lunes, 16 de septiembre de 2024
Fernando Vallejo traducido, candidato a un prestigioso premio en Estados Unidos
miércoles, 11 de septiembre de 2024
Ediciones en francés de José Eustasio Rivera y Arnoldo Palacios, clásicos colombianos
"Por el centenario de publicación de La Vorágine, de José Eustasio Rivera y del nacimiento de Arnoldo Palacios, autor de Las Estrellas son negras, ambas obras serán traducidas al francés." Es lo que dice la bajada de la nota publicada por Luisa Piñeros en el sitio web de la Radio Nacional de Colombia, el pasado 6 de septiembre.
jueves, 5 de septiembre de 2024
En Japón, García Márquez para no lectores
A 54 años de la publicación en Japón del libro más famoso de Gabriel García Márquez, una novela gráfica la pone al frente de la lista de best-sellers en ese país. Evidentemente, la gente prefiere ver los dibujitos.
viernes, 5 de mayo de 2023
García Márquez again
jueves, 6 de abril de 2023
Las capacidades especiales del Instituto Cervantes
García
Márquez es el segundo autor de lengua española más traducido, después de
Cervantes, y el primero del siglo XXI
Entre 2000 y 2021, Gabriel García Márquez, el premio Nobel de Literatura colombiano, se ha convertido en el autor de habla hispana más traducido a otros idiomas, más que Miguel de Cervantes Saavedra, que es el más desde 1967, reveló el El País de España en una publicación titulada García Márquez desbanca a Cervantes como autor más traducido del español en el siglo XXI, tras haber tenido acceso al primer Mapa de la Traducción Mundial del Instituto Cervantes.
Todo empezó en 1967 después de que provocara con Cien años de soledad lo que algunos críticos han calificado como una onda expansiva en el quehacer literario, explicó el diario español.
La entidad literaria, a través de un rastreo a las obras y los autores en español que han sido publicados entre 1950 hasta 2021 —siete décadas—, buscó cuáles son los más traducidos a otros idiomas, encontrando que Miguel de Cervantes es quien ocupa el primer lugar, con 1.386 traducciones.
Le siguen en la lista Gabriel García Márquez con 1.270, Isabel Allende con 861, Jorge Luis Borges con 768, Mario Vargas Llosa con 785, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Carlos Fuentes, Arturo Pérez-Reverte y Carlos Ruiz Zafón, quienes ocupan los diez primeros puestos.
Tras el rastreo, el Instituto Cervantes dijo haber encontrado, según el diario español, un importante liderazgo de la literatura latinoamericana, pues si bien García Márquez está en la delantera, va acompañado de Allende, Borges, Vargas Llosa, Luis Sepúlveda y Roberto Bolaño. En la cuota española, además de Cervantes, están Ruiz Zafón, Pérez-Reverte y Javier Marías.
“El Mapa de la Traducción contó con la participación del Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED y la colaboración de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, del Ministerio de Cultura, y será presentado el 29 de marzo en el IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se celebra en Cádiz desde este lunes y hasta el 30 de marzo”, escribió el autor del artículo Manuel Morales.
Después, él mismo explicó que a esa cita acuden cada año miembros de las 23 academias más importantes del español a nivel mundial, junto a filólogos, escritores y artistas, pues quienes convocan son las más grandes autoridades en el tema: el Instituto Cervantes, la Real Academia Española (RAE) y el ayuntamiento (que es lo en Colombia se conoce como alcaldía) de Cádiz.
Primeros datos
Aunque la traducción e investigación no han sido presentadas en público, y solo ha llegado hasta las manos de un grupo muy selecto, han aparecido importantes comentarios sobre lo que esta significaría para la literatura hispana.
“Este informe es una forma de descubrir la biblioteca de las comunidades interesadas por la cultura en español en todo el mundo”, le dijo la directora de Cultura del Cervantes, Raquel Caleya, a El País, y añadió que “podría consolidarse como una herramienta de utilidad para escritores, traductores, editores, libreros, lectores porque van a contar con una información que hasta la fecha no se tenía y que permitirá tomar decisiones más eficientes, bien desde el ámbito público, bien desde el privado”.
Esta investigación, que será publicada en un portal web, abarcó idiomas como el inglés, francés, alemán, italiano, portugués, sueco, ruso, árabe, japonés y chino, y espera en un futuro agregar otros para ampliar el panorama.
lunes, 5 de diciembre de 2022
¿García Márquez le abrió la puerta a la literatura latinoamericana en China? Really, bitch?

Árbol genealógico en chino de la familia Buendía
martes, 31 de mayo de 2022
"¿Por qué hay una ilusión evidente en los sectores de la industria editorial en este regreso de la pandemia?"
“Crónica de la visita a una de las ferias de libros más importantes de América Latina: la Feria del Libro de Bogotá, Colombia, que da pie para pensar en la función que tienen estos eventos en términos de las editoriales y las librerías, el fomento a la lectura y la difusión de los autores, sobre todo después de la pandemia.” Eso dice la bajada de la nota que el poeta, crítico y editor mexicano José María Espinasa publicó el pasado 29 de mayo en la La Jornada Semanal, de su país.
martes, 20 de diciembre de 2016
Otra de discursos, pero de un traductor alemán
miércoles, 7 de septiembre de 2016
"Prácticas de colombianidad avanzada, que en tantos casos convergen en el mamagallismo"
Esa noche iba vestido con overol azul que llevaba pegada en el pecho una marca de Yves Saint Laurent. Ya sentado a la mesa advirtió que había olvidado cambiarse esa ropa de obrero, su atuendo de trabajo diario, porque pasó más tiempo del acostumbrado en la tarea de redondear unas páginas y, lo más difícil, de preparar una carta decorosa dirigida a la policía francesa para que la firmara una empleada.
Las conversaciones eran de escritores, aunque de vez en cuando él traía a cuento con preocupación y añoranza el drama de la vida colombiana. Allí afloraron reminiscencias de sus maestros, honras a los clásicos griegos porque siguen enseñando cada día algo nuevo, y elogios a los Beatles por haber entrado a la historia para quedarse. Hubo agradecimientos a los diccionarios, en particular al laberíntico de María Moliner, y desfilaron ejemplos de la fuerza cautivante de las primeras frases y de la obsesión permanente por descubrir la solidez de la armazón interna de cada escrito.
No faltaron sentencias llenas de sabiduría como que los hijos no lo son solamente por la sangre sino por la amistad de la crianza. También brotaron anécdotas fuera de lo común, contadas de la manera más natural, como la de la madre que estaba segura de que la fuerza de la vela prendida frente a la imagen de un santo sería capaz de sacar el bulldozer de uno de sus hijos que había caído a un abismo, porque la fórmula era la misma que había mantenido siempre en el aire a todos los aviones en los que viajaba el otro.
Para conjurar el contagio previsible de publicaciones piratas, Carmen Balcells viajó a Atenas a cumplir instrucciones en el sentido de darle los derechos a quien fuese amigo de Melina Mercouri, la Ministra de Cultura, que había deslumbrado al escritor desde su actuación en Nunca en Domingo y de quien se hizo amigo más tarde por afinidades políticas. El afortunado fue Antonis Livanis, de Nea Sínora, Nueva Frontera, no solo cercano a Melina sino al entonces fulgurante Andreas Papandreou, que para la época navegaba en la ola de éxito político de su Partido Socialista Panhelénico.
Desde el momento en el que las prensas de Livanis liberaron los primeros ejemplares, las librerías, los cafés, los barcos de pasajeros y las playas de Grecia se comenzaron a llenar de personas dedicadas a leer, bajo títulos sonoros, los libros del colombiano. Lo llamaban "Marquéz" y hablaban de él como si fuera un miembro de la familia. Entendían bien sus retratos de la condición humana y su denuncia implacable contra la violencia, la injusticia, la mentira y el menosprecio que por los relegados suelen sentir los dueños del poder. Disfrutaban como verosímiles y propias muchas cosas que en otras partes fueron vistas como fruto de la fantasía y se solazaban con la poesía y el humor de las entrelíneas.
Pero hay algo que tal vez no advirtieron los lectores: la traducción que tenían en sus manos podría ser la mejor de las que se hicieron a muchas lenguas extranjeras. No sabían que la traductora vino a Colombia y se sumergió en el ambiente diario y en la cultura del Caribe, con su comida, su música y su uso del idioma, y que llegó en peregrinación casi solitaria a Aracataca, donde comprobó, según dijo, no solo la existencia de las mariposas amarillas, las bananeras y el abandono de nuestras aldeas perdidas en la llanura de la costa, sino la presencia de huevos prehistóricos.
Su minuciosidad de tejedora, reforzada por la influencia de su maestro de traducción literaria Gordon Brotherston, el célebre intérprete del Náhuatl Clásico, la llevó a interesarse por el enredado proceso histórico de Colombia y tratar de iniciarse en prácticas de colombianidad avanzada, que en tantos casos convergen en el mamagallismo. Y fue en torno a esto último que consiguió puntualmente advertir la distancia o la cercanía que puede existir entre distintas culturas en torno a un solo concepto.
Además de los originales, uno de ellos firmado por el autor con la dedicatoria "Para Klety, la de Troya", la traductora tenía a la vista el diccionario de Moliner, un lexicón de colombianismos de Mario Alario di Filippo, y versiones de una u otra obra traducida por Gregory Rabasa al inglés o por Claude Couffon al francés. Y fue en esas como descubrió que Rabasa, llegado el momento de referirse a "los mamadores de gallo de La Cueva" en Los Funerales de la Mamá Grande, los llamó "criadores de gallos de La Cueva". Si uno va a traducir a Gabo, me dijo con honestidad y sorpresa, mal puede ignorar que el autor es un colombiano y puestos ya en ese terreno no se puede desconocer ni confundir lo que es mamar gallo.
Por fortuna, y para beneficio de sus lectores, después de haber buscado bajo varias de las capas infinitas del griego, que tiene casi tantas versiones como generaciones, creyó haber encontrado una expresión a la medida, Xoratatzídes, que significaría mamagallistas, de práctica cotidiana entre los griegos porque son parecidos a la gente del Caribe. Porque no se trata simplemente de la palabra, sino de una actitud ante la vida que se hace evidente en el ajetreo de los puertos, en los mercados callejeros y en las reuniones de amigos, y que tiene en ese país una larga lista de practicantes, dentro de la cual ocupa un lugar prominente Aristófanes. Sin olvidar las monumentales mamadas de gallo de dioses a seres humanos, y viceversa.
El propio García Márquez, para quien el griego era "griego", a pesar de que conocía prácticamente de memoria la obra de Sófocles, y en particular Edipo Rey, no tuvo elementos para apreciar lo sonoro y poético de una traducción fiel como ninguna al talante de los originales. Pero confió generosamente en la traductora y apreció profundamente su esfuerzo, al punto que años más tarde, al encontrarse en Cartagena con la niña que alzó una vez en París le dijo: "si quieres saber quién soy yo, pregúntale a tu mamá, que me ha tenido que parir más veces que a ti".
lunes, 28 de marzo de 2016
Enérgica defensa de la oralidad
El amor en los tiempos de la lengua
A los colombianos se les ocurren estas cosas. Cuando los congresos de la lengua empezaron a ser célebres, y a celebrarse, por cierto, fue un colombiano, Gabriel García Márquez, el que propuso que se le diera una patada a la sintaxis como para que la lengua empezara de nuevo, sin tantas letras como tiene, sin tantas complicaciones como le enseñaban a él en las escuelas, sin tantas preposiciones. Hubo quienes temblaron, pero las academias se lo tomaron tan bien que incluso invitaron luego a Gabo a que visitara la cuna de todas ellas, la sede de Felipe IV, en Madrid. Luego ya fue como un académico in péctore; pocos escritores tienen tantas entradas en las explicaciones del diccionario de autoridades como esta autoridad que fue autor de El amor en los tiempos del cólera.






