lunes, 20 de julio de 2026
Un poco de números después de la fiesta
lunes, 4 de mayo de 2026
Nuevas editoriales en la 50º Feria del Libro
Entre históricos y habitués, tres sellos jóvenes debutan en la 50º Feria del Libro
Mientras que en la Feria del Libro una editorial histórica como Ediciones de la Flor se despide de los lectores en el stand 1509 del Pabellón Amarillo, otras debutan en la edición 50° aniversario del máximo evento cultural. Entre ellas, figuran Bärenhaus, Luz Fernández Ediciones y Libella. Las dos primeras, además, son vecinas de “isla” en el Pabellón Verde del predio ferial.
Bärenhaus, a su vez, comparte espacio en el stand 930 con Equis Libros, librería situada frente al Palacio de Tribunales, en Lavalle 1280. Es una editorial con libros de narrativa y ensayo contemporáneo, nacida en 2014 en el barrio porteño de Villa Devoto.
“El 50° aniversario de la Feria Internacinal del Libro representa un hito de renovación y compromiso –dice a La Nación, Omar Tavalla, director editorial-. Desde nuestro stand, que tenemos el agrado de compartir con nuestros amigos de Equis Libros, observamos con profundo optimismo el entusiasmo de una comunidad de lectores que, año tras año, confirma la vigencia del libro como espacio de encuentro”. En ediciones anteriores de la Feria, el catálogo de Bärenhaus estuvo en el hospitalario stand del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
Entre las novedades, que reflejan el cruce entre la tradición literaria y la vanguardia tecnológica, está Inteligencia Artificial. El poder invisible ($ 29.000), de Matías Nahón, que se presenta este viernes, a las 16, en la Sala Ernesto Sabato. “En una era donde la IA ha dejado de ser una simple herramienta para convertirse en un ‘socio indispensable’ en la creación de contenido, esta obra analiza los mecanismos que están redefiniendo nuestra realidad”, dice Tavalla. También publicaron Mentes aceleradas ($ 25.000), del doctor Javier Pou Ucha, que explora la neurodivergencia como una ventaja competitiva en la era digital.
“Y nos enorgullece lanzar una nueva edición de Rebelión en la granja ($ 24.000), de George Orwell, un clásico vigente que, en un contexto de inminente adaptación cinematográfica, vuelve a interpelar a nuevas generaciones”, destaca, y concluye: “En Bärenhaus, creemos que el futuro de la lectura es hoy”.
En el stand 929 del Verde se encuentra el selecto catálogo de Luz Fernández Ediciones, con libros de ensayo, narrativa, historia cultural y filosofía de autores como John Banville, Hugo Bauzá, Fernando Martín Peña, Margarita Fernández y Dolores Zorreguieta, artista visual (y hermana de la reina Máxima) que presenta su primera novela, Libro adentro ($ 25.000). La editorial nació en 2021.
“Es imposible negar las positivas resonancias simbólicas que irradian desde la Feria del Libro –dice Jorge Zuzulich, director ejecutivo del sello–. Concentra la atención del mundo editorial hispanoparlante pero también mundial. Es un territorio que le brinda a toda editorial, independientemente de sus dimensiones, propagar y, a la vez, ser partícipes de esa gran experiencia cultural. Si bien participar de la Feria implica un gran esfuerzo económico, de producción, logístico, para Luz Fernández Ediciones ha sido pensado desde siempre como un lugar de arribo; más allá de las posibles ventas que puedan generarse y del contacto directo con los lectores, nuestro foco también está puesto en la posibilidad de tejer redes con otros espacio editoriales y de distribución tanto locales como del exterior”.
Arribó a La Rural con cuatro novedades: la novela de Zorreguieta; El templo y el bosque. Una antología del romanticismo alemán ($ 30.000), con textos de Friedrich Schlegel, Ludwig Tieck, Novalis y Friedrich Hölderlin, entre otros, al cuidado de Pablo Gianera; La inutilidad del arte y de Dios ($ 30.000), atrapante ensayo de Patricio Di Nucci sobre la Divina Comedia, y Cecilia ($ 30.000), de Benjamin Constant, con traducción de Silvina Bullrich y epílogo de Daniel Guebel.
También debuta con stand propio el sello de autopublicación y servicios editoriales Libella, en el 417 del Pabellón Azul. A cargo de la editora Natalia Alterman, desde la editorial acompañan a los autores en el proceso de edición, corrección y publicación. Se creó hace cinco años, en 2021, y ya van por los quinientos títulos.
“Trabajamos todos los géneros: narrativa, infantiles, desarrollo personal, salud, poesía, arte”, dice Alterman. Entre los best sellers, se pueden mencionar Aprendé a elegirte ($ 30.000), de la entrenadora olímpica Daniela Conde; Rebelde chocolate ($ 85.000), del chef Gonzo Jiménez; Guía de bolsillo para ateos empedernidos ($ 25.000), de Florencia Bonadeo (hermana de Gonzalo), y Vilo ($ 15.000), de Marcelo Zega.
Sin stand propio pero con el primer libro de su catálogo en el de la distribuidora Waldhuter (417 del Pabellón Azul), el sello Sur y Después, de la escritora Flaminia Ocampo y las periodistas Adriana Lorusso y Silvina Friera, presenta nada menos que una novela inédita de Elvira Orphée (madre de Flaminia), Amada Lesbia ($ 25.000), que en los próximos días llegará también a librerías.
“Nuestro propósito es publicar libros desde el sur, con una mirada que recupera las tradiciones literarias más vitales y diversas para dialogar con lo que se está escribiendo en Argentina y en el mundo en ficción y no ficción”, afirman las editoras.
jueves, 19 de marzo de 2026
El programa Fellowship FIL Buenos Aires
Fellowship FIL Buenos Aires 2026: ya se conocen los ganadores
martes, 21 de octubre de 2025
Anuncios para la Feria del Libro número 50
Con firma de Patricia Kolesnicov, el artículo que sigue, publicado el 13 de octubre en InfoBAE, da cuenta de la presentación de la edición cincuenta de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se realizará entre el 23 de abril y el 11 de mayo de 2026.
Tres escritoras para la apertura, Perú como invitado y la emoción de tener historia: así será la Feria del Libro número 50
Señales, señales. La Feria del Libro de Buenos presentó las novedades de su edición 2025 -¡la número 50!- en la Biblioteca Nacional, es decir, un ámbito que depende de Nación, algo tal vez impensable hace un par de años, cuando entre el encuentro literario y el gobierno de Javier Milei se intercambiaban acusaciones. Pero bueno, asunto superado. Lo importante es que se lanzó la Feria y se lanzó con algunos anuncios que hacen al festejo de ese medio siglo.
Las novedades son, básicamente -lo dijo el director del evento, Ezequiel Martínez- que se renovará la página web, que cambió el logo, que habrá un pabellón dedicado a estos 50 años, que en vez de Ciudad Invitada de Honor habrá País Invitado de Honor, y ese país será Perú. Y que no habrá discurso inaugural a cargo de un escritor sino -el 23 de abril, cuando abra sus puertas- una charla entre tres autoras que vienen figurando en premios internacionales, ferias, reconocimientos: Gabriela Cabezón Cámara, Leila Guerriero y Selva Almada.
Sí, estábamos en la Biblioteca Nacional, pero ¿dónde estaba Leonardo Cifelli, el secretario de Cultura de la Nación? No en el auditorio, en cuya primera fila sí se había sentado Gabriela Ricardes, ministra de Cultura porteña. Ricardes, desde el escenario, planteó que la fecha servía para “revisar un poquitito para atrás y entender que estamos planteando, sin duda, los cincuenta años por venir”. Mirar hacia atrás para mirar hacia adelante. Y se animó a más, a pensar “el futuro promisorio de tener una Feria del Libro en una ciudad que es una capital cultural global como Buenos Aires”. Vamos al futuro, entonces: “Bienvenidos los cambios, las innovaciones, las maneras de pensar, bienvenido probar, acertar y equivocarse. Bienvenidos a hacer todo aquello que tengamos en nuestras manos para que más lectores crucen ese puente”. Y, aunque la Feria es básicamente un evento privado, organizado y sostenido por las editoriales y los lectores, la ministra dijo algo que seguramente muchos esperaban escuchar: “Vamos a estar ,como siempre, apoyando, sosteniendo, colaborando...”
Pero ¿pasaba algo que no estaba Cifelli? Desde el entorno del secretario dijeron que no, que en 2026 volverá a estar el stand de la Biblioteca y, allí, la Secretaría de Cultura. Que si en 2025 Nación invirtió 1.500 millones de pesos en el encuentro, esta vez no se quedarán atrás. Ahí estarán con un escenario móvil donde se podrá ver a los elencos estables y a artistas emergente, harán talleres de todo tipo y también charlas y visitas. El Museo Nacional Bellas Artes y el Palacio Libertad realizarán instalaciones inmersivas. Y, por supuesto, estará la CONABIP, con su programa de compra de libros, que mueve la aguja en las ventas de la Feria.
Una pareja de baile le puso clima peruano a la mañana. Y, además, Perú presentó un video en el que destacan su literatura, sus autores pero también su antigua cultura. “El sol ancestral sigue iluminando los senderos milenariamente”, decía una locutora. Claro, cómo no. Y donde decían una frase que luego mencionaría el embajador peruano, Carlos Alberto Chocano Burga: “Todas las sangres”. Una frase que, hoy en día, es un programa político. Pero también es el título de una novela de José María Arguedas.
El video recordó al prócer en común: “San Martín y otros actores de la independencia abrieron el camino hacia nuevos futuros, no solo con gestos o batallas, sino con palabras, con símbolos, con relatos, con bibliotecas.” Y habló de Vargas Llosa, claro, entre otros.
El embajador de Perú, por su parte, agregó los nombres de dos poetas, Blanca Varela y César Vallejo. Y recordó que fue José de San Martín quien creó la Biblioteca Nacional del Perú y dijo que esa biblioteca “destinada a la ilustración universal, es más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia”. Otra que batalla cultural.
Finalmente habló Christian Rainone, el dueño de casa, el presidente de la Fundación El Libro. Quien, como corresponde, sacó pecho: “Más de un millón de visitantes cada año confirma que esta es la cita cultural más importante de la Argentina y una de las más destacadas del mundo de habla hispana".
Pero, como además de un gestor cultural Rainone es -y es sobre todo- el representante de un sector económico, aprovechó el micrófono para hacer un recordatorio: “La industria editorial enfrenta desafíos serios: el costo del papel, la escasez del papel, el peso del IVA sobre las librerías y un contexto económico muy complejo. Pero quienes trabajamos en este sector sabemos que el libro no es solo un bien económico. Es un bien cultural, social y democrático. Por eso seguiremos defendiendo políticas públicas y privadas que lo fortalezcan".
¿De qué habla? Desde la Feria se proponen hacer algo, fortalecer hábitos de lectura que tal vez no estén tan fuertes como nos gustaría. Entonces, están trabajando en crear un “chequelibro” para las escuelas, con el que los chicos que visitan el predio se puedan llevar un libro. Y algo parecido para los adultos mayores.
Aplausos, besos, augurios. En el público, editores, libreros, escritores, la gente de ese ecosistema de los libros que todos los años se encuentra durante tres semanas en la Feria del Libro: esta vez será entre el 23 de abril y el 11 de mayo. Todos listos para hacerlo de nuevo. Por vez número 50.
jueves, 28 de agosto de 2025
Quiénes, cuándo y cómo
Resultados satisfactorios
Esta mañana, en el microcine de la Universidad Católica Argentina (UCA), en Puerto Madero, autoridades de la Fundación El Libro (FEL) presentaron los resultados de las encuestas hechas al público visitante, profesionales del libro y expositores de la 49ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que tuvo lugar entre el 24 de abril y el 12 de mayo. Según informó el director general de la FEL, Ezequiel Martínez, los datos permitirán mejorar las ediciones futuras del evento. Este año se vendieron en la Feria 1.405.493 libros, por un total de $ 21.353 millones.
La responsable del proyecto, la profesora Paula Marzulli, de la UCA, dijo que el relevamiento era un “hito” en la trayectoria de la Feria del Libro porteña. Indicó que se había trabajado en cuatro ejes: público asistente (sobre un total de 2024 casos), jornadas profesionales (1728 casos), expositores comerciales e institucionales (236 casos) y satisfacción de los expositores (225 casos). Rainone contó que había debido insistir a los expositores para que respondieran la encuesta con la que se intenta abarcar la “economía” de la Feria; el informe no incluye cuestiones vinculadas con los trabajadores (no fueron encuestados).
El 80% de los visitantes encuestados había concurrido a otras ediciones de la Feria, y el perfil del público reúne algunas características. Con un nivel educacional alto, provino en su mayoría de la ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires (lo que permitió que varios pudieran visitar la Feria más de una vez), y elogió la nutrida programación cultural del evento, que incluyó presentaciones y firmas de libros.
No obstante, solo un 50% de los visitantes encuestados compró libros. Las compras, bajas durante la primera semana (a finales del mes de abril), repuntaron en la segunda y la tercera semanas. Rainone expresó preocupación acerca de que la mitad de los asistentes no hubiera podido comprar libros y dijo que era misión de la FEL sumar a nuevos públicos. “Tenemos que trabajar mucho en el sector que no puede comprar libros”, sostuvo.
El 55% de quienes compraron libros fueron mujeres, “que a veces compran para otros”, agregó Marzulli. Las temáticas más vendidas fueron ficción, literatura infantil y juvenil y biografía y estudios literarios y la permanencia estándar fue dos a cuatro horas. La gente, dijo la encargada del proyecto, suele concurrir acompañada a La Rural.
El 61% de los compradores (los “light users”, según la terminología aplicada) compró uno o dos libros. Los “heavy users” compraron más de seis. El 58,3% de los asistentes conoce el uso del “chequelibro” que se entrega a aquellos que pagan entrada. Del millón de personas que fueron a la Feria este año, pagaron entrada 624.000.
Tipos de lector
Habría tres públicos en la Feria: “lector profundo y conocedor”, “lector pragmático y ocasional” y “lector social y mixto”. El primer perfil tendría un vínculo “emocional” con la lectura y el segundo, uno “funcional”.
Al ser consultados por el significado de la lectura, los encuestados refirieron que esta era fuente de placer, entretenimiento, aprendizaje, conocimiento, imaginación, distracción, cultura y educación.
La encuesta de las jornadas profesionales arrojó resultados satisfactorios. Más del 80% se sintió satisfecho y demandó que en las próximas ediciones se intensificara la capacitación en inteligencia artificial.
Respecto de las ventas, los expositores, a diferencia de lo que declararon a la prensa, se manifestaron bastante conformes. El 83% dijo que había aumentado respecto de 2024, un año muy malo en términos comerciales, según recordó el presidente de la FEL, Christian Rainone. El índice de satisfacción de los expositores se midió en el informe con cuatro estrellitas (de cinco).
Con cierta ingenuidad, Rainone confió en que la colaboración con la Secretaría de Educación de la Nación, a cargo del licenciado Carlos Torrendell, que va por el segundo año de gestión, podría impulsar el interés por el libro entre niños y jóvenes. “Es un despropósito que los chicos que visitan la Feria con las escuelas no puedan llevarse un libro”, concluyó.
lunes, 9 de junio de 2025
Los números reales de la Feria del Libro, según una encuesta de la Cámara Argentina del Libro
El pasado 6 de junio, Daniel Gigena reprodujo en el diario La Nación, de Buenso Aires, los números de una encuesta realizada por la Cámara Argentoina del Libro según la cual ni muy muy ni tan tan.