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lunes, 24 de octubre de 2016

El SPET de octubre que todos nos merecemos


En el próximo encuentro, que tendrá lugar el miércoles 26 de octubre a las 18:30 en el Salón de Conferencias del IES en Lenguas Vivas (Carlos Pellegrini 1515), nuestra invitada María Cristina Pinto y su grupo de investigación nos presentarán avances del proyecto La traducción editorial en la Argentina 2010-2015”

Con este tema continúa el ciclo “Investigaciones en traducción: enfoques traductológicos y no traductológicos” (Ciclo II / 2016).

María Cristina Pinto
Traductora  Literaria y  Técnico-Científica en Inglés, IESLV “J.R.Fernández”; Traductora Pública y Licenciada en Lengua Inglesa, UB. Cursó la  Diplomatura Superior en Textos Audiovisuales en la ENSLV “S.B. de Spangenberg”.  Durante más de 30 años fue profesora de materias de traducción en estas 3 instituciones y Coordinadora de la carrera en 3 oportunidades. Miembro fundador de la AATI,  fue su presidenta en 3 períodos consecutivos.  Fundó el Centro de Interpretación y Traducción de la Facultad de Filosofía y Letras, UBA, donde coordinó la interpretación de los doctores Umberto Eco y Noam Chomsky, entre otras personalidades. Fue miembro del Grupo Argentino de Trabajo para la Traducción, SIIT-UNESCO, y del Centro Victoria Ocampo-Biblioteca Nacional. Ha traducido, coordinado y corregido traducciones para las editoriales Emecé, Sudamericana, Planeta, El Ateneo, Tinta Fresca, Edhasa y Del Nuevo Extremo.

Lucila Cordone
Traductora Literaria y Técnico-Científica en Inglés (IESLV “J. R. Fernández”). Realizó estudios de posgrado en Traductología en la Universidad Nacional del Comahue y recibió una beca para participar del Programa de Residencia y del Primer Encuentro Internacional de Profesores de Traducción  en el Centro Británico para la Traducción Literaria (Universidad de East Anglia, Inglaterra). Es docente de Traducción Literaria en ENSLV "S.B. de Spangenberg” y en el IESLV "J.R. Fernández", donde también coordina la Escuela de Otoño de Traducción Literaria. Es Secretaria de la Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes (AATI), para la cual ha organizado charlas y actividades en el marco del FILBA y de la Feria del Libro. Formó parte de la comisión que elaboró el primer proyecto de Ley de Protección a la Traducción y los Traductores. Traduce textos literarios y de ciencias sociales. 

Gabriel Torem
Lingüista y Traductor Técnico Literario de Inglés. Traduce, además, del francés y del quichua santiagueño. Enseña diversas materias vinculadas a la traducción en traductorados de la Ciudad de Buenos Aires. Lleva casi veinte años dedicándose a la traducción. Cuenta con publicaciones nacionales e internacionales en las que, entre otros temas, desarrolla el vínculo entre las políticas lingüísticas y la traducción. Además, ha dictado talleres y conferencias para docentes y traductores en el marco de la AATI. Como subtitulador, ha trabajado para diversas empresas del sector, subtitulando películas y material publicitario, tanto del inglés como del francés. Además, participa del equipo de Migraciones del CIDAC (Facultad de Filosofía y Letras), donde desarrolla tareas de integración general y revalorización lingüística entre familias y niños migrantes, mayormente con sustratos lingüísticos quechua y guaraní.

Estela Consigli
Traductora Literaria y Técnico-Científica de Francés (IESLV “J.R. Fernández”) y Profesora de Francés (ISP “J. V. González”). Cursó Historia de las Artes en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) y la Licenciatura en Ciencias Sociales y Humanidades en la UNQ. Traduce sobre todo artículos y libros de ciencias sociales, arte y psicoanálisis. Desde el 2012 colabora en la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes (AATI), a través de las comisiones de Derechos de Autor y Traducción para Editoriales, y ocupa allí el cargo de vicepresidenta desde el 2014. Integra el equipo de coordinación de la Escuela de Otoño de Traducción Literaria, programa de formación del IESLV "J. R. Fernández". Formó parte de la comisión que elaboró el Proyecto de Ley de Protección a la Traducción y los Traductores presentado ante el Honorable Congreso de la Nación en 2013 y del Proyecto de Ley de Defensa de los Traductores y Fomento de la Traducción, en 2015.

Santiago de Miguel
Es traductor Literario y Técnico-Científico en Inglés egresado del IESLV “J.R. Fernández” y se formó como Traductor Corrector en Lengua Española en la Fundación Litterae. En la actualidad, se desempeña como traductor técnico-científico en una empresa de traducción e interpretación, donde trabaja en equipo con otros profesionales, aborda extensos proyectos sobre diversos temas (en particular, protección ambiental y animal) y mantiene actualizados sus conocimientos sobre herramientas informáticas aplicadas a la traducción. También ejerce en el campo audiovisual de manera independiente y concurre a cursos, seminarios y encuentros sobre subtitulado, doblaje y localización de videojuegos. Además, participa en talleres, charlas y clínicas de traducción literaria tanto en calidad de asistente como de organizador, ya que colabora con la Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes (AATI) desde 2013.

Lecturas sugeridas
·   Anna Gargatagli, "Escenas de la traducción en la Argentina", en Gabriela Adamo (comp.), La traducción literaria en América Latina,  Paidós - Fundación TyPA, Buenos Aires, 2012, págs. 25-51. 

·         Interpretar silencios. La extraducción en la Argentina - 2008 - 2012, Investigación e informe: Valeria Añón, Fundación TyPA, Buenos Aires, 2013. (Disponible en línea.) 

A quienes confirmen su asistencia se les enviará el material por correo electrónico. Si tenés previsto solicitar un certificado de asistencia, por favor no te olvides de firmar después de la reunión en la lista disponible en Cooperadora.

miércoles, 29 de junio de 2016

Los traductores buscan derechos

“El trabajo de la traducción literaria está regido por la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual. Un grupo de traductores elaboró un proyecto de ley que cuenta con el apoyo de instituciones, escritores, editores y referentes de la cultura y la política, que dispone un nuevo marco normativo para la actividad. Debe tratarse durante 2016 para que no pierda estado parlamentario.” Eso dice la bajada del artículo que Juan Francisco Gentile publicó en el diario Perfil, de Argentina, el 26 de junio pasado.


Hacia un reconocimiento de la traducción como creación 

Ruedas de prensa, firma de ejemplares, notas en los medios, canjes, regalías y, con algo de suerte, cierta dosis de reconocimiento. Cuando un autor presenta una nueva obra, más aún si ostenta una trayectoria reconocida o si por determinada razón la publicación alcanza considerable grado de repercusión, una serie de puertas se abren en el mismo momento en que la rueda de la industria editorial comienza a girar. Pero en medio de las serpentinas de esa fiesta de la cultura que es la publicación de un nuevo texto, pocos o acaso nadie se pregunta por los traductores. ¿Cuántos advierten la centralidad de esa tarea para que acontezca el descorche? ¿Tienen quienes traducen el reconocimiento simbólico y material que merece la labor? Algunas de estas preguntas motorizaron a un conjunto de traductores de largo recorrido profesional a conformar el Grupo Ley de Traducción Autoral (Grupo LDTA), en el año 2013, para comenzar a delinear un proyecto de ley que lograra otorgar un marco normativo para la tarea. A partir de entonces, los profesionales recibieron el apoyo de editores, libreros, escritores, periodistas, docentes, estudiantes y representantes de la política interesados en la legislación cultural, y comenzaron a transitar el primer tramo de un largo camino legislativo. Ahora, el proyecto de ley aguarda tratamiento en la Cámara de Diputados, particularmente en las comisiones de Legislación General, ahora a cargo del macrista Daniel Lipovetsky, y en la comisión de Cultura, en cuya presidencia quedó designado recientemente el diputado del Frente para la Victoria Juan Cabandié.

En el Grupo LDTA convergen Estela Consigli, Andrés Ehrenhaus, Laura Fólica, Pablo Ingberg, Griselda Mársico y Gabriela Villalba, quienes –entrevistados por PERFIL– solicitan se los cite colectivamente, y analizan: “La actividad de los traductores autorales está regulada por la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual. Pero la situación es particularmente precaria, porque si bien la ley los considera autores, en los hechos se los trata como simples prestadores de servicios”. Es decir: el trabajo de un traductor es para gran parte de las empresas editoriales una mera provisión de servicios, tal como el que presta una empresa que se encarga de la limpieza o de la repartición de los bidones de agua. Los integrantes del Grupo LDTA explican que bajo la actual normativa “los traductores autorales, que trabajan aislados y no cuentan con ningún tipo de agremiación, suelen verse obligados a aceptar las tarifas y condiciones que les imponen”, y agregan: “Así, la remuneración es muy desproporcionada respecto del esfuerzo, la dedicación y la formación necesarios, los plazos de entrega son demasiado cortos, y no siempre se firman contratos ni se pagan las regalías correspondientes, lo cual redunda en que, con este grado de precariedad laboral y sin un marco regulador coherente, la calidad de las traducciones pende de un hilo”.

En el marco actual, la relación de contraprestación de servicios entre los traductores y los editores se da de la siguiente manera: el traductor recibe un único pago contra entrega de la traducción cuyo uso cede. Saldado el pago, aquel que contrata el servicio de traducción puede ampararse en el artículo 38 de la Ley 11.723 para conservar la propiedad de la obra, pudiendo corregirla, editarla parcial o totalmente, revenderla o archivarla sin tener que informar al traductor ni volver a pagarle. Sobre este tema, los editores del Grupo LDTA señalan: “Este alejamiento del traductor autoral respecto de su obra alienta prácticas injustas en el sistema editorial y resulta absolutamente contrario a la doctrina del derecho de autor”.

El proyecto de ley en cuestión introduce una serie de cambios. Por un lado, establece un límite claro a la cesión de los derechos de uso comercial de la traducción, que sólo pueden cederse mediante contrato escrito, para un uso específico y durante un plazo máximo de diez años. Agotado dicho período, los derechos revierten en el traductor, que puede volver a cederlos por un plazo limitado mediante un nuevo contrato. Además, garantiza que, en virtud de la cesión de esos derechos, el traductor participe en los beneficios que arroje la venta de su obra mediante un porcentaje de las regalías: no inferior al 1% para las ediciones de la traducción en papel, al 2,5% para el caso de su explotación a través de medios digitales, y al 5% cuando, en cualquier formato de edición, se trate de la traducción de obras de dominio público. Por otro lado, el proyecto de ley alienta una serie de medidas de fomento de la traducción en el país, como la creación de un Premio Nacional de Traducción. A su vez, la iniciativa introduce la enumeración de los derechos morales del traductor y la obligación de respetarlos por parte del usuario, así como la puesta en claro de los elementos básicos constitutivos del contrato de traducción, de tal manera que las partes puedan negociar en condiciones de mayor igualdad y conocimiento. Otro punto importante es la visibilización de la figura del traductor en la difusión y promoción de la obra. Al respecto, los editores opinan que “en la práctica se esconde al traductor, con la idea de que el lector ‘olvide’ que lo que está leyendo es una traducción, y este ninguneo cultural suele ser el caldo de cultivo ideal para el ninguneo laboral o tarifario”.

Al momento de indagar acerca de las razones por las cuales el proyecto de ley quedó congelado, no son pocos quienes apuntan a un lobby de los grandes jugadores del mercado. Juan Ignacio Boido, director local de Random House, fija la postura del gigante: “La propiedad intelectual está renegociando sus alcances. En Alemania se dispuso un proyecto de ley de traducción tras consensuar un escenario viable, que fomente el trabajo además de protegerlo. En España, la situación de los traductores también está legislada. Este proyecto va en esa dirección. Y considerando la larga y excelente tradición de traducción que tiene la Argentina, me parece bien y necesario. Una editorial sólo se puede beneficiar si hay traductores protegidos, que puedan vivir del trabajo acumulado a lo largo de los años, y dedicados a su oficio”. Otro de los escollos que se supone complicarían el apoyo de los grandes grupos editoriales es el costo extra que sumaría la participación de los traductores en las regalías. “Es cierto que cargaría al libro con un costo extra –señala Boido–. Pero en muchos libros Random ya paga derechos de traducción. Los libros de pocas ventas son los casos más delicados. Hay ensayos o ficciones muy literarias que sólo se pueden traducir con la de los estados. Otros, repartiendo el costo entre todo Hispanoamérica. Si se puede encontrar una manera de que sean viables y a la vez los traductores puedan cobrar más si al libro le termina yendo bien, bienvenida”.

Los apoyos del ámbito editorial y cultural
Son hasta ahora más de 1.600 las adhesiones personales de traductores, escritores, pensadores, lingüistas, editores, docentes, estudiantes y profesionales del área de la cultura en general al proyecto de ley. Entre los apoyos institucionales aparecen la Academia Argentina de Letras, la Sociedad Argentina de Escritores, el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, el Instituto Goethe; las Asociaciones de traductores de España, Cataluña, Austria, Alemania, Canadá; los departamentos de las carreras de Letras y de Filosofía de la UBA; editoriales como Mansalva, Eterna Cadencia, Caja Negra, Mardulce, Godot, El 8vo. loco, entre otras.

La editora Leonora Djament, de Eterna Cadencia, señala: “Un traductor es también un autor de la obra que traduce, en la medida en que hace un trabajo muy específico –político y estético a la vez– sobre la lengua y sobre la tradición. Por lo tanto, ese estatuto debe estar reflejado necesariamente en los contratos que los traductores firman con las editoriales. Y es necesario reglamentar esa relación que también es de potestad sobre la obra traducida, con todos los derechos pero también todas las obligaciones que eso conlleva”.

Ana Ojeda, escritora y editora de El 8vo. loco, destaca: “Considero la labor de los traductores a la vez muy esforzada e invisibilizada. Son puentes culturales fundamentales, muchas veces las puertas de ingreso de autores y textos desconocidos. Considero al traductor un segundo autor. Hoy se les paga poco, a veces ni siquiera se los menciona en la portada, o se los consigna en las primeras páginas del libro pero no en la tapa. Si a la traducción le va bien gana el editor, gana el autor, gana la editorial, pero para el traductor es lo mismo que si hubiera sido un fracaso. Creo que con la ley algunas de estas cosas, y sobre todo la mentalidad que subyace, podrían empezar a cambiar”.

Por su parte, la socióloga y escritora María Pía López reflexiona al respecto: “No leemos a un autor de otra lengua directamente, sino que leemos al traductor o traductora de esa obra, que vuelve a crearla en otra lengua. La cultura argentina se forjó, en muchos momentos, alrededor de traducciones. Tuvo una industria editorial potente y traductores muy relevantes, como Bianco para Henry James, o Salas Subirat para Joyce, o Benjamín de Garay para Da Cunha. No eran traductores colegiados sino escritores y expertos en las lenguas. Por eso, no hay que aceptar límites corporativos. La traducción literaria es otra cosa. Actualmente hay un gran movimiento de generar traducciones locales, pero sin provincianismos. A los que no cesamos de incordiarnos con las traducciones españolísimas de Anagrama nos alegra ese cosmopolitismo con entonación local. La ley no reconoce sólo derechos a los traductores sino que incentiva este movimiento necesario”.



miércoles, 25 de noviembre de 2015

Última reunión del año del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires y despedida del CCEBA

Laura Wittner, Alejandro Crotto e Ignacio Di Tullio son tres poetas argentinos que traducen poesía. No se ocupan de los mismos autores, ni proceden según un mismo programa. Por eso, ayer vinieron a la última reunión del año del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires para dialogar entre sí y dar cuenta de “Tres maneras de traducir poesía”.

La reunión estuvo precedida por un breve informe realizado por Estela Consigli, una de las traductoras que participó de la redacción del proyecto de ley de traducción que en estos días se trata en el Congreso nacional.

Finalmente, el Administrador de este blog cerró el encuentro haciendo un resumen de lo realizado en el CCEBA, del que con la velada de ayer se despide el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires al cabo de siete años de trabajo conjunto.

Quienes deseen ver lo ocurrido en la reunión pueden hacerlo en
http://www.ustream.tv/recorded/78414695

Se informa por último que las actividades públicas del CTLBA se retomarán en el mes de abril de 2016 en una nueva sede, aún por designar.
                                             
Laura Wittner (Buenos Aires,1967) es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires, coordina talleres de poesía y traducción y trabaja como traductora para diversas editoriales. Publicó varios libros de poesía y varios otros para chicos. Tradujo del inglés al castellano libros de Leonard Cohen, David Markson, Anne Tyler, James Schuyler, M. John Harrison, Harry Kressing, Michael Holroyd y Frank McCourt, entre otros, y poemas de Kenneth Rexroth. Frank O’ Hara, Charles Reznikoff y John Koethe. Lleva el blog www.selodicononlofaccio.blogspot.com.ar

Alejandro Crotto (Buenos Aires,1978) es Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires.Publicó los libros de poemas Abejas(2009), Chesterton (2013) y Once personas (2015) en la editorial Bajo la luna. Administra el sitio webwww.losporquesdelarosa.blogspot.com, dedicado a la poesía y a la traducción de poesía.

Ignacio Di Tullio (Villa Adelina, 1982) es poeta. Estudió Ciencias de la Comunicación y Literatura. PublicóAbrazo a la distancia (2006) y los ensayos breves de La música sin nombre (Trópico Sur Ediciones, 2013). Trabaja como profesor universitario y coordina talleres literarios y de escritura creativa. En 2011 tradujo junto con Inés Garland más de setenta poemas de la estadounidense Sharon Olds. Como fruto de ese trabajo, este año se publicará la antología La materia de este mundo.


lunes, 4 de noviembre de 2013

El SPET anuncia una sesión especial sobre el proyecto de "Ley nacional de protección de la traducción y los traductores"

El viernes 8 de noviembre, a las 18.30 hs., el SPET convoca a una sesión especial a propósito de la " Ley del traductor". La sesión, que en líneas generales consistirá en una ampliación de lo ya discutido en el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (ver entrada del 8 de octubre pasado), tendrá lugar en el Salón de Conferencias del IES en Lenguas Vivas “Juan R. Fernández” (Carlos Pellegrini 1515)

Participarán de ésta  Estela Consigli, Lucila Cordone, Andrés Ehrenhaus y Pablo Ingberg, quienes expondrán sobre  el proyecto de "Ley nacional de protección de la traducción y los traductores".

 Estela Consigli es traductora literaria y técnico-científica y profesora de francés (Instituto Superior en Lenguas Vivas “J.R. Fernández”). Trabaja para clientes particulares, empresas, editoriales y medios gráficos. Especializada en ciencias sociales, traduce especialmente artículos y libros de filosofía, sociología y psicoanálisis. Desde el 2012, colabora como secretaria en la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes - AATI e integra, dentro de ella, la Comisión de Derechos de Autor.

Lucila Cordone es traductora literaria y técnico-científica de inglés (Instituto Superior en Lenguas Vivas “J. R. Fernández”). Realizó estudios de posgrado en Traductología en la Universidad Nacional del Comahue y participó del Programa de Residencia en Traducción Literaria del British Centre for Literary Translation (Universidad de East Anglia, Inglaterra). Se desempeña como docente en el Traductorado de Inglés del Lenguas Vivas  "J. R. Fernández" y en la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas "S.B. de Spangenberg”. Traduce textos literarios y de ciencias sociales. Desde 2010, es síndica de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes (AATI). Integra la Comisión de Derechos de Autor y colabora con la organización de charlas y actividades para traductores en dicha asociación.  

Andrés Ehrenhaus nació en Buenos Aires y vive en Barcelona desde 1976. Traductor de inglés, francés e italiano, con más de cincuenta títulos publicados; autor de tres libros de cuentos cortos y una novela; coeditor de Paradiso Ediciones (Argentina). Profesor del Posgrado de Traducción Literaria de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona; durante ocho años formó parte de la junta directiva de ACE Traductores y durante dos integró la junta directiva de Cedro.

Pablo Ingberg es licenciado en Letras (UBA), escritor (cinco poemarios y una novela publicados), editor (dirigió edición de Obras completas de Shakespeare y dirige Colección griegos y Latinos de Editorial Losada) y traductor (más de sesenta libros del griego antiguo, latín e inglés). Ha dictado conferencias, seminarios y talleres sobre traducción y colaborado con revistas y suplementos literarios argentinos y extranjeros.

El proyecto está disponible en versión electrónica, en la fotocopiadora del Lenguas Vivas también en formato papel.

Se señala especialmente la necesidad de asistencia para recibir la mejor información posible sobre el tema y, asimismo, para exponer las dudas y objeciones.


martes, 8 de octubre de 2013

Informe sobre la Ley de Protección de la Traducción y los Traductores

En los meses que van de marzo de este año a esta fecha, los traductores Estela Consigli, Lucíla Cordone, Andrés Ehrenhaus y Pablo Ingberg se reunieron para trabajar en un proyecto de ley que cubriera los intereses de los traductores y que, gracias a la intervención decidida de un legislador y su equipo, próximamente será sometido al Congreso nacional. Para informar sobre los distintos pasos de esta iniciativa y recabar opiniones por parte de los interesados, dos de los miembros de ese grupo se hicieron presentes en el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires ante un muy nutrido grupo de traductores. La velada, de real importancia transcurrió en los mejores términos. Los interesados pueden consultarla aquí:
http://www.ustream.tv/recorded/39633141

Reunión informativa sobre el proyecto de 
Ley de Protección de la Traducción y los Traductores

Un cúmulo de circunstancias favorables, surgidas de ese magma en constante ebullición que es el ejercicio de la traducción y su lugar en el mundo, derivó hace pocos meses en la elaboración de un proyecto que parecía tan ambicioso como inalcanzable apenas un año atrás: una propuesta de Ley de Protección de la Traducción y los Traductores, presentada para su debate y eventual aprobación en la Cámara de Diputados de la Nación. Tanta pomposa mayúscula es el bosque que viene a soslayar el árbol, que no es otro que la posibilidad real y efectiva de que la profesión cuente con una herramienta legal ágil y eficaz para alcanzar el objetivo soñado desde que la traducción es pieza fundamental de la industria del libro, y estamos hablando de muchas décadas e incluso siglos: la dignidad laboral y profesional de quienes la ejercen. Un grupo de traductoresprovenientes de distintos ámbitos y dotados de experiencias diversas, pero que podría estar compuesto por casi cualquier profesional de la traducción literaria, ofició de médium, recogiendo las reivindicaciones y aspiraciones del sector y dándoles forma de reglamento ad lib que los especialistas en materias legales y políticas se encargaron de estructurar y vestir como corresponde.

Este documento ya está en danza y ha llegado el momento de sacarlo a la luz pública y proponerlo a sus verdaderos recipientes, cuales son los traductores de libros de nuestro país, así como de consensuarlo con los restantes actores de la industria de la traducción. Cabe agregar que, de cobrar curso, se trataría de un hito prácticamente internacional, un modelo señero para beneficio de la profesión en muchas otras partes del mundo y un avance inédito en las condiciones de trabajo de los traductores locales. Pero no tiremos cohetes antes de tiempo; aún queda camino por recorrer y mucha labor de difusión que hacer. Y la amplia caja de resonancia del Club de Traductores es uno de los lugares fundamentales para hacerlo.

Estela Consigli: Profesora de francés y traductora literaria y técnico-científica de la misma lengua (IES Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”). Se especializa en traducción de ciencias humanas y psicoanálisis para editoriales y clientes particulares. Secretaria de la AATI e integrante de la Comisión de Derechos de Autor.

Lucila Cordone: Traductora literaria y técnico-científica de inglés (IES Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”) y docente en esa institución y en el Lenguas Vivas “Spangenberg”. Síndica de la AATI, donde integra la Comisión de Derechos de Autor y colabora con la organización de charlas y actividades para traductores. Traduce textos literarios y de ciencias sociales.

Andrés Ehrenhaus: Traductor, autor, editor. Vive en Barcelona desde 1976. Formó parte de las juntas directivas de ACEtt y CEDRO y es profesor del Posgrado de Traducción Literaria y Audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra. Publicó narrativa y novela en Argentina y España y tradujo más de cuarenta obras, entre ellas la poesía completa de Shakespeare.

Pablo Ingberg: Licenciado en Letras (UBA); publicó cinco libros de poemas, una novela y más de sesenta libros traducidos del griego antiguo, latín e inglés, además de poemas traducidos de esas mismas lenguas y del portugués, francés e italiano; cuidó las Obras completas de Shakespeare y dirige la Colección griegos y latinos de Editorial Losada.