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miércoles, 21 de diciembre de 2022

Más libros de Annie Ernaux traducidos en España, Argentina y Chile

El pasado 10 de diciembre, Ana Clara Pérez Cotten publicó en el sitio de la agencia TELAM el siguiente artículo, a propósito de las traducciones al castellano de Annie Ernaux, último premio Nobel de Literatura.

Con nuevas ediciones y traducciones, la obra de la Annie Ernaux conquista las librerías

Dos meses después de que se anunciara el premio Nobel de Literatura para la escritora francesa Annie Ernaux, varios de sus libros comienzan a circular de forma masiva en la Argentina, importados o con ediciones que por primera vez se imprimen en Sudamérica, generando una nueva cosecha de lectores, traducciones y una resignificación de su obra.

Tras el anuncio del Nobel, muchos lectores –curiosos por conocer a la autora premiada por la Academia Sueca o envalentonados por la gran maquinaria de marketing y promoción que enciende un premio de esa categoría– acudieron a las librerías para adquirir su primer Ernaux. Y aunque las librerías locales son conocidas internacionalmente por su riqueza y variedad, los ejemplares de la escritora francesa disponibles eran pocos y desaparecieron del mercado en horas.

En verdad, sus libros –breves, que componen un sistema y que tienen la particularidad de inscribirse en un terreno de la autoficción que también puede dar cuenta de una sensibilidad anclada en lo colectivo– eran leídos por los lectores argentinos antes del galardón. ¿Cómo? En las ediciones de Gallimard quienes accedían a leer en francés, en volúmenes editados en español por Cabaret Voltaire (en hermosas ediciones pocket pero con costo en euros) y masivamente en formatos pirateados para ebook que se suelen multiplicar al ritmo del boca en boca, una práctica usual pero ilegal que atenta contra la industria editorial y los derechos de autor. El acontecimiento editado por Tusquets, en el que narra su experiencia de aborto clandestino cuando era estudiante, estaba disponible y, tras el premio, la editorial reimprimió La vergüenza y El lugar.

Además de esas opciones, en las librerías estaba la edición de Diario del afuera (1985–1992) y La vida exterior (1993–1999), el libro de Ernaux publicado en conjunto por Milena París y Milena Caserola, dos editoriales independientes que surgieron juntas y que fueron las primeras de América Latina en difundir a la laureada escritora francesa sin utilizar la traducción de España. Ese texto, traducido por la argentina Sol Gil, reúne diarios “éxtimos” donde ella relata escenas de la vida cotidiana de los anónimos que encuentra entre París y la banlieue, los suburbios.

“Había leído sólo Pura pasión. Pero en 2013 conocí a Sol Gil y ella me habló mucho de la autora, de su obra. Me comentó, en aquel momento, sobre un libro que nunca había sido traducido al español”, cuenta a Télam Anne Gauthey, responsable de Milena París. “El texto con el que trabajamos de alguna manera fotografía al lenguaje, por lo cual el tema de la traducción al rioplatense era un asunto importante. Nuestra edición fue, además, una forma de darle luz y lugar a un traductor literario”, sostiene sobre una dinámica que incluso les permitió a ambas visitar a Ernaux en Cergy–Pontoise, una ciudad que nació en los 60 y que eligió para vivir. Las fotos del volumen retratan la ciudad y las tomó la hermana de Gauthey, quien defiende la importancia de las imágenes en los textos de una autora que considera que “la fotografía juega el valor de la memoria”.

Miguel Lázaro y José Miguel Pomares de la editorial española Cabaret Voltaire festejaron el galardón a Ernaux con saltos y gritos, como si fuera un gol mundialista.

El Nobel vino a refrendar la línea editorial del sello, que es la literatura francesa, con una mirada atenta también a la literatura de los países del Magreb, en especial Marruecos. En su catálogo hay otro Nobel, Patrick Modiano, y autores reconocidos como Leila Slimani, ganadora del Premio Goncourt en 2021

Siempre con la traducción de Lydia Vázquez Jiménez, la editorial española publicó una decena de títulos de la autora entre los que están Los armarios vacíos, Pura pasión, La mujer helada, Los años y La ocupación. Sin embargo, por cuestiones de costo y de distribución, no estaban disponibles para los lectores argentinos cuando se conoció el premio. Recientemente, la librería y distribuidora Waldhuter logró que dos de esos volúmenes (Los años y Una mujer) se impriman en el país, una estrategia que posibilita su distribución. “Conjuntamente con Cabaret Voltaire discutimos qué títulos y por ahora elegimos esos dos. Seguramente en marzo se publique también Los armarios vacíos. Y la idea es ir sumando más de su obra”, adelantó a Télam Ian Waldhuter.

Con las novedades de diciembre que lleguen a las mesas de las librerías, habrá otro Ernaux. La otra hija, editado por el sello chileno Los libros de la mujer rota y distribuido por Big Sur, ya se puede conseguir.

“Elegimos La otra hija porque nos la recomendó la fallecida escritora peruana Patricia de Souza. Patricia era cercana a Annie y además conocía toda su obra. Me recomendó comenzar a leerla y que ella misma podría encargarse de la traducción de ese libro. Con los años, nos contactó con la autora, firmamos contrato, comenzamos la traducción, pero lamentablemente a los meses Patricia falleció en 2019”, cuenta a Télam la editora y escritora chilena Claudia Apablaza sobre cómo se gestó el proyecto editorial que hoy llega a nuestro país en forma de libro. Sabía ya entonces que la obra de Ernaux, y en particular este libro, dialogaban muy bien con el catálogo del sello, que publica autoras que trabajan un tipo de literatura que hace conversar la memoria personal con el registro colectivo.

“Durante todo el 2020 dejamos detenido el proyecto. Después de vivir el duelo de la partida de nuestra amiga y autora Patricia, retomamos conversaciones con la editorial francesa y con la autora. Comenzamos a trabajar con Galo Ghigliotto en la traducción y obtuvimos el fondo Gabriela Mistral del Instituto chileno francés para la edición”, concluye. Para Apablaza, La otra hija es un hito en la obra de la autora porque “articula la memoria familiar, la frontera entre la autobiografía y la ficción y también la representación del dolor”.

La obra de Ernaux –quien en su discurso de aceptación del Nobel leído el jueves en Estocolmo consideró que el premio no era “una victoria individual” sino en cierta manera, un victoria colectiva” con quienes “desean más libertad, igualdad y dignidad para todos los seres humanos, independientemente de su sexo o género, del color de su piel y de su cultura” –se encamina a una circulación más masiva y accesible en nuestro país. La difusión de su literatura abrirá además la posibilidad de nuevos contratos de traducción y edición. Todo un movimiento editorial que, sin dudas, generará una cosecha de nuevos lectores e interpretaciones vitales y renovadas de la obra de Ernaux en América del Sur.

viernes, 7 de octubre de 2022

Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura 2022, traducida en Argentina por Milena París

 
En 2016, la editorial Milena París, dirigida por Anne Gauthey publicó dos libros de Annie Ernaux en un único volumen. Se trata de Diario del afuera, que cubre de 1985 a 1992, y La vida exterior, que va de 1993 a 1999. En ambos las observaciones son breves, de un solo párrafo, y se reducen a un par de decenas por año. Según la autora, que vive en Cergy-Pontoise, una de las ciudades dormitorio que existen alrededor de París, ambos libros reúnen “escenas, gestos de anónimos a los que una no vuelve a ver nunca más. No se trata de una investigación periodística ni de un trabajo de sociología urbana, sino del intento de alcanzar la realidad de una época a través de una colección de instantáneas de la vida cotidiana colectiva”.

Éste, publicado por una editora francesa, radicada primero en la Argentina y actualmente en Uruguay, es el único libro de Ernaux traducido localmente; más precisamente, por Sol Gil. Lamentablemente, ninguno de los medios argentinos que dio a conocer la noticia, mencionó esta circunstancia, privilegiando las ediciones españoles de Tusquets.

Más allá de esta fealdad, para quienes disfrutan de la escritura episódica, con el ilustre Georges Perec como antecedente, es una magnífica entrada para conocer a la muy flamante Premio Nobel de Literatura.

jueves, 21 de julio de 2016

Del polaco y del francés

Valeria Tentoni (foto) publicó el 12 de julio la siguiente entrada en el blog de la librería y editorial Eterna Cadencia. En la presentación de su artículo se lee: “Directo del polaco y del francés, Dobra Robota y ExtremContemporáneo hacen sus versiones. ¿Qué diferencias hay entre una traducción al español y una al rioplatense? ‘Abrirse al mundo en nuestra lengua’, es lo que se proponen al tomar este camino”.

Traducir al rioplantense.
La apuesta de dos sellos jóvenes

¡Buen trabajo! Eso quiere decir "Dobra robota" en polaco. Hace unos días publicamos uno de los relatos de Las tiendas de color canela, de Bruno Schulz, autor que estaba disponible hasta ahora, en español, en sellos como Hueders, de Chile o en antologías como la que preparó a fines de los sesenta Sergio Pitol, en México. El escritor sin tumba ahora tiene, sí, una versión en la primera colección de ese sello: "Se llama (des)formas polacas y está compuesta por nuevas y a veces primeras traducciones al español de literatura polaca", tanto de prosa como de obras de teatro.

¿Por qué decidieron encarar un proyecto de traducción del polaco al "rioplatense"? "La idea es generar nuevas versiones de los textos, más amigables, despegarse del consumo de traducciones generadas por el mercado editorial español y, de ese modo, producir nuestra propia versión, con nuestros propios tonos y acentos, tratando de no caer en un obvio regionalismo", se lee en su web.

Gabriela de Mola en edición y Enrique Mittelstaedt en traducción se encontraron con un panorama ante el que quisieron responder de ese modo: "Veníamos leyendo mucha literatura del este de Europa traducida por editoriales españolas. El mercado de la traducción hace tiempo que está nucleado en España, entonces leemos traducciones hechas allá, con su propio tono que, aunque no queramos, en algún punto siempre nos resulta ajeno, más cuando el original tiene jerga y hay que traducirla. En el caso de encarar la colección, cuando rastreamos las traducciones ya hechas de Schulz nos encontramos con algunas de los 70 del polaco al inglés y del inglés al español, y otra hecha del polaco al español, que era extremadamente cara. Quisimos retraducir a Schulz y presentar un texto más ameno a la lectura, con la posibilidad de vosear, con palabras no tan españolas. De todos modos Schulz no tiene jerga, es un texto más neutro en ese sentido. Pero también era traerlo de nuevo, es un autor de culto que muchos conocen solo de nombre", explican del amigo de Gombrowicz, compañero de conversación suyo que partió en barco para Argentina un buen día de 1939 y aquí se quedó por años.

Dobra Robota no reconoce un ejemplo puntual en esta tarea, pero sí destaca un interés por "la concepción de traducción de Daniel Durand y Matías Heer, cómo traducían poesía desde los sonidos de las palabras", por ejemplo. "La traducción es en algún punto reescritura, es crear un texto nuevo sobre una cierta base original. Es un trabajo creativo, por eso hay tantas versiones distintas de lo mismo. Tiene que haber un equilibrio entre lo que dice el texto y lo que traducís, que muchas veces no puede ser literal porque no se entendería, no tendría sentido. Cuando en narrativa hay una frase que no entendemos, es muy probable que se deba a una traducción literal. El riesgo es que no se entienda o que se deforme lo que el autor dijo o quiso transmitir. Al mismo tiempo, el traductor tiene que captar la sonoridad y la cadencia del texto original y después buscar la manera de transmitir ese mismo ritmo a la lengua a la que traduce. Lograr esto sin tergiversar las palabras del autor ni anular su estilo: ahí es donde más se nota el trabajo artístico, casi poético, del traductor", repasan, a la vez que avanzan lo que seguirá apareciendo en su catálogo (des)forme: más autores polacos modernos. Dos obras de teatro de Witkiewicz, dramaturgo de la misma época de Gombrowicz y Schulz, "y estamos preparando también el otro libro de Schulz, Sanatorio bajo la clepsidra". En el futuro, tienen en vista a Tadeusz Kantor, Marek Kochan y Olga Tokarczuk. 

Desde el francés, hay otra ola nueva rompiendo con la misma fuerza: ExtremContemporáneo, una idea que nació entre la poeta, slamera y actriz francesa Anne Gauthey y Sol Gil, investigadora y docente argentina de literatura francesa, con el apoyo de Matías Reck, editor de Milena Caserola. Diario del afuera/La vida exterior de Annie Ernaux se pueden encontrar en las librerías hoy, y un extracto leerse acá. Gil había listado, durante su estancia formativa en aquel país, una serie de autores actuales inéditos todavía en castellano o totalmente desconocidos en Argentina: "El proyecto surge entonces de la constatación de que había muy pocas traducciones de escritores franceses y francófonos actuales circulando en las librerías argentinas. Queríamos 'llenar ese hueco', mostrar que la literatura francesa no se quedó en el Nouveau Roman y que hoy en día no existe sólo Michel Houellebecq, dando a conocer nuevas formas que surgieron en las últimas décadas -más allá de la llamada autoficción- como alguna vez lo hizo, a su manera, el grupo Sur. Nuestra intención es mostrar la diversidad de propuestas que tienen para ofrecernos estos nuevos autores que están por fuera de cualquier etiqueta", explican. Y dan un detalle del diagnóstico que hicieron: "La mayoría de los autores franceses actuales 'importantes' fueron acaparados, por decirlo de alguna manera, por la editorial española Anagrama, pero quedan muchos autores muy reconocidos por descubrir". En esa oferta de las letras francesas que se proponen hacer al público latinoamericano buscarán incluir no sólo autores franceses sino también africanos, canadienses y caribeños. "Traducciones en nuestra variedad pero conservando a la vez todo lo extranjero, tanto en el plano formal de la lengua como en el de las referencias culturales. Elegimos autores que trabajan y transforman el lenguaje de un modo particular, con una poética propia, y nos gusta que eso se 'note' en la traducción", agregan.

¿Qué significa, para ellos, esta tarea? "El acto de traducir oscila entre una disciplina exacta y la creación artística, una ciencia y un arte literario. Un buen traductor es primero alguien que lee y escribe con toda su idiosincrasia, que siente una fascinación estética por la obra original que le parece ser una innovación estilística e intelectual, que tiene un sentido en la Historia... El traductor posee habilidades técnicas pero también una sensibilidad, una 'sensualidad', un punto de vista que implica hacer elecciones. Recurre a la imaginación, a la interpretación, a la precisión y a la destreza, hasta que la olvida. Y si hay elección, hay también acto artístico. La traducción es una interpretación con restricciones, el traductor está al servicio de la expresión y del pensamiento de un autor. No sólo se choca con problemas de sentido, también con las paredes del tiempo y el lugar. Está sometido a una serie de problemas cuando traduce términos que no existen en su cultura y de este encuentro, de este choque, nace la paradoja de la traducción y la traición. El traductor es entonces autor, es decir, el responsable de una creación original en su propia lengua que siempre apunta a volver límpida, legible, la voz del autor que traduce. El traductor no se limita al rol de simple vector que permite decir la misma cosa en un sistema de signos diferentes Es un intérprete que asimila lo lingüístico, pero también lo cultural, con las ideas, los movimientos del pensamiento, la musicalidad, el ritmo, de una lengua a otra, de un país a otro", y es por eso que entienden es una tarea que debe dejarse a cargo de verdaderos "artesanos de la lengua que hacen acto de escritor". En el catálogo de ExtremConteporáneo lo que vendrá es: Daewoo, de François Bon y otro dos-en-uno, esta vez de Manuela Draeger. Para el 2017, tienen en mente a Canadá y al Caribe. 

En su caso, la financiación es suavizada por aportes de un programa específico de la Embajada de Francia y por el CNL (Centre National du Livre), que ayuda a la traducción. La versión de Schulz de Dobra Robota también contó con el apoyo del Instituto del Libro de Polonia, como también de la embajada de esa nación.

Pero ¿qué diferencias hay entre una traducción "al español", una "al castellano" y una "al rioplatense"? ¿Con qué elementos se trabaja este último registro? "Creemos que las variantes del español empiezan a notarse realmente cuando tenés mucha jerga y en determinadas palabras, no en todas partes, si no sería otra lengua y, en realidad, es la misma, solo con distintas variantes. El rioplatense te permite usar el voseo en la persona y en los verbos; si tenés algún insulto podés optar por los propios o, ante alguna palabra que en España se dice de una forma y acá de otra, optás por nuestra forma", explican desde Dobra Robota. Pero salvan: "Tampoco se trata de imponer nada, no queremos hacer el mismo movimiento que España en términos de traducción y que todo sea rioplatense. La idea es que el texto no nos resulte tan lejano. Es parte de la edición también lograr esa fluidez".

"La industria editorial suele pedir a los traductores traducir a un español neutro. Traducir al rioplatense significa para nosotros simplemente traducir de forma natural, como cuando hablamos... Me sale poner 'remera' en vez de 'camiseta' y pongo 'remera'; hablamos voceando, entonces mis personajes vocean. También es una sintaxis, un ritmo, o una manera de formular cuando se trata de diálogos. Y queremos que sea igualmente natural para el lector", delinean Gil y Gauthey. 

Como disparan desde el manifiesto de ExtremContemporáneo, el objetivo es "abrirse al mundo en nuestra lengua". Estos son dos ejemplos entre los sellos nuevos, pero hay otros que también tienen una posición al respecto, tal el caso de Ediciones Godot: "En las traducciones buscamos una identidad/sonoridad latinoamericana. Cuando nos topamos con palabras que se traducen de distinta forma para Colombia, Chile y Argentina intentamos un punto medio. Muchas veces no se puede lograr en una palabra, ya sea porque no existe o porque la sonoridad del texto te lo impide o porque simplemente el personaje nunca usaría esa palabra. Entonces optamos por la que mejor sonaría la oído rioplatense. Creo que dentro de latinoamérica Argentina es uno de los pocos lugares donde se dice 'valija' en lugar de 'maleta'. En ese caso elegimos 'valija'. De todas formas, preferimos evitar las referencias relacionadas al Río de la Plata cada vez que es posible" como explica Victor Malumián, uno de sus responsables.