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viernes, 29 de diciembre de 2023

El mundo del libro argentino seriamente amenazado por las absurdas medidas de un gobierno iletrado

Sinceramente, pensábamos publicar en nuestro último posteo del año antes de las vacaciones, el tradicional saludo que imponen estas fechas. Pero la gravedad de todo (que incluye el inminente cierre del Fondo Nacional de las Artes y las acusaciones infundadas contra el Instituto del Teatro) hace muy difícil que el saludo de fin de año incluya solamente buenos deseos. Las medidas de gobierno van en contra de los intereses de la gente y van a hacer que la vida de los argentinos sea cada vez más difícil, por lo que vale la pena alertar en esta última entrada sobre la profundidad del pozo al que se nos está empujando. Lamentablemente, de eso trata lo que sigue.

Belén Marinone publicó antes de ayer, en InfoBAE Cultura, un artículo a propósito de uno de los tantos dislates que el actual presidente de Argentina propone en pos de alcanzar una supuesta libertad que es más libertad que todas las otras: la anulación del precio único de venta de los libros, una verdadera conquista que, en el mundo de la lengua castellana, sólo lograron España, México y Argentina, a pesar de que existe en buena parte del mundo civilizado. En la bajada del artículo se lee: "La ley de Precio Único es una medida que protege a las librerías. Cuál es el impacto en la industria editorial y qué opinan los principales actores involucrados. También hay modificaciones en la CONABIP". 

A continuación de la nota, se ofrece la solicitada que propone la editorial Godot y que firman editoriales, editores y librerías de todo el país, donde se explica con mucha claridad lo que está en juego.

La Ley Ómnibus de Milei pide eliminar el precio único de los libros y restringe el financiamiento a las Bibliotecas Populares

El gobierno de Javier Milei envió este miércoles al Congreso la “ley ómnibus”. Se trata de un proyecto denominado “de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos”, que será analizado en sesiones extraordinarias hasta el 31 de enero. El ministro del Interior, Guillermo Francos, hizo entrega del documento con 664 artículos en 351 páginas al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El proyecto hace referencia a una crisis nacional sin precedentes y apunta a reversionar el modelo económico y social del país alineándolo a la Doctrina Liberal de la Constitución de 1853.

La ley “ómnibus” propuesta busca una reforma del Estado, mediante la declaración de emergencia pública en múltiples áreas hasta diciembre de 2025, permitiendo al Ejecutivo asumir “facultades legislativas”. El proyecto también se mete con la industria del libro.

Bajo la premisa de que Argentina “no tiene plata, no tiene tiempo”, según palabras que dijo Menem a Infobae, el artículo 60 ―incluido en el título 3 de Reorganización Económica, capítulo 1 de Desregulación económica― promueve la eliminación de la Ley 25.542, de precio uniforme de venta al público de libros, también conocida como “Ley de Defensa de la Actividad Librera”.

¿Qué establece la ley que se busca eliminar? Según esta normativa, los editores, importadores o representantes de libros fijan un precio uniforme de venta al público (PVP) o consumidor final de los libros que edite o importe. Es decir, los libros tienen el mismo precio en cualquier librería física. Lo mismo sucede con las ediciones digitales.

Esta ley, que se inspira en la Ley Lang, promulgada en 1981 en Francia, busca proteger a las librerías frente a “grandes superficies”, como supermercados. Si el supermercado toma un libro que se vende muchísimo o dos y los pone muy baratos, porque maneja grandes volúmenes o porque eso le sirve como oferta, entonces las librerías venderán mucho menos. Pero es en las librerías donde se consiguen muchos títulos que no son best sellers y que pasan años en los estantes. Entonces, para sostener esos negocios que se dedican exclusivamente o principalmente a los libros, se dictó una ley que impide las rebajas. Porque si cierran ¿quién venderá los libros que no tienen tantos lectores? A eso- muchos títulos aunque sean de bajas tiradas- se llama “bibliodiversidad”.

La noticia cayó como un balde de agua fría en el sector.

Alarmas encendidas
“Puede ser terrible, en primer lugar y en el corto plazo, para todo el ecosistema de librerías. Va a ser un golpe enorme si se aprueba“, dice Pablo Braun, promotor cultural, responsable de la librería y editorial Eterna Cadencia y director de Filba en diálogo con Infobae Leamos. “Las cadenas de grandes superficies y los supermercados manejan otros volúmenes, descuentos y plazos de pagos van a poder hacer descuentos grandes, que van a ser imposibles de igualar”, agrega.

Y sigue: “Muchas de las compras se van a trasladar a estos lugares y la venta en librerías independientes va a bajar y va a hacer que, naturalmente, cierren algunas, se achiquen otras y se pierdan puestos de trabajo”. “Me parece que van a desaparecer las librerías más chiquitas primero y van a quedar las cadenas”, opina Braun. “Primero va a pegar a las librerías, pero después a las editoriales”, expresa y advierte que se va a perder la bibliodiversidad.

Por su parte, Trini Vergara, con más de treinticinco años en la industria editorial y cabeza del proyecto editorial Trini Vergara Ediciones apunta un dato: “la alta inflación había terminado sola con el precio fijo. Según explica, “los editores solo aumentamos las novedades y ponemos aumentos menores o ningún aumento a libros de los meses anteriores o del fondo editorial, con criterios selectivos y promocionales, que es exactamente como funcionan los mercados sin ley de precio fijo a los libros”.

Vergara advierte que siempre hubo “fórmulas creativas para rebajar” y que esta situación es “una realidad en las librerías” y detalla que “este año encontrás libros muy nuevos a precios muy rebajados, y eso es simplemente porque no se aumentan a la par de los lanzamientos del mes”.

Ana López, dueña de la librería Suerte Maldita dice que “eliminar el PVP atenta directamente contra la diversidad de autores y de editoriales en las librerías. Sin el precio único estamos a merced de los grupos concentrados y las librerías independientes no tendremos herramientas para competir” porque “los grupos concentrados, que tienen otros acuerdos de volúmenes, descuentos y plazos de pago van a poder ofrecer precios menores”.

La editorial Blatt & Ríos también hizo publica su postura sobre el proyecto de derogación de la “Ley de Defensa de la Actividad Librera” en la red social X: “Milei manda proyecto en el que deroga la Ley de PVP de libros. La Ley 25.542″, comienza y profundiza: “Con estos las grandes superficies, supermercados, cadenas, van a atentar contra las librerías independientes y contra todo el sector. Y el primero que diga lo contrario es un ignorante”.

El Grupo Ilhsa ―dueña de la cadena Yenny―, consultado por Infobae Leamos, no tiene declaraciones formales al respecto. Tampoco las tuvo Leo Cifelli, designado como Secretario de Cultura de la Nación pero quien ―explicaron a Infobae desde su entorno- todavía no asumió oficialmente.

Bibliotecas Populares, en la mira
La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) también está incluida en la “ley ómnibus”. La CONABIP cuenta con gran relevancia en el interior del país y en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, se sabe, es uno de los actores más importantes. ¿Por qué? Se trata de bibliotecarias y bibliotecarios que integran las bibliotecas populares y que tienen la oportunidad, en cada edición de la Feria del Libro, de viajar y comprar con descuento libros para los lectores de la comunidad. La Feria abre en un horario especial para estos libreros, que traen en anotadores los pedidos de sus comunidades.

¿Cómo las afectaría de aprobarse el proyecto en el Congreso? El apartado quinto del documento es un apartado dedicado exclusivamente a la CONABIP. Las afecta sobre todo la derogación del Fondo Especial, que creaba la Ley 23.351. Fuentes cercanas a la Comisión advierten el desfinanciamiento a las Bibliotecas Populares y la eliminación de la ayuda que el Estado otorga a esas asociaciones civiles.

Según el texto propuesto, desaparecen los artículos que establecen que “además de las partidas que sean asignadas por el Presupuesto General de Gastos de la Nación” existe el “Fondo Especial para Bibliotecas Populares”. Y que ese Fondo se destina “exclusivamente para el otorgamiento de beneficios directos a las Bibliotecas Populares”.

A su vez, la ley elimina las tarifas reducidas a los servicios públicos para las Bibliotecas Populares así como los beneficios de gravamen fiscal. Entre otros se anulan para ellas la franquicia postal; la liberación de todo gravamen establecido en la ley de impuesto de sellos y la “subvención para el mantenimiento de las instalaciones, aumento del caudal bibliográfico, remuneración y perfeccionamiento del personal bibliotecario —profesional, auxiliar y de maestranza—, modernización del equipamiento y actualización del procesamiento técnico de materiales”.

También promueve la desaparición de la Junta Representativa, es decir un órgano federal dentro de la Conabip. Hasta ahora la Junta estaba compuesta “por un representante por provincia y uno por la Capital Federal”. La nueva ley directamente la elimina.

Las Bibliotecas Populares fueron creadas por Domingo Faustino Sarmiento en 1866. La primera, la Biblioteca Popular Franklin, estuvo en la provincia de San Juan.

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Por qué derogar la ley de Defensa de la actividad librera es una mala idea

1.
¿Sabés que la ley 25.542 de precio uniforme de venta al público y de Defensa de la Actividad Librera establece que los editores deben fijar el precio de venta de los libros y que debe ser el mismo en todos los puntos de venta?

2.
¿Por qué es importante? Al establecer un precio único para toda la cadena de venta, se pone el acento de la competencia en la atención al público, la recomendación y selección de los libros y no en el descuento que se puede hacer en base al poderío económico. La ley parte de la premisa de que las librerías son espacios fundamentales de la vida cultural y en la cadena de valor del libro.

3.
Uno de los malentendidos más comunes es que, si se elimina la ley de precio fijo, el precio de venta al público cae, lo cual ha resultado falso en varios países.

4.
En un principio, vemos ofertas de los grandes jugadores que pueden acceder a comprar mayor cantidad de unidades, por ende con mayor descuento, y trasladan ese descuento al público. Ganan cuota de mercado y disminuyen drásticamente la cuota de los pequeños jugadores hasta hacerlos desaparecer o marginar su rentabilidad. Liberados de una competencia fuerte, vuelven a subir los precios. A mediano plazo no funciona.

5.
Los jugadores de mayor tamaño obtienen un gran descuento de parte de las editoriales en un primer momento porque ofrecen comprar volumen; luego, cuando han monopolizado una cuota de mercado mayoritaria, retiran ese descuento (caso Amazon) y fijan un descuento menor ante la falta de competencia. Este ciclo se observó en varios países.

6.
Hay una estrecha relación entre los países que tienen ley de precio fijo y un robusto entramado de librerías independientes. Es el caso de España y Argentina.

7.
No es casual que países que promueven al libro como bien cultural fundamental y poseen mercados editoriales desarrollados y diversos, tengan un extendido consenso acerca de la protección de las pequeñas y medianas librerías, como es el caso de Alemania, Corea del Sur, España, Italia, Japón, México, Noruega, etc. En Argentina, el consenso a favor de esta ley es ampliamente mayoritario.

8.
Al empezar a cerrar las librerías independientes, desaparecen los puntos de venta de las pequeñas editoriales. Luego desaparecen las pequeñas editoriales.

9.
Las compras a gran escala suelen favorecer y financiar los libros de mayor rotación en detrimento de la bibliodiversidad. Es decir que se exhibirán solo los libros que se venden más. La falta de exhibición genera una menor venta, lo cual a su vez disminuye la rentabilidad de un negocio pensado a escala.

Firmamos:
Feria de Editores (FED), Godot, Carbono, Gourmet Musical, Chai, Centro de Estudios y Políticas Públicas del Libro (UNSAM), Cámara de Librerías Independientes (CALI), Big Sur, Sigilo, Céspedes, Pequeño Editor, Trabajadorxs de prensa del libro, Blatt & Ríos, La Parte Maldita, Maten al Mensajero, Mardulce, Madreselva, Entropía, El cuenco de plata, Marciana, La bestia equilátera, Limonero, Eterna Cadencia, Metonimia Libros, Notanpuan, Corregidor, Dobra Robota, Caja Negra, Beatriz viterbo, Siglo XXI, Hotel de las ideas, Fera, Motus, Gamon, Videos, Galería, Hwarang, Ampersand, Niño, Katz, Alto pogo, Cooperativa TyPEO (Territorio y Producción Editorial Organizada), Rara Avis, Muchas Nueces, Ripio, La Libre, Astier, Del Signo, Culmine, El Colectivo, Hasta Trilce, Ubu, Le Monde, Capital Intelectual, Concreto, Abran Cancha, La Pollera, Gould Libros, MalaTesta Libros, Mandolina Libros, El Jaúl Libros, Fiordo, Conejos, Medio Pan y Un Libro, Lúdico Ediciones, Librería Aguilar, Delibooks, Mascaró, Otras Orillas, Ocio, Mendel, Ojo de poeta, Malisia, EME Editorial, Viva el Libro, Encuentro Libros, Pez Negro, Fedro Libros, Librería en Urano, Cuarto Propio Libros, La Libre, EDITA, Club Hem, Pixel, Fa Editora, Filosurfer, Tercera Persona, Atlántica Libros y Café, City Bell Libros, Al Margen, Fondo de Cultura Económica, Librería del Fondo Arnaldo Orfila Reynal, Arte a babor, Erizo Ediciones, Magia Libros, Yuna Libros, Cariño, Nuria, Los Galgos, Salta el pez, La Coop, Calibroscopio, Fetiche Libros, Club Editor, El Juguete Rabioso, Paradoxa Libros, Mandrágora Libros y Cultura, Adriana Hidalgo, Club Editor, Vinilo, Rayuela, Vitto, El gran pez, Arkhe, Acequia libros, Volcán Azul Libros, El gato escaldado, Tiempos Modernos, La coleccionista de libros, Verne, Caballo Negro, Patio Interno Libros, Te llamaré Viernes, Serapis, Cumulus Nimbus, Pacomiro, Buchwald, Barba de Abejas, La Bohemia,

lunes, 7 de noviembre de 2022

A Penguin Random House las cosas le salieron mal

En varias oportunidades, el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires se ocupó de este caso testigo en la historia de la industria editorial. Entre las varias razones por las que se trata de una circunstancia especial, está la que se indica en la bajada: “Una jueza del Distrito de Columbia falló en contra de esta unión. El argumento es que la posición oligopólica perjudica a los autores”. La noticia fue difundida por la agencia Telam, el 1 de noviembre pasado.

Vetan la fusión de las editoriales Penguin Random House y Simon & Schuster para “proteger la competencia”

La compra de la editorial Simon & Schuster por parte de Penguin Random House fue vetada por una jueza de Washington debido a los riesgos para la competencia y el principal argumento es que la posición oligopolista dañaba la competencia en el mercado de los anticipos sobre derechos de libros superventas, afectando a los autores. La fusión implicaba que la mayor editorial de Estados Unidos, Penguin Random House, perteneciente al grupo alemán Bertelsmann, comprar Simon & Schuster, el tercer mayor grupo editorial del país, propiedad de Paramount, por 2.175 millones de dólares.

 

Tal como informó el diario El País de España, fue Florence Pan, la primera jueza asiático-americana del Distrito de Columbia, nombrada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, la responsable del fallo celebrado por el Departamento de Justicia de ese país. “La decisión de hoy protege la competencia vital para los libros y es una victoria para los autores, los lectores y el libre intercambio de ideas”, señaló el fiscal general adjunto Jonathan Kanter, de la División Antimonopolio.

 

“La fusión propuesta habría reducido la competencia, rebajado la remuneración de los autores, disminuido la amplitud, la profundidad y la diversidad de nuestras historias e ideas y, en última instancia, empobrecido nuestra democracia”, completó. En su resolución, la jueza explica: “Tras el examen del extenso expediente y la cuidadosa consideración de los argumentos de las partes, el tribunal considera que el Gobierno de Estados Unidos ha demostrado que el efecto de la fusión propuesta puede disminuir sustancialmente la competencia en el mercado de los anticipos de derechos de publicación en Estados Unidos de los libros más vendidos”. 

La sentencia completa aún no se ha hecho pública, porque alberga contenido confidencial y las partes tienen derecho a solicitar que sea ocultado antes de que se difunda el fallo, consignó el diario español. En noviembre de 2021, el Departamento de Justicia anunció su acción contra la fusión acordada en 2020, alegando que esta adquisición le daría a Penguin Random House el control de casi la mitad del mercado de anticipos para la adquisición de derechos de publicación de los libros más vendidos, dejando a cientos de autores con menos opciones e influencia.

El planteo sostenía que el propio grupo Bertelsmann consideraba el mercado editorial estadounidense como un “oligopolio” y su adquisición de Simon & Schuster pretendía “cimentar” su posición como editor dominante en Estados Unidos. “Los libros han dado forma a la vida pública estadounidense a lo largo de la historia de nuestra nación, y los autores son el alma de la publicación de libros en Estados Unidos”, advertía en un comunicado el fiscal general, Merrick Garland, y subrayaba que “solo cinco editoriales controlan la industria editorial estadounidense. Si se permite que la mayor editorial de libros del mundo adquiera a una de sus mayores rivales, tendrá un control sin precedentes sobre este importante sector”.

Se trata de las compañías Big Five (las cinco grandes) e incluyen, además de Penguin Random House y Simon & Schuster, a HarperCollins (filial de News Corporation, de Rupert Murdoch), Macmillan y Hachette. Por su parte, Penguin Random House anunció, a través de un comunicado, que apelará la sentencia, dijeron que están “muy en desacuerdo con la decisión” y la consideraron “un desafortunado revés para los lectores y los autores”. “Como hemos demostrado a lo largo del juicio, el hecho de que el Departamento de Justicia se centre en los anticipos a los autores mejor pagados del mundo en lugar de en los consumidores o en la intensa competitividad del sector editorial es contrario a su misión de garantizar una competencia leal”, remarcaron.

 

Este juicio se llevó a cabo en Washington durante la primera mitad de agosto y entre los testigos declaró el escritor Stephen King, cuyas novelas publica el sello de Simon & Schuster. El autor de Cementerio de animales declaró contra esta editorial y se manifestó “preocupado” por lo que pueda suceder de tal fusión valorada en casi 2.200 millones de dólares. A la salida del Tribunal, el maestro del terror le dijo a la prensa: “Estoy aquí porque creo que la consolidación es mala para la competencia”.

 

“Llevo unos 50 años en el sector del libro. Cuando empecé, había literalmente cientos de editoriales. Una a una fueron absorbidas por otras o cerraron el negocio”, afirmó King, autor de obras como El resplandor, Carrie, Misery, It, Después y muchos más, que durante años publicó sus libros con Simon & Schuster. King consideró que a medida que avanza la concentración editorial, los efectos de ese monopolio recaen en los escritores, a quienes “les resulta cada vez más difícil encontrar dinero suficiente para vivir”. Y lamentó que sus colegas trabajen en “un mundo difícil”. Mientras que los directivos de las dos compañías inmersas en la operación testificaron a favor de la misma, ejecutivos de sus rivales Hachette y HarperCollins lo hicieron en contra.

lunes, 15 de agosto de 2022

La mugre de las "grandes" editoriales al desnudo


Con informaciones recabadas por Asociated Press, Hilleil Italie, periodista de esa agencia, publicó el pasado 12 de agosto el siguiente artículo que muestra la verdadera actitud de Penguin Random House para con sus autores, así como una serie de prácticas dudosas de ésa y otras empresas editoriales. En la bajada del artículo –que continúa las entradas publicados en este mismo blog los pasados 4 y 8 de agosto–, se lee: “El proceso legal que impulsa el Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra la fusión de Penguin Random House y Simon & Schuster, más allá del veredicto, puede tener consecuencias imprevistas para un negocio millonario”.

El juicio antimonopolio a la industria editorial en Estados Unidos devela grandes secretos

El esfuerzo del Departamento de Justicia para bloquear la fusión de Penguin Random House y Simon & Schuster no es sólo una muestra del enfoque más duro de la administración Biden para la consolidación corporativa. También es un momento poco común para que la industria editorial misma sea colocada en el banquillo. Durante la primera semana de un juicio que llevará de dos a tres semanas en el Tribunal de Distrito de Washington, los principales ejecutivos editoriales de Penguin Random House, Simon & Schuster y otras empresas, junto con agentes y autores como Stephen King, han compartido opiniones, revivido decepciones y cifras financieras reveladas que, de otro modo, hubieran preferido discutir en privado o confiar en secreto a los periodistas.

 

“Me disculpo por el lenguaje apasionado”, testificó el CEO de Penguin Random House, Markus Dohle, sobre la correspondencia exhibida en la corte que reflejaba las tensiones entre él y otros ejecutivos de la editorial. “Estos son mensajes de texto privados para mis colaboradores más cercanos en la empresa”. El gobierno está tratando de demostrar que la fusión conducirá a una menor competencia por los autores más vendidos, reduciendo sus avances y la cantidad de libros. El Departamento de Justicia sostiene que las principales editoriales, que también incluyen a Hachette, Harper Collins Publishers y Macmillan, ya dominan el mercado de libros, tienen a los escritores más populares y han hecho que sea casi imposible para cualquier editorial más pequeña abrirse paso.

 

Penguin Random House y otros argumentan que el mercado es dinámico e impredecible, con competidores que van desde editoriales universitarias hasta Amazon.com, capaces de producir éxitos de ventas. Al igual que cualquier otra comunidad autónoma, los profesionales de la industria del libro hablan en una especie de lenguaje taquigráfico y siguen costumbres que les resultan instintivas y, en ocasiones, poco claras para los extraños. Para la jueza del Tribunal de Distrito de los EE. UU. Florence Y. Pan y para los abogados de ambas partes, el juicio ha sido en parte un proyecto de traducción. También ha sido una oportunidad de escuchar a algunos de los líderes de la industria bajo juramento.

 

La presidenta y editora de William Morrow Group, Liate Stehlik, confió que sólo hizo un esfuerzo limitado para adquirir ficción de Dean Koontz, quien ha publicado con Amazon.com, porque sus ventas habían disminuido. El galardonado autor Andrew Solomon explicó que eligió publicar su aclamado Noonday Demon con Scribner, un sello de Simon & Schuster, en parte porque esa editorial tiene el tipo de recursos de ventas y marketing de los que carecen las empresas más pequeñas.

 

El presidente y editor de Penguin Books, Brian Tart, estuvo de acuerdo con la sugerencia del juez de que las evaluaciones de pérdidas y ganancias para posibles adquisiciones de libros son “realmente falsas” y no reflejan los costos reales. Tart también testificó que rechazó la oferta por The Life-Changing Magic of Tidying Up de Marie Kondo, que vendió un millón, porque “no sabía qué hacer con eso”. El CEO de Simon & Schuster, Jonathan Karp, reconoció que un término popular de la industria, “escritor de lista media”, asociado durante mucho tiempo con un cuerpo amplio e intrépido de autores no comerciales, una especie de clase media editorial, es esencialmente ficticio y una forma educada de no etiquetar a nadie como un escritor de “lista baja”.

 

Cuestionado por el juez, Karp también dijo que si bien los editores valoran todos los títulos que adquieren, los libros obtenidos por un anticipo excesivo (dinero garantizado para el autor sin importar cómo se venda el libro) requieren una atención especial. “Si realmente amas el libro, tienes que saltar a través de los aros”, dijo. A veces, podría haber sido necesario un glosario para seguir algunos términos comunes de la industria:

 

Ganar dinero. Esto es cuando un libro se vende lo suficiente como para recuperar el anticipo pagado y el autor puede comenzar a cobrar regalías, aunque algunos libros pueden generar ganancias para el editor incluso cuando no obtienen ganancias. (La mayoría de los libros nuevos, reconocieron los ejecutivos, no ganan).

Lista de fondo. Esto se refiere a los libros más antiguos, un recurso invaluable para los editores, quienes confían en ellos como fuentes constantes de ingresos.

 

Concurso de belleza. Esto es cuando dos o más editores ofrecen anticipos similares y términos no financieros, como las facilidades de marketing o el atractivo de trabajar con un editor en particular, determinan quién gana.

 

10% cobertura. Esto se refiere a cuando un agente le pide al editor que no sólo iguale la oferta más alta de la competencia, sino que agregue un 10% más.

 

Libros de acceso total: como los define Dohle, estos son libros tan económicos, como los que ofrece Amazon.com a través de su servicio de suscripción de libros electrónicos Kindle Unlimited, que dañan la industria en general al obligar a bajar los precios e, inevitablemente, los avances de los autores.

 

Testigos desde Dohle hasta el CEO de Hachette Book Group, Michael Pietsch, hablaron extensamente de su amor por el negocio y de lo que definieron como una “misión superior” de llevar ideas e historias al público. Pero la publicación es un negocio lucrativo e incluso los autores y ejecutivos más idealistas están atentos al resultado final. Mediante correos electrónicos internos, declaraciones y testimonios en vivo y grabados en video, el juicio ha descubierto reglas y estrategias internas sobre la adquisición de libros y las decepciones cuando un libro deseado se va a otra parte.

 

En Simon & Schuster, los editores deben enviar informes de “justificación” a la alta gerencia para obtener la aprobación de acuerdos por un valor de $200.000 a $250.000 o más. En William Morrow Group, una división de HarperCollins, la cifra es de 350.000 dólares. Tart también requiere aprobación para acuerdos de $250.000 y cifras superiores, mientras que Dohle testificó que debe firmar acuerdos de $ 2 millones o más. A los editores les encanta compartir historias de sus adquisiciones favoritas. La gama de Pietsch va desde David Foster Wallace hasta Keith Richards. Los de Karp incluyen al difunto senador Edward Kennedy, D-Mass y Bruce Springsteen.

 

Pero el juicio ha puesto de relieve las decepciones y las oportunidades perdidas, una fuente de “humor negro”, como lo llamó Tart. No solo rechazó el libro de Kondo, sino también el éxito de taquilla de Delia Owens Donde cantan los cangrejos. En Hachette, mantienen una lista de “Los que se escaparon”, acuerdos por los cuales el editor ofreció $ 500,000 o más, pero aún así perdió.

 

Karp testificó que Simon & Schuster fue superado por Hachette en un nuevo libro de Ben Carson, el famoso neurocirujano que fue secretario de Vivienda del expresidente Donald Trump. En un momento, el Departamento de Justicia citó correos electrónicos internos para señalar que Simon & Schuster había perdido tres concursos de licitación ante Penguin Random House en una sola semana. Karp también habló de un libro que adquirió, una obra anticipada de un líder espiritual con muchos seguidores. “Desafortunadamente, sus seguidores no lo siguieron a la librería”, dijo. La periodista de AP Business Marcy Gordon en Washington contribuyó a este despacho.

 

 

 

 

 

lunes, 8 de agosto de 2022

Un recordatorio para los felices autores de Alfaguara, Sudamericana, Aguilar, Debate, Salamandra, Lumen, Taurus y siguen los nombres

El pasado 4 de agosto, en este blog, se publicó la noticia de la participación del escritor Stephen King en el juicio por monopolio, que el gobierno de los Estados Unidos está llevando por la unión de Penguin Random House y Simon & Schuster, grupos editoriales en poder de la empresa alemana Bertelsman. La agencia AP, el mismo día, publicó los dichos de Markus Dohle (foto), el CEO de Penguin Random House, defendiendo la fusión. Pueden leerse, siempre y cuando se retenga el vómito, a continuación. Los subrayados son nuestros. 

Director de gigante editorial defiende fusión en EEUU

El director de la gigante editorial Penguin Random House defendió el jueves el acuerdo de su empresa para adquirir a la rival Simon & Schuster contra los alegatos del gobierno que señalan que aplastaría a la competencia. Pero reconoció que la fusión apuntalaría a su empresa como la más grande editorial de Estados Unidos al expandir su participación en el mercado.

Al ser cuestionado en un juicio federal antimonopolio, el director general Markus Dohle también admitió que, a pesar de que él ha prometido que se permitiría a las dos empresas competir entre sí para obtener acuerdos con autores, la compañía matriz alemana de Penguin Random House no está obligada legalmente a honrar ese compromiso.

Dohle también concedió que los pagos por adelantado menores para los autores podrían llevar a que menos libros se publiquen. Los adelantos, que pueden llegar a millones para los autores codiciados, son un costo para las editoriales que puede afectar las ganancias de un libro. Los libros que se venden bien son más probablemente aquellos que recibieron mayores adelantos, reconoció Dohle.

Al hablar sobre la posición de Simon & Schuster para competir por libros tras la fusión, Dohle dijo: “Queremos mantenerlos tan externos e independientes como sea posible”.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda para bloquear la fusión propuesta de 2.200 millones de dólares de Penguin Random House con Simon & Schuster, la cuarta editorial más grande de Estados Unidos, que reduciría las llamadas “Cinco Grandes” editoriales de Estados Unidos a cuatro. Las otras tres son HarperCollins, Hachette y Macmillan.

El gobierno afirma que permitir que la empresa matriz de Penguin Random House, Bertelsmann, compre a Simon & Schuster de la empresa estadounidense de medios y espectáculos Paramount Global, reduciría la competencia y le daría a Penguin Random House una influencia desproporcionada sobre los libros que se publican en Estados Unidos y cuánto se paga a los autores, dándole a los consumidores menos libros para elegir.

Las editoriales respondieron que la fusión fortalecerá la competencia entre las editoriales por encontrar y vender los libros más populares al permitir que una empresa combinada ofrezca avances mayores y apoyo de mercadotecnia para los autores. La fusión beneficiará a los lectores, vendedores de libros y autores, afirman.

La promesa de las editoriales de seguir compitiendo entre sí tras la fusión fue recibida con escepticismo por un testigo inusual en el juicio el martes, el célebre autor Stephen King, quien testificó para el gobierno.

“Podrían decir también que tendrán a un esposo y a una esposa compitiendo entre sí por la misma casa”, dijo bromeando. “Eso sería bastante civilizado y un poco de ‘después de ti’ y ‘mejor tú primero’”, dijo haciendo un gesto gentil con el brazo.

Ante preguntas del abogado defensor Daniel Petrocelli, que representa a Bertelsmann y a Penguin Random House, Dohle se animó y elogió apasionadamente la creatividad de la industria editorial, que describió como un mercado ferozmente competitivo.

La mayor amenaza para la industria editorial no viene de la consolidación, sino de la explosión en años recientes del contenido por subscripción o a bajo costo, como los e-libros, dijo Dohle, quien calificó esto como un “acceso sin restricciones”. Citó especialmente a Amazon, que tiene unos 50 millones de libros disponibles, y a Disney.

“Creo que es la mayor amenaza a la industria y especialmente al ingreso del autor”, dijo. “Tendrá una influencia tectónica en el fondo de ingreso para la industria”.

El efecto en la compensación de los autores puede reducir la diversidad de las historias que son publicadas, y los vendedores de libros físicos también están en peligro.

Dohle comparó a Penguin Random House con los inversionistas “ángeles” de Silicon Valley: “Invertimos cada año en miles de ideas y sueños, y sólo unos pocos llegan a la cima ... cada libro es único y hay mucho riesgo”.

Como reflejo de la tendencia de consolidación en la industria editorial, la misma Penguin Random House es producto de una fusión de 2013 entre Random House, una editorial de casi 100 años, y Penguin. Esa combinación fue aprobada por el Departamento de Justicia durante el gobierno del presidente Barack Obama.

 

jueves, 4 de agosto de 2022

Stephen King contra el monopolio editorial de Penguin Random House

“El famoso autor declaró a favor del gobierno de los Estados Unidos en un juicio por ‘monopolio contra la unión de Penguin Random House y Simon & Schuster. “Para los escritores se vuelve cada vez más difícil ganar dinero para vivir”’, afirmó”. Tal es la bajada de la nota publicada sobre el testimonio de Stephen King en la disputa legal motivado por la fusión de dos gigantes de la edición mundial, el pasado 2 de agosto, por el diario digital InfoBAE, con información de las agencias AP y Reuters.  donde se reproducen los dichos de Stephen King en la disputa legal entre los Estados Unidos y Penguin Random House. 

Stephen King declaró contra la fusión de dos grandes editoriales


Stephen King se sentó cautelosamente en el banquillo de los testigos en un juicio federal antimonopolio y, recordando su propia historia, presentó un retrato de una industria editorial cada vez más concentrada a lo largo de los años. “Mi nombre es Stephen King. Soy un escritor independiente”, dijo al comenzar su declaración como testigo del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El gobierno intenta convencer a un juez federal de que la fusión propuesta de Penguin Random House y su rival Simon & Schuster, dos de las editoriales más grandes del mundo, frustraría la competencia y afectaría las carreras de algunos de los escritores más populares.

 

King ha sido publicado durante años por Simon & Schuster. Algunas de sus antiguas editoriales fueron adquiridas por otras más grandes. La fusión de 2.200 millones de dólares de Penguin Random House, la editorial más grande del país, y Simon & Schuster, la cuarta, reduciría las llamadas “Cinco Grandes” (Penguin Random House, Simon & Schuster, HarperCollins Publishing, Macmillan y Hachette) a cuatro.

 

La aparición de King en el Tribunal Federal de Distrito en Washington, muy inusual para un juicio antimonopolio, trajo una narrativa de la evolución de la publicación de libros hacia el dominio de las cinco grandes empresas. Mientras el abogado del gobierno Mel Schwarz guiaba a King a través de su historia comenzando como un autor debutante y desconocido en la década de 1970 y sus relaciones con agentes y editores, King se centró en una crítica de la industria tal como es ahora. Vestido completamente de gris — traje, corbata y zapatos — King respondió con firmeza las preguntas de Schwarz, con algunos momentos de humor y breves destellos de suave indignación, mientras testificaba durante el segundo día del juicio que se espera que dure entre dos y tres semanas.

 

El descontento de King con la fusión propuesta lo llevó a testificar voluntariamente para el gobierno. “Vine porque creo que esta consolidación es mala para la competencia”, dijo. Del modo en que ha evolucionado la industria, señaló, “para los escritores se vuelve cada vez más difícil ganar dinero para vivir”, afirmó. Además expresó su escepticismo sobre el compromiso de las dos editoriales de continuar apostando por libros por separado y de manera competitiva después de una fusión. “Bien podrían también decir que van a tener un esposo y una esposa pujando uno contra el otro por la misma casa”, dijo en broma. “Sería algo muy caballeresco y algo así como ‘después de ti’, y ‘después de ti’”, dijo, gesticulando con un movimiento cortés del brazo.

 

En otra movida sorprendente, el abogado Daniel Petrocelli, que representa a las empresas, dijo a King que no tenía preguntas para él. El autor de Carrie, The Shining (El resplandor) y muchos otros títulos conocidos se ha prestado voluntariamente, incluso con entusiasmo, a declarar en contra de Simon & Schuster, su editorial desde hace años. No fue elegido por el gobierno solo por su fama, sino por sus críticas públicas al acuerdo de 2.200 millones de dólares anunciado a fines de 2021 para unir a dos de las editoriales más grandes del mundo en lo que el director ejecutivo rival, Michael Pietsch, de Hachette Book Group, denominó una entidad “enormemente prominente”.

 

Puede que no tenga el conocimiento empresarial de Pietsch, el primer testigo del Departamento de Justicia, pero es un novelista reconocido desde hace casi 50 años y sabe bien cuánto ha cambiado la industria: algunas de sus antiguas editoriales fueron adquiridas por empresas más grandes. Carrie, por ejemplo, fue publicada por Doubleday, que en 2009 se fusionó con Knopf Publishing Group y ahora es parte de Penguin Random House. Otro antiguo editor de King, Viking Press, era un sello de Penguin que se unió a Penguin Random House cuando Penguin y Random House se fusionaron en 2013.

 

King siente una afinidad personal por las editoriales más pequeñas. Incluso mientras continúa publicando con el sello Scribner de Simon & Schuster, ha escrito novelas de suspenso para la independiente Hard Case Crime. Hace años, la editora le pidió que contribuyera con una nota publicitaria, pero King se ofreció a escribir una novela para ellos, Colorado Kid, publicada en 2005.

 

El propio King probablemente se beneficiaría del acuerdo Penguin Random House-Simon & Schuster, pero tiene un historial de favorecer otras prioridades más allá de su bienestar material. Durante mucho tiempo ha sido un crítico de los recortes de impuestos para los ricos, incluso cuando “los ricos” seguramente lo incluyan, y ha pedido abiertamente al gobierno que aumente sus impuestos. “En Estados Unidos, todos deberíamos tener que pagar lo que nos corresponde”, escribió para The Daily Beast en 2012.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

"Cientos de escritores con menos opciones para que sus obras vean la luz"

De acuerdo con un cable de la agencia española EFE del día de ayer, “el gobierno de los Estados Unidos citó la ley antimonopolio para intentar impedir la fusión de Penguin Random House y Simon & Schuster” Así, el Departamento de Justicia presentó una demanda contra el sello editorial de libros más grande del mundo para evitar que se tenga una “enorme influencia” sobre lo que leen los estadounidenses. Como se recordará Penguin Random House es un conglomerado de sellos, de diversas lenguas, propiedad del grupo alemán Berstelman que, al menos en lo que se refiere a los mercados angloparlantes e hispanoparlantes, domina el mundo de la edición.

Penguin Random House y su desmesura atenta contra la bibliodiversidad del mundo

 

El Gobierno de Estados Unidos interpuso este martes una demanda civil antimonopolio para bloquear la propuesta de compra lanzada por el gigante editorial Penguin Random House para adquirir su rival Simon & Schuster. La demanda fue presentada por el Departamento de Justicia estadounidense ante un tribunal federal del Distrito de Columbia.

 

En su escrito judicial, el Ejecutivo alega que la adquisición permitiría a Penguin Random House, la mayor editorial del mundo, ejercer una influencia desmedida sobre los libros que se publican en EE.UU. y el estipendio que se paga a los escritores. El fiscal general de EEUU, Merrick Garland, afirmó en un comunicado que la demanda pretende garantizar una competencia justa en el sector y refleja el compromiso del departamento que dirige contra los monopolios.

 

“Los libros han dado forma a la vida pública estadounidense a través de la historia de nuestra nación y los autores son la savia de la publicación de libros en EE.UU., pero solo cinco editoriales controlan la industria editorial de EEUU”, dijo Garland.

 

Alertó de que si se permite a Penguin Random House adquirir uno de sus grandes competidores, la mayor editorial del mundo tendrá un control sin precedentes sobre el sector y los escritores estadounidenses y, además, los lectores pagarán el precio de una fusión que va en contra de la competencia.

 

En el escrito de la demanda, el Departamento de Justicia detalla que actualmente Penguin Random House y Simon & Schuster, la cuarta editorial de EEUU, compiten para comprar manuscritos de autores ofreciendo como adelanto grandes sumas de dinero y otros beneficios, así como contratos favorables para los escritores.


Sin embargo, en caso de que la fusión se produjera, se eliminaría esa competencia, con lo que los autores percibirían un menor estipendio, lo que desembocaría en menos libros en el mercado y menor variedad para los lectores, indica el Gobierno.

 

El Departamento de Justicia agrega que la compra de Simon & Schuster por 2.175 millones de dólares pondría a Penguin Random House en una situación en la que controlaría casi la mitad del mercado para adquirir los derechos de publicación de los libros que se cree que venderán más, dejando a cientos de escritores con menos opciones para que sus obras vean la luz.

 

La demanda, que cita documentos de Penguin Random House, sostiene que esta editorial ve el mercado estadounidense como un “oligopolio”, donde la fusión con Simon & Schuster “cementaría” su posición dominante en el sector.

jueves, 11 de junio de 2020

Que venga Batman porque se juntaron los villanos


La nota fue publicada por Silvina Friera, en el diario Página 12, del pasado 8 de junio. Según la bajada: “El gigante editorial empezó a vender a través de Mercado Libre y los libreros dicen que con esta decisión cerrarán muchos locales. Desafíos y conflictos dentro del mercado editorial, frente a las nuevas tecnologías digitales y en medio de una pandemia.

Planeta, Mercado Libre y las librerías

“Se rompió todo. Planeta se puso a vender (puenteando a librerías) por Mercado Libre”, tuiteó Pablo Braun, el dueño de la librería Eterna Cadencia el sábado por la noche, y alertó que esta decisión de uno de los grandes grupos editoriales sería la primera prueba de que “en breve caen librerías como papa”. La ruptura de esta especie de “contrato social” rousseauniano de la industria editorial no es un tema menor: el principal canal de venta de los libros, por lo menos en el mundo anterior a la pandemia de coronavirus, era la librería, el nexo histórico con los lectores. “Las librerías independientes del país queremos expresar nuestro profundo malestar ante el punto de venta directa por Mercado Libre que ha establecido Grupo Editorial Planeta”, advierten en un breve comunicado titulado “las librerías importan”, que firman Otras orillas, Fedro, Gambito de alfil, Tiempos modernos, Librería Norte y Librería de la mancha, entre otras. “Alianzas entre plataformas de E-commerce y editoriales conducen de manera directa al cierre de cientos de librerías en todo el mundo. Por eso nos unimos y nos ponemos en estado de alerta, y seguiremos apostando a la bibliodiversidad, trabajando como hasta ahora, con un fuerte vínculo con la Cultura y nuestrxs lectorxs, nuestrxs aliadxs naturales, de quienes nos interesan sus opiniones y consejos”, agregan las librerías en este comunicado que está circulando por redes sociales.

La escritora y librera Cecilia Fanti, dueña de la librería Céspedes, en el barrio de Colegiales, dice que Planeta “no está haciendo nada ilegal”, aunque reconoce que la medida es “antipática” para las librerías. “Los grandes grupos perdieron esta cosa de tirar al bulto que les daba las cadenas de librerías y Mercado Libre es un buen reemplazo de eso: gente que busca desde comida para el perro hasta un libro. Eso es lo que les da Mercado Libre. Y les soluciona su gran problema de venta minorista: la logística”, analiza Fanti. “Si el problema de la Argentina es su extensión y ellos no pueden afrontar esos costos ni los recursos que eso supone, es el primer problema que Mercado Libre les soluciona con su depósito, su envío full y la estructura del correo. Las librerías venderemos menos por Mercado Libre, porque no ponemos dinero en anuncios y demás, pero el trabajo que hacemos no lo va reemplazar Mercado Libre”, aclara la escritora y librera. “Lo mejor que podemos hacer es seguir respondiendo a nuestro público de lectores como lo hacíamos antes de la pandemia. Que Mercado Libre se ponga como un jugador en la industria del libro, con contrato directo con las editoriales, va a tener implicancias en el futuro. Sin lugar a dudas, no van a tratar el libro como lo tratamos las librerías, que somos centros de cultura y que valoramos cada ejemplar que tenemos. Como reza la bandera de la 12: ‘podrán imitarnos, pero igualarnos jamás’”, concluye Fanti recordando la emblemática frase de la hinchada de Boca Juniors.

“Nosotros no estamos puenteando a las librerías, seguimos trabajando muy fluidamente con ellas, simplemente se trata de abrir un canal más de ventas, porque muchos puntos de ventas se han cerrado, como las librerías en los shoppings. Seguimos trabajando a la par de las librerías independientes y de las librerías de cadena. Acá no hay puente. No se trata de puentear a los libreros, sino de acompañar y llegar a los lectores”, plantea Santiago Satz, gerente de prensa de Grupo Planeta Argentina a Página/12. “Entiendo la postura de las librerías, pero también al grupo Planeta nos golpeó mucho el cierre de puntos de venta y simplemente pusimos un canal de venta e-commerce. No hay puente alguno. Nuestra prioridad es las librerías independientes”, precisa Satz.

 “Vender directo ahora lo están haciendo casi todas las editoriales: chicas, medianas, grandes. Pero las chicas tienen pocos recursos y hacen lo que pueden. Si te sacan tres libros por mes de venta, no pasa nada. Pero cuando los grandes se meten, ahí la cosa puede cambiar”, subraya Braun. “Eterna Cadencia está preparada para vender online y por Mercado Libre; no sé si esta decisión me va a afectar a mí, pero sí va a afectar a un montón de librerías. Lo que hace Planeta no es ilegal; pero si todos se ponen a vender directo, el ecosistema de librerías va a eclosionar –reflexiona el librero-. Esta es la gran amazonización del mundo que no sé adónde vamos a parar; va a estar (Jeff) Bezos, (Marcos) Galperin y tres más manejando todo, y los demás trabajando para ellos con sus condiciones”.