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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Hasta The Guardian advierte sobre el racismo de la RAE


El Diccionario de la Real Academia sigue siendo motivo de dolores de cabeza para los sufridos académicos. El lector de este blog dirá “más de lo mismo”. Sólo que esta vez se trata de un escándalo internacional. O así al menos puede verse al leer la siguiente noticia, firmada por Ashifa Kassam (y traducida por Julia Benseñor), publicada por The Guardian, de Londres, el pasado 29 de octubre. Nótese al final que la justificación esgrimida es la misma que se usó previamente para seguir ofendiendo a negros, judíos, mujeres y un largo etcétera.

El diccionario más antiguo de España en la picota
por equiparar “gitano” a “engaño”

El diccionario de más larga data ―y la voz más autorizada― en España ha provocado reacciones furiosas por haber definido “gitano” como alguien que engaña.

Después de trece años dedicados a actualizar las entradas, la Academia Real Española dio a conocer su 23a edición del diccionario español en una sombría ceremonia presidida por el rey Felipe VI y la reina Letizia a principios del mes de octubre.

La nueva edición eliminó una definición anterior del sustantivo y adjetivo “gitano” que le asignaba el significado de “que estafa u obra con engaño”, pero incorporó una nueva acepción que coloca a la palabra como sinónimo de “trapacero”, que significa deshonesto o timador.

La Asociación de Gitanas Feministas por la Diversidad alega que la definición es obsoleta y no hace más que alimentar prejuicios, por lo que está impulsando acciones como convocar a los españoles a respaldar la petición de que se elimine esa definición mediante la estrategia de subir fotos personales con mensajes dirigidos a la Academia en la página de Facebook del grupo.

“No se le puede poner un rótulo semejante a toda una comunidad, una cultura, un pueblo”, expresó María José Jiménez Cortiñas. “La entrada del diccionario convalida los estereotipos. Estamos pidiendo que la Academia, por una vez, se ponga a la vanguardia de la sociedad y elimine definiciones que solo sirven para marginar a nuestra comunidad”.

El grupo también está organizando una protesta la semana próxima frente a la sede de la Academia en Madrid. “La lengua tiene consecuencias”,  dijo. “Se trata de una institución de renombre internacional, de mucho peso, y tienen que hacerse cargo de sus acciones”.

Los grupos de gitanos de toda España vienen luchando desde hace años para que el diccionario de la Academia cambie la definición después de que la edición de 2001 incluyó como acepción de gitano “aquel que estafa u obra con engaño”.

El año pasado hubo festejos cuando los medios españoles informaron que esas quejas habían logrado que los académicos que estaban trabajando en el diccionario prometieran revisar la definición en la nueva edición próxima a publicarse.

Si bien la última edición contiene 5000 palabras nuevas e introdujo cientos de miles de cambios a definiciones ya existentes, “no cambiaron la definición de ‘gitano’ ”, continuó Jiménez Cortiñas.

La Academia no respondió al pedido de entrevista realizado por The Guardian. Pero al presentar la nueva edición a principios de octubre, el director José Manuel Blecua les dijo a los periodistas que “el diccionario tiene que ser científicamente correcto, y, si es posible, políticamente correcto, pero sólo si es posible”.

La Academia fue aún más clara al fijar su posición en Twitter. Cuando un usuario preguntó sobre la nueva definición de “gitano”, respondieron que el diccionario “no autoriza ni impone el sentido con el que los hablantes usan o han usado las palabras; sólo lo refleja”.


viernes, 21 de junio de 2013

Decíamos ayer...

Blecua pensando
La nota fue publicada sin firma antes de ayer por el diario Tiempo Argentino.  En la bajada se lee: El director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, cree que el pensador estadounidense Noam Chomsky tenía razón cuando decía que "el lenguaje sirve también para engañar". Ese engaño forma parte del mensaje de los políticos, que no dejarán de "falsificar la realidad a través del léxico porque produce réditos electorales". Durante una entrevista concedida con motivo del tercer centenario de la RAE, el académico afirmó que "el engaño a través del lenguaje es inevitable". 

"Falsificar la realidad a través del léxico
produce muchos réditos electorales"

La Academia celebrará su centenario "con austeridad pero con la dignidad que requieren tres siglos de existencia y de trabajo", señala Blecua, que dirige la RAE desde finales de 2010. Una austeridad que viene impuesta por la crisis que padece España y por los sucesivos recortes de la asignación que la entidad recibe del Estado. 

Respecto de su afirmación acerca del uso de la lengua, Blecua agregó en tiempos de crisis como los actuales, la utilización del lenguaje "puede ser intencionada", y, como dijo la princesa de Asturias en un reciente seminario organizado por Fundéu y la Agencia Efe, "no es lo mismo decir 'ayudas' que 'rescate', 'recesión' por 'crecimiento negativo' o 'reestructuración' en vez de 'recortes'." Y comentó además que en el fondo se trata de "la teoría del eufemismo; no son más que búsquedas léxicas que realizan normalmente los políticos y quienes los rodean, a la hora de construir los mensajes" como formas de "de suavizar o de 'engañar', porque hay que utilizar el término de Chomsky". En el mundo contemporáneo "el engaño está presente; el engaño seguirá, es inevitable. Una vez que se ha tomado ese registro de falsificar la realidad a través del léxico, no se va a abandonar porque eso produce réditos electorales", asegura.

Durante la entrevista, el director se refirió también a la función social de las academias, que "no pueden vivir aisladas de la sociedad", y menos en los países hispanoamericanos "con problemas de educación y de enseñanza". Pero al mismo tiempo la RAE debe seguir con sus "competencias tradicionales", y una de ellas quedó establecida en el prólogo del Diccionario de 1726: "los académicos son jueces, no maestros", es decir, explica Blecua, "juzgan las palabras pero no pretenden enseñar nada". 

La academia "no debe suplir la enseñanza oficial", pero sí crear herramientas de consulta que ayuden a investigadores, profesores y alumnos. Por eso consideró que el papel que juega Internet en el flujo de información "es fundamental", y se manifestó satisfecho de los más de 300 mil seguidores que la RAE tiene en Twitter y que van creciendo "a velocidad gigantesca". Este tipo de herramientas deben contribuir a que "los hablantes se sientan seguros con su lengua", subrayó Blecua.

Gran experto en Fonética y Fonología, el director es consciente de que le ha tocado llevar las riendas de la Academia de la Lengua en "momentos difíciles", en los que hay que pensar bien las decisiones para "no hipotecar el futuro" de esta institución. 

Aunque con frecuencia ha sentido  "tentaciones de tirar la toalla", sabe bien que no puede hacerlo. "Tengo un compromiso intelectual con la gente que me votó, con la Asociación de Academias de la Lengua Española y, en el fondo, acabas teniendo con la sociedad un compromiso que tú te creas y alimentas", afirmó el hombre que dirige la Real Academia. "Me ha tocado vivir en momentos en que hay un cambio, que es por una parte apasionante y por otra, preocupante, porque las decisiones pueden afectar, si te equivocas, al futuro científico y sobre todo al futuro económico de esta casa", indica. Dificultades aparte, José Manuel Blecua admite que ser director de la RAE es "un honor enorme" para él. 

jueves, 19 de abril de 2012

Los españoles y su crisis (I)

España está atravesando una crisis sin precedentes. En circunstancias como esas aparecen reflexiones de todo tipo sobre lo propio, como la que se copia más abajo, vertidas por José Manuel Blecua, director de la Real Academia, el pasado 8 de abril, en el diario ABC, en el marco del patriótico especial  “España, lo que nos une”. Sería interesante, entonces, que Blecua y su cáfila de amigos convenciera al mundo editorial de sus afirmaciones (“En los últimos años se ha extendido el concepto, general a todas las lenguas, de que no existen variedades del español que sean mejores que otras, sino que un cuidadoso uso de la lengua”), a la indigente prensa cultural de su país que se queja de las “traducciones sudamericanas” y que, finalmente, exigiera que al lado de cada palabra de uso exclusivo en la Península indicara “españolismo” así como se indica “americanismo” en las palabras que los españoles no usan. De ese modo empezaría a ser creíble.

El tesoro común del español

Aprendemos en edad escolar que la lengua es vehículo de comunicación y también vínculo de unión entre los miembros de una comunidad. En el caso de nuestra lengua razones diacrónicas hacen que términos históricos como nación española correspondan a un amplio dominio en su territorio y en sus características lingüísticas. Hasta los movimientos independentistas americanos de inicios del siglo XIX, el concepto nación española corresponde a territorios europeos, americanos y filipinos unidos por la lengua. Anuncia la Constitución de 1812 : «La nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios». Como es natural, un fondo común sistemático continúa siendo el fuerte vínculo entre todos los hispanohablantes, independientemente de que unos, los más, seseen, y otros, los menos, pronunciemos la zeta. En los últimos años se ha extendido el concepto, general a todas las lenguas, de que no existen variedades del español que sean mejores que otras, sino que un cuidadoso uso de la lengua, digno de ser imitado, puede hallarse en un hablante de un estado mexicano, en un costeño colombiano o de una muchacha vecina de Lima. La Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) sigue estos principios a la hora de establecer los criterios que rigen la elaboración de sus trabajos gramaticales o lexicográficos.

Hace casi veinte años en un coloquio en Buenos Aires, la profesora argentina Ana María Barrenechea me reprochaba: «Eso que dices aquí del voseo, no te atreves a decirlo en Madrid». Como homenaje a tan sabia maestra no sólo me atrevo a decirlo, sino que también me atrevo a escribirlo: el uso del vos en el español de Buenos Aires es una característica del español que nos une, aunque no sea un uso habitual en el español de Zaragoza. Nos une un español rico en diversidades, en usos peculiares y lleno de matices evocadores.

Esta lengua que nos une vive en contacto con otras lenguas en América y en España; ese contacto ha producido todo tipo fenómenos lingüísticos que se producen en estas relaciones. Vivir en el estado de Oaxaca o en la ciudad de La Antigua supone estar rodeado de una realidad plurilingüe hermosa, aunque existan problemas de normalización y de enseñanza. Afortunadamente en España ya no existen problemas de normalización, aunque tengamos todos que acostumbrarnos a considerar que las lenguas unen a los hablantes de una comunidad y que el respeto y la consideración a todos es el único camino para lograr una convivencia armónica.