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lunes, 19 de junio de 2023

Una editorial cordobesa que merece atención

Mendiolaza se sitúa en el departamento de Colón, en la provincia de Córdoba, en Argentina. Se encuentra ubicada entre la ladera oriental de las Sierras Chicas y la planicie adyacente, a 4 km al norte de la ciudad de Villa Allende y a 23 km al noroeste de la ciudad de Córdoba. En 2010, el censo reveló que tenía 10.855 habitantes, lo cual le permitió acceder al rango de "ciudad".

A los efectos de esta entrada, importa por dos razones: la primera, es el lugar donde vive Mariana Windingland, la única traductora del noruego al castellano en Hispanoamérica; la segunda, es donde funciona la editorial Fruto de Dragón, cuyo equipo está formado por Agustina Merro (a cargo de la dirección editorial), Ivana Myszkoroski (diseño), Marianela Jiménez (lectora) y Natalia Riveros (quien se ocupa de la prensa y difusión).

De acuerdo con lo que se señala en su breve página web (https://www.frutodedragon.com.ar/editorial) "guiada por una mirada subjetiva del espacio, la editorial intenta captar las múltiples formas de recorrer y habitar poéticamente los lugares". Dicho de otro modo, son libros sobre lugares que además de textos literarios se completan con páginas de artista a modo de lejana ilustración. 

Entre los libros traducidos, pertinentes para este blog, BAM. Un viaje a través de la nada como  de Jelle Brandt Corstius (traducido del neerlandés por Micaela van Muylen) y Merodeo callejero. Una aventura londinense, de Virginia Woolf (con traducción de Julieta Canedo). 

Quien desee conocer más sobre este emprendimiento, puede hacerlo leyendo la entrevista publicada en La Tinta, el 30 de marzo pasado: https://latinta.com.ar/2023/03/fruto-dragon-recorrer-poeticamente/

martes, 4 de mayo de 2021

Una encuesta sobre género y traducción (11)

Undécima y última entrada sobre la encuesta de género y traducción.


Gabriela Villalba
(traductora argentina residente en Buenos Aires)

1) ¿Existe algún rasgo genérico en la traducción?
–Sin lugar a dudas. Pero es un tema complejo que requiere de desarrollos profundos. Como toda variable ideológica, el género atraviesa nuestras prácticas discursivas y sociales en los campos específicos en los que nos movemos (en este caso, el campo literario y, dentro de él, la práctica de la traducción, tanto en cómo escribimos como en cómo nos relacionamos y en los gestos que hacemos).

2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
–Se puede observar, por ejemplo, en la naturalización, institucionalización y hegemonía del uso del masculino genérico (que abarca no solo los morfemas de género y el léxico masculino sino también sintagmas como "los hombres" para referirse a toda la humanidad, disposiciones sintácticas, campos semánticos, cuestiones enunciativas, elecciones ideológicas, etc.), incluso en traducciones cuyos textos fuente tienen cuidado de no utilizarlo; en la proporción de varones que traducen en el campo literario, en cuanto espacio de mayor prestigio, en comparación con la cantidad de mujeres que ejercen la profesión en general; en el extendido respeto a la figura autoral, que impide un trabajo más autónomo sobre la enunciación de lxs traductorxs; en el rechazo que generan formas novedosas o siquiera levemente disruptivas; etc.

3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–No. Pero no soy de las que crean en o se debatan sobre las imposibilidades o limitaciones de la traducción. Es tan amplio el horizonte de posibilidades que tenemos para indagar, jugar y ampliar, ¿no? Ya sea que haya decidido reproducir las variables patriarcales de un texto o que las haya subvertido o intervenido (en realidad, siempre se interviene, aunque sea para reproducir la norma predominante), siempre pude.


Pedro Serrano (traductor mexicano residente en Ciudad de México, México)

1) ¿Existe algún rasgo genérico en la traducción?
–Existen varios pero como todo en traducción nada es lineal. Vladimir Nabokov, a la vez un sofisticado traductor y un teórico dogmático, consideraba que quien tradujera a un hombre debía ser hombre y quien tradujera a una mujer debía ser mujer. Sin entrar en rígidas normativas, es cierto es que una mujer va a ver aspectos de un poema que un hombre quizás no vea. Pero esa es la gran virtud de la traducción: que demuestra que un mismo texto es a la vez varios, y que tan fiel puede ser una traducción como la otra. Y que tener una buena traducción hecha por una mujer va a lanzar líneas de perspectiva que la traducción del mismo poema, hecha por un hombre, no va a alcanzar.

2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
–Un texto proyecta siempre su propia sombra. Y el punto desde el que se traduce, inevitablemente, la va a tener en un lado y no en otro. Emily Wilson, autora de la primera traducción hecha por una mujer de la Odisea al inglés, le dio a la participación de Telémaco un temblor adolescente que ningún otro traductor anterior había detectado. ¿Lo hizo por ser mujer y porque veía a Telémaco desde los ojos de Penélope y no desde los de Ulises? No lo sé, pero el hecho es que ella vio algo que sucedía en la Odisea, en el original, que otros no habían alcanzado a ver.
Por otro lado, cada lengua tiene sus propios cauces genéricos, no siempre patriarcales. The Jacaranda, en inglés, se traduce en México como "la jacaranda"" y en Argentina como "el jacarandá". El género másculino y femenino de esta misma palabra está dado por el lugar de su acentuación. Una palabra grave terminada en "a" normativamente va en femenino, mientras que si es esdrújula va en masculino. Si el árbol en cuestión es visto en masculino en un poema escrito en inglés, la ductilidad intrínseca de quien traduce debería llevarle a aprovechar los recursos de la lengua y a escoger no la norma de su región sino la propuesta más cercana que la lengua ofrece.

3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–Mi respuesta anterior lleva ya la respuesta de esta pregunta. Traducir es ponerse en zapatos ajenos, y caminar con ellos, sean sandalias de pescador, zapatos gucci de cardenal o tacones de mujer. Uno de los poemas que más disfruté traducir fue uno de la serie “Psoriasis” de Sarah Maguire, en que describe cómo se le desprende la piel de las rodillas frotando contra la alfombra al hacer el amor. Ver esa escena gozosa, y traducir una perspectiva que yo nunca hubiera podido tener, fue un inmenso privilegio.


Julieta Canedo
(traductora argentina residente en Córdoba, Argentina)

1) ¿Existe algún rasgo genérico en la traducción? Si así fuera, podría comentar brevemente en qué consiste?
2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–No creo que exista un rasgo genérico en la traducción porque no creo que exista un rasgo genérico en la literatura en general. Las dificultades o los obstáculos con los que suelo encontrarme no tienen que ver con el género de quien escribió el texto, sino con cuestiones lingüísticas o culturales más amplias.
Considero que idealmente lxs traductorxs debemos elegir a lxs autorxs que traducimos por afinidades estéticas o ideológicas, no por su género. Sí hay, en mi caso, un deseo mayor por traducir y editar autoras, sobre todo aquellas que no han sido profusamente traducidas o publicadas, tanto en su idioma original como en castellano, porque me interesa visibilizar su trabajo.


Florenica Garramuño
(traductora argentina residente en Buenos Aires, Argentina)

1)¿Existe algún rasgo genérico en la traducción?
–En el caso del portugués al castellano, que es donde más trabajo, no veo problemas relacionados con el género. En otras lenguas sí existe este problema: ship, en inglés, por ejemplo, es “femenino” y en castellano, si lo tradujéramos por barco, deberíamos usar el género masculino. En esos casos, sigo el género de la palabra que se traduce en castellano, y si hay varias, intento elegir la que tiene el mismo género que en inglés si funciona.

2) Si así fuera, ¿podría comentar brevemente en qué consiste?
3) ¿Se topó alguna vez con algún texto que no haya podido traducir por esa circunstancia?
–Me he topado con estudios teóricos del inglés que ha sido difícil traducir al castellano por las razones expuestas arriba. A veces, además, el inglés utiliza el uso alternativo del pronombre femenino o masculino para evitar el androcentrismo. Y en el caso del castellano inclusivo, ahora es muy difícil traducir la “e”.


viernes, 20 de septiembre de 2019

Vilnius: una pequeña editorial a tener en cuenta


Libros muy cuidados y mejor traducidos, con tapas en blanco y negro. Eso es lo que hacen Sebastián Artero y Julieta Canedo, ambos traductores (él, del alemán y del ruso; ella, del inglés) en Editorial Vilnius, su pequeña casa editora, situada en la ciudad de Córdoba, Argentina, dedicada a publicar libros de calidad.

Su catálogo, todavía breve, incluye Historia de un asesinato, del escritor checo Hermann Ungar (traducido por Artero), Diario de Alfoxden, de Dorothy Wordsworth, hermana del célebre poeta romántico inglés (traducido por Canedo); Cuentos de Odessa, de Isaak Babel (traducido por Valeria Zuzuk); Dos conversaciones con Josef Koudelka, del croata Frank Horvat (con traducción de Catherine Deschoenmaeker); Chéjov en mi vida, de la escritora y memorialista rusa Lidia Avílova (también traducido por Valeria Zuzuk), así como volúmenes de los cordobeses Fernando Luis Pujato y Diego Brando.

Con una distribución nacional acotada, sus libros sólo se encuentran en Buenos Aires en la librería Eterna Cadencia. Quien desee saber más, puede consultar su página web (https://editorialvilnius.wordpress.com/), acaso tan tímida como ellos. Valen la pena.