martes, 5 de octubre de 2021
miércoles, 8 de septiembre de 2021
Borges, Cortázar, Bioy y Arlt, por lejos
El pasado 6 de septiembre, Natalia Blanc publicó el siguiente artículo sobre los autores argentinos más traducidos a otras lenguas, en el diario La Nación, de Buenos Aires.
En un imaginario Mundial de Autores Argentinos Traducidos, Jorge Luis Borges ganaría por goleada. Según coinciden traductores literarios, editores y demás especialistas, el autor de Ficciones es, por lejos, el argentino favorito de los lectores en los cinco continentes. A diferencia de otros escritores nacionales, vivos o muertos, que se ponen “de moda” en el exterior a raíz de causas varias que podrían resumirse en la agenda temática global del momento, como el feminismo, la pasión internacional por Borges se mantiene firme, más allá del contexto histórico.
Como en el país no existe un registro único de traducciones literarias, el indicador más certero para establecer qué autores y cuáles títulos son requeridos en el extranjero es el Programa Sur, que depende de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina y otorga subsidios a editoriales extranjeras para traducir obras de producción local. Desde su creación en 2009, apoyó a más de 1500 obras que fueron traducidas a 49 idiomas en 51 países. “Es un promedio de entre 140 y 150 títulos anuales”, calcula Diego Lorenzo, coordinador del programa nacional de apoyo a las traducciones.
“Al recorrer el listado completo se advierte que se ha ampliado mucho la demanda de autores. Antes había un elenco consolidado y nombres, como el de Roberto Alrt, que explotaron cuando se liberaron los derechos, en especial en mercado pequeños, como el del este europeo. Al principio estaban cabeza a cabeza Borges y Cortázar seguidos por Aira y Piglia y, después, obras relacionadas con otros productos culturales, como el cine, en los casos de Claudia Piñeiro, Eduardo Sacheri y Guillermo Martínez. En el medio, se ubican un montón de autores, algunos más afamados que otros, como Luisa Valenzuela que tiene cierta trayectoria en el exterior y otros jóvenes como Félix Bruzzone. Samanta Schweblin empezó a escalar, especialmente, desde que se fue a vivir a Europa. Es un caso parecido al de Ariana Harwicz”, agregó Lorenzo.
Aunque todavía no está cerrada la selección de 2021, entre los pedidos de subsidios ya aprobados figura una edición de seis mil ejemplares de El Eternauta, de Héctor Oesterheld, para lectores chinos. Entre las traducciones al inglés se destaca la tirada de cinco mil copias que hará New York Books Review de El silenciero, de Antonio Di Benedetto. Zama, novela del mismo autor adaptada al cine por Lucrecia Martel, estará disponible el año próximo para 600 lectores daneses. Y unos dos mil turcos podrán leer El entenado, de Juan José Saer. En inglés, también habrá dos ediciones de cinco mil ejemplares cada una de Milongas, de Edgardo Cozarinsky, y Animales, de Hebe Uhart, a cargo de Archipiélago Books.
Borges
hasta en la China
Al buscar los libros de Borges en el listado general de
traducciones entre 2009 y 2020 aparecen datos curiosos que apoyan la idea de
que el gran poeta nacional
es el goleador del seleccionado argentino. Entre las lenguas a las
que fueron traducidas sus obras se destacan, además del inglés, el francés, el alemán y el portugués, idiomas
como el búlgaro, el macedonio, el
hindi, el filipino, el malayo, el armenio, el georgiano, el tailandés, el
ucraniano, el montenegrino, el noruego, el sueco, el checo y el albanés. Poemas,
cuentos y ensayos: toda la obra de Borges fue requerida en distintos momentos
por editores de distintas partes del mundo, según el registro del Programa Sur.
En 2017 un informe de la agencia Télam señalaba que Borges era por entonces el autor de América latina más traducido al mandarín, seguido por Julio Cortázar y Adolfo Bioy Casares. “La gravitación de lo oriental en su obra -desde una aproximación poética-, y la tensión filosófica general que atraviesa sus textos pueden explicar la predilección de los lectores de China por Borges; en general, los chinos eligen “El jardín de los senderos que se bifurcan”, “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” y “El Aleph” como sus piezas favoritas debido a su ambigüedad, misterio intelectual y profundidad”, declaró entonces Juan Manuel Cortelletti, consejero cultural de la Embajada Argentina en China. El funcionario, que continúa en el mismo cargo, sumó una perlita al furor chino por Borges: “Como parte del fenómeno, el autor argentino se convirtió también en objeto de consumo de los fanáticos. Una importante librería de la capital china, entre otros souvenirs, vende a sus clientes remeras negras con una frase en caracteres chinos blancos que dice: ‘Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca’, Jorge Luis Borges”.
Cortázar post boom
Si bien, de acuerdo a Jorge Fondebrider, escritor, gestor cultural, traductor y fundador del Club de Traductores Literarios, el furor internacional por Julio Cortázar ya pasó, en la lista completa del Programa Sur aparecen varias editoriales extranjeras que obtuvieron desde 2009 los subsidios del programa de la Cancillería argentina (con un tope de 3200 dólares por título) para traducir sus cuentos y novelas. Rayuela, Las armas secretas y Todos los fuegos, el fuego, por ejemplo, se publicaron en armenio; Clases de literatura, Queremos tanto a Glenda y Un tal Lucas, en griego; Los autonautas de la cosmopista, en danés; 62 / Modelo para armar y Los premios, en serbio; y Bestiario, en búlgaro.
En 2014, cuando se cumplió el centenario del nacimiento del autor de Rayuela, hubo un homenaje en el stand argentino del Salón del Libro de París. Como suele suceder, las efemérides (y las muertes) disparan las ventas de ejemplares y es por eso que ese año Cortázar aparecía primero en el listado del Programa Sur. Según un informe de Télam, de marzo de 2014, Cortázar era por entonces el escritor argentino más requerido por las editoriales extranjeras. Entre los títulos seleccionados por el Programa Sur en la primera parte de 2021 figura Historias de Cronopios y de Famas, que será publicado en Ucrania con una tirada de mil ejemplares.
Piglia: diarios en croata y vietnamita
Junto con Borges y Cortázar, Ricardo Piglia integra el podio de los autores argentinos más traducidos desde que existe el Programa Sur. Once de sus títulos, entre novelas, cuentos reunidos, ensayos literarios y los diarios que firmó como Emilio Renzi, se publicaron en más de veinte idiomas que van desde el inglés, el francés, el italiano y el alemán hasta el macedonio, griego, hebreo, rumano, turco, húngaro, croata, ruso, chino y vietnamita.
Entre sus libros más requeridos por editoriales extranjeras figuran Blanco nocturno (con versiones en nueve idiomas, según el registro oficial); Plata quemada (que se vende en Bulgaria, Croacia, Rusia, Francia, China y Vietnam); El camino de Ida (con cinco ediciones distintas) y Respiración artificial (en cuatro lenguas, incluido el macedonio).
En el primer semestre de este año, una editorial europea se anotó en el programa local para traducir Nombre falso al italiano e imprimir 2500 ejemplares.
El caso Aira
El de César Aira es un caso especial no solo por su amplia producción literaria sino por la atención que le prestan al autor de Coronel Pringles en el exterior desde hace años. “Candidato” permanente al premio Nobel de Literatura (nadie sabe bien cómo empezó, pero todos los años Aira aparece en las apuestas para el prestigioso premio).
De bajo perfil y alejado de la vidriera cultural local, Aira es leído por lectores de China, Francia, Inglaterra, Holanda, Alemania, Hungría, Bulgaria, Croacia, Serbia, Lituania y Grecia, entre otros países. Este año se sumó una editorial sueca, que hará tiradas de 1200 ejemplares de los títulos Las conversaciones y Margarita, un recuerdo. Por su parte, editores turcos publicarán dos mil ejemplares de El cerebro musical.
Arlt, al igbo, una lengua nigeriana
En marzo de 2020, a través del Programa Sur, se presentaron en el 2º Festival Hispano de Kolkata, Calcuta, República de la India, las traducciones al bengalí de El juguete rabioso, de Roberto Arlt, y de Don Segundo Sombra, de Ricardo Güiraldes.
El “año Arlt” para las traducciones fue 2013: al cumplirse setenta años de su muerte, se liberaron los derechos de sus obras. Entonces, editoriales de Bulgaria, Italia e Inglaterra se presentaron para traducir a sus respectivos idiomas títulos como Los siete locos, El jorobadito y otros cuentos y Los lanzallamas.
Este año, las Aguafuertes cariocas, libro que reúne el trabajo del escritor como corresponsal en Río de Janeiro, figura entre los aprobados para recibir subsidio para su traducción al italiano en una tirada de dos mil ejemplares. Pero la perlita de 2021 llegó de Nigeria: una editorial de ese país africano editará 300 copias de El juguete rabioso en igbo, una lengua hablaba por unas 18 millones de personas de la etnia del mismo nombre.
Quino, con Mafalda en búlgaro y guaraní
“Mbaeinchapa, che ha´e Mafalda ha ko´aga añe´ema guaraníme” (“¿Cómo están? Soy Mafalda y ahora hablo en guaraní”): así se presentó en 2017 la traducción al guaraní de la célebre tira creada por Quino. Desde que se publicó por primera vez, en 1964, Mafalda fue traducida a 27 idiomas: entre ellos, armenio, búlgaro, chino, griego, hebreo y polaco. En el registro del Programa Sur figura un pedido de subsidio para la versión de la historieta al búlgaro. Y en la página oficial del autor se cuenta la trastienda de la adaptación de las peripecias de Mafalda y sus amigos al braille, un proyecto de un fanático de tira, que logró publicar en 2016 Descubriendo a Mafalda para lectores ciegos con el apoyo de la Editora Nacional Braille y Libro Parlante, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Consultado por La Nación por su experiencia como traductor literario y gran conocedor del mercado europeo del libro, en especial de Francia, Fondebrider ubicó a Samanta Schweblin y a Ariana Harwicz en el podio de las autoras nacionales más leídas en Europa en la actualidad. Al buscar en el registro oficial desde 2009 aparece que Matate amor, de Harwicz, fue traducida al inglés, turco y georgiano y que las ficciones de Schweblin, en formato cuento o novela, tienen versiones en albanés, croata, serbio, georgiano, italiano, inglés, alemán, francés, húngaro, checo, macedonio y chino.
En 2022 llegarán a las librerías de Grecia y Suecia ficciones de tres de las autoras jóvenes más mentadas de los últimos tiempos: Matate amor, en griego, Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez, en sueco, y Cometierra, de Dolores Reyes, que saldrá en sueco y también tendrá una edición en portugués para Brasil.
jueves, 28 de septiembre de 2017
¿Los tiempos están cambiando?
Traducciones ejemplares.
Jorge Fondebrider mejora esa posible historia: “Las traducciones de poesía francesa de Raúl Gustavo Aguirre son ejemplares. Por caso, no conozco ninguna versión mejor de Mallarmé que las que él hizo. Otro traductor admirable es Lysandro Galtier, que nos dio un Oskar Vladislas de Lubicz Milosz excepcional. J.R. Wilcock hizo magníficas versiones de T.S. Eliot, y también de Jack Kerouac. Es lo primero que me viene a la memoria. O el Durrell del Cuarteto de Alejandría, que tradujo Aurora Bernárdez”.
La traducción en la Argentina suele evocar una edad dorada en que la industria editorial tenía una posición de liderazgo en la producción en lengua española. “Ligados a determinados proyectos editoriales, aparecieron traductores que entendían la traducción de manera bastante diversa. Cuando traducimos experimentamos el antagonismo entre la restitución de la letra o la del sentido”, dice Willson. En Las dos maneras de traducir (1926), Borges vio sendas concepciones de la literatura: “Los literales son románticos, personalistas, creen en el genio creador y desconfían de la traducibilidad total. Los perifrásticos o libres, por el contrario, son clásicos, creen en la obra, más allá del sujeto que la produjo. Victoria Ocampo y Bianco encarnan esta estructura de disenso que está presente en toda práctica de la traducción y, en ese sentido, son prototípicos”.
Gargatagli destaca “la existencia de una industria editorial argentina” como elemento central en el desarrollo de las traducciones durante el siglo XX. “Borges y Bioy Casares, y Bianco, aunque de otro modo, tradujeron, inventaron el género fantástico, crearon el canon de lo policial-literario y participaron o fomentaron los debates sobre la traducción que estuvieron presentes muy enfáticamente en los debates sobre literatura de la Argentina. Actuaban dentro del sistema editorial pero al margen, lo que describe cómo era ese sistema. Algo de esto sigue vivo en las editoriales independientes de la Argentina”.
Las traducciones provocan efectos de sentido en la recepción de las obras que pueden pasar inadvertidos. En La constelación del Sur, Willson señala que la introducción de Faulkner a la literatura latinoamericana, traducción mediante de Borges, no se produjo a través de lo más logrado de su obra. “Cuando se traducen textos estrictamente contemporáneos es difícil estar seguro de que lo que se traduce por primera vez terminará siendo, con el tiempo, lo mejor del escritor –dice la ensayista–. A veces, el detonante para una primera traducción es la obtención del Premio Nobel. Hay ejemplos recientes más que elocuentes: Pamuk es uno de ellos”.
Recuadros:
viernes, 24 de junio de 2016
A siete meses de asumido el nuevo gobierno, sus tiempos administrativos atentan contra su credibilidad internacional
Compás de espera para el Programa Sur de
traducciones
lunes, 14 de julio de 2014
Del otro lado de la cordillera (7)
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| FOTO: Paulo Slachevsky |
a las traducciones
Exteriores y Culto)
sábado, 19 de abril de 2014
Salon du Livre de Paris (4)
El sábado por la mañana asistí a la presentación del libro de Inés Garland. La clase de chicos con su profesora de español llegó un poco tarde porque había mucha gente haciendo cola para entrar. La actividad fue corta pero hubo participación de los alumnos. Luego los vi correr a comprar el libro para que Inés se los dedicara y se agotó rápidamente.
El domingo estuve primero en el stand de
El lunes solamante asistí a un concierto precioso de Raúl Barboza. Mucha gente.
En la prensa nacional francesa, Argentina estaba "à
Sé que hubo mesas redondas en otros lugares pero no pude asistir, en el Instituto Cervantes, en el Instituto de América Latina, en
El I. Cervantes creo en su sitio internet una ruta Rayuela y otra Cortázar. Esta mañana estuvimos recorriendo el París de Cortazar: rue Martel, galerie Vivienne, le Louvre, Pont Neuf... 3 horas de caminata.
La segunda presentación específica tuvo lugar en el Maison de l'Amerique Latine, donde pequeñas editoriales de poesía de Francia, que han recibido subsidios del PROSUR, realizaron presentaciones de los libros editados y lecturas de poesía ante un público mayormente lector, y ante algunos traductores y editores de poesía invitados. Se vendieron los libros publicados a varios de los invitados en una mesa dispuesta afuera del salón y se armó un panel entre los editores franceses, los traductores y
La tercera actividad específica tuvo lugar en el stand del Institute Francais en el Salón del Libro el 24 de marzo, día destinado únicamente a profesionales. Esta vez se compartió el panel con el director del Programa Victoria Ocampo de
Además, el sábado 22 se realizaron mesas redondas con autores argentinos sobre el PROSUR (Claudia Piñeiro, Ana M. Shua, Divinsky y Noé Jitrik) y sobre Cortázar (Sacheri, Neuman y Luisa Valenzuela, estos tres invitados por Cancillería directamente). Además, un actor francés, Vincent Berger, leyó fragmentos del El Perseguidor y se cerró con dos espectáculos musicales a sala repleta en
En cuanto a resultados, si bien es un poco pronto, sí se puede decir que debido al interés que produjo Argentina País Invitado, en 2013 se pidieron 26 traducciones al francés por parte de editores que querían publicar sus libros para venderlos en el Salon. De ese modo, el francés fue el segundo idioma más solicitado en 2013 detrás del italiano con 33 pedidos. En total, el PROSUR ha subsidiado 81 obras al francés, 75 en Francia y 6 en Canadá, lo que lo coloca como el tercer idioma más pedido luego del italiano (124) y el alemán (100).










