Marchant. “Trató de mantenerse lejos de eso para no sentirse influenciada”, cuenta la poeta. 

En el almuerzo siguiente a la charla en la UDP, Anne Carson le pidió a una de sus traductoras, la poeta nacional Verónica Zondek, que le explicara bien lo que le preguntó Marchant. 

Entre fondos y entremeses, la autora de Vagido le comentó que el problema era que como los derechos estaban comprados y podían ser usados solo por editoriales españolas, la editorial que dirige Marchant no podía traducirla y editarla en Latinoamérica. 

Como suele ocurrir con las menudencias del mundo literario, hasta ese entonces, solo la editorial Lumen tenía los derechos de La belleza del marido y el contrato estaba por caducar, y eso tenía expectante a la autora de En el lugar de la mano el ímpetu de un río. 

“Ahí Carson comprendió el punto de mi pregunta y dijo que iba a hablar con su agente”, cuenta Marchant. 

Y así fue. 

Al día siguiente, el agente se contactó con la poeta chilena, y le dio una noticia: “Me dice que Anne Carson habilita que salga el libro en Chile, pero van a tener que compartir los derechos con Lumen”. 

De esa forma, Lumen renovó contrato para publicar el título, pero se incluyó un anexo en que se especificaba que dos editoriales latinoamericanas también podían traducir y editar el libro: Bisturí 10 y Zindo & Gafuri, de Argentina. 

“La manera que yo he encontrado para conseguir derechos es hablar con las autoras y los autores directamente –explica Marchant– porque está bien, los agentes hacen un trabajo que es necesario, etcétera, pero no están entendiendo el problema de la traducción en Latinoamérica y de que los libros NO llegan a los países correspondientes”. 

Marchant señala que en los contratos efectivamente se dice que las obras llegan a Latinoamérica, pero eso es letra muerta. “De facto llegan 10 ejemplares y eso no es que una obra llegue a un territorio determinado”. 

Es esta razón –los contratos españoles de traducciones con exclusividad– la que no ha permitido que existan más libros traducidos en Chile, según Julieta Marchant. “Compran las traducciones con derechos exclusivos. Yo he tratado de conseguirme los derechos para publicar a Maggie Nelson con Bisturí, ¡y está comprada entera!, ¡no hay cómo publicarla en Chile!, o no hay cómo compartir un libro”. 

¿Por qué eligió La belleza del marido? Julieta Marchant plantea que es un título importante para el público lector latinoamericano. “Es el primer libro traducido de Carson, uno llegó a ella por ese libro”. 

También hay otro factor, que a su juicio, tiene que ver con las anteriores traducciones que se hicieron de ese libro en la editorial Lumen, tanto la de la poeta argentina Ana Becciú (2003), como la de Andreu Jaume (2019). Con ojo de editora, Marchant presenta algunos reparos con ellas. 

“Se toma muchas licencias –asegura Marchant en cuanto a la primera, la de Ana Becciú–. Como es traducción de una poeta, mete harto su cuchara literaria, sus posibilidades técnicas y sus gustos estéticos para la traducción. Se nota mucho el trazo de la traductora, y las licencias en general tratan de volver más lírico un libro que no necesariamente trabaja con lo lírico”. 

Y cuanto a la traducción hecha por Jaume, Marchant es categórica: “Esa traducción es horrible, es totalmente literal, es de una dureza, no tiene ningún cuidado con el lenguaje, hace que el libro de Carson ahí donde era estético se vuelva duro, y donde era duro se vuela más duro aún. Me llama mucho la atención cómo una traducción puede volver árido un texto que no necesariamente está siempre en una zona de aridez. Esa traducción me parece ofensiva”. 

Esta nueva versión de La belleza del marido ya se encuentra en librerías o por venta directa en el Instagram de Bisturí 10.

lunes, 14 de agosto de 2017

Anne Carson, otra vez

En una entrada de este blog, correspondiente al 15 de noviembre de 2015, se destacaba la enorme visibilidad que estaba teniendo la poeta canadiense Anne Carson, quien, para entonces, ya había sido muy traducida al castellano. Se anunciaba, asimismo, en ese breve informe, que la poeta chilena Verónica Zondek estaba preparando su traducción de Rec Doc para la editorial mexicana Trilce. Unos meses después, el 21 de mayo de 2016, Aldo Perán (para quien el nombre de los traductores no existe) publicaba la siguiente nota en el periódico La Tercera, de Chile, donde se habla de Eros el dulce-amargo el primer libro en llegar a Chile “de la autora canadiense que amplió las fronteras de la poesía contemporánea y quien ha despertado un reciente interés por difundir en castellano su premiada obra”. En el artículo en cuestión, donde –reiteramos– no hay nombres de traductores, se mencionaba asimismo la finalización del trabajo de Zondek y se cerraba la nota con una breve entrevista a Carson. Rec Doc ya salió, lo cual plantea una buena excusa para volver a ese artículo.

Anne Carson, la belleza de ser poeta

Cuando era tan solo una niña, llegó a sus manos un libro que tenía por título Vidas de santos. Su madre leía versiones abreviadas de clásicos literarios en el Reader’s Digest y su padre tenía predilección por los libros de historia. En una casa abarrotada de libros, esa colección de breves biografías le fascinó tanto que terminó por comerse algunas de sus páginas. Luego, cuando estaba en la secundaria, se interesó por el latín y el griego antiguo. Finalizó los estudios universitarios y Anne Carson comenzó a ser lo que en la actualidad la ha transformado en objeto de admiración -pero también de resentimiento- entre críticos, autores y lectores: una escritora insondable de gran talento.

Nacida en 1950 en Toronto, el centro financiero de Canadá, Anne Carson es hija de una dueña de casa y de un funcionario del Toronto Dominion Bank. Debido al cargo de su padre, y al sistema bancario canadiense, su infancia transcurrió en distintas ciudades de la región de Ontario. Luego, en los 70, ingresó a Clásicas –el estudio de la Grecia antigua y de la civilización romana– en la Universidad de Toronto, para proseguir sus estudios en la prestigiosa universidad escocesa de St. Andrews. A comienzos de los 80 retornó a Canadá para escribir su tesis doctoral, que centró en la obra de la poeta griega Safo. Su investigación finalizó en 1986 con la publicación de su tesis, un estudio interdisciplinario –con un estilo deudor de Ronald Barthes y de la French Theory– sobre la indagación del concepto griego de Eros.

Eros el dulce-amargo, la primera publicación de Carson, acaba de llegar a librerías chilenas en una cuidada traducción. Publicado en Argentina por Fiordo Editorial, este ensayo nos presenta la agudeza intelectual de la escritora canadiense para presentar los orígenes y condiciones en las que surgió el concepto de lo erótico, cuando Safo descubrió que la experiencia de Eros le parecía dolorosa y placentera al mismo tiempo. El eros como falta, como deseo, pero también como electricidad estática y como condición sólo posible para quienes pudieran acceder entonces a la capacidad de leer y de escribir, en una sociedad gobernada por la oralidad. El problema de lo erótico (el amor es una cuestión de control ¿Qué significa controlar a otro ser humano? ¿Controlarse a uno mismo? ¿Perder el control?) está ampliamente documentado e interrelacionado históricamente, y permite al lector ampliar no tan solo su conocimiento de la cultura griega.

Este no es el único libro de Carson que circula en librerías. A principios de 2000, la única publicación de Carson disponible en castellano era La belleza del marido: un ensayo narrativo en 29 tangos (Lumen, 2003). Sin embargo, el panorama ha cambiado, y para mejor. Se han sumado en los últimos años las traducciones de Hombres en sus horas libres (Pre-Textos, 2007), Decreación (Vaso Roto, 2014), la versión chilena de El ensayo de cristal (Cuadro de Tiza, 2015) y recientemente se acaba de publicar en España su libro más célebre: Autobiografía de Rojo (Pre-Textos, 2016). Además, la poeta chilena Verónica Zondek, entregó hace unas semanas a una editorial mexicana su traducción de Rec Doc, una secuela de Autobiografía de Rojo. Este año también se publicará en Chile la traducción de Irony por el sello Alquimia Ediciones. El interés por la obra de Carson se ha transformado, durante el último tiempo, en un asunto de interés editorial a nivel iberoamericano.

¿Por qué tanto interés en torno a su trabajo? ¿Qué hace que una mujer que reescribe mitos griegos y aborda la experiencia mística de Safo y Simone Weil, que cita a Emily Brontë en sus poemas, también a Freud, San Agustín y a Artaud, tenga cada vez más lectores? ¿Será acaso su modo de construir imágenes poéticas? ¿Que sus libros sean una especie montaje incomparable? Es cada vez más común leer en publicaciones extranjeras que es una posible candidata al Premio Nobel. Ya ha sido distinguida con la beca Guggenheim y la prestigiosa beca MacArthur. Fue, además, la primera mujer en obtener el T. S. Eliot Prize for Poetry, entre otros destacados galardones por su obra y por su oficio como traductora. Sucede que además de ser profesora universitaria, Carson es traductora de los clásicos griegos, poeta, ensayista y ha realizado lecturas con performances en NYU. Hace unos meses publicó un texto de ficción en The New Yorker, donde publican regularmente algunos de sus poemas.

Reacia a dar entrevistas, Anne Carson se niega a hablar de su vida y de su trabajo, producto de un obsesivo cuidado por su privacidad, a pesar de que trabaje una y otra vez con sus propios asuntos familiares –la demencia senil de su padre, la muerte de su hermano, el quiebre matrimonial y posterior separación de su primer matrimonio–. Es por eso que ha dado muy pocas entrevistas a lo largo de su trayectoria. Sin embargo, respondió vía e-mail un par de preguntas para La Tercera, en lo que es su primera reacción al interés por su trabajo en lengua española.

–Desde la publicación de Eros el dulce-amargo ha trabajado continuamente en torno a la cultura griega. Como poeta, ¿qué posibilidades le ofrece el griego clásico?
–Para mí, el griego clásico es un lenguaje que no tiene fondo, en el cual puedes viajar hasta las profundidades de las palabras por siempre.

–Safo entendió a Eros –lo dulce-amargo– como una experiencia que cruza la historia de la literatura. ¿Cuánto ha cambiado nuestra visión de lo erótico en relación al pasado?
–No ha cambiado demasiado. Eros sigue siendo sinónimo de ausencia. Sin embargo, pienso que existe una nueva tolerancia para la actividad erótica, entendida como un avance en el amplio espectro de deseos, avance que no se limita a una sola elección de género, o método, o clase de devoción para la actividad erótica propiamente tal.

–A propósito del interés por traducir su obra en lengua española, ¿tiene interés por la obra de algún escritor o poeta latinoamericano?
–Admiro el trabajo de María Luisa Bombal, Heberto Padilla, Rosario Castellanos y Clarice Lispector.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Anne Carson se está poniendo de moda en castellano, lo que nos hace bien

De a poco, pero sin pausa, Anne Carson (Toronto, 1950) viene conquistando a fuerza de traducciones la lengua castellana.Ensayista, traductora y profesora de literatura clásica y comparada en la Universidad de Michigan, es autora de una serie de libros extraordinarios que, así como llamaron la atención de poetas y traductores, ahora empiezan a tener un nutrido público en todas las provincias del castellano.

Su obra, a la fecha, incluye Eros the Bittersweet (1986), Glass, Irony, and God (2002), Short Talks (1992), Plainwater (1995), Autobiography of Red: A Novel in Verse (1998), Economy of the Unlost: Reading Simonides of Ceos with Paul Celan (1999), Men in the Off Hours (2001), The Beauty of the Husband  (2002), If Not, Winter: Fragments of Sappho (2002), Decreation: Poetry, Essays, Opera (2005) Grief Lessons: Four Plays by Euripides (traducción de Eurípides 2006),  Nox (2010) y RED DOC>.(2013).

Si se exceptúan los muchos poemas publicados en revistas a uno y otro lado del Atlántico, hasta el momento fueron traducidas las siguientes obras de Carson:


La belleza del marido: un ensayo narrativo en 29 tangos, traducido por la poeta argentina Ana Becciu, (Barcelona, Lumen, 2003)


Hombres en sus horas libres, traducido por el poeta español Jordi Doce (Valencia, Pre-Textos, 2007)


Autobiografía de rojo, traducido por la poeta mexicana Tedi López Mills  (México, Calamus, 2009)





El ensayo de cristal, traducido por la poeta chilena Soledad Marambio (Santiago de Chile, Cuadro de Tiza, 2015)



Charlas breves, traducido por el poeta argentino Ezequiel Zainderwerg (Buenos Aires, Zindo & Gafuri Ediciones, 2015)



A todos esos libros ahora viene  a sumarse Eros, en traducción de las poetas argentinas Mirta Rosenberg y Silvina López Medin, para la editorial Fiordo, de Buenos Aires.



Se anuncia asimismo para fines de mes RED DOC> un sustancioso volumen traducido por la chilena Verónica Zondek para la editorial mexicana Trilce.
Habrá que estar atentos.