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martes, 8 de abril de 2014

Una gran novela argentina traducida al checo


El 28 de noviembre de 2013, Dominika Bernáthová publicó en Radio Praga un artículo dedicado a una mesa redonda que tuvo lugar en la República Checa a propósito de la reciente edición de Zama, del autor argentino Antonio Di Benedetto (1922-1986), traducido por Jan Hloušek.





El desafío de traducir al checo Zama
del argentino Antonio Di Benedetto

La vida es una gran espera. El hombre lleva esperando toda su vida algo y cuando por fin llega, resulta ser una cosa que en su vida nunca se había esperado. Con estas palabras inició el editor de la editorial Rubato, Petr Januš, la presentación de la traducción checa de la novela Zama, que también tuvo que esperar mucho tiempo hasta llegar a ver la luz en checo.

Tras 57 años desde su surgimiento, los lectores checos por fin pueden conocer esta obra existencialista, que incorpora en sí elementos típicamente latinoamericanos y está escrita en un lenguaje conciso, pero a su vez polisémico. Petr Januš relata cómo llegó a descubrir esta joya de la literatura hispanoamericana, que va más allá de las apariencias.Nos lo recomendó un hispanista, amigo nuestro. Cuando se puso a leerlo, se quedó muy entusiasmado. Sin embargo, unos días más tarde nos dijo que no merecía la pena publicarlo, ya que estaba esperando que en la novela pasara algo y no pasaba nada. Y más tarde volvió arrepentido, diciendo que todo había cambiado y que era una obra extraordinaria. Entonces, nos pusimos a buscar más información sobre el autor, y ya que nos parecía un tema tan interesante, no vacilamos en traducirlo. 

Aunque coetáeno de los escritores del boom latinoamericano y anticipando en su obra extraordinarios métodos narrativos característicos para esta generación, Antonio di Benedetto es un autor casi desconocido entre lectores checos, al igual que a nivel europeo.

Según señaló la hispanista Anna Housková, algunos lo atribuyen al carácter personal del autor, ya que se apartaba de la vida pública, impidiendo así la promoción de su obra, algo que también le dificultaba su residencia en la provincia de Mendoza, ya que la vida literaria se centraba en la capital argentina.

Sin embargo, los críticos no dudan de la originalidad y excepcionalidad de su novela Zama, que se considera su mejor obra. Por su extraordinaria invención literaria, acompañada de imágenes inolvidables y la invención literaria, hay quien la compara con obras existencialistas de Albert Camus o Jean Paul Sartre. En cuanto al panorama literario hispanoamericano hay relación con la obra de Julio Cortázar, Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato. Su estilo narrativo único, y una variedad de nuevos métodos compositivos forman los elementos más destacados de su obra.

La novela Zama retrata diez años de una historia absurda en la que se ve envuelto un ˝asesor letrado“ de la corona española, que fue trasladado desde Buenos Aires a una zona inespecificada, situada en el Virreinato de la Plata a finales del siglo XVIII. La vida del protagonista está rodeada de una gran espera. Desde la espera de que por fin le paguen el sueldo, que le trasladen a un lugar no tan lejano de su familia hasta la espera de cambiar su destino en general. La resultante frustración de esta espera infinita le va paulatinamente destrozando hasta llevarle a perder su propia identidad.

Aunque el argumento se desarrolla en una época situada dos siglos atrás, el tema sigue siendo muy actual. Según destacó la catedrática Anna Housková, es precisamente la ubicación de la trama a una época histórica, la que indica la inmortalidad de algunos temas. “Está situado en una colonia a finales del siglo XVIII, lo cual no importa en cuanto al género de una novela histórica. No lo es. Más bien se trata de ver este temade lo que tiene uno en sí mismo, de las posibilidades de la existencia humana, es eterno.

Hay aspectos bastante interesantes de lo americano. Se distingue quien es el español y quien es el americano. Además, la última parte tiene lugar en una zona de las misiones. Se ven ciertas consecuencias de la expansión y la cristianización europea. Es una visión muy escéptica en cuanto al ser humano y en cuanto la civilización occidental, pero a su vez hay una cierta confianza en la energía y en la vitalidad de la vida”.

Esta vitalidad es un elemento que según la profesora Housková hace su estilo diferente del del escritor Franz Kafka con cuya obra también muchos críticos comparan esta novela de Benedetto. Aunque sí comparte con este escritor un estilo de narración que no se implica en el argumento, y observa el destino del protagonista.

Aunque el argumento no es precisamente rico en acción, no impone que en la novela se dé desde el principio hasta el final una gran dosis de tensión. Esta llega a su cumbre en el momento, cuando el argumento se traslada inesperadamente de un ambiente burocrático hacia la selva amazónica, que está descrita de una manera extraordinaria y muy plástica. Según Anna Housková, la omnipresente tensión en la novela no se debe solamente al hecho de que el protagonista no deja de ser amenazado por algún peligro, sino que es también el efecto del extraordinario lenguaje utlizado que despierta tirantez en el lector. En esta novela lo más interesante para mí es su lenguaje lo cual en la literatura es siempre, pero en este caso es un texto conciso, muy transparente y a su vez hay una polisemia extraordinaria. El tema es aparentemente sin acción, pero en realidad todo el tiempo hay algún peligro, que acecha. Hay alguna tensión”.

Según prosiguió la profesora, este lenguaje polisémico puede recordar al de la literatura española del Siglo de Oro, encubriendo en sí además todo un mundo mágico. Y precisamente este lenguaje complicado puede ser una de las razones de por qué Antonio di Benedetto no ha llegado a lectores checos hasta la actualidad. Las rebuscadas y a veces arcaicas expresiones, incorporadas además en una métrica típica para poesía pudieron ser el motivo de los numerosos rechazos por parte de traductores checos de sacar a la luz esta joya de la literatura hispanoamericana. Sin embargo, el valiente traductor y diplomático Jan Hloušek se enfrentó finalmente al desafío, que consiguó llevar a cabo tras un año de trabajo. Para mí ha sido una tarea exhaustiva, ya que la lengua de esta novela es muy elaborada e insólita, es una especie que no se puede encontrar en la literatura latina de este siglo. Además es una novela de tipo que poco se puede comparar con otros escritores europeos y latinoamericanos. En los primeros minutos me faltapa el ímpetu para iniciar este trabajo tan arduo, pero más tarde me encontré una satisfacción personal. Es algo comparable con un escritor checo, Vladislav Vančura. Escribía novelas con expresiones y estilo arcaizante. En cierto sentido, de mismo modo se puede hablar, se encuentra un estilo arcaizante en la obra de Antonio di Benedetto".

Según agregó Jan Hloušek, está en espera que los lectores encuentren en esta obra literaria una joya. Sin embargo, según el editor Pavel Januš, acercar al público checo una novela así no siempre resulta una tarea fácil. La gente aquí necesita que se le recomienden las obras que leer. Cuando Bolaño tuvo éxito en los Estados Unidos, luego fue también vendido aquí. Así que en cuanto Benedetto sea publicado en inglés y se haga famoso en los Estados Unidos, a lo mejor lo leerán también los lectores checos. El lector checo está desorientado. No sabe qué voz es relevante para leer una buena literatura. Creo que es algo general, resultado de la publicidad omnipresente del espacio público. No es excepcional, pero sí muy sofocante”.

El escritor y periodista Antonio di Benedetto nació en 1922 en Argentina. Su obra narrativa fue galardonada con varios premios nacionales e internacionales. Sin embargo, según su compatriota, el escritor Juan José Saer, Argentina sigue teniendo una gran deuda con él.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Los checos pagan su deuda

Anežka Charvátová
Hace casi un año, en el sitio de Radio Praha, se publicaba la siguiente información referida a la publicación de un clásico de Guillermo Cabrera Infante: “El glorioso boom de la literatura hispanoamericana cumple medio siglo de vida estos días mientras algunos de los títulos indiscutidos de ese período recién empiezan a ser traducidos al checo. Es el caso de Tres Tristes Tigres, novela que convirtió el habla más coloquial de La Habana en lenguaje literario y que en diciembre publica la editorial Fra, con traducción de Anežka Charvátová”.

República Checa paga su deuda
con Guillermo Cabrera Infante

 Tras sufrir con las traducciones al checo de las monumentales Los Detectives Salvajes y 2666, las dos obras maestras del escritor chileno Roberto Bolaño (Ver en este blog entrada del 20 de enero de 2010), la traductora e hispanista Anežka Charvátová ni siquiera se tomó un respiro ). De inmediato se puso a trabajar de cabeza en la traducción de Tres Tristes Tigres, proyecto que hace tiempo venía acariciando, pero que por una u otra razón tuvo que postergar. Hasta ahora. Esta semana la traductora le puso punto final al manuscrito de la novela en checo y se apresta para publicarla antes de que acabe el año, por razones de contrato, en la editorial Fra.

 “Yo creo que Cabrera Infante es un clásico y habría sido mucho mejor traducirlo al checo en los años 60, por supuesto, cuando se publicó el libro en español, en el año 1967. Pero en aquella época estaba prohibido en Cuba y tampoco se pudo publicar en Checoslovaquia, por supuesto. Después del 89 llegó el tiempo político bueno, pero tampoco dinero ni nada y fue un proyecto largo y difícil. Cuando por fin una editorial decidió publicarlo, la editorial FRA, que lo va a publicar ahora, me dio la traducción, pero yo estaba llena de otras cosas porque trabajaba en Bolaño.”

Resulta que antes de que Anežka Charvátová comenzara a trabajar en Tres Tristes Tigres, apareció en checo la novela póstuma de Cabrera Infante, La Ninfa Inconstante.

“La tradujo Petr Zavadil y es una traducción muy buena. Pero tuvimos una pequeña discusión: si acaso es bueno publicar primero la obra póstuma y solo después la obra clásica. Yo pensaba que habría sido mejor empezar con Tres Tristes Tigres, pero ya no, creo que fue mucho mejor publicar primero La Ninfa Inconstante, porque es más fácil de ser leída, es más abordable para un lector cualquiera para conocer a Cabrera Infante. Porque ahora, leyendo y releyendo Tres Tristes Tigres, me doy cuenta de que es una obra muy difícil y muy moderna en su época de creación, pero no estoy segura si ahora ya muchos no la van a tomar como algo superado o envejecido, que no lo creo que sea así, pero la literatura ha evolucionado mucho mientras tanto.”

De esta manera, enfatiza la traductora, la República Checa empieza a pagar la deuda que tiene con algunos clásicos de la literatura latinoamericana.

“Creo yo que tenemos muchas deudas con los clásicos latinoamericanos. Entre los cubanos la deuda más grande que teníamos era con este libro de Cabrera Infante y con Paradiso, de José Lezama Lima, que es una deuda que no sé si se va a saldar algún día, porque es mucho más difícil todavía que Tres Tristes Tigres.

Y a pesar de su dificultad, ya que muchos críticos la comparan con el Ulises, de James Joyce, cree que hay lectores en la República Checa para una novela como Tres Tristes Tigres.

“Sí, espero que los haya, porque no lo traduzco para mí ni para cinco amigos. Quiero que lo lean los lectores. Hay muchos chistes, mucho juego de idioma, creo que el lector checo entiende bien este tipo de humor. También tenemos escritores que utilizan el mismo tipo de humor.”

 La traductora de Tres Tristes Tigres comenta que en la República Checa hay escritores similares a Cabrera Infante, lo que puede facilitar su aceptación por parte del público. Y da un ejemplo.

“Siempre que quiero comparar a Cabrera Infante con algún escritor checo pienso en Josef Škvorecký, que en sus novelas ambientadas en los EE.UU. también trabaja con un checo inglés, chinglés, si se puede llamar así. Sus personajes hablan un checo muy deformado, muy influido por el inglés, y también hace muchos chistes fonéticos con el lenguaje. Es más o menos el mismo tipo de juegos que hace Cabrera Infante entre el español y el inglés, el spanglish. Y además el trabajo con el idioma hablado que hace Cabrera Infante también lo utiliza Škvorecký en muchas novelas suyas ambientadas en la República Checa. Y el amor que tienen ambos por el jazz. O sea, hay muchos elementos que los unen y creo que los lectores de Škvorecký pueden apreciar mucho esta novela de Cabrera Infante.”

Traducir Tres Tristes Tigres era un desafío demasiado suculento para dejarlo pasar, ya que los traductores aman los desafíos, agrega.

“Está lo de la deuda, no solo de las editoriales checas, sino también mía, porque este proyecto de traducción ya lo tengo desde hace mucho tiempo. Era ahora o nunca. Y está lo del desafío, porque traducir algo que es intraducible es para un traductor un desafío que es necesario tratar de hacerlo”.

En ese sentido, no cree que exista alguna obra que no se pueda traducir.

“Todo se puede traducir, todo. Creo que no hay cosas intraducibles. Hay que encontrar la manera de cómo traducirlo. Hay cosas que no se pueden traducir tal cual y hay que rehacerlo un poco. Incluso se tradujo Alicia en el País de las Maravillas, que es un libro que se parece mucho a Cabrera Infante ya que él es un gran lector de Lewis Caroll. Y la cita que encabeza Tres Tristes Tigres es de Alicia en el País de las Maravillas.”

Comparado con el trabajo que le dio Bolaño en las traducciones de 2666 y Los Detectives Salvajes, Anežka Charvátová sostiene que Tres Tristes Tigres fue mucho más difícil.

Tres Tristes Tigres es más difícil por los juegos de idioma, por todo, por los trabalenguas, que no basta con traducir, hay que recrear, hay que reinventar. Eso es como traducir poesía, que te toma mucho más tiempo. Una cosa es entenderlo y otra cosa es recrearlo, para que tenga el mismo significado, el mismo estilo y los chistes. Por eso esta es la novela que más me ha costado traducir y la sensación, tras terminar la traducción, es de alivio.”

Anežka Charvátová, que también trabaja en Fra como editora, cree que la novela no estará lista para salir a competir en el mercado prenavideño, porque falta afinar algunos detalles, antes de entrar en el proceso de corrección. Pero tiene que publicarse antes de que termine el año sí o sí, por razones de contrato.

De esta manera, la República Checa empieza a pagar la deuda que tiene con algunos escritores clásicos de Latinoamérica, empezando con este cubano universal, que fue perseguido primero por la dictadura de Batista y después por el régimen castrista y que murió en el exilio en Londres, en febrero de 2005.


miércoles, 20 de enero de 2010

Bolaño fue traducido al checo


De acuerdo con la singular prosa de Gonzalo Núñez, en su artículo publicado en Radio Praga el 3 de octubre de 2009, "la ‘bolañomanía’ es un fenómeno en boga en todo el mundo en la actualidad. Tiene relación con el fervor casi religioso con el que es recibida la obra del fallecido escritor chileno Roberto Bolaño allá donde se edita. Si hace poco su novela Los Detectives Salvajes fue presentada en su traducción al chino mandarín, la lengua más hablada a nivel mundial, y la semana pasada su otra obra maestra, 2666, se publicó en Portugal, ahora es el turno de la República Checa".

Anežka Charvátová, traductora de Roberto Bolaño

Dentro de los próximos días se publica en el país la traducción al checo de la novela Los Detectives Salvajes, del escritor Roberto Bolaño, una de las sensaciones de la literatura hispánica de los últimos tiempos. Y eso es solo el principio.

La misma traductora de ese libro, Anežka Charvátová (foto), trabajará en la traducción de 2666, la otra obra cumbre del chileno, que publicará la misma editorial, Argo.

2666 es un desafío para cualquier traductor, con sus más de mil páginas, pero Charvátová no se arredra. “Ahora por fin he terminado la traducción de Los Detectives Salvajes y tendré que ponerme a traducir la novela 2666, para la cual la editorial Argo me va a dar un plazo de dos años. Es mucho trabajo, pero tiene sus recompensas. Y la recompensa mayor para mí sería que la gente lo leyera, que la gente discutiera, que le gustara a los lectores de aquí”.

A Bolaño ya se le conoce en EE.UU. como el nuevo Gabriel García Márquez, aunque la crítica especializada prefiera compararlo con Jorge Luis Borges, comparación que al propio Bolaño le causaría rubor, ya que siempre se confesó un ferviente admirador del autor de Ficciones.

Anežka Charvátová hace una valoración de la figura de Bolaño: “Importantísimo. De los actuales, casi el mejor. Sobre todo porque se puede releer varias veces. Eso me gusta. Al traducir o incluso al corregir las traducciones ajenas, me doy cuenta siempre de los errores, de lo mal que están escritas algunas frases, de todas las imperfecciones del libro. Y con Bolaño no me ha pasado eso, lo pude leer y releer varias veces y en vez de disminuir el placer, me gustaba más y más. Y es casi el único con el que me ha pasado esto”.

La traductora de Los Detectives Salvajes espera que el furor que se vive por este escritor en gran parte del mundo ayude para que la "bolañomanía" también se desate acá. “El editor tiene muchas expectativas porque lee los periódicos estadounidenses y sabe, conoce el boom de Bolaño, la ‘bolañomanía’ que se vive en EE.UU. Así que espera poder venderlo aquí también, porque el primer libro que se publicó de Bolaño en Chequia, Nocturno de Chile, no tuvo mucho éxito. Ahora esperamos cambiar la cosa”.

A Anežka Charvátová el fracaso de Nocturno de Chile le dolió mucho, ya que ella lo publicó como editora. Pero confía en que Los Detectives Salvajes encontrará a su público checo y tendrá éxito. “Yo pienso que sí, porque es una gran novela y es asequible a cualquiera, no es necesario conocer el ambiente latinoamericano para entenderla. Tiene un poco de todo. Tiene mucho de novela policíaca, mucho de novela de amor, algo de novela erótica o casi porno al comienzo de la novela. Tiene también mucho del bildungsroman, el viaje iniciático, el paso de la adolescencia a la edad adulta. Así que pienso que cada lector puede encontrar algo para él”.

Para ayudar a la comprensión del libro, que en español tiene más de 600 páginas, al final se incluye un diccionario que explica quién es quién, ya que en él figuran muchos personajes de la historia y la cultura latinoamericana.

Anežka Charvátová comenta algunas de las dificultades que enfrentó a la hora de traducir Los Detectives Salvajes. “Sobre todo me demoré mucho porque es un libro muy grueso, prácticamente me demoré un año en hacer la traducción y en corregirla. Cualquier traducción es difícil, lo difícil de Bolaño, pienso yo, es una ironía sutil que tiene él que está siempre oculta debajo de todo lo que dice. Cualquier personaje de Bolaño, cuando dice algo, pues hay ahí una ironía oculta. Y eso es bastante difícil de hacerlo bien para que quede tan sutil en checo también”.

Lo de la ironía sutil fue una parte menor dentro de las tribulaciones de esta traductora. “En checo es prácticamente imposible de traducir los distintos dialectos españoles que usa Bolaño. Hay chilenos que hablan en chileno, hay mexicanos que hablan mexicano, hay catalanes que hablan como se habla en Barcelona. Y eso se puede lograr poniendo varios niveles de lenguaje literario o hablado en checo. Pero no es posible que un lector checo diga: ‘Aquí habla el chileno, aquí el mexicano’. Eso no se puede hacer. No se puede poner el habla de Praga, de Ostrava, de Brno, porque sonaría ridículo. Esa fue la mayor dificultad”.

De entre la jerga local utilizada en la novela, la traductora destaca los mexicanismos, que Bolaño dominaba muy bien, ya que vivió gran parte de su juventud en México. “Justamente al comienzo, cuando habla el joven poeta Juan García Madero, me gustaron mucho los diálogos entre los mexicanos, los mexicanismos, que tienen mucha imaginación. Es difícil ponerlo en checo, usar un giro con tanta imaginación. Como por ejemplo, quítale un poco de pasas a tu cake”.

Charvátová reconoce que se valió de varias fuentes para salvar la cantidad ingente de localismos y jergas del libro. “Por supuesto siempre es un gran problema. Para resolverlo tenía dos caminos: hablar con los nativos, los chilenos de Praga, los mexicanos de Praga me ayudaron a entenderlo, los peruanismos los conocía bastante porque había trabajado con obras de Vargas Llosa. Pero ahora lo absolutamente genial para el traductor es Internet, Google. En Google encontré cosas que nadie sabía lo que querían decir, pero buscando en Internet casi todo se encuentra”.

A Anežka Charvátová le gustaría que Los Detectives Salvajes se convirtiera en Chequia en un libro de culto, como lo fue Rayuela, de Julio Cortázar. “Ya lo es en el resto del mundo y me gustaría que así fuera también aquí en mi país”, sostiene.

Ahora, se le viene el desafío de traducir 2666, la monumental novela que terminó por imponer el nombre de Bolaño en el mundo anglosajón. Con sus más de mil páginas, no será nada fácil, comenta Charvátová. “La editorial ya ha comprado los derechos y lo quiere publicar lo antes posible. Ya tiene incluso la portada. Es la misma editorial, Argo, y será la misma traductora. Me jubilo y me pongo a traducir 2666. Me quieren preparar un contrato para dos años, pero yo temo que sea poco. Me va a costar muchísimo, eso no se puede hacer más rápido, uno tiene que estar sentado y teclear en la computadora”.

Respecto a cuál de las dos obras maestras de Bolaño es superior, Charvátová tiene sus dudas. “He escuchado las dos opiniones. Algunos dicen que lo mejor de lo mejor son Los Detectives Salvajes. Otros dicen que la suma total de Bolaño y de la literatura actual es 2666. Bueno, vamos a ver. Pero es verdad que es demasiado grueso, no sé, a mí me da mucho trabajo leer tantas páginas porque ya me cansa leer tanto”.

Una cosa que lamenta la traductora es no poder haber consultado al propio escritor ante una duda. “Leí una cosa muy interesante sobre Bolaño y su relación con los traductores. Porque yo tengo la mala suerte de que ya está muerto Bolaño, pero los que lo traducían, cuando él todavía vivía, a veces le escribían para que les explicara alguna palabra, algún giro. Y Bolaño, además de explicarles la palabra o el giro, lo ponía en otro contexto, y prácticamente reescribía esa parte de su novela. Prácticamente de lo que Bolaño añadía explicando las cosas a los traductores se podría sacar otro libro”.

Roberto Bolaño falleció en Barcelona, en 2003, a los 50 años, cuando era un escritor de culto, pero no la figura rutilante y mundial que es ahora. El chileno se ha convertido en todo un fenómeno, gracias al éxito de ventas y de crítica de Los Detectives Salvajes y 2666 en EE.UU. Incluso se anuncia una versión fílmica de Los Detectives Salvajes, con Gael García Bernal en el papel protagónico, es decir, en la piel del propio Roberto Bolaño.

Desde Australia a Estados Unidos, desde China hasta la Patagonia, no hay rincón del mundo que haya escapado al influjo de sus dos obras maestras. Y ahora los checos podrán disfrutarlas. Enhorabuena.