Mostrando entradas con la etiqueta Traductores búlgaros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Traductores búlgaros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de mayo de 2022

La poeta china Lan Lan, publicada en Valdivia

La siguiene noticia apareció sin firma, el 1 de abril, en el Heraldo Austral, de Chile. Trata sobre la publicación de la poeta china Lan Lan, en el catálogo de la editorial de la Universidad Austral de Chile, en traducción de la sinóloga búlgara Radina Dimitrova.

 La nueva literatura china desembarca en Chile en español


Reconocida como una de las escritoras contemporáneas de mayor trascendencia y cuya obra ha impactado y renovado profundamente la poesía china en su país y hacia el exterior, Lan Lan se integra al catálogo de Ediciones Universidad Austral de Chile de la mano de la traducción de la destacada ensayista y sinóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México Radina Dimitrova y la publicación de El trabajo del poeta, inédita selección de poesía que se incorpora a la colección bilingüe Caballo de Proa.

Lan Lan es el seudónimo de Hu Lanlan. Nació en 1967 en la ciudad de Yantai, provincia de Shandong. A los quince años se fue a trabajar como obrera en una fábrica y, años después, ingresó a la universidad, donde estudió lengua china y periodismo. Ha publicado cerca de treinta libros de poesía, cuentos para niños y ensayos, cuya obra, profunda y sofisticada, le han merecido un amplio reconocimiento en su país y el extranjero. Ha ganado los premios de poesía más importantes de China, como el «Liu Li’an», el «Yuan Kejia», el «Poetry and People–International Poetry Prize» y en 2009 fue nombrada una de las «Diez Mejores Poetas Chinas del Nuevo Siglo». Entre sus obras cabe destacar Sonreír Toda la Vida (1990), Hojas Errantes (1999), La Noche Tiene un Rostro (2001), Entre Sueños (2003) y ¡Canta, Tristeza! (2017). Actualmente es profesora de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Río Amarillo y poeta en residencia en la Universidad Renmin en Beijing.

De su poesía se aprecia un carácter franco y realista que aporta gran vitalidad a su obra, considerada aguda, incisiva y diáfanamente reflexiva, inspirada, por cierto, a partir de la crudeza y austeridad de la vida cotidiana en la fábrica donde trabajó en sus años adolescentes, como asimismo por su dedicado conocimiento de la literatura universal, buscando aprendizaje y nuevas fuentes de inspiración en la poesía francesa, rusa, latinoamericana, de Europa del Este y particularmente la griega.

La traductora de esta obra, Radina Dimitrova, es docente, traductora e investigadora en temas de literatura clásica china, cuyos trabajos se han publicado en diversos países como México, Chile, Argentina, España, China y Bulgaria, entre otros. Para su presente selección se basó en la antología más representativa de la poeta china, ¡Canta, tristeza! (2017) —recibida como obsequio personal por su misma autora—. Dimitrova destaca que “Lan-Lan se ha convertido gradualmente en un nombre inconfundible en la poesía china contemporánea, sinónimo de una inagotable actividad literaria […] el ritmo pausado y la melodía fluvial de su poesía le ayudan a generar un ambiente lírico singular, tanto sensual como racional, donde se revela su asombrosa capacidad expresiva”. En relación con las obras escogidas para crear el título “El trabajo del poeta”, consigna: “fueron seleccionadas con la intención de revelar el continuo y polifacético esfuerzo creativo de Lan Lan a lo largo de unas cuatro décadas: desde los poemas bucólicos de principios de los años ochenta hasta las obras de largo aliento que lamentan la pandemia del COVID-19 que se desató en China en 2020 y continúa en muchas partes del mundo”.

martes, 14 de febrero de 2017

Léase con atención: un traductor es acusado de traidor



Ilya Troyanov
Pocas veces el  refrán que iguala a los traductores con los traidores, tan útil para locutores y periodistas de pocas luces, estuvo tan cerca de la terrible realidad como en el texto que sigue y que, hasta que dé una explicación plausible, pone al influyente traductor búlgaro Liubomir Iliev en el centro del huracán. 

Para contextualizar lo que se va a leer, conviene saber que Ilya Troyanov (Sofia, 1965) es un escritor búlgaro que, en 1971, huyó de su país con su familia  y se instaló en Alemania. Una de sus obras más recientes es la novela Poder y resistencia, escrita en alemán y publicada en 2015. Por sus dichos, la novela en cuestión fue desvirtuada por razones que él supone políticas al ser traducida a su lengua natal. El traductor es uno de los más respetados traductores de Bulgaria y una figura realmente poderosa en el ámbito de la traducción  en Alemania, ya que es uno de los miembros del comité del Europäischen Übersetzer-Kollegium de Straelen.

El artículo de Troyanov hasta la fecha no fue desmentido por Iliev. Lo que hubo fue un silencio atronador tanto en la prensa alemana como en el ámbito de los colegas de ese país. Hay quien supone que Troyanov le esta cobrando a través de Iliev algo a los servicios secretos de su país natal. Y hay quien supone que Iliev es efectivamente alguien vinculado a esos servicios secretos.  Se trata, como podrá leerse, de una cuestión más que delicada a la espera de una condena o una rotunda desmentida.
  
El texto fue publicado el 27 de enero pasado, por el influyente Frankfurter Allgemeine Zeitung, que es uno de los diarios alemanes más serios. Se ofrece a continuación en traducción del cubano Orestes Sandoval López, quien tuvo la gentileza de enviarnos el texto.  


Traición, ¿cuál es tu nombre?

Recientemente “traidor al pueblo” fue elegida como la palabra tabú del año 2016. La vocera del jurado declaró que la expresión es una “herencia de las dictaduras”. ¿Pero por qué no existe la expresión “traidor al ser humano”? ¿A pesar de que denomina de manera incomparablemente más precisa la perfidia interpersonal en la que se asienta el amplio sometimiento de la población?

Desde hace unos veinte años sostengo conversaciones en Bulgaria con hombres, ninguno de ellos joven, que estuvieron sometidos a represiones durante la época de la dictadura comunista: vigilancia, apresamiento, chantaje, coacción, tortura, trabajos forzados, aislamiento. Una y otra vez hablábamos sobre la relación con aquellos que, después de 1989, fueron desenmascarados como denunciantes y chivatos y, por ende, como traidores a una amistad o a una causa común. Una y otra vez me contaban que ninguno de aquellos que cargaban culpas consigo había buscado jamás la conversación clarificadora, conciliadora o, a instancias del traicionado, había hecho una confesión, y ni hablar de pedir una disculpa. Ninguno había intentado jamás establecer un debate. Esto es válido para todo el antiguo bloque socialista, salvo algunas pocas (conocidas) excepciones. También la literatura ha estado menos dispuesta a este atrevimiento de lo que cabe suponer. Hasta ahora el denunciante aparece más bien poco como figura a modo de ejemplo. Mi ocupación de décadas con estas cuestiones desembocó finalmente en la novela Poder y resistencia, en la que toco no solo el tema de la traición sino que lo entretejo en la estructura del texto como trauma individual y herida social abierta.

La traducción búlgara de la novela apareció en el verano de 2016. Aproximadamente al mismo tiempo apareció un libro de poemas del filólogo Plamen Doinov con el título La fiesta de los tiranos. Algunos de los poemas tienen títulos poco comunes: “Agente ‘Yuri’ traduce a Robert Bly” o “Agente ‘Kantscho’ traduce a William Faulkner”. Probablemente nunca habría oído hablar de esa publicación si en la página 41 no hubiese aparecido un poema titulado “Agente ‘Georgi’ traduce Poder y resistencia”. Para cuando me enteré, ya era invierno. Cuando me llamó un amigo para darme la noticia, estaba yo en ese momento en el mercado navideño de la KulturBrauerei de Berlín, bebiendo vino caliente con el editor Christoph Links, el cual, entre otros títulos, había publicado el Diccionario de la Seguridad del Estado. De pronto me sentí un personaje de mi propia novela.

Liubomir Iliev
Tan pronto como pude, llamé por teléfono a Plamen Doinov. Se mostró sumamente reservado; se comportó como si yo fuese un fiscal y él un acusado. Varias veces repitió que al teléfono no se podía hablar esas cosas. A la pregunta sobre qué lo había motivado a hacer ese poema, respondió que, en su condición de historiador literario, había accedido, con motivo de sus investigaciones, a los dossiers de la antigua Asociación de Escritores y Traductores. Que los expedientes que leyó hablaban un idioma claro. Y que por esa razón le parecía muy llamativo que precisamente esa persona tradujera Poder y resistencia. Que por lo demás no conocía al traductor Liubomir Iliev y que no había razones personales para su revelación. De manera convincente explicó cómo había identificado a las personas detrás de los nombres encubiertos gracias a la mención de pasada de los títulos de los libros que estos habían traducido o publicado.

El cuidado de Plamen Doinov tiene una razón muy sencilla: miedo a las sanciones estatales. La develación pública de los nombres encubiertos de los “colaboradores informales” es potestad única y exclusiva de la Comisión de los Expedientes de la Seguridad del Estado, y esta lo ha hecho hasta ahora solo en los casos de funcionarios públicos o profesores, periodistas y algunas otras personas de relevancia pública. Una persona privada que tenga acceso a su expediente personal (o a otros), está obligada a  no revelar los nombres de terceras personas (por lo regular tachados en negro) so pena de cárcel por varios años. Esto es válido también para la investigación científica. Con sus poemas Plamen Doinov solo encontró una refinada manera de cumplir con su deber ético sin por ello incurrir en delito. En no pocos países excomunistas, entre ellos Bulgaria, la protección de los sujetos del delito está por encima de los derechos e intereses de las antiguas víctimas.

La página en cuestión del libro de poemas, que me enviaron escaneada, revelaba una adenda inusual hasta ahora en la tradición lírica, un trozo del expediente de la Seguridad del Estado, un fragmento apenas comprensible, venido de las catacumbas del poder:

B) Agente “Georgi” – II para

- constatar las estrechas relaciones del objeto en círculos de autores y traductores, así como el tipo de relaciones entre ellos, también los puntos de encuentro…

- analizar actitudes artístico-intelectuales e informarnos al respecto…

Mientras leía una y otra vez el poema pensaba en los encuentros con mi traductor durante un colegio de traductores en Straelen, donde al final todos mis traductores leyeron en sus respectivos idiomas el inicio del segundo capítulo: “Traición, ¿cuál es tu nombre”? Recordé su conmovedor relato sobre su abuelo perseguido político, por lo cual la novela le hablaba tanto al corazón. Recodé sus reflexiones acerca de cuán importante era ese libro para romper con la amnesia en Bulgaria. Recordé las repetidas muestras de solidaridad y respeto mutuos. Me negaba a creer el reproche. Le escribí un  email cuidadosamente redactado, preguntándole sobre la veracidad de ese poema. Me respondió en alemán que no lo conocía, que era una calumnia, cuya autoría, no obstante, sospechaba; que tampoco él conocía que era el “agente Georgi”; que no conocía a Plamen Doinov; que estaba pensando en si iniciaba o no pasos legales contra este, pero que prefería hablar primero con un abogado. Me proponía archivar la historia por el momento, que la verdad pronto saldría a la luz; que en algún momento podríamos hablar entre nosotros sobre el tema, a pesar de que no tenía ninguna razón para justificarse.

Las paredes de mis ilusiones se derrumbaron. En el breve correo estaban ejemplarmente colocadas en fila todas las fases y frases de la autojustificación. La negación, la aseveración de una calumnia, el deseo de callarlo todo. La dialéctica del engaño – el manto  del silencio se encargará de que la verdad salga a la luz – me dejó perplejo. Una ulterior pregunta de mi parte quedó sin respuesta. Todo lo demás fue silencio. A pesar de que percibí ese correo como confesión de culpa, quedó un resto de tormentosa incertidumbre. Hasta que Plamen Doinov, en una conversación en privado con el periodista Germinal Civikov, un antiguo colaborador de la emisora Deutsche Welle, decidió salir al descubierto. El poeta declaró que los documentos a que tuvo acceso demuestran que el traductor Liubomir Iliev era un “denunciante de larga data, especialmente acucioso y malévolo”.

Precisamente cuando creía que las cosas no podían empeorar, recibí un correo de Germinal Civikov: “Ahora me explico algunas de las raras incongruencias en la traducción del libro.” No solo mi confianza había sido perjudicada, sino también la traducción. Hasta ese momento yo había considerado los errores como chapucerías o descuidos. Pero ahora gravitaba una espeluznante reserva sobre todo el texto. Un grave cambio ya me era conocido. En el centro de la novela se halla un atentado con bomba a la estatua de Stalin en Sofía. Los documentos demuestran cómo la Seguridad del Estado trata de difuminar los hechos hasta que al final no queda claro si el atentado ocurrió o no. Por eso el siguiente cambio de perspectiva es tremendamente importante. Konstantin, el luchador de la resistencia, describe desde su perspectiva: “Pero yo… me quedé esperando toda la noche para ver cómo caía la cabeza de Stalin al suelo. Solo cuando la vi caer de cara en medio del lodo, salí huyendo. Tenía que darme ese lujo. No solo para probar el efecto de nuestro ataque, sino también para atestiguar la belleza del hecho.”

Todo este párrafo aparece en subjuntivo en la traducción búlgara, como si Konstantin fantaseara, como si la Seguridad del Estado, que sembraba dudas por doquier, quizás sí tuviera razón a fin de cuentas. ¿Intención o descuido? ¿Se traduce en otro sitio la palabra “cómplices” sin mala intención como “simpatizantes”? Sin acceso a los expedientes de la Seguridad del Estado, sin una conversación abierta con el traductor no se pueden aclarar las cosas. Con cada intrusión en el texto que me hacen llegar (faltan párrafos enteros, por ejemplo uno importante sobre los campos de trabajo en Lovetsch y Skravena), me estremeció la terrible sospecha de que la hegemonía de la Seguridad del Estado se había volcado a posteriori sobre el texto. ¿Era yo paranoide o realista al suponer que el antiguo denunciante seguía cumpliendo tareas por encargo de sus antiguos señores? ¿Por qué había asumido voluntariamente ese encargo de traducción? Me hallaba desterrado a ese reino de suposiciones y sospechas que los testigos de época describen como realidad infame del antiguo sistema.

Por teléfono me dijo un antiguo prisionero político, uno de los modelos para el personaje de Konstantin, que había comenzado a leer la traducción palabra por palabra como si bebiera sorbos de té hirviendo, cada uno de los cuatro niveles textuales por separado, en busca de expresiones literarias de la traición. Yo había sostenido intensas y fructíferas conversaciones con él, pero solo ahora fui capaz de sentir directamente la repugnancia con la que él tuvo que vivir día y noche desde su juventud.

En el impresionante relato de Inga Wolfram “Traicionar – Seis amigos, un chivato, mi país y un sueño” la autora sostiene una conversación con el antiguo redactor jefe del periódico Junge Welt, Arnold Schölzel, que durante muchos años se dedicó a denunciar a los otros miembros de un grupo de discusión crítica en la RDA, grabando incluso sus conversaciones en secreto con una grabadora. A la pregunta: “¿Nunca tuviste mala conciencia?” responde: “No”. “¿Te arrepentiste alguna vez de tu trabajo para el Ministerio de Seguridad del Estado?” Respuesta: “No, arrepentimiento, expiación, pecado, traición, todas esas son categorías morales, todas son válidas para cada individuo en particular, pero yo pensaba y sigo pensando que ahí también se podrían abrir contrapartidas…”

No sé qué contrapartidas pueda haber abierto el traductor de Poder y resistencia. Él abusó de la confianza del autor. Fingió proximidad biográfica. Ha cargado culpa sobre sí (una culpa que está protegida por las leyes de su país) y nunca ha mostrado arrepentimiento. Hay que insistir: ¡Tenemos que despreciar la traición!





sábado, 24 de marzo de 2012

Una cronología búlgara de la literatura argentina

A modo de complemento de la nota publicada ayer, Alejandro González nos acerca la cronología de la literatura argentina traducida y publicada en Bulgaria.

Cronología

1907  
VV.AA. Perlas de las Letras extranjeras.  Selección de Stoian Atanasov. Libro 2. [1907] 239 p. (Ugarte, Manuel. El río blanco (cuento), pp 231 – 238)

1933   
Gálvez, Manuel. Nacha Regules. Novela. Trad. M. Dumanov. Sofía, Madzharov, [1933].
Quesada, José. La vendedora de Harrods. Novela corta  argentina. Traducción del español Boris Shivachev.  Sofía, Vestinik za zhenata, 1933.  43 p. 3000 ejemplares. 2ª edición: Sofía, Hemus, 1943. 81 p. 4000 ejemplares

1937  
VV,AA, Ralchev, Milko. El alma de España. Antología de la poesía española contemporánea. Sofía, s.ed.1937.  (Leopoldo Lugones, Alfonsina Storini)

1943  
Gálvez, Manuel. El gran miércoles. Novela. Trad. P.K. Chinkov. Sofía, Smirkarov, [1943].
Gálvez, Manuel. Nacha Regules. Novela. Trad.Liuba Kolchagova – Hincheva. Sofía, imprenta Hermanos Miladinovi, 1943. 200 p.

1947
Larreta, Enrique. La gloria de Don Ramiro. Traducción Petar Neikov y Todor Neikov. Sofía, Imprenta Provadaliev, 1947. 310 p. 4 000 ejemplares.
Setaro, Ricardo. La Estatua de la Libertad (Notas de un periodista argentino quien ha vivido 5 años entre el pueblo norteamericano).  Traducción Todos Tsenkov.  Sofía, Narodna mladezh, 1947.  48 p. 4 000 ejemplares.

1950  
Varela, Alfredo. El río oscuro.  (Tr. Teodoro Tsenkov)  Sofía, Narodna kultura, 1950. 248 p. 5 000 ejemplares.

1959  
Larra, Raúl. Sin tregua. Novela.  Traducción Tsvetán Georgiev. Sofía, Ed. Frente Popular, 1959. 255 p. 5 100 ejemplares.

1961  
Yunque, Álvaro. Hombres de 20 años. (Cuentos. Traducción del ruso) Sofía, Narodna mladezh, 1961.  50 100 ejemplares.

1966   
Güiraldes, Ricardo. Don Segundo Sombra. (Traducción Dora Panova, Juanita Linkova)  Sofía, Narodna kultura, 1966. 216 p. 10 090 ejemplares.

1967
 Ruiz Daudet, Carlos. Kilómetro 520. Cuentos. Traducción Jristo Gonevski. Sofía, Profizdat, 1967.  80 p. il.  14 700 ejemplares.
Yunque, Álvaro. Barquitos de papel. (Cuentos. Traducción Robert Mefano)  Sofía, Narodna mladezh, 1967.  15 100 ejemplares.

1968    
VV.AA. Poesía latinoamericana. Antología. Traducción Alexander Muratov y Atanás Dálchev. Sofía, Narodna kultura, 1968.  320 p. 3100 ejemplares. (José Pedroni, Ricardo Molinari, José Portogalo, Alfonsina Storni, Juan Gelman, Raúl González Tuñón, Leopoldo Marechal, Ezequiel Martínez Estrada)
Verbitsky, Bernardo. Villa Miseria también es América. (Tr. Stefan Boyadzhiev) Sofía, Narodna kultura, 1968, 224 p.  13 100 ejemplares.

1971  
VV.AA. Gorge Dimitrov: nombre-leyenda. Versos. Sofía, Nardona kultura, 1971. (Contiene el poema de Raúl González Tuñón. Una estrella para Jorge Dimitrov.)
VV.AA. Siempre existirá el mar. Antología poética.  Varna, Editorial del estado, 1971. (Fernández Moreno)

1972  
Cortázar, Julio. La autopista del Sur. (Tr. Rumen Stoyanov) Sofía, Narodna Kultura, 1972.  13 100 ejemplares. (Bestiario, Final del juego, Las armas secretas)
Viñas, David. Hombres a caballo. (Tr. Valentina Rafailova)  Sofía, Narodna kultura, 1972,  408 p.  20 100 ejemplares.

1975   
VV.AA. Cuentos latinoamericanos. (Tr. Luchezar Mishev). Sofía, Profizdat, 1975. (Julio Cortázar)

1977  
VV.AA. Dalchev, Atanás y Alejaxandar Muratov. Traducciones escogidas. Sofía, Narodna kultura, 1977. 408 p.  4 125 ejemplares. (Juan Gelman. El caballito de la calesita.)
VV.AA. Novelas del mar. Varna, G. Bakalov, 1977. (Leonidas Barleta. Cómo se hunidó el capitán Olsen, Julio Cortázar. La isla a mediodía)

1979  
Conti, Haroldo. Mascaró el cazador americano. (Tr. Valentina Rafailova).  Sofía, Narodna Mladezh, 1979. 288 p. 30 400 ejemplares.
VV.AA. Cuentos fantásticos latinoamericanos. Plovdiv, Hristo G. Danov, 1979. 511 p. (Adolfo Bioy Casares, Antonio di Benedetto, Leopoldo Lugones, Marco Denevi, Macedonio Fernández, Silvina Ocampo, Jorge Luis Borges. Las ruinas circulares, Leonardo Castellani, Santiago Dabove, H.A. Murena, Luisa Mercedes Levinson,  Manuel Peirou)

1980   
Agosti, Héctor. Nación y cultura. (Tr. Evtim Stankov)  Sofía, Partizdat, 1980.  300 p.
Conti, Haroldo. Por la corriente de la vida. (Tr. Valentina Rafailova).  Plovdiv, Hristo G. Danov, 1980. 208 p. 30 400 ejemplares.
Sábato, Ernesto. Sobre héroes y tumbas. (Tr.Valentina Rafailova)  Sofía, Narodna cultura, 1980. 492 p. 40 125 ejemplares.
VV.AA. Canto sobre el hombre. 70 años del nacimiento de Nikola Vaptsarov. (Poemas y ensayos sobre el poeta de escritores extranjeros). Junio - diciembre de 1979. Sofía, Bulgarski pisatel, 1980. 220 p.  3113 ejemplares. (Raúl González Tuñón)

1981   
Agosti, Héctor. “La poesía es un hálito fuerte de la eternidad” - en Nikola Vaptsarov. 70 años de su nacimiento. Simposio internacional. 6 - 7 de diciembre de 1979. Actas.  Sofía, Sofía Press, 1981. pp. 214-218.
Cortázar, Julio. Alguien que anda por allí.  (Tr. Rumen Stoyanov) Sofía, Narodna mladezh, 1981. 304 p. una tirada de 30 150 ejemplares.
Cortázar, Julio. Los premios. Traducción María Pachkova. Plovdiv, Hristo G. Danov, 1981.  408 p.  50 300 ejemplares.
Cortázar, Julio. Todos los fuegos, el fuego. Selección y traducción Rumen Stoyanov. Plovdiv, Hristo G. Danov, 212 p. (Contiene cuentos de Todos los fuegos, el fuego; La vuelta al día en ochenta mundos; Último round, etc.) 30 200 ejemplares.
Varela, Alfredo. Se alejan las cosas. (Poemas. Traducción Vania Petkova y Vicente Uribe) Sofía, Narodna kultura, 1981. 1 000 ejemplares. 
VV.AA. La memoria de la gente. Versos sobre Jorge Dimitrov. Sofía, Narodna kultura, 1981. (Contiene el poema de Raúl González Tuñón. Una estrella para Jorge Dimitrov.)
VV.AA. Mujeres. Cuentos sobre las mujeres de mujeres. Selección y traducción Svetoslav Kolev.  Sofía, Profizdat, 1981.  456 p. 15 150 ejemplares. (Beratriz Guido. Cine mudo.)
VV.AA. Nos dieron la tierra. (Cuentos. Selección e introducción Alfredo Varela. Tr. Valentina Rafailvoa) Sofía, BZNS, 1981. (cuentos de Alfredo Varela, Juam José Manauta,)
VV.AA.Sol herido. Antología de la poesía antifascista. Sofía, Narodna mladezh, 1981. (Biblioteca Globo poético). 400 p.   5125 ejemplares. (Raúl González Tuñón)


1982  
Puig, Manuel. Boquitas pintadas. Traducción Emilia Tsenkova. Sofía, Narodna kultura, 1982.  279 p. 20 125 ejemplares.
VV.AA. Mientras sigo amando. Poetizas de todo el mundo sobre el amor.  Sofía, Partizdat, 1982.  207 p.  251 150 ejemplares. (Alfonsina Storni)

1983  
VV.AA. Risa y dolor. (Cuentos humorísticos) Plovdiv, Hristo G. Danov, 1983, 355 p. (Jorge Luis Borges, Julio Cortázar,  Bernardo Kordón, Osvaldo Soriano)


1985  
Cortázar, Julio. Interjección. (Tr. Rumen Stoyanov) Sofía, Narodna kultura, 1985.  304 p. (contiene cuentos de Historias de cronopios y famas; Un tal Lucas; Último Round, etc.) 12 125 ejemplares.


1987  
Cortázar, Julio. Queremos tanto a Glenda. (Tr. Emilia Yulzari)  Plovdiv, Hristo G. Danov, 1987. (Deshoras)

Murillo, José. Mi amigo el pespir. Cuentos de los montes de Jujuy para todos los niños de Argentina. Traducción Bella Jristova. Sofía, Otechestvo, 1987. 104 p. il.
Sábato, Ernesto. El túnel. (Tr. Ludmila Ilieva) Varna, G. Bakalov, 1987. 132 p. 18 117 ejemplares.VV.AA. Cuentos argentinos. (Seelcción Fani Nazemi. Trad. varios). Sofía, Narodna kultura, 1987. 397 p. (Fray Mocho. A la hora del té; Leopoldo Lugones.La lluvia de fuego; Macedonio Fernández. Un cuento no-literario; Álvaro Yunque. Un clavel y un beso encima; Esequiel Martínez Estrada. La tos; Jorge Luis Borges. El jardín de senderos que se bifurcan; Roberto Arlt. Un escritor frustrado; Leonidas Barleta. La flor; Eduardo Mallea. La sala de espera; Velmiro Ayala Guayna. La abuela; Enrique Anderson Imbert. El leve Pedro; Julio Cortázar. Graffitti; Adolfo Bioy Casares. Las confesiones de un lobo solitario. Luisa Mercedes Levinson. La tía Panchita; Juan Sico. Clase de ilusionismo; Bernardo Cordón. A punto de reventar; Antonio di Benedetto. Caballo en el salitral; Marco Denevi. La cicatriz; Umberto Constantini. Visión; Iverna Codina. El espíritu de la vieja mina; Haroldo Conti. Como un león; Beratriz Guido. Cine mudo; Nicolás Cócaro. La amante extraña; Rodolfo Wolsh. Aquella mujer; Pedro Orgambide. Vida y recuerdos del soldado Nemesio Villafane; Marta Linch. Vigilia en una noche de carnaval; Daniel Moyano. Un hombre en el muelle; Juan José Hernández. La viuda; Néstor Sánchez. Las cuatro estaciones; Abelardo Castillo. Una noche para el negro Grifits; Juan José Saer. Los amigos; Vicente Batista. El hoyo; Liliana Heker. Por el camino espinoso; Osvaldo Soriano;  Miguel Briante. Habría que matar los perros.

1989  
Borges, Jorge Luis. Del cielo y el infierno. (Poemas. Tr. Rada Panchovska). Sofía, Narodna kultura, 1989.
Borges, Jorge Luis.La biblioteca de Babel. (Cuentos y ensayos. Tr. Ana Zlatkova y Rosa Hubesh). Sofía, Narodna kultura, 1989.
VV.AA. La estirpe de los santos. Poesía de poetas latinoamericanos asesinados (Selecciín y traducción Nikola Indzhov).  Sofía, Narodna kultura, 1989. (un poema de Francisco Urondo)

1990  
Murillo, José y Ana María Ramb. Renancó y los últimos huemules. Novela corta para niños. Traducción Bella Jristova. Sofía, Otechestvo, 1990. 152 p. il.

1994  
Borges, Jorge Luis. Historia de la eternidad. Traducción Rumen Stoyanov. Sofía, Ed. Paradox, 1994. 318 p.

1998  
Eloy Martínez, Tomás. Santa Evita. Ed. Hemus, 1998. 403 p.

2000  
Borges, Jorge Luis. El libro de arena. Traducción Rumen Stoyanov. Ed. Prozorets (Ventana), 2000. 111 p.

2002  
Borges, Jorge Luis. La memoria de Shakespeare. Sofía, Ventana, 2002.  78 p.
VV.AA El cuento hispanoamericano actual. Antología [en español] Selección Reni Marchevska. Sofía, Ed. Lik, 2002 (Mempo Giardinelli. Un cuento argentino: una mirada; Luisa Valenzuela. La calesita; Ricardo Piglia. El otro país; Carlos Roberto Morán. Ella cuenta sobre el mar; Mempo Giardinelli. La máquina de dar bestias; Reina Roffé. Convertir el desierto; Ana María Shúa. La que no está; ¡Huyamos!; Antiguo cuento japonés; El padre y el hijo; Clases de gimnasia; Guillermo Martínez. Baile en eL Marcone; Rdorigo Fresán. El aprendiz de brujo.)

2004  
Andahazi, Federico. El secreto de los flamencos. Plovdiv, Hermes, 2004.
Borges, Jorge Luis. La muerte y la brújula. Cuentos. Sofía, Ed. Trud, 2004. 576 p.

2005  
Borges, Jorge Luis. La muerte y la brújula. (Cuentos), Sofía, Ed. Trud, 2004, 2005. 567 p.

2006  
 Cortázar, Julio.Rayuela (Traducción Stefka Kozhuharova). Sofía, Agata-А, 2006.
Puig, Manuel. El beso de la mujer araña. Traducción Neva Micheva. Sofía, Colibri, 2006.

2007  
Cortázar, Julio. Historias de cronopios y de famas (Tr. Krasimir Tassev, Rumen Stoyanov, Stefka Kozhuharova). Sofía, Agata-А,  2007.

2008  
Borges, Jorge Luis. Libro de los seres imaginarios. Traducción Teodora Tsankova. Sofía, Fama, 2008.
Bucay, Jorge. Déjame que te cuente. Plovdiv, Hermes, 2008. 240 p.
Cortázar, Julio. Los premios. Traducción María Pachkova. Sofía, Agata A, 2008. 186 p.

2009  
Andahazi, Federico. El anatomista. Sofía, Ciela, 2009.  208 p. 
Bioy Casares. La invención de Morell. (Traducción de Ana Zlatkova). Sofía, Ed. Riva, 2009.
Bucay, Jorge. Amarse con los ojos abiertos. Plovdiv, Hermes, 2009. 264 p.
Bucay, Jorge. Cartas para Claudia. Plovdiv, Hermes, 2009. 256 p.
Bucay, Jorge. Cuentos para pensar. Plovdiv, Hermes, 2009. 192 стр.2009
De Santis, Pablo. El enigma de París. Traducción Elena Angelova. Sofía, Colibri, 2009. 216 p.
Martínez, Guillermo. Los crímenes de Oxford. (Traducción Neva Mícheva). Sofía, Colibrí, 2009.
Vidal, Bill. El heredero. Traducción Asen Georgiev, Sofía, Bard, 2009.

2010  
Andahazi, Federico. El conquistador. Sofía, Ciela, 2010.  276 p.
Bizzio, Sergio. Reality. Traducción Ekaterina Bobeva, Sofía, Ed. Era, 2010.
Borges, Jorge Luis. Ficciones. (Traducción de Ana Zlatkova). Sofía, Ed Colibrí”, 2010.
Bucay, Jorge. Las tres preguntas. Plovdiv, Hermes, 2010. 320 p.
Cortázar, Julio. Poesías. (Selección y traducción Stefka Kozhuharova). Sofía, Ágata A, 2010.
Covadlo, Lázaro. Las salvajes muchachas del partido. Sofía, Uniscorp, 2010.
Domínguez, Carlos María. La casa de papel. Traducción Lilia Dobreva. Sofía, Riva, 2010. 88 p.
Martínez, Guillermo. La muerte lenta de Luciana B. (Traducción Liliana Tabákova y Krasimir Tassev). Sofía, Colibrí, 2010.
Mujica, Hugo. Poesía. (Selección y traducción de Rada Panchovska). Sofía, Próxima, 2010.
Sacheri, Eduardo. La pregunta de sus ojos. Traducción Pavlina Chorbanova. Еd.Intense, 2010. 264 p.

2011   
Borges, Jorge Luis. Ensayos. (Selección y traducción de Ana Zlatkova). Sofía, Ed Colibrí”, 2011.
Bucay, Jorge. Cuenta conmigo. Plovdiv, Hermes, 2011. 312 p. 2011.
Mariscal, Enrique. Cuentos para regalar a personas especiales, Sofía, Bard, 2011. 160 с.
Mariscal, Enrique. Cuentos para regalar a personas originales. Sofía, Bard, 2011.  176 p.
Mariscal, Enrique. Cuentos para regalar a personas sensibles. Sofía, Bard, 2011. 192 p
Mariscal, Enrique. Cuentos para regalar a soñadores. Sofía, Bard, 2011. 192 p.
Mariscal, Enrique. El otro nombre del amor. Sofía, Bard, 2011. 160 p.