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sábado, 20 de octubre de 2012

Una propuesta catalana

La noticia proviene del diario Nació Digital/ y está firmada por Bernat Ferrer. El sitio Addenda et Corrigenda la levantó de allí y fue autorizado a traducirla al castellano, versión que se reproduce a continuación. Seguramente va a levantar polvareda. Mejor así.

Un castellano independiente de España,
y americano, para la Cataluña soberana

 Lingüistas proponen que el Estado catalán normativice el castellano que se hablará, al margen de la RAE y sin oficializarlo, y entendiendo que “eminentemente es una lengua americana”

La lingüista Silvia Senz y el catedrático de Lingüística General de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan Carlos Moreno Cabrera, dos de los tres promotores de la Asociación Catalana de la Lengua Castellana.  

“Si la Catalunya independiente no gestiona el castellano, nos lo gestionarán desde fuera. Dar toda la legitimidad del castellano en Cataluña a la Real Academia Española (RAE) y al Instituto Cervantes sería un error gravísimo a medio y largo plazo.” Con esta contundencia se expresa la lingüista y editora Silvia Senz, una de las promotoras de una asociación en proceso de constitución, la Asociación Catalana de la Lengua Castellana, que pretende reflexionar sobre cómo el futurible Estado catalán deberá tratar el castellano. Conjuntamente con ella, el catedrático de Lingüística General de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Juan Carlos Moreno Cabrera, afirma: “De entrada, oficializar el español será un error, porque el españolismo actuará como ya ha hecho en los países latinoamericanos. Nos enterraría”. En vez de la oficialización, proponen que la Catalunya independiente asuma el castellano como “una estructura de Estado de primer nivel: enseñándolo en a la escuela y aplicándolo en la industria cultural y en relaciones exteriores. Y, todo, orientado a América Latina”.

Senz y Moreno Cabrera, junto con Montserrat Alberte, lanzan al ruedo dos ideas (consúltese el borrador fundacional que proponen, en PDF): asunción desacomplejada del castellano por parte del Estado catalán, sin necesidad de oficializarlo, y que se entienda que el castellano “eminentemente es una lengua americana”, en tanto que en el continente americano se concentran el 90% de hablantes. Con este “nuevo enfoque” en el estudio del castellano, “la Catalunya independiente no sería un país cerrado como nos han querido hacer creer, sino abierto al mundo; no sería un país aislado, sino que usaría el castellano como lengua de relación de primer nivel internacional”. Con estas medidas, entre otras, consideran que “se situaría Cataluña en el mundo”, al tiempo que “quedaría aislada una España que, en realidad, viendo los hechos y analizando la norma, no ha querido ceder el poder lingüístico en América”, afirman provocativos.

“Hay que estudiar al enemigo y se deben conocer sus armas para poder utilizarlas en beneficio propio. Y España ha concebido siempre el castellano como una herramienta geoestratégica, económica y geopolítica de primer nivel. Lo vimos clarísimamente con el proceso de expansión de las grandes empresas españolas, que siempre han dicho que su mercado natural de expansión era América Latina. De hecho, todo el proyecto de España se ha construido a través de la lengua, el castellano ha sido el elemento central que ha recogido las esencias de la nación”, afirma Senz, de raíz castellanohablante.

“El catalanismo debe entender que la RAE es uno de los elementos políticos más potentes de que dispone el Estado” resaltan. “Los países latinoamericanos siempre le han cedido la gestión de su lengua, y cuando quieren establecer posiciones propias, todo son críticas.” De hecho, el presidente de honor de la Fundación proRAE es el rey Juan Carlos, el presidente, el gobernador del Banco de España, y, entre los vocales, se cuentan los presidentes de Telefónica, Repsol, Endesa, La Caixa y el Grupo Prisa, entre otros.

Lengua eminentemente americana
Tratando el castellano “como una lengua eminentemente americana” sin complejos, sostienen que la República catalana podría relacionarse de tú a tú con el gran mercado norte, centro y suramericano, así como con la comunidad hispana de EE.UU. “Es falso que el castellano sea una lengua homogénea. Es una lengua muy dividida, de hecho, la escuela y los medios de comunicación de América Latina ya han desarrollado una serie de estándares, no oficiales para la RAE, por propia necesidad”, explica Moreno Cabrera.

¿La prueba de todo ello? La multinacional de la animación Disney, cuando estrena una película para el mercado hispanohablante, de hecho estrena tres: una, “la principal”, apunta Senz, para el mercado formado por México, Puerto Rico y los hispanos centroamericanos, la segunda, para los países andinos, el Uruguay y Argentina…, y la tercera, “la versión minoritaria”, para el Estado español. El fenómeno literario Harry Potter también siguió los mismos pasos.

Aseguran que en Argentina menudo hay muchas quejas de los libros que lesllegan de España, porque se quejan de que “hay muchos chorizos o butifarras”, que no entienden. Si la Cataluña independiente tuviera en cuenta estas demandas, y asumiera otros estándares lingüísticos al margen del de la RAE, lograría una gran entrada en el mercado latinoamericano. Senz sentencia: “José Manuel Lara Bosch es un inculto, porque podría plantearse editar libros con estos otros estándares y hacer mucho más negocio de lo que hace ahora”.

“Debemos entender esta realidad, y debemos poder ser productores”, expone Senz. “El catalanismo está tan obsesionado con el futuro del catalán que no se da cuenta del potencial lingüístico que tiene en su entorno”, sentencia.Una AVL para la RAE

“¿Por qué hablan de valenciano, catalán, mallorquín, ibicenco..., y en cambio no hablan de murciano, argentino, mexicano?”, se pregunta Moreno Cabrera. La reflexión, inevitablemente, lleva a preguntarse si el castellano, el catalán o el inglés existen como tales. “Las lenguas son sumas de variedades; la homogeneidad de una lengua es un concepto político”, responde contundente. Y opina: “La RAE no aceptaría nunca los equivalentes a la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) aplicados a los diversos castellanos que se hablan en América Latina, pero serían mucho más necesarios”.

De la misma manera que es asumido por todos que el inglés británico es diferente del inglés norteamericano, y que ambos son estándares válidos, Moreno Cabrera y Senz se preguntan por qué no existe un fenómeno similar con el castellano. “El idioma normativo siguesiendo profundamente castellanocéntrico”, constatan.

“Se nos ha vendido la idea de que hay una lengua superior y genuina, el castellano normativo, y que de aquí se derivan las diferentes variedades. Pero, lo que prevalece, lo que es superior, es el normativo. Y es una idea que tenemos inoculada desde 1714, cuando Felipe V dio amparo a la Real Academia Española”, denuncian, sin aceptar que esta norma deba ser la única válida, como de hecho ya no lo es para la versión en español de las cadenas CNN o Fox.La no oficialidad del castellano

“En Armenia, el armenio es la única lengua oficial. Sin embargo, en las librerías y bibliotecas, sólo el 30 % de la oferta que se encuentra es en armenio, el resto, el 70%, es en ruso. Imaginemos qué pasaría si el ruso fuera oficial.” Con este dato, Moreno Cabrera ejemplifica el motivo por el cual entiende que el catalán (junto con el aranés) debe ser el único idioma oficial de la futurible República. Y aporta otra: “Después de que los países latinoamericanos se independizaran de España, la ruptura con Madrid no fue total. Las élites criollas se continuaban identificando y relacionando con España, y Madrid las instrumentalizó en beneficio propio”. Y una tercera: “En Paraguay, el 90 % de la población habla guaraní. En cambio, en el Parlamento, ningún diputado lo utiliza, porque la consideran una lengua inferior”.

Moreno Cabrera y Senz hacen un llamamiento al conjunto del catalanismo para que piense cómo quiere gestionar las lenguas que se hablan en Cataluña. Ahora, la justicia española dictamina que en Cataluña se debería poder estudiar en castellano básicamente porque es una de las dos lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma. Si el Estado catalán asume el castellano como oficial, “como propone ERC”, España tendrá un motivo de peso para poner en marcha un conflicto internacional con la Cataluña independiente, razonan. Con el castellano como lengua oficial, difícilmente nada podrá impedir que el espacio mediático español continúe sintonizado en las televisiones catalanas. En cambio, si no cuenta con un estatus de oficialidad pero el Gobierno vela especialmente para que se conozca, a ojos de la legalidad internacional el riesgo de conflicto disminuirá.

Por todo ello, Senz afirma: “No hay que otorgar plenos derechos a los castellanohablantes. El gran éxito de las políticas de integración de Cataluña, que han permitido que todos conozcan el catalán, ahora resulta que se lo cargan los propiospolíticos dividiéndonos por razones de lengua. No hay catalanohablantes o castellanohablantes, sino gente que tiene el catalán y el castellano como primera o segunda lengua, pero todos se pueden identificar con el catalán de una u otra manera”.

“Si el Estado catalán no blinda el catalán y el aranés, en ningún lugar más que en Cataluña tendrán garantizada la supervivencia. Porque, con la independencia de Catalunya, debemos tener claro que desaparecerá del País Valenciano y de las Baleares”, profetizan.

sábado, 10 de diciembre de 2011

La RAE va a terminar vendiendo chorizos: ya la critican hasta en España

Se reproduce a continuación la reseña que el escritor español Márius Serra realizó sobre  El dardo en la Academia, publicada en el diario La Vanguardia, de Barcelona, el 6 de diciembre pasado. Los dos volúmenes de la obra, como ya fue oportunamente señalado, fueron coordinados por Silvia Senz y Montse Aberte

RAE, del verbo raer

Llega a las librerías El dardo en la Academia (Melusina), un doble volumen coordinado por Silvia Senz y Montse Aberte que contiene quince rigurosos trabajos académicos muy críticos con el quehacer de la Real Academia Española de la lengua, fundada en 1713, aprobada por Felipe V en 1714 y descrita como una entidad endogámica, nepotista, machista, elitista, clasista, conservadora, hermética, nacionalista y católica. Los autores que rompen el tabú neoancestral de criticarla son lingüistas españoles e hispanoamericanos. El dardo es una obra imprescindible que no pone en cuestión las legítimas tareas de normalización lingüística que emprende la institución académica, sino la manera como las ha emprendido. Se critican los fundamentos ideológicos y los prejuicios lingüísticos, pero también la metodología y la calidad del trabajo académico, en el que los escritores tienen un papel ornamental. El dardo evidencia la arbitrariedad con que trabaja la RAE y la falta de transparencia que se deriva de su estatus de Real Academia, una entidad científica pública que tiene la prebenda de actuar como si fuese privada. La explotación editorial de sus productos nunca estuvo sujeta a concurso público y su objetivo de fomentar una lengua castellana unitaria y abierta a la hispanofonía se contradice con su persecución de todo aquel que difunde su lengua por la red. Serían capaces de querer cobrar un canon a los crucigramistas que copien la definición de tas, ros o ucase del DRAE. Los títulos de tres de los trabajos dardistas bastarán para entrever su alcance: 1) el ensayo del doctor madrileño Juan Carlos Moreno Cabrera: Unifica, limpia y fija; la RAE y los mitos del nacionalismo lingüístico español; 2) de Silvia Senz: Una, grande y (esencialmente) uniforme. La RAE en la conformación y expansión de la 'lengua común'; y 3) de Susana Rodríguez: Un mundo a su medida. La construcción de la realidad en los últimos diccionarios de la RAE.

Rae es forma del verbo raer (del latín radere). Lo busco en el DRAE y hallo tres acepciones: "1) Raspar una superficie quitando pelos, sustancias adheridas, pintura, etcétera, con un instrumento áspero o cortante. 2) Igualar con el rasero las medidas de áridos, y 3) Extirpar enteramente algo, como un vicio o una mala costumbre". El dardo demuestra que, más allá de la cursilada esa del "limpia, fija y da esplendor", la RAE rae que se las trae. Y no rae una vez sino tres: 1) en su celo raspador de heterodoxias, 2) en su imperial voluntad de unificar la diversidad lingüística, dentro y fuera de la Península, en lengua castellana y en otras que coexisten con ella, haciendo pasar a todo el mundo por el mismo rasero y 3) en su confesa propensión a identificarse con las estirpes extirpadoras. Y es que en castellano RAE no sólo es forma del presente de indicativo. También es imperativo: "rae (tú), raé (vos), raed (vosotros), raigan o rayan (ustedes)". De modo que los señores académicos (y alguna académica excepcional) se ven impelidos a seguir este mandato. Y por eso algunos raspan, igualan y extirpan con gran aplicación y, rayendo, rayendo, pretenden dejar el idioma raído y bien raído.

La vía académica, de matriz francesa, no es la única manera posible de gestionar los cambios evolutivos que experimenta cualquier idioma. En lengua inglesa el modelo de normalización anglosajón se sustenta en una praxis liberal sin organismos oficiales. Un sistema en el que la autoridad se adquiere a través de los méritos de cada cual, y no mediante una letra (mayúscula o minúscula) recibida en raída herencia.

sábado, 3 de diciembre de 2011

"El dardo en la Academia" empieza a hacer ruido

Ya hemos hablado numerosas veces en este blog de la enorme y excelente tarea que viene desarrollando la gente de Addenda et Corrigenda, cuya cara más visible entre nosotros ha sido la infatigable Silvia Senz Bueno. Ahora, publicado El dardo en la Academia, resultado de ingentes investigaciones, Montserrat Alberte (foto), editora de los dos volúmenes de esa obra junto con Silvia, ha sido entrevistada por Luis Alemany para la edición de El Mundo.es del 30 de noviembre pasado. La nota original, como los comentarios que despertó, pueden consultarse aquí.

La Academia bajo sospecha

Hace 20 días, el académico Javier Marías proclamó en una entrevista con la agencia Efe una de esas frases tan 'marianas', un poco divinas y un poco hastiadas: "Supongo que a los escritores de la Academia, los filólogos nos deben de considerar un grupo de ignorantes; a veces me pregunto si no estamos ahí un poco de adorno, lo cual es una sensación que no me agrada mucho".

Su quejío ha sido un presagio de la edición de los dos volúmenes de El dardo en la Academia, la reunión de 13 artículos escritos por filólogos que denuncian el funcionamiento de la Real Academia Española. Sus reproches: falta de rigor, conservadurismo e instrumentalización política, alto coste, falta de fiscalización por parte de las administraciones que la financian... Montserrat Alberte, editora de los dos volúmenes junto a Silvia Senz, responde explica en un correo electrónico las razones de su trabajo.

Legitimidad
"Ningún ensayo de El dardo en la Academia pone en cuestión la legitimidad de las tareas de normalización lingüística. Lo que se critica, cada ensayo con un énfasis particular y con más o menos exhaustividad, son diversos aspectos de la tarea normalizadora de la RAE: los fundamentos ideológicos, teóricos y metodológicos de la norma académica y su vigencia (nos referimos, por ejemplo, a sus criterios de corrección, los modelos de normalización que aplica, su doctrina teórica, el conocimiento del lenguaje del que parte, y las creencias que maneja); la calidad (transparencia, consistencia, arbitrariedad, subjetividad, disponibilidad...) de la norma y de los recursos en línea; la adecuación de la norma a las necesidades reales de normalización (que son muy diversas y cuyo desarrollo la RAE está obstaculizando alarmantemente, sobre todo en el caso de la terminología y la neología en castellano); los propósitos de la tarea normalizadora de la RAE (que obedecen a fines económicos y geopolíticos y no a necesidades de los hablantes), y los ardides que emplea para que su tarea no se cuestione, como fomentar en el hablante la creencia en una serie de mitos lingüísticos sin base científica alguna".

"Uno de los mitos que fomenta para garantizar su continuidad (y la de sus miembros) como autoridad idiomática es el de que, sin su labor de normalización, la lengua se fragmentaría. A demostrar la falta de base científica de esta idea se dedican diversos capítulos de la obra, que no sólo desmontan el mito académico, sino que conceptualizan la idea de unidad y disgregación idiomáticas en los términos que corresponden al conocimiento actual sobre qué es una lengua y cómo funciona, y precisan de qué modo se mantiene realmente dicha unidad".

Reproches políticos
"[A la Academia le reprochamos] que, valiéndose de su conexión con el poder y la autoridad que de ella deriva, pretenda convertirse en el único organismo de normalización de la lengua, en prácticamente todos los campos estandarizables, tenga o no atribuciones para ello".

"[La Real Academia] recibe cuantías de financiación pública (del Estado, de ayuntamientos y de las 17 autonomías) que no se corresponden con la calidad y disponibilidad de sus obras y recursos y que tendrían mejor destino si se dedicaran a la muy necesaria investigación sobre la lengua española y sobre las tecnologías lingüísticas. La RAE perjudica gravemente al avance de la lengua española en los términos de desarrollo que le urgen".

"Su labor se traduce en un suculento negocio editorial, aspecto sobre el que El Mundoes ha publicado fabulosos datos"

"Su papel no está al servicio de la unidad real de la lengua, sino de la unidad normativa (que es otra cosa y tiene fines sobre todo comerciales), y también del fomento de una falsa idea de comunidad cultural hispánica esencialmente homogénea; dos fines que en realidad logran el efecto contrario al perseguido, porque los hablantes no se reconocen en la representación de la hispanofonía que ofrece la RAE (y estamos asistiendo a evidencias de ello en Argentina) y además hace tiempo que están cobrando consciencia de que lo único que la RAE hace es favorecer una imagen del español y de su comunidad de hablantes favorable a ciertos intereses geopolíticos de España y, sobre todo, a los intereses crematísticos de las corporaciones que cofinancian (y publican) a la RAE por medio de la Fundación pro RAE y la Fundación Carolina, muchas de las cuales llevan lustros establecidas en América Latina, explotando sin contrapartidas el mercado idiomático, cuando la lengua es de todos".

¿Una alternativa a esta RAE?
"En la obra no dibujamos expresamente un perfil alternativo, sino que dejamos abiertas diversas posibilidades. Por ejemplo, un sistema de normalización liberal, sin organismos oficiales pero con autoridades idiomáticas por mérito propio, que es el que siempre se ha aplicado para la lengua inglesa, con excelentes resultados; particularmente, es el que preferimos las editoras".

"[Otra opción sería] un organismo de política lingüística moderno, con diversas ramificaciones según las diversas necesidades de normalización, pero en ningún caso único ni centralizado; formado por lingüistas y filólogos, con conocimientos actualizados y cuya metodología de trabajo se correspondiera con la de la lingüística del siglo XXI. Todos los autores consideramos que cada país donde el español es lengua de uso habitual u oficial ha de poder establecer sus propios organismos normalizadores autónomos y sus propias líneas de política lingüística. Incluso nos parece perfectamente lícito que en el seno de un mismo país se desarrollen distintos estándares idiomáticos y explicamos por qué eso no impide la unidad de una lengua. Si después hay o no voluntad de coordinación entre organismos y de continuidad entre estándares, ya depende del clima de entendimiento, sin engaños ni chantajes, que se propicie".

viernes, 18 de junio de 2010

Una acusación de fraude contra la RAE que viene de la misma España

Nuevamente Addenda et Corrigenda, el magnífico blog que inteligentemente administra Silvia Senz, publica un artículo firmado por ella y Montse Alberte a propósito de los errores que presenta la Nueva gramática de la lengua española cuando de Hispanoamérica se trata.

La nueva RAE, un espejismo
de representatividad, neutralidad ideológica,
laboriosidad y modernidad, 13:
nueva edición de la NGLE (2013)
o cómo tomar el pelo al usuario

No contentos con haber publicado la primera versión de la Nueva gramática de la lengua española sin estar aún completa, sin versión en línea, en campaña de Navidad y a precio de oro (120 €), y de haberlo hecho meses antes de publicar la versión compendiada de los dos primeros volúmenes, mucho más asequible (24,90 €), a fin de asegurar multimillonarias ventas de la primera (también en EE.UU.), ahora su principal ponente, Ignacio Bosque, nos anuncia que la NGLE va a reeditarse en el año 2013.

No son ajenos a esta decisión los clamorosos errores detectados en el campo del voseo (los voseantes de todas las zonas de voseo los verán enseguida), advertidos en primer lugar por miembros de la Academia Costarricense de la Lengua, que han llevado a su representante a exponer públicamente esos fallos atribuyéndolos al proceso de edición, para así exculparse ante los hablantes ticos:

El voseo costarricense en la ’Nueva gramática’

"Columnista huésped
13 de Junio 2010
Por Miguel Ángel Quesada Pacheco - miembro de número de la Academia Costarricense de la Lengua - miguel.quesada@if.uib.no

La Nueva gramática de la lengua española (dos tomos, Madrid 2009; en adelante NGRALE), producto de muchos años de intensa labor conjunta por parte de todas las Academias de la lengua española, es hoy la fuente más extensa de datos sobre la estructura gramatical del español.

No obstante, sobre el voseo vienen unos datos que no calzan con la realidad costarricense: en el cuadro que figura en página 211 del primer tomo, se incluye, como variante, la forma diptongada para Costa Rica; además, en la página 215 de dicho tomo se afirma que el voseo del sur de Costa Rica se inflexiona como el panameño; esto es, en sus formas diptongadas (-áis, -éis).

A todas luces, lo que ocurrió fue un yerro que escapa de las manos de la Academia Costarricense de la Lengua, como aclaro en las siguientes líneas. En primer lugar, porque yo, como responsable de la revisión de los textos originales, más un asistente que tuve para tal fin, habríamos detectado el gazapo inmediatamente. En segundo lugar, porque no se han registrado formas diptongadas en la región sur de nuestro país.

Las primeras manifestaciones documentales del voseo en Costa Rica muestran uno diptongado (vos verás lo que debéis hacer, se lee en un manuscrito cartaginés de 1723), el cual debió haberse extinguido hacia la época independiente. Obviamente, este hecho histórico nada tiene que ver con el reciente dato de la NGRALE.

En un mensaje electrónico del 26 de noviembre de 2004, se envió a la Academia Costarricense de la Lengua el capítulo referente al Pronombre personal (I), que es la versión original del §16.17 de la actual NGRALE. De este envío se extraen las siguientes líneas:

g) La variante cantás/ tenés/ salís, procedente de la evolución de las formas en -áis/ -éis, es la más extendida de las que conoce el voseo flexivo. Esta pauta es general en la Argentina, salvo en la zona de Tierra de Fuego, en la que hasta hace poco no se voseaba. Es también la habitual en el Uruguay, en frecuente alternancia con las variantes del tipo (2). La misma pauta corresponde a las regiones voseantes de Centroamérica, la zona andina de Colombia, norte y este de Bolivia y otros territorios. La pauta cantáis/ tenís/ partís se ha documentado en Chile, la sierra ecuatoriana, Perú y algunos departamentos bolivianos, a menudo en alternancia con la anterior. El tipo cantás/ tenís/ partís corresponde a Chile, salvo a las regiones meridionales. Se ha documentado asimismo en el oeste de Bolivia, en la provincia ecuatoriana de Loja, en algunas zonas del Perú meridional, y en regiones argentinas de Rivadavia, Río Negro y Córdoba. El voseo de tipo (2) se desdobla a veces, aunque menos frecuentemente, en estas mismas variantes flexivas. La flexión verbal mayoritaria en el tipo (2) de voseo es (tú) cantás/ tenés/ salís. No obstante, el esquema (tú) cantáis (o cantái)/ tenís/ salís es frecuente en el español popular chileno. Pueden verse los paradigmas completos en el §’ FLEXIÓN VERBAL.

En otro mensaje, con fecha 7 de mayo de 2008, la RAE nos envió el capítulo referente a la Conjugación verbal, donde venía el cuadro que dio origen al actual del tomo I, página 211. En ese cuadro no venía el error que ahora sale publicado respecto del voseo costarricense, razón por la cual no hubo menester corregir nada; la única enmienda importante de fondo que se propuso fue:

f) Cuadro pág. 35. Agregar en la casilla correspondiente a Costa Rica/ Pret. simple: cantaste(s), comiste(s), viviste(s), y en el futuro: cantarás, comerás, vivirás.

Además, en ninguna parte del capítulo original mencionado venía una descripción del voseo por países, la cual se aprecia en la actual NGRALE (tomo I, páginas 211-216).

En suma, en estos capítulos, que son, como queda dicho, la versión original de los actuales § 4.7 y § 16.17 del tomo I de la NGRALE, en ningún lugar figuraba lo que ahora se apunta en páginas 211 y 215.

A todas luces, los datos erróneos se agregaron después. Desgraciadamente, la Real Academia no nos pidió revisar la última versión; es decir, la que iría a imprenta, con lo cual el error publicado escapa a nuestro conocimiento.

En razón de lo anterior, escribí a don Ignacio Bosque, director de la Nueva gramática, quien inmediatamente se puso en contacto con doña Edita Gutiérrez, responsable de la impresión, la cual, en mensaje enviado el 21 de mayo pasado, me contestó lo siguiente:

*Me ha pedido Don Ignacio Bosque que averigüe qué ha ocurrido con la información sobre las formas de presente de subjuntivo del voseo costarricense, que aparecen en la tabla "Distribución de las formas del voseo verbal" del capítulo 4 de la NGRALE (§ 4.7i). Estas formas, como usted señalaba, no son correctas y no coinciden con el contenido desarrollado en el capítulo.

Tras rastrear en diferentes documentos, he descubierto que no se trata en realidad de un error, sino de una errata que se ha producido durante la maquetación de las últimas pruebas de imprenta. Como consecuencia, se ha descolocado toda la información de la columna del presente de subjuntivo".

Ya dijimos que esta gramática, como toda obra panhispánica, tenía forzosamente que presentar errores e inconsistencias. Si no es fácil poner de acuerdo a los académicos de una sola academia, imaginen lo que supone concordar a los representantes de 22 academias y coordinarlos sin que hayan contradicciones doctrinales, errores o lapsus en el proceso. Ya lo vimos aquí, al tratar de los debates interacadémicos en torno a la nueva ortografía, en proceso de renovación también para corregir errores de la edición vigente.

Pero si bien eso es comprensible y esperable, lo que no es de recibo es que nos hagan pasar por caja a cada poco, siendo que otras gramáticas normativas de academias españolas (del catalán, del gallego y del valenciano) están en la red, siendo que a la RAE y a sus asociadas (también a ellas) va a parar un pellizco importante de nuestros impuestos y siendo que no está el horno económico para bollos, menos aún en el caso de traductores, correctores, redactores y periodistas. Lo que procede en este caso es justo lo que pedía Miguel Ángel Quesada: publicar una necesaria fe de erratas, que bien podría subirse a la red, como debería subirse algún día la bibliografía de las fuentes consultadas para la NGLE. En lugar de eso, Ignacio Bosque ya habla de una reedición para el 2013 que, sin duda, corregirá esos errores y otros. Si eso no es fraude al lector, que baje Menéndez Pidal y lo vea.

Lo más vergonzoso, sin embargo, es que justamente desde los sectores de profesionales a los que se dirige esa gramática no se eleven quejas públicas por este trato. Aún es hora que se oiga alguna de parte de las asociaciones y gremios. Pareciera que, hoy, a nadie le convenga enemistarse con la RAE, sus caballeros y sus patronos.

Las voces de esa columna en la página 211 de la Gramática se han desplazado una posición hacia arriba. Por ello, en la casilla de Costa Rica aparecen las formas de Panamá, y en Venezuela, las de Guatemala. En el resto de los países no se ha producido el desajuste porque las formas coincidían. Esta es la causa de que la información del texto no coincida con la que se ofrece en la tabla.

Lamentamos profundamente el problema que ha suscitado esta errata, en especial por el trabajo de todas las Academias, que revisaron cuidadosamente las sucesivas versiones de este capítulo y contribuyeron de manera esencial a mejorar el texto definitivo.

Le agradecemos mucho la notificación de este error, que no teníamos localizado y que trataremos de subsanar lo más rápidamente posible.* Hechas las aclaraciones del caso, se entiende -aunque no se justifica- cómo sucedieron los errores que figuran en las descripciones que se hacen del voseo en cada uno de los países hispanoamericanos, y que siguen al cuadro de las erratas.

Esperamos que los responsables de la NGRALE publiquen una fe de erratas, y que en la próxima edición vengan enmendados los errores que, con toda razón, han dejado a todos los interesados, y particularmente a los costarricenses, en una situación de inquietud.


N. del E.: Quien desee complementar esta información con otras anteriores que van en el mismo sentido puede hacerlo en http://addendaetcorrigenda.blogia.com/