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jueves, 2 de marzo de 2023

Stefan Zweig se publica traducido en Argentina, pero InfoBAE no se enteró

Santiago Díaz Benavides (Bogotá, 1994) es periodista y editor. Fue practicante en la Corporación Editorial Babilonia y trabajó como aprendiz de editor en la filial colombiana del Grupo Planeta, desempeñándose, además, como Coordinador de Realización. Ha sido colaborador de medios como Arcadia, Libros & Letras, El País de Cali, El Tiempo y El Espectador. Actualmente, trabaja para Infobae Colombia, y presta apoyo como Coordinador editorial en Palabra Libre, un sello independiente radicado en Miami. Aparentemente, todas estas referencias no le alcanzaron porque publicó la nota que sigue, en InfoBAE, donde solamente habla de editoriales españolas, sin que ningún editor del medio haya tenido en cuenta las numerosas ediciones argentinas de Stefan Zweig, publicadas por Godot y Libros del Zorzal. Según la bajada del artículo, publicado el pasado 11 de enero, “Con motivo de la llegada de las obras del escritor austriaco a dominio público, el mundo editorial ha decretado todo un movimiento alrededor de su trabajo ensayístico y literario”.

2023: el año de Stefan Zweig

 

El 2023 inició con la buena noticia de la llegada de las obras del escritor austriaco, Stefan Zweig, a dominio público.

 

La decisión no fue nada sencilla. Sus representantes y editores a lo largo del mundo se fueron, incluso, a los tribunales porque, bueno, estamos hablando de una de las voces más importantes, distintas y exquisitas de la literatura universal en toda su historia. Ninguna agencia o editorial quisiera perder las buenas regalías que producen las ventas de sus libros, pero ya no hay caso. Zweig, como tenía que ser, pasó a pertecerle al mundo.

 

En Hispanoamérica se espera que haya todo tipo de movimientos por parte de las editoriales, tanto consagradas como nuevas, independientes y las que son parte de los grandes grupos, para producir en masa distintas versiones de los más grandes títulos del autor de “Una partida de ajedrez”.


Al interior de España, y con un amplio impacto en el mercado latinoamericano, el monopolio sobre las obras del austriaco estaba en poder de la editorial Acantilado. Con gran tino, el sello manejó a la altura una buena cantidad de títulos del autor y los acercó al público lector. Sin embargo, tras la primera época de la pandemia ocasionada por el Covid-19, entre 2020 y 2022, otros sellos empezaron a publicar también.


Algunas editoriales se tomaron el atrevimiento de producir contenidos sin siquiera consultar con la agencia que, entonces, manejaba los derechos de las obras de Zweig. Recordado es el caso de Ediciones 98 o Hermida Editores, que salieron con versiones de los diarios del autor, su poesía completa y una que otra novela.


En su defensa, los abogados de ambos sellos argumentaron que con el Brexit, Zweig ya estaba en dominio público, puesto que el autor habría adquirido en 1940 la nacionalidad británica, por tanto, la ley en el Reino Unido se impone. En contraste, las cosas en el mundo hispano se han dado completamente distinto. No fue sino hasta el 31 de diciembre de 2022 que el austriaco se puso a disposición de cualquier sello o corporación editorial.

 

Acantilado publicó en español, durante los últimos veinte años, prácticamente la totalidad de la obra ensayística, literaria, biográfica y poética, así como sus libros de correspondencia y diarios. Alrededor de 43 títulos, de los cuales, la mayoría se mantenía en constante reedición. El compromiso del sello ha sido, y quizá lo siga siendo, total, en relación con la difusión del legado literario de Stefan Zweig, todo bajo el cuidado de Jaume Vallcorba, el fundador de la editorial, hasta su muerte en 2014, y luego con la dirección de Sandra Ollo, al frente de Acantilado desde entonces.

 

Ahora bien, por mucho que Zweig sea ahora posible para cualquier editorial, no cabe duda alguna de que en español, lo hecho por Acantilado difícilmente podrá igualarse. Para los lectores tendrá que pasar mucho tiempo, y deberán surgir propuestas completamente novedosas, antes de que el referente deje de ser el sello en cuestión.

 

Eso sí, la batalla está cantada y poco a poco el mercado verá los frutos de esta contienda. La editorial Alianza, que hace parte del grupo francés Hachette, con una solidez comercial y financiera más que asegurada, buscará posicionarse como la más destacada al trabajar los títulos del austriaco de la mano del traductor Eduardo Gil Bera, uno de los más acertados en este campo.

 

Se asomará después el sello Anaya, también del grupo liderado por Alianza, pero la pelea estará declarada ante Páginas de Espuma, que si de reedición de clásicos se trata, y en ejemplares de lujo, tiene muchísimo con qué ganar. De la mano del traductor Alberto Godo, la editorial madrileña va con todo.

 

Si las cosas siguen su curso, entre marzo y junio, los lectores podrán contemplar la obra de Stefan Zweig en al menos cinco sellos, todos con su impronta y estética más que definidas. Habrá traducciones y ediciones de sobra para escoger, y lo mejor, los precios estarán al alcance de todos, pues con tanta oferta, cualquiera podrá hacerse con un ejemplar de alguno de los libros del más grande autor austriaco del que se tiene registro.

 

 

 

 

jueves, 29 de julio de 2021

Nueva e importante traducción de Stefan Zweig

El escritor austríaco
Stefan Zweig (1881-1942) es una constante en los catálogos editoriales de todo el mundo. Al cabo de una época de esplendor, que coincide con los años de su vida, recurrentemente vuelve a ser publicado en todas partes. 

Su trayectoria en la lengua castellana lo vincula desde el principio a Buenos Aires, donde, como señala Marcelo G. Burello (docente e investigador de literatura y estética en la Universidad de Buenos Aires), en la presentación que hace a su traducción anotada de El mundo de ayer, recientemente publicada por Libros del Zorzal, "Alfredo Cahn, suizo de nacimiento y argentino por adopción, era amigo del autor desde 1918, cuando éste terciara a favor del por entonces adolescente en un cocurso literario de Zúrich, y desde el principio estuvo acordado que se haría cargo de la traducción (como venía haciéndolo con libros anteriores de Zweig). En la correspondencia entre ambos, curiosamente, fue el propio autor quien le indicó omitir --para no herir el supuesto pudor del mercado hispanohablante-- un capítulo íntegro, aquel que trata sobre el despertar sexual, además de un breve párrafo en el capítulo final, y así es como apreció la obra en Buenos Aires, a manos de la editorial Claridad, también en 1942 (el solo nombre de Stefan Zweig garantizaba por entonces un enorme éxito de ventas, y más aún cuando el escritor acababa de quitarse la vida). A esta sustanciosa (auto)mutilación, se sumó luego otra omisión grosera, por voluntad de los censores franquistas. La versión de Cahn, de nuevo, sin el capítulo conflictivo (donde se describe el paso por España), apareció eventualmente en Barcelona, primero reeditada en Hispano Americanda de Ediciones S. A., una vez terminada la guerra, y recogida luego en Obras completas del autor publicadas por la editorial Juventud, también catalana. En 2001, al cabo, una segunda traducción --ahora sí a partir del texto completo, pero lamentablemente aún sin notas-- vio la luz otra vez en Barcelona, a cargo de Joan Fontcuberta y Agata Orzeszek, en editorial El Acantilado",

Más adelante, Burello realiza una importante aclaración: "Contando con los beneficios del moderno trabajo crítico y filológica, a esta saga hemos querido aportar nuestra tercera variante, cotejada, anotada e ilustrada. Salvo por un par de ocasionales notasl al pie introducidas por la editorials original (que aquí marcamos con asterisco), todas las demás nos pertenecen. Con ellas hemos querido enmendar errores, advertir sobre omisiones, completar o complementar datos y, en lo posible, ofrecer una cronología más concreta que la que se desprende del texto, a menudo poco lineal y en ocasiones equívoca".

Cabe señalar que ésta es una edición de referencia y que, por lo tanto, merece toda la atención de los lectores. Luego, comparativamente, al ser editada en la Argentina, es considerablemente más económica que la española, hasta ahora disponible en librerías.

Resta aclarar que se trata de un libro de enorme importancia. En él, Zweig, muy próximo al suicidio, da cuenta de cómo fue la vida de su generación y, por añadidura, de Europa, en los años previos al ascenso del nazismo. Se trata de un testimonio de primera mano a cargo de uno de los mejores escritores de lengua alemana que, para su incomodidad y disgusto de Hitler y sus esbirros, era judío.



lunes, 12 de abril de 2021

Stefan Zweig en castellano rioplatense

“Editadas por Godot, las obras elegidas para comenzar la colección Stefan Zweig presentan, con una traducción amigable para los lectores rioplatenses, conflictos actuales, con personajes tormentosos, confesiones atroces, relatos de vidas impensadas, obsesiones, castigos, encierros y monólogos interiores.” Eso dice la bajada de la nota publicada por Carlos Daniel Aletto, para la agencia Telam, el 8 de abril pasado.

Stefan Zweig reeditado: con traducción rioplatense, sus novelas vuelven a las librerías


Con Los ojos del hermano eterno, Una partida de ajedrez y Carta de una desconocida, tres novelas que juegan con el encierro, se comienza a editar en la Argentina la obra completa de Stefan Zweig, uno de los autores clásicos más reconocidos internacionalmente a partir de 1920 y hasta su muerte, un escritor que expuso en su obra la trágica historia contemporánea de Europa cruzada por la pandemia y el nazismo, una historia que sufrió personalmente a tal punto que terminó suicidándose en 1942, junto a su mujer, durante su exilio en Brasil.

Con una traducción rioplatense a cargo de Nicole Narbebury, la editorial Godot publica ahora en la Argentina la obra completa del escritor vienés, nacionalizado británico y de origen judío, razón por la que fue perseguido por el nazismo. Las novelas Los ojos del hermano eterno, Una partida de ajedrez y Carta de una desconocida forman parte de una colección que se inicia con un formato de lectura cómodo, que intenta, según palabras del editor Víctor Malumián, "ser amable para la circulación del libro".

Las obras elegidas para comenzar la colección Stefan Zweig presentan, con una traducción amigable para los lectores rioplatenses, conflictos actuales, con personajes tormentosos, confesiones atroces, relatos de vidas impensadas, obsesiones, castigos, encierros y monólogos interiores. De esta forma se repone a un escritor que expuso con el último gesto de su escritura y de su vida, lejos de su patria, el dolor de toda la historia de la humanidad.

Zweig nació en Viena en 1881. Estudió en Berlín y en su ciudad natal. Se doctoró en filosofía en 1904. Después de terminar sus estudios realizó extensos viajes. Participó activamente contra la Primera Guerra Mundial, confesando públicamente su pacifismo en 1917. Vivió en Zurich hasta el final del conflicto y regresó a Salzburgo en 1919. En 1938 emigró a Inglaterra. En 1940 emigró a los Estados Unidos y en 1941 a Brasil, donde junto a su esposa se suicidaron un año después. Escribió novelas, relatos, cuentos, ensayos políticos y literarios, dramas y varias biografías, de las cuales una de las más famosas es la vida de María Estuardo.

La novela más conocida de Zweig, Carta de una desconocida, fue publicada en Austria en 1922. Es la historia de un escritor rico y conocido (R.), quien mientras lee una larga carta escrita por una mujer que no recuerda, reconstruye la historia de su vida. Se trata de una misiva que ella le ha escrito en el marco de la trágica pandemia de gripe española de 1918. La narradora desde adolescente está relacionada con el destinatario de esa historia y ya mayor de edad tendrá una relación pasajera que lo vinculará toda su vida.

La traductora de esta nueva edición, Nicole Narbebury, destaca que lo que más le atrapó de esta novela fue la voz de la narradora, que a través de su confesión aborda temáticas muy actuales como el ser madre soltera, la prostitución, la marginalidad y la obsesión por un amor imposible.

La obra fue llevada al cine en 1948 por Max Ophüls mientras que en 1957 se estrenó otra adaptación cinematográfica hecha en México, Feliz Año, Amor Mío, protagonizada por Marga López y Arturo de Córdova. Hay también adaptaciones de origen egipcio, francés, chino y mongol, y hasta hay una ópera rusa de 1975.

Los ojos del hermano eterno, publicado también en 1922, es una novela espiritual ambientada en la antigua India, en la cual se describe el camino interior hacia la purificación de Virata, un noble y victorioso guerrero. Sobre esta historia Narbebury dice: “Con su relato de antaño me atrapó con la escritura espiritual y moralista, que nunca deja de estar en auge esta idea de lo que está bien y lo que está mal en el mundo. ¿Quién lo decide? 'El dejar de actuar también es actuar', y yo creo que esta frase vale más que mil palabras”, señala la traductora.

Zweig pasó muchos meses en la India y conoció profundamente su historia. Al comienzo del libro, Virata mata a una persona que había traicionado al rey. Luego termina sabiendo que la víctima era su hermano. Durante su vida se preocupará por hacer justicia, y cada vez que se sienta injusto con alguien, verá en su rostro los ojos de su hermano.

Su último libro, el tercero de esta colección, Una partida de ajedrez fue escrito en 1941 poco antes de su suicidio y publicado en Buenos Aires de forma póstuma en 1942, cuando el régimen nazi dominaba Europa.

La novela trata sobre el encuentro de dos genios del ajedrez, el campeón mundial Mirko Czentovic y el Dr. B. Mirko es un profesional del ajedrez, un hombre de sangre fría y sin emociones. Tiene éxito en el tablero de juego, pero en la vida es una figura grotesca, casi cómica. Fue un niño que no podía formar oraciones ni era bueno para las matemáticas pero comienza a jugar al ajedrez de forma admirable después de la muerte de su padre.

El Dr. B. es una persona tranquila y discreta hasta que se enferma con la lectura de un libro con 150 partidas de maestros famosos del ajedrez, que aprende de memoria en una celda nazi, a la que fue confinado luego de la invasión de Hitler a Viena.

En un barco de pasajeros de Nueva York a Buenos Aires se enfrentará con Czentovic. El sufrimiento del personaje es paralelo al del autor. La novela se escribió en el momento en que millones de personas morían en los campos de concentración del régimen de Hitler y describe los métodos de la Gestapo.

En el caso de Una partida de ajedrez, señala la traductora que unos amigos le regalaron el libro, por lo cual la traducción la “interpelaba por completo”. Así, se encontró con el desafío de traducir un relato con una escritura muy rebuscada, porque “a través de ella se quería representar el estado psicológico de una persona que había sido torturada psíquicamente por el nazismo y había buscado un refugio en el ajedrez. Y un detalle no menor es que este personaje estaba a bordo de un barco que viajaba de Nueva York a Buenos Aires”, destaca Narbebury.

Las tres novelas que inician esta colección juegan con la privación de la libertad en varias de sus formas. En Una partida de ajedrez esta condición es impuesta por el otro, “el otro en toda su dimensión fatal”, señala Malumián quien también explica que “en Los ojos del hermano eterno el que impone la privación de la libertad luego se auto recluye para intentar comprender qué significa la reclusión y la soledad”. Por último, Carta de una desconocida juega con otra dimensión de la libertad que es la de la búsqueda de la felicidad. Zweig combina, como pocos autores, una trama estupenda y distintos niveles de intertexto, lo cual genera que los lectores puedan reinterpretar y completar las historias con su propia enciclopedia.


Sobre estas nuevas ediciones del escritor austríaco, su traductora subraya la elección política de traducir al castellano rioplatense y “visibilizar así las voces que han sido –y siguen siendo– obnubiladas por el español de España”. Y agrega: “me parece que los traductores argentinos (y latinoamericanos) tienen un papel crucial en la circulación internacional de textos e ideas y siempre se enfrentan a este fantasma de no solo traducir de lengua fuente a lengua meta, sino traducirse a su vez en su idioma materno".

La traductora agradece a los editores por permitirle llevar adelante este proyecto y “así seguir aportando a esta lucha que viene de hace años, por la cual pude encontrar la voz en cada uno de los personajes y a su vez ensimismarme con cada uno de ellos”.

jueves, 25 de marzo de 2021

Los rigores de la vida silvestre

El 12 de febrero pasado, Roberto Rueda Monreal, traductor literario, politólogo y escritor mexicano, publicó en El sol del México, la siguiente entrevista con Claudia Cabrera, traductora de Bambi, una vida en el bosque, del autor austríaco Felix Salten, libro para adultos sobre el que se inspiró Walt Disney para la película Bambi.


Bambi, entre el bosque y él

Aunque es considerada la película más oscura y seria de Disney, se queda corta en relación con lo que se plantea en el libro. De acuerdo con su traductora, Felix Salten describe de manera naturalista y sin romanticismo alguno la vida de los animales en el bosque.

El tema salió en un desayuno entre traductores literarios, en pleno trajín gremial, a propósito de las primeras películas que uno vio en la vida, por no decir la primera.

Se mencionaron varias que Disney habría sacado hace mil años. Y fue en ese momento cuando se me vino a la mente de manera muy natural. Estaba por completo en el olvido, pero lo recordé como si hubiese ocurrido un día antes de ese desayuno. Mi hermano Polo había juntado un dinerito y, sin más, se dispuso a llevarme por primera vez al cine, sorprendiéndome. ¿La película? ¡Bambi! (Disney, 1942).

La identificación con el personaje fue brutal. Para mi niño de entonces, de tan sólo seis años de edad, ver a un crío de venado, un cervatillo, siendo arrojado al mundo cruel y salvaje luego de que desalmados cazadores le han dado muerte a su protectora madre, fue de un impacto tremendo. Una identificación brutal, ya les decía.

Lo recuerdo muy bien. Por muchos y larguísimos días entendí el contexto crudo y violento en el que vivía a través de Bambi, la película, sólo que, en mi caso, ni en mi casa, ni en mi calle, ni en mi colonia hubo ningún venado Príncipe del Bosque que me hiciera más placentera la transición hacia la madurez. Pero esa es otra historia.

Regresando a la reunión en el mencionado desayuno, antes bien, me sorprendió agradablemente saber que la vicepresidenta de Ametli (Asociación Mexicana de Traductores Literarios), Claudia Cabrera, es la traductora literaria de Bambi, una vida en el bosque, la historia original, la del austriaco Felix Salten (que, a su vez, no es en absoluto la de la versión cinematográfica norteamericana, con cuya trama, que no se desarrolla en ningún bosque europeo sino en uno de Virginia, yo crecí).

Así las cosas, me entusiasmó de inmediato la idea de una entrevista, a la cual amablemente accede al Premio Bellas Artes de Traducción Literaria “Margarita Michelena”.

Le cuento una anécdota –introductoria sobre la película, y he ahí que comienzo con cuestiones.

–¿De verdad es muy diferente la historia de la película a la del libro de Felix Salten?
–De entrada, quiero decir que me entusiasmó la posibilidad de traducir un cuento que tan buena acogida tuvo como película en nuestro país, que era ya un clásico. Además, me abrió las puertas a la traducción de literatura infantil y juvenil, en la que nunca había incursionado. Sin embargo, conforme fui avanzando en la lectura, me di cuenta de que el libro, escrito en 1923 por el austriaco Felix Salten, poco tenía que ver con la película, y que no necesariamente podía considerársele como un libro infantil. Para empezar, es mucho más sanguinario y cruel que la filmación de Disney. También mucho más filosófico y reflexivo.

–¿A qué te refieres?
–A que Bambi, aunque es considerada la película más oscura y seria de Disney, se queda corta en relación con lo que se plantea en el libro. En su relato, Salten, cazador apasionado, nos describe de manera naturalista y sin romanticismo alguno la vida de los animales en el bosque. Aunque el libro empieza en verano, cuando la naturaleza está en plenitud y la vida y el alimento abundan, conforme va pasando el tiempo y llega el invierno, la comida escasea y los animales empiezan a pasar hambre y miseria: "La gran penuria, que parecía no tener fin, propagaba una gran amargura y brutalidad. Contravenía la práctica, socavaba la conciencia, aniquilaba las buenas costumbres y los buenos modales y destruía la confianza. Ya no había clemencia, ni paz ni consideración". Así se nos narra sin ambages cómo las cornejas matan "de la manera más cruel" al hijo del conejo, cómo la ardilla es herida de muerte por la marta y rematada por las urracas y cómo el zorro despedaza al faisán. También somos testigos de la destrucción propagada por Él, nombre genérico que los animales le dan al hombre.

–Sin embargo, hay algo peculiar con este Él en realidad, ¿cierto?
–Así es. Él rige como un dios todopoderoso por encima de los animales, los caza sin piedad –también a la madre de Bambi–, es dueño de su vida y de su muerte, y ellos sienten por Él un terror reverencial, puesto que no comprenden de dónde vienen su fuerza aniquiladora y su poder. En largas disquisiciones de talante casi religioso los animales tratan de explicárselo, sin obtener ninguna respuesta. El único que sabe que Él no es omnipotente es el Viejo, el padre de Bambi. Entre todas las enseñanzas que le deja a su hijo, ésta será la lección de vida más importante.

–Para ser un cuento sobre "el bosque, los animalitos y las plantitas", Bambi, una vida en el bosque aborda pasajes harto filosóficos y profundos.
–¡Absolutamente! En otro pasaje, por ejemplo, el que anuncia la llegada del invierno, somos testigos del tristísimo diálogo entre dos hojas a punto de caer de un árbol. En una charla gentil y conmovedora las hojas se lamentan de su muerte inminente y se preguntan qué hay "allá abajo", la incierta dirección en la que han ido desapareciendo poco a poco todas sus hermanas. Sin mencionar ni una sola vez a la muerte, este pequeño capítulo constituye una hermosa metáfora sobre nuestro destino ineludible.

La muerte sin ser nunca pronunciada. ¡Qué duro y qué hermoso al mismo tiempo!

A pesar de la crudeza con que está escrito y de los duros temas que trata, Bambi, una vida en el bosque es uno de los textos más hermosos que he traducido. Está escrito en una bellísima prosa lírica, de una riqueza léxica enorme y gozosa, que produce un gran placer tanto al leerlo como al traducirlo.

–¿Preparaste un proyecto de traducción? Es decir, ¿cómo llega este reto literario a tus manos?
–Fue un encargo que me llegó por parte de Gimena Romero, artista textil mexicana, quien estuvo un tiempo viviendo en Barcelona y había estado trabajando con la editorial española Thule. El editor José Díaz le pidió que ilustrara la versión del libro en español y ella, quien sabe que yo soy traductora de alemán, sugirió que la traducción la hiciera yo.

Los proyectos de este tipo suelen implicar todo un reto, una serie de observaciones previas o de ciertas restricciones editoriales, a veces muy desligadas del trabajo profesional de la traducción. ¿Te sucedió algo así con este?

Como bien dices, fue todo un reto, sí. Esto representó un reto particular para la traducción puesto que, al ser un libro cuyo mercado principal iba a ser España, tenía que estar escrito en español castellano y no en la variante mexicana, que es la mía. Normalmente no accedo al pedido de las editoriales mexicanas que me solicitan que escriba mis traducciones en español "neutro", eufemismo usado para decir que el traductor debe prescindir de toda marca regional o que las escriba en el español de España, para que los libros se vendan mejor en ese país. Me niego porque me parece que, igual que todo autor hispanoparlante escribe por descontado en su propia variante, sea cual sea su país de origen, también todo traductor debe poder hacer lo mismo.

miércoles, 23 de octubre de 2019

"Está siempre a la búsqueda de aquello que nos podría haber hecho felices y que pasamos de largo y no vimos”

El pasado 10 de octubre, en la revista mexicana Letras Libres,  Paula Corroto publicó la siguiente nota en la que el experimentado traductor español Eustaquio Barjau (foto) habla de lo que le significó para él haber traducido al escritor austríaco Peter Handke, flamante Premio Nobel de Literatura 2019.

Peter Handke y el paraíso 
que no quisimos ver

Eustaquio Barjau empezó a traducir a Peter Handke al español a finales de los años setenta. Lo primero fue La mujer zurda. Después llegaron muchos más títulos, hasta superar la cincuentena. Una muestra de lo prolífico del escritor austriaco, pero también de la estrecha relación que estableció con su traductor. Cuando Barjau supo que le habían dado al Nobel a Handke le entró “una alegría muy grande porque se lo merecía”, afirma. Más de cuarenta años de intercambios literarios, lingüísticos y personales con un escritor que, aunque reconoce que “no es una persona fácil, sí es tremendamente adorable”.

“Le he traducido de todo, desde libros de ensayo a pensamiento sueltos, un género que cultiva mucho. También sus adaptaciones de viajes, estancias en ciudades europeas, del mundo…”, comenta Barjau, que es Premio Nacional de Traducción y también miembro de la Academia Alemana de Lengua y Literatura. La obra del austriaco es enorme. Más de cien títulos. Barjau no se queda con ninguno en especial, ni siquiera con sus libros más conocidos como Los avispones, El miedo del portero ante el penalti, Ensayo sobre el jukebox o la obra de teatro Insultos al público, texto experimental en el que los actores no paran de encararse con los espectadores. Para él, como reconocimiento a la pasión que Handke también tiene por España, país al que ha acudido en múltiples ocasiones, es muy relevante La pérdida de la imagen o por la sierra de Gredos. “Por esta novela le dieron un premio y él lo compartió en el parador de Gredos con media docena de traductores generosamente”, señala Barjau.

“Yo me he hecho escritor, y tengo más que nunca la sensación de deber a los demás escribir para ellos”, escribía Handke en el ensayo Contra el sueño profundo. En literatura de Handke, Barjau indica que, pese a la fama del escritor –reacio a entrevistas y a siquiera atender el teléfono–, “en el fondo siempre hay la propuesta de un posible paraíso en la tierra antes de la muerte. Es un autor profundamente luminoso y alegre. Está siempre a la búsqueda de aquello que nos podría haber hecho felices y que pasamos de largo y no vimos”.

Handke está poderosamente influido por el Grupo de Viena, como su compatriota Elfriede Jelinek, que también se llevó el Nobel en 2004. Este grupo intentó cambiar el lenguaje en los años cincuenta. Buscaban una literatura que supusiera una reacción a la barbarie de los años cuarenta. “La orientación era que la impugnación a los bárbaros no se puede hacer con el lenguaje de los bárbaros, sino que hay que crear un nuevo lenguaje en el que sea imposible una crítica a Hitler, porque eso en el fondo significa cooperar con la barbarie”, comenta Barjau. Handke estuvo muy próximo al Grupo de Graz, donde estudió, que sustituyó al de Viena. “Él apostó por una nueva forma de escribir que purificara al ser humano e hiciera posibles las relaciones entre los humanos, ya que incluso el amor y la amistad también se vician con el lenguaje ominoso del terror”, sostiene el traductor.

En este sentido, la tarea no es fácil para sus traductores. El alemán ya de por sí tiene una sintaxis muy diferente a la de las lenguas romances con el verbo colocado siempre al final en las subordinadas o en aquellas cuyo verbo está conjugado en participio. “Es muy complicado porque tiene frases muy largas, con muy poca puntuación. Además, él va escribiendo lo que se le ocurre y luego lo modifica. Su prosa es como un meandro continuo”, manifiesta Barjau. Lo habitual en el idioma alemán son las frases cortas, pero Handke, en su pretensión de crear un lenguaje distinto, rompe incluso con las reglas de su propio idioma.

No obstante, sus libros quedan muy lejos de adentrarse en la psicología humana a la manera de los realistas franceses del XIX como Balzac o Flaubert. Su obra retrata a un hombre distinto, con un nuevo lenguaje, con una nueva forma de obrar y que es consciente del paraíso que está dejando atrás.

Utópico, idealista, Handke también se ha visto envuelto en la polémica por su cercanía con Serbia en la guerra de los Balcanes, una zona con la que tiene especial relación ya que su madre era de origen esloveno. Fue muy criticado por acudir al funeral de Slobodan Milosevic en 2006 y hasta hubo una campaña en su contra cuando le concedieron el premio Heine. Novelistas y cineastas como Wim Wenders (con quien había colaborado en El cielo sobre Berlín), Jelinek, Patrick Modiano y Emir Kusturica salieron en su defensa. Handke ha intentado varias veces explicar su postura en La noche del Morava y Contra el sueño profundo indicando que él estaba en contra del bombardeo de la OTAN.

“De esta cuestión yo solo puedo decir una cosa: si yo conozco un pacifista ese se llama Peter Handke, y este escándalo que ha surgido a raíz de sus obras sobre Serbia pende en gran parte de que la gente no ha llegado a la clave de lo que quiere contar. Para quien lo sepa leer bien, la clave que permite entender su ideas políticas, sobre toda de la antigua Yugoslavia, está en el subsuelo de todas su obras”, sostiene su traductor.

martes, 15 de octubre de 2019

Algo más sobre los dos recientes premios Nobel

Sede de la Fondazione Santa Maddalena, en Toscana
El traductor cubano José Aníbal Campos, residente en Viena desde hace años, viene siendo un activo difusor de las literaturas en lengua alemana. Conocedor como pocos de la obra de muchos de los escritores que la ignorancia del mundo español y latinoamericano no conoce, reflexiona en el siguiente texto sobre Olga Tokarczuk y Peter Handke, los flamantes premios Nobel de Literatura 2018 y 2019, respectivamente.

Dos escritores

En 2014 recibí la sorprendente noticia de que la viuda del autor que me ocupaba por entonces, Gregor von Rezzori, al que dedicaba (y sigo dedicando) todo mi entusiasmo como traductor y divulgador, me invitaba a la residencia para artistas y escritores que, con el nombre de Fondazione Santa Maddalena, Beatrice Monti de la Corte-Rezzori fundó junto a su marido poco antes de que este muriera en 1998. A partir de ese momento, me convertí –sin hacer nada extra para ello salvo ser quien soy y asumirme como soy–, en un huésped asiduo de aquella casa, en la que no solo traduje buena parte de las obras del gran autor de la Bucovina, sino en la cual investigué muchísimo más sobre su vida y su obra, frecuentando a mucha gente que lo conoció y que me aportó una información de mucho valor sobre el escritor. 


Hoy, cuando muchos se preguntan quién es Olga Tokarczuk, he evocado aquella primera visita de 2014, cuando la autora polaca hoy galardonada con el Nobel visitó también por primera vez esa acogedora casona de la Toscana, perdida en un camino que discurre por una de las costillas de los Apeninos, esos barrancos que acaban clavados en el valle del Arno. Nunca llegué a verla en persona, pero allí estaban sus libros (en varios idiomas menos en castellano), allí estaban las nutritivas conversaciones en torno a su figura.

En ese país envilecido que es Hispania Paellae (lugar con ínfulas que solo sirve, si acaso, para ir a comer. Y no en todos los sitios, que hay muchas trampas para incautos turistas) apenas nadie sabe nada de esta magnífica autora. De Handke, en cambio, un mimado del gremio literario, que ahora un periódico como La Razón celebra como “rebelde” (en un juego manipulador del lenguaje que intenta degradar la hermosa voz “rebeldía” a lo que no ha sido más, en muchos momentos, que un desfasado, mimético y epigonal “epater le bourgeois”), correrán en los días siguientes ríos de tinta. Handke puede incluso darse el lujo de rechazar el importe del premio, porque, como mimado que sigue siendo, como constructo de una editorial (Suhrkamp) y de un mundillo literario muchas veces envilecido, ganará el doble vendiendo los derechos de cualquier cosa que escriba a partir de ahora, incluidas sus veleidades de divo.

Su premio es merecido, no lo discuto, existe una obra sólida detrás, y existe un momento de su carrera que fue importante, pero ello no debe hacernos olvidar en ningún caso todo lo que hay de criticable en esa pose de “poeta” que el autor de Carintia siempre ha sabido adoptar con maestría mimética. Me gusta la singularidad del Premio este 2019: por un lado, la Academia premia un modelo desfasado de escritor, el de la pose del “genio”, el del escritor en su torre de marfil que no se ocupa de los asuntos de este mundo, que se huele sus propias pestecillas y solo se mira el ombligo o los sucios espacios entre los dedos de los pies. Y el de una narradora con una fuerza extraordinaria, joven, activa en el mundo que la rodea, una escritora que es también CIUDADANA (independientemente de las ideas que defienda). 

Ojalá que el premio no la envilezca, convirtiéndola en una diva más. Yo, por mi parte, seguiré evocando aquella imagen de la narradora y mujer extraordinaria de la que tanto me nutrí en mi primera estancia en Santa Maddalena.

lunes, 25 de agosto de 2014

Miguel Sáenz habla de Thomas Bernhard

Bernhard hojeando un mal diario
Publicada en Cuarto Poder, el 14 de julio de 2012, la siguiente entrevista entre Elvira Huelbes y Miguel Sáenz trata fundamentalmente sobre Thomas Bernhard, pero también sobre varias cosas más, como se comprobará a continuación.

El amigo alemán y Thomas Bernhard, el duro

Una excusa perfecta me da alas para entrevistar a Miguel Sáenz –seguramente, el mejor traductor de literatura alemana- con el objeto de preguntarle sobre Thomas Bernhard: la editorial Cómplices acaba de publicar en español su traducción de Correspondencia, una selección de las cartas que el autor de Trastorno intercambió con su editor alemán, Sigfried Unseld, de quien hace poco declaró Sáenz que este libro  supone una revelación de la personalidad de uno de los grandes editores de la historia, aparte de tener más paciencia que el santo Job con el muy ególatra de Bernhard.

“Leí hace mucho su libro El autor y su editor (Taurus, 1985) e incluso llegué a conocerlo fugazmente en Madrid, pero sólo al traducir ahora sus cartas y los informes de viajes de alimentaron luego su Chronik (1970-2000) me he dado cuenta de su verdadera talla”, dice Sáenz, que aporta lo que el propio Bernhard escribió en una de las cartas, de 1986: “Tarde, pero no demasiado tarde, reconocerán los alemanes, aun aplicando los más altos criterios, que nunca ha existido un editor más importante”. Lo que no le impidió mandarle a hacer puñetas cuando el pobre Unseld, ante las muestras de egolatría persistentes de su autor, le confesó que tiraba la toalla.

–Yo no sé cómo podía ser tan duro con su editor.
–Unseld fue su mejor crítico, creyó en él desde el principio. Le apoyó en todo momento y Bernhard, aunque se resistiera, le hizo casi siempre caso. Por eso es tristísimo que su último mensaje a Bernhard acabe con las palabras “no puedo más”. Bernhard le respondió: “Si como dice en su telegrama, no puede más, bórreme de su editorial y de su memoria”.

–¿Por qué remitió sus cinco libros autobiográficos a otro editor? ¿Le gustaba castigar al pobre Unseld, quizás?
–Saber por qué Bernhard hacía lo que hacía es una ciencia esotérica que Unseld nunca llegó a dominar. En mi opinión, le gustó la idea de que sus libros autobiográficos, tan salzburgueses, se publicaran en una editorial de Salzburgo, a la que cedió también otro libro: En las alturas. Sin embargo, creo que la verdadera razón fue que disponer de otra editorial potenciaba inmensamente su capacidad de negociación con la editorial Suhrkamp.

–El caso es que Bernhard se quejaba amargamente de que no le vendían sus novelas como él habría querido.
–Es cierto que en una carta de 1968, se queja de que según las liquidaciones de la editorial, en tres años sólo se han vendido 1.100 ejemplares de Trastorno. Y dice que es un escándalo. Unseld contraataca enviándole las cifras de ventas, no muy superiores, de los libros de Samuel Beckett, autor estrella de la casa. Hay una frase en la obra teatral  La fuerza de la costumbreque aparece un par de veces en la correspondencia: “Hasta los genios tienen manías de grandeza cuando se trata de dinero”.

–Muy expresiva la frase.
–Los libros de Bernhard no han sido nunca best sellers en ninguna parte. Y en Austria, menos. Me atrevería a decir que se le lee mucho más en la Argentina –donde su influencia en algunos escritores es clara y reconocida– que en Austria. También en México, Chile y Cuba. En cuanto a España, yo solía decir, sin mucha base científica, que tenía 2.000 lectores fieles. Creo que exageraba, porque en las liquidaciones anuales no pasan de 150 los ejemplares vendidos entre sus tres editoriales. A veces, se venden cuatro o cinco. Su teatro es otra historia diferente. La próspera “industria Bernhard”  que hoy existe se basa fundamentalmente en sus obras teatrales.

–El teatro es pasión también de otro compatriota, Peter Handke.
–Bernhard tuvo siempre verdadera pasión por el teatro, sobre todo por los buenos actores. Pero también una buena razón para dedicarse a él: el dinero. Pero su teatro está más próximo al de Beckett o Genet que al de Handke.

Miguel Sáenz me explica cómo han resuelto el problema de cumplir la voluntad de Bernhard quien dejó muy clara la prohibición de que se publicara inédito alguno suyo tras su muerte. La cosa es que la editorial considera que lo que el autor austriaco preparó con intención de publicar se escapa a esa prohibición. Y estas cartas con su editor están en ese grupo. Con el carácter que demostró el escritor en más de una ocasión, hosco, huidizo con los periodistas, bronco con los que le querían, mejor no arriesgarse a que salte de su tumba pidiendo explicaciones, si me perdonan la salida de tono.

Hay en los autores austriacos un fondo común de sentimientos encontrados hacia su país como seguramente no exista en otros nacionales. Tanto Bernhard como Handke, como la Nobel Elfriede Jelinek se amargan la existencia con el odio a Austria que se convierte en amor cuando vuelven la mirada a sus raíces, a sus mundos infantiles, esa patria verdadera de la que habla Rainer María Rilke, otro ilustre hijo del Imperio Austrohúngaro. Algo de esas contradicciones las cuenta bien el periodista Riedl Joachim en un libro, Viena infame y genial, que en España se publicó gracias al gran editor Mario Muchnik, en 1995.

–¿Qué tendrá Austria que causa esos sentimientos encontrados?
–Todo escritor austriaco que se estime mantiene una relación de amor-odio a su país. A los citados habría que agregar a Ingeborg Bachmann y otros no tan conocidos como Hans Lebert o Franz Innerhofer, además de a todos los judíos, cuya representante más destacada quizá sea hoy Ruth Klüger.

–Alguna sustancia emocionalmente tóxica debe de haber…
–Cuando hablamos de Austria pensamos en Viena, que no tiene nada que ver. Si quieres saber lo que es una infancia en la Austria profunda, lee sin falta Cuando llegue el momento de Josef Winkler, publicado por Galaxia Gutenberg en 2004. Winkler, fantástico escritor (premio Büchner en 2008) sigue hoy todavía completamente traumatizado a causa de su infancia en Kamering, un pueblo diminuto de Carintia donde casi todos se llaman Winkler. Si en España no ha tenido el éxito que se merece creo que es porque en sus libros hay demasiados muertos. En las obras de Bernhard la gente se suicida como si tal cosa; en los de Winkler, los personajes –generalmente hermanos y homosexuales– se suicidan por parejas, utilizando un mismo ronzal para ahorrar cuerda.

–Qué triste. ¿Qué impresión te causó cuando lo conociste?
–Nunca conocí a Bernhard. En diciembre de 1988, después del estreno de Heldenplatz, cuando él estaba  muy enfermo y harto de Austria y los austriacos se puso en contacto conmigo por teléfono. Concertamos una cita en Torremolinos, donde él pensaba pasar las Navidades, para el 10 de enero de 1989. Antes de esa fecha recibí un mensaje de la editorial en el que me decía que, por su mal estado de salud, Bernhard había tenido que ser trasladado, por su hermano Peter Fabjan, médico, a su casa de Gmunden. Bernhard murió allí el 12 de febrero de 1989 y nuestra cita jamás tuvo lugar.

–De hecho, escribiste una biografía suya que publicó Siruela, en 1996. Una inmersión en la vida dolorosa del escritor, imagino.
–Escribí su biografía porque Jacobo Fitz-James Stewart [anterior editor de Siruela], antes de que escribiera una línea, me dijo que me la publicaría. Thomas Bernhard fue un hombre básicamente enfermo toda la vida, pero la verdad es que, desde muy joven, tuvo mucha suerte. No son tantos los escritores que pueden alojarse en el Timeo, de Taormina; el Seteais, de Sintra o el Ritz, de Madrid.

–Es un escritor difícil de traducir?
–No es difícil de traducir. Sólo hay que confiar en el lector, que no es tonto y se da cuenta de que su estilo es muy especial. Por eso ha sido relativamente un fracaso en los países anglosajones, donde han querido normalizar su prosa, y un éxito en Francia, y sobre todo Italia, donde los traductores han sido mucho más respetuosos.

Como Miguel Sáenz no lo va a mencionar, lo diré yo. En España, el austriaco tuvo mucha suerte con su traductor, aunque quizá él nunca llegara a saberlo del todo. Hay traductores que, en efecto, han hecho más grandes a los autores en según qué países, como le ocurrió a Ismail Kadaré, con Ramón Sánchez  Lizarralde, en España, y Jusef Brioni, en Francia, ambos ahora desaparecidos.

–¿Por qué hay que leer a Bernhard y por dónde empezar?
–Porque es un gran escritor y, con Kafka, lo mejor que ha producido el siglo XX. El peligro no es su supuesta dificultad sino convertirse en adicto. Los cinco libros “autobiográficos” me parecen un buen comienzo. Y luego, quizá, Trastorno. A partir de ahí, uno se convierte en bernhardiano sin haberse dado cuenta.


viernes, 17 de agosto de 2012

El SPET en agosto

En el próximo encuentro del SPET, que tendrá lugar el miércoles 29 de agosto a las 18:30 en el Salón de Conferencias del IES en Lenguas Vivas (Carlos Pellegrini 1515), presentaremos el proyecto de investigación

La producción cultural de los países de habla alemana
en traducciones argentinas

En cinco proyectos individuales que comparten la perspectiva de análisis se investigan los siguientes temas: la traducción de la obra de Elfriede Jelinek, la traducción de textos alemanes durante la última dictadura militar, la traducción de literatura escrita en torno a la caída del muro, la traducción de la obra de Sigmund Freud y la construcción del discurso psicoanalítico en Argentina, y la antología "Letras Alemanas Contemporáneas" de la revista Sur.

El proyecto, coordinado por Griselda Mársico y Uwe Schoor, se desarrolla en el marco del Programa de investigación del Lenguas Vivas. 

A quienes confirmen su asistencia por mail se les enviará un breve material sobre el proyecto a partir del martes 22 de agosto. Además sugerimos la lectura del siguiente texto, del que habrá una copia disponible en la fotocopiadora del Lenguas Vivas, también a partir del martes 22:

Pierre Bourdieu: “La génesis histórica de la estética pura”, en Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario. Trad. de Thomas Kauf, 2da ed., Barcelona, Anagrama, 1997, pp. 426-457.

Integrantes del grupo de investigación:
Julia Giser, traductora en alemán por el IES en Lenguas Vivas y ex becaria de la Universidad de Hildesheim; traductora e intérprete; alumna del Profesorado en Alemán del Lenguas Vivas. Griselda Mársico, licenciada en Letras (UBA) y profesora en alemán por el IES en Lenguas Vivas; docente de la Residencia de traducción en el Traductorado en Alemán y traductora. Branka Martinovic, alumna del Traductorado en Alemán y ex becaria de la Universidad de Hildesheim. Silvina Rotemberg, licenciada en Letras (UBA); docente de Traducción general en el Traductorado en Alemán; traductora y docente de alemán. Sofía Ruiz, profesora en alemán por el IES en Lenguas Vivas y estudiante de filosofía (UBA); docente de alemán. Uwe Schoor, doctor phil. por la Humboldt-Universität de Berlín y ex lector del DAAD en el IES en Lenguas Vivas; traductor al alemán.

viernes, 26 de agosto de 2011

Información muy útil para quien investigue la literatura de lengua alemana

El 21 de mayo de 2007, la traductora e investigadora cubana Olga Sánchez Guevara publicó en Cuba Literaria un breve artículo sobre la circulación de la literatura austríaca en su país. Lo transcribimos a continuación.

Literatura austríaca en Cuba:
un recuento

Dentro del proceso editorial, las traducciones y su publicación se retroalimentan: el traductor puede influir e influye en la selección de las obras que serán publicadas, pero también la posibilidad de publicar sus traducciones funciona como estímulo real y concreto para el trabajo del traductor. Particularmente en el caso de la literatura austríaca, esta dinámica se ha hecho sentir entre nosotros durante los últimos diez años.

Desde que en 1996 la Editorial José Martí-Arte y Literatura publicó La extraña, novela de Marie-Thérèse Kerschbaumer, se han editado en Cuba numerosas obras literarias austríacas traducidas al español por especialistas cubanos. La iniciativa personal de Kerschbaumer para la edición de La extraña en la tierra natal de su padre, abrió la brecha para el contacto directo entre traductores literarios cubanos y escritores austríacos interesados en que se traduzca y publique su obra en nuestro país. Ese interés por ambas partes, autores y traductores, ha desempeñado un papel fundamental en la publicación de literatura contemporánea de Austria en la mayor de las Antillas.

Se pueden distinguir dos etapas en la divulgación de la literatura austríaca en Cuba: la primera, caracterizada por la edición de obras de autores ya considerados clásicos, como Rainer Maria Rilke o Stefan Zweig, utilizando traducciones realizadas en otros países de habla hispana, y una segunda etapa, a la que ya nos hemos referido antes, en la cual se publican obras de autores contemporáneos en versiones cubanas, y donde el traductor no queda circunscrito a la recreación de la obra traducida, sino que es además promotor de proyectos editoriales, de los que varios se han materializado ya –como es el caso de un número especial de la Revista Unión publicado en 1998, que estuvo dedicado totalmente a la literatura de Austria, e incluyó textos hasta entonces inéditos en español, de autores como Ilse Aichinger, Peter Handke, Ingeborg Bachmann, Paul Celan y otros–.

II
El presente recuento es resultado de una amplia exploración en los catálogos de la Biblioteca Nacional de Cuba y los catálogos de traducciones de la Editorial de Arte y Literatura (hasta el momento al menos, la editorial que más traducciones publica en el país). En él se incluyen la mayor cantidad de datos accesibles sobre cada título (fecha de edición, cantidad de ejemplares, reediciones y otros), y lo complementa un apéndice en el cual se relacionan los títulos de literatura austríaca publicados en Cuba, incluyendo los nombres de los traductores cubanos.

Tras la fundación de la Imprenta Nacional, la edición en Cuba de obras de la literatura austríaca traducidas directamente desde el alemán comienza en 1963, con un relato de Stefan Zweig (sin lugar a dudas el escritor austríaco más publicado en Cuba durante esta primera etapa) titulado La confusión de los sentimientos, al que seguirían más adelante Momentos estelares de la humanidad, El mundo de ayer, Fouché y Magallanes, los dos últimos con más de una edición. En 1964 se publicaron los Relatos de Franz Kafka, que se reimprimieron en 1971, y la novela América, del mismo autor, con dos ediciones, 1985 y 1990, así como Tres mujeres, de Robert Musil, en 1968.
En 1979, Arte y Literatura presentó una antología poética de Rainer Maria Rilke, bajo el título Poesía. En igual fecha, la misma editorial publicó El crepúsculo de un mundo, colección de relatos de Franz Werfel, y en 1981, una selección de cinco noveletas austríacas bajo el título Veinticuatro horas en la vida de una mujer. El Maestro del Juicio Final, de Leo Perutz, tuvo dos ediciones, 1981 y 1999; en 1988  se publicó la novela Aniversario, de Werfel.

III
En 1991, Arte y Literatura publica Los motivos de Aurora, de Erich Hackl, edición que constituye un punto de giro en la publicación de literatura de Austria en Cuba: por primera vez se ha elegido un autor contemporáneo, y por primera vez la traducción se realiza en nuestro país. Cinco años pasarían, sin embargo, antes de la edición por Arte y Literatura de la novela La extraña, de Marie-Thérèse Kerschbaumer.
Kerschbaumer, junto a Gerhard Kofler, fue responsable de la selección de poesía austríaca contemporánea que bajo el título Elf Beispiele von Lyrik aus Österreich—Once poetas austríacos, y en formato bilingüe, publicó Ediciones UNIÓN en 1998, con introducción de Kerschbaumer y textos de H. C. Artmann, F. J. Czernin, Michael Donhauser, Erwin Einzinger, Elfriede Gerstl, Ernst Jandl, Alfred Kolleritsch, Friederike Mayröcker, Heidi Pataki, Evelyn Schlag y Julian Schutting. En estas y otras publicaciones cabe destacar y agradecer el apoyo brindado por las instituciones culturales de la República Federal de Austria, y en especial por quien fuera embajador de Austria en Cuba y gran amigo de nuestro grupo de traductores, el señor Yuri Standenat.

El título Poemas, de Marie-Thérèse Kerschbaumer, publicado por la Casa Editora Abril en 1997, marca un hito: anteriormente, con excepción de la antología poética de Rilke —un clásico indiscutido—, sólo se había editado en Cuba literatura austríaca en prosa. Con Poemas se produce el primer acercamiento de una editorial cubana (y de sus lectores) a la poesía austríaca contemporánea. Abril publicó también, en 1998, Señales de vida, selección de poemas de Peter Paul Wiplinger. Además, dicha casa editora presentó, durante la Feria del Libro de La Habana 2000, el poemario Nueve cantos al amor terrenal, de Kerschbaumer.

La Editorial Arte y Literatura ha publicado, entre 1999 y 2001, las novelas Buzo en la sombra, de André Heller, así como La partida y Lejos (libros segundo y tercero del ciclo comenzado con La extraña), de Marie-Thérèse Kerschbaumer, y Hojas volantes, selección de poemas de Julian Schutting, de quien Ediciones Abril publicó Himno a Cuba. También por Ediciones Abril vio la luz El manto de mis palabras, poesía de Mechthild Podzeit-Lütjen. Y otra vez Viena, antología de prosa breve de André Heller, en selección y traducción de Olga Sánchez Guevara, se publicó en 2006 por la Colección Sur de Ediciones Unión.

Bajo el sello editorial Torre de Letras se presentó recientemente la antología bilingüe Páginas mágicas, poesía y prosa de Friederike Mayröcker, en selección y traducción de Olga Sánchez Guevara; el mismo sello tiene en proyecto una edición de la narrativa de Ilse Aichinger. Próximamente, Francisco Díaz Solar dará a la imprenta su antología Poesía de Ernst Jandl. La obra de Jandl y Mayröcker es altamente reconocida: ambos fueron incluidos entre los diez poetas más sobresalientes en el ámbito de lengua alemana durante el siglo XX, y Mayröcker fue nominada para el Premio Nobel de Literatura en 2004.

Este recuento, que abarca más de cuatro décadas de traducción y publicación de literatura austríaca en Cuba, tiene como propósito destacar el papel de la traducción en tanto factor de intercambio cultural, y el del traductor en tanto mediador en el acercamiento del público lector a obras valiosas originalmente escritas en otras lenguas, y a las que una gran parte de ese público sólo puede acceder gracias a las traducciones.
      
BIBLIOGRAFÍA
Obras relacionadas en el apéndice.
–Portal, Nadia (editora): Catálogo de traducciones, Editorial de Arte y Literatura, La Habana, 1989. 
–Bamberger, Richard; Bamberger, Maria y otros (editores), Österreich Lexikon, 2 tomos (en alemán), Verlagsgemeinschaft Österreich Lexikon, Viena, 1995.
–Hüttinger, Christine (editora): Contrabando de imágenes. Ensayos en torno a la literatura austríaca del siglo XX. Universidad Autónoma Metropolitana, México, D. F., 1993.

APÉNDICE
Relación de ediciones y traducciones cubanas de autores y obras de literatura austríaca a partir de los años sesenta
1. Ediciones de “clásicos” en grandes tiradas editoriales, tomando como base traducciones ya publicadas en otros países.
–Kafka, Franz: Relatos, sel. y prólogo de A. Fornet, CNC, 1964, 10 000 ejemplares; Inst. del Libro, 1971. Incluye: La condena, La metamorfosis, Un médico rural (relatos breves), En la colonia penitenciaria, Un artista del hambre y La muralla china.  – El proceso (Der Prozess, 1925), Inst. del Libro, 1967 – América, (Amerika, 1927), Arte y Lit., 1985 y 1990.
–Musil, Robert: Tres mujeres (Drei Frauen, 1924), Inst. del Libro, 1968, 10 000 ejemplares.
–Perutz, Leo: El maestro del juicio final (Der Meister des Jüngsten Tages, 1923), Arte y Lit., 1981. Reedición en 1999.
–Rilke, Rainer Maria: Poesía, Arte y Lit., 1979, selección y prólogo de Enrique Saínz, traducciones de los españoles José María Valverde, Jaime Ferreiro Alemparte y Yolando Pino Saavedra.
–Varios: Noveletas austríacas compiladas bajo el título Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Arte y Lit., 1981. Incluye: Musil, Robert, La portuguesa; Zweig, Stefan, Veinticuatro...; Schnitzler, Arthur, La señorita Elsa; Baum, Vicki, Muerte de un indio; Wander, Fred, El bosque.
–Werfel, Franz: El crepúsculo de un mundo, relatos, Arte y Lit., 1979 –  Aniversario (Der Abituriententag, 1928), Arte y Lit., 1988.
–Zweig, Stefan: La confusión de los sentimientos (Verwirrung der Gefühle, 1927), La Habana, 1963, 88 p. –  Momentos estelares de la humanidad (Sternstunde der Menschheit, 1927), La Habana, 196... – El mundo de ayer (Die Welt von Gestern, 1944), autobiografía, Inst. del Libro, 1969 (10 000 ejemplares) – Fouché (Joseph Fouché, 1929), Inst. del Libro, 1970 (60 000 ejemplares), reedición en 2000 - Magallanes (Magellan, 1938), Inst. del Libro, 1970 - Magallanes, el hombre y su gesta, Editorial de Ciencias Sociales, 1990.

2. Literatura austríaca contemporánea traducida y publicada en Cuba
–Hackl, Erich: Los motivos de Aurora (Auroras Anlass, 1987), Arte y Lit., 1991, traducción de Jorge Pomar Montalvo.
–Heller, André: Buzo en la sombra (Schattentaucher, Fischer Taschenbuch Verlag, Frankfurt am Main, 1987, 222 páginas), Ed. José Martí-Arte y Lit., 1999, 154 páginas, traducción de Olga Sánchez Guevara; Y otra vez Viena, narrativa y prosa breve, Colección Sur-Ediciones Unión, 2005, 38 páginas, selección y traducción de Olga Sánchez Guevara.
–Kerschbaumer, Marie-Thérèse: La extraña (“Die Fremde”, Wieser Verlag, Klagenfurt-Salzburgo, 1992, 241 páginas), Ed. José Martí-Arte y Lit., 1996, 183 páginas, traducción de Olga Sánchez Guevara; La partida (“Ausfahrt”, Wieser Verlag, Klagenfurt-Salzburgo, 1994, 239 páginas), Ed. José Martí-Arte y Lit., 2000, 211 páginas, traducción de Olga Sánchez Guevara; poemas (selección de poemas del libro “gedichte”, Kriterion-Verlag, Bucarest, 1970), 62 páginas, Casa Editora Abril, 1997, traducción de Olga Sánchez Guevara; Nueve cantos al amor terrenal (“Neun Canti auf die irdische Liebe”, Wieser Verlag, Klagenfurt-Salzburgo, 1988), Casa Editora Abril, 2000, 47 páginas, traducción de Jorge Yglesias; Lejos (“Fern”, Wieser Verlag, Klagenfurt-Salzburgo, 1994, 301 páginas), Ed. Arte y Lit., 2001, 278 páginas, traducción de Olga Sánchez Guevara.
–Mayröcker, Friederike: Páginas mágicas, antología poética bilingüe, Ediciones Torre de Letras, La Habana, 2005, 180 páginas, selección y traducción de Olga Sánchez Guevara.
–Podzeit-Lütjen, Mechthild: el manto de mis palabras, poemas, edición bilingüe, Casa Editora Abril, 2000, traducción de Olga Sánchez Guevara.
–Schutting, Julian: Hojas volantes (Fuentes: Schutting, Julian, “Flugblätter”, 1990, y otras), Ed. José Martí-Arte y Lit., 1999, traducción de Francisco Díaz Solar y Jorge Yglesias.
–Varios, Revista UNION, número especial, literatura austríaca contemporánea, 1998, 96 páginas, traducciones de M. E. Blanco, José Aníbal Campos, Francisco Díaz Solar, Olga Sánchez Guevara, Jorge Yglesias. (El cuento “Insulina en el desierto”, de E. Schlag, fue traducido por Jesús Írsula).
–Varios: Once poetas austríacos - Elf Beispiele von Lyrik aus Österreich. Selección de Kerschbaumer, M-Th. y Kofler, G., con introducción de Kerschbaumer, M-Th., Ediciones UNION, 1998, 223 páginas, bilingüe. Incluye: Artmann, H-C., traducción de María Elena Blanco.— Czernin, F-J., Donhauser, M., traducción de José Aníbal Campos.— Einzinger, E., Jandl, E., traducción de Francisco Díaz Solar.— Gerstl, E., Kolleritsch, A., traducción de Olga Sánchez Guevara.— Mayröcker, F., Schlag, E., traducción de Jesús Írsula.— Pataki, H., Schutting, J., traducción de Jorge Yglesias.
–Varios: Piedra sobre piedra, antología poética, Ediciones Vigía, Matanzas, 1998, traducción de Jorge Yglesias (incluye Hintze, Ch-I., Kerschbaumer, M-Th., Kofler, G. y Wiplinger,  P-P.).
–Wiplinger, Peter-Paul: Señales de vida, antología poética, Casa Editora Abril, 1998, 91 páginas,  traducción de Jorge Yglesias.