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martes, 9 de junio de 2026

Nueva traducción de Adan Kovacsics: la última novela de László Krasznahorkai

Con firma de Fernando Chávez Espinach, la siguiente nota, publicada en La Nación, de Costa Rica, el pasado 27 de mayo, refleja el interés despertado por la última novela traducida del último premio Nobel. En la bajada, se lee: "El nobel László Krasznahorkai publica en español Herscht 07769, una monumental radiografía sobre el colapso europeo escrita en una sola frase continua.

El truco literario del nobel László Krasznahorkai que desafía las reglas de la escritura una vez más

La obra del reciente Nobel de Literatura László Krasznahorkai acaba de sumar un nuevo título en español. La editorial Acantilado publicó Herscht 07769, una de las novelas más ambiciosas y comentadas del escritor húngaro, traducida por Adan Kovacsics, quien ha traído al castellano la mayor parte de su obra.

La aparición del libro llega pocos meses después de que Krasznahorkai recibiera el Premio Nobel de Literatura 2025, reconocimiento que consolidó internacionalmente a un autor considerado desde hace años una figura central de la narrativa europea contemporánea.

Su obra, célebre por las frases extensas, la densidad filosófica y una visión inquietante de la civilización moderna, ha sido asociada con cineastas como Béla Tarr, quien adaptó varias de sus novelas al cine, incluida Sátántangó.

Herscht 07769 continúa varias de las obsesiones del escritor: el colapso moral, la fragilidad del orden social y la sensación persistente de que algo está a punto de derrumbarse. La novela se sitúa en Kana, un pequeño pueblo de Turingia donde un grupo neonazi altera la vida cotidiana de la comunidad.

Allí vive Florian Herscht, un huérfano ingenuo y obsesivo que comienza a escribir cartas a la entonces canciller alemana Angela Merkel para advertirle sobre una inminente catástrofe universal.

La música de Johann Sebastian Bach aparece como una especie de refugio espiritual dentro de una narración atravesada por la paranoia, la violencia y el deterioro social. Todo ello desemboca en una historia donde también irrumpen misteriosos lobos en las afueras del bosque, reforzando la atmósfera casi apocalíptica de la novela, anuncia la editorial.

Uno de los rasgos más comentados del libro es su estructura formal: Krasznahorkai construye prácticamente toda la novela en una sola frase continua, sin puntos finales, en un flujo narrativo que busca transmitir caos, pensamiento y ansiedad.ç

La publicación en español también reafirma la relación de larga data entre Acantilado y el autor húngaro. La editorial ha publicado títulos fundamentales de su trayectoria, entre ellos Melancolía de la resistencia, Guerra y guerra y El barón Wenckheim vuelve a casa.

Más que una novela política en sentido convencional, Herscht 07769 elabora una radiografía del desconcierto contemporáneo: extremismos, miedo ambiental, aislamiento y una sensación de crisis permanente que atraviesa la vida cotidiana europea.




viernes, 19 de diciembre de 2025

En un Chile que votó a la ultraderecha, se edita la traducción de un libro de poemas escrito para denunciar el golpe de 1973

En el contexto de un Chile que, a través de elecciones democráticas, acaba de entronizar una vez más a la ultraderecha que reivindica al tirano Pinochet, una editorial acaba de publicar, con traducción de la poeta y traductora Drago Yurac, un volumen del poeta estadounidense James Scully, escrito en los dos primeros años del golpe de Estado. Tal es la noticia que ofrece hoy, sin firma, El Mostrador, publicación trasandina.

El poeta de EEUU y su libro sobre los primeros días del Golpe de 1973

Editorial Agnición publica por primera vez en español Santiago poems, libro escrito entre 1973 y 1974 en Chile por el poeta estadounidense James Scully (1937-2020).

Se trata de un testimonio poético urgente del inicio de la dictadura, nunca antes disponible para lectores hispanohablantes, y que estará presente en la Furia del Libro en el Centro Cultural Gabriela Mistral, que termina este domingo.

La edición —a cargo de Gabriel Lane— incluye traducción y nota de la traductora y poeta Drago Yurac, epílogo de Arlene Scully, y esculturas del artista Jeff Schlanger, creadas originalmente tras recibir los poemas clandestinamente desde Santiago, además de material documental sobre la estadía de Scully en Chile.

Santiago poems fue publicado hace 50 años, luego que Schlanger, escultor, amigo y compañero de James Scully, recibiera cada uno de los poemas de manera parcializada y enviados sin remitente desde Chile.

“Esa recopilación fue ante todo pensada como material de denuncia, desde Chile al mundo a través de las redes que entonces disponía la familia Scully en Estados Unidos. Hasta ahora, estos textos no habían circulado en Chile, y es primera vez que se traducen al español”, explica Lane.

Escrito bajo estado de sitio
Santiago poems fue publicado por primera vez en 1975 por Curbstone Press, en Estados Unidos, como un gesto internacional de denuncia. Medio siglo después, Agnición Editorial recupera y traduce íntegramente esta obra escrita entre octubre de 1973 y julio de 1974, en los primeros meses de la dictadura militar.

El volumen emerge desde la experiencia de Scully, quien llegó a Chile con una beca Guggenheim para documentar la eclosión cultural y literaria en años de la UP. Tras el golpe, Scully y su familia, quienes ya se encontraban a medio camino, deciden de todos modos llegar a Chile y denunciar los crímenes de lesa humanidad y traspasar las fronteras de la censura.

Como recuerda la nota de la traductora, el libro es «más que poesía: es un eco de la historia, un acontecimiento». En estos textos, Scully condensa la mirada de un poeta extranjero sobre un Santiago brutalmente transformado: «las momias volvieron a la luz, desenrollando/ sus harapos contentos por las calles de Providencia/ chic/ y desolada en primavera/ Nada por lo que valía la pena llorar».

El hallazgo
La poeta y traductora Yurac fue la que hizo el hallazgo del texto.

“Tuve la suerte de viajar brevemente por algunas ciudades europeas en el 2018. Día y noche, sola, me perdí en muchos sitios y uno de los mejores lugares para perderse son las librerías. Así me encontré en Ámsterdam, revisando una librería de compraventa de usados en inglés. En la sección de poesía, encontré un libro delgado llamado Santiago Poems, publicado por Curbstone Press en 1975. La portada, con esa estatua del artista Jeff Schlanger que comunica el dolor de la historia, no pasaba desapercibida. La primera página decía, como en letras de muro: «Arriba de ti, debajo de ti, igual a ti»”, cuenta Yurac.

“No podía creer que existiera un libro escrito por un poeta estadounidense en los primeros años de la dictadura. Que se presentara como un documento de ese momento histórico «para los chilenos». Menos podía creer que no estuviese traducido al español, que nadie lo conociera ni de oídas”, explica.

“No era solo que los poemas tuviesen valor literario o no, el libro era un testimonio poético de resistencia importantísimo para la historia de Chile”.

Yurac habla de una razón “intuitiva y personal”.

“Como traductora y lectora de poesía, suelo buscar libros ocultos que han pasado desapercibidos en el tiempo y entre las lenguas. Es una tarea inagotable, minuciosa, y hermosa. En este caso, Santiago poems parecía imposible, quiero decir, poco probable. En su gesta y su forma de existir. Insistiendo un poco en lo mismo: ¿Cómo era posible que se sepa tan poco de un libro así? Pensando en la historia literaria de Chile. Porque este libro sobrepasaba la mera anécdota o la curiosidad de un poeta extranjero: es un libro vivencial”.
Puzzle incompleto

A su juicio, la mirada de Scully es una pieza más de un puzzle siempre incompleto de la atmósfera que se vivió los primeros meses del golpe en el 73.

“Es un archivo y testimonio de otra índole. Y pese a ello, su valor literario y el hecho de que una editorial lo publique no es tan obvio. Por eso aquí la segunda razón: el mismo libro reclamaba su vuelta a Chile, y eso implicaba traducirlo del inglés al español”.

Luego debió buscar a alguien que confiara en el proyecto, con toda la responsabilidad que ello requiere.

“El acto de traducirlo se me transformó en un imperativo: debía hacerlo. Y también debía buscar a quienes resonaran. Las mismas palabras de agradecimiento de Arlene, la viuda, nos reafirman la importancia de haber seguido esa pequeña huella y haber tenido el valor y la persistencia de traerlo de vuelta. En este caso, traducir fue como continuar esa resistencia”.
Un registro poético de la violencia y la resistencia

Los poemas recorren escenas del país recién golpeado, en sucesos como la muerte de Víctor Jara, evocada en «Now sing / Cantahora», donde Scully escribe: «lo mataron/ y no lo pudieron matar lo suficiente»; los cuerpos arrojados al Mapocho, el Estadio Nacional como campo de concentración y el miedo cotidiano del toque de queda; el estremecedor poema «Cuando la gente fue desaparecida», donde el autor recuerda a Neruda bajo arresto domiciliario y las calles convertidas en un paisaje fantasmal.

La voz de Scully es directa, grave, pero también profundamente humana, capaz de observar la belleza persistiendo en medio del horror: en grafitis, en el río Mapocho, en el gesto de los trabajadores y en las figuras que marcaron la resistencia popular.

Y cuando el Estadio Nacional mostró sus colores
de campo de concentración

la tortura como el fútbol
se convirtió en deporte nacional

Porque cada mañana más cadáveres de trabajadores
atascaron el terminal de tranvías, no pudimos llegar a ninguna parte

Porque pescamos pedazos
de cuerpos del Mapocho

y arrojamos el resto
(echados a perder) al Pacífico

—las colas para el pan desaparecieron,
y la abundancia volvió a nosotros

al estilo
que estábamos acostumbrados

de nuevo fuimos libres
para vivir en carne y hueso

Para el editor Lane, esto es “una muestra de lo cruda y directa que es la escritura de James Scully y la poesía política norteamericana de la época, a la vez que es una escritura capaz de generar distancia y darle voz a quienes ejercen la violencia y la brutalidad”.

“Si bien es polémico, este es un modo bien honesto para recordarnos que estos discursos —el de la comodidad y el del bienestar económico— pocas veces tienen techo cuando es la estabilidad de clase la que se ve amenazada. Como diría James Scully en su dedicatoria de la edición original, fue el miedo y la codicia los que hicieron brutales a los chilenos”.

Por otro lado, “estos versos son una muestra más de cómo los restos y los despojos del terrorismo de Estado, la derrota, el horror y la violencia cartografían nuestros mapas y son parte, no solo de nuestra memoria y nuestra psicología social, sino también de nuestra presencia en las ciudades, construidas sobre estos restos con los que aún tropezamos”.

Un contexto histórico recuperado: cartas, diarios y memorias
La edición incorpora también materiales inéditos en español, entre ellos, fragmentos del «Diario de Cuernavaca», donde Scully narra los días previos a su viaje a Chile y su decisión de venir pese al peligro: «sé exactamente qué debo hacer… escribir lo que a ellos no se les permite escribir».

Por otro lado, se encuentra en el volumen la extensa dedicatoria escrita décadas después, recordando a amigos chilenos como Pancho Boncompte, Orlando e Isabel Margarita Letelier, y Teresa de Jesús, y reconstruyendo las redes solidarias y el clima de persecución de los años 70.

Estos documentos sitúan la obra en la vida real: el departamento que funcionó como refugio del MIR, las detenciones, los exilios, los asesinatos, y el impacto que tuvo el viaje en la vida y obra de James Scully.

La dimensión visual: esculturas para un dolor compartido
El libro además incluye esculturas de Jeff Schlanger, artista estadounidense que recibió los poemas enviados clandestinamente desde Chile y creó más de trescientas piezas que representaban la violencia sobre los pueblos.

En esta edición, sus obras —rostros quebrados, figuras heridas, memorias materializadas en barro— acompañan los poemas como un diálogo visual del horror y la resistencia.

Con esta publicación, Editorial Agnición recupera un libro que permaneció cincuenta años prácticamente desconocido en Chile, pese a haber sido escrito para lectores chilenos y como denuncia internacional. En la cubierta original, James Scully escribió: «Procedencia: luego del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 en Chile; durante la represión administrada por los Estados Unidos y Brasil, y llevada a cabo por chilenos a quienes la codicia o el miedo los volvieron brutales. Escrito en Santiago de Chile, entre el 12 de octubre de 1973 y julio de 1974, por James Scully. Para los chilenos».

Finalmente, ¿cuál es la actualidad de este libro, en el marco de la victoria de Juan Antonio Kast?

“Hablar de actualidad es difícil en una contingencia que debiese llamar a la detención y a la pregunta. Para mí es claro que este libro llega cincuenta años tarde al territorio chileno y, como tal, hay que entenderlo desde un desfase en sus principios de composición y distribución”, responde el editor Lane.

“Si este libro, como libro de poesía y no como panfleto -género muy legítimo, por cierto-, posee una carga estética, es importante dimensionar que antes fue pensado como una literatura de denuncia. James y su pareja, Arlene Scully, articularon toda una red para denunciar en el exterior aquello que estaba pasando en Chile, aquello que podían captar como extranjeros gringos y que se veía impedido de darse a conocer por el bloqueo y la censura”.

A su juicio, “antes que una poesía de alto peso retórico y estético, fue una poesía pensada para ser puesta en circulación. En ella hay una voz que se instala desde el lugar del oprimido, y no como turista, sino como hermano, tal como alguna vez Gabriela Mistral le dio voz al indígena”.

“Ellos arrendaron un departamento en el Parque Forestal y lo habilitaron como una casa de seguridad del MIR; estrecharon una amistad profunda con Orlando e Isabel Letelier; Juan José Bomcompte se convirtió en un integrante más de la familia. Es decir, hay ahí una articulación social y política que resulta relevante de observar, especialmente hoy, en un momento de crisis para articular ideas y volverlas efectivas en el tejido social, con una clase política de izquierda que, puestas las anteojeras, pareciera haber perdido de vista a las capas populares. No creo que estos poemas tengan un sentido pedagógico sobre cómo hacer las cosas, pero sí constituyen un testimonio de una vivencia radical”, concluye.

viernes, 28 de noviembre de 2025

Chinos en Chile: un encuentro en Santiago

El pasado 26 de noviembre, la publicación china Xinhua Español dio cuenta de un encuentro entre escritores chinos y chilenos, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile. El texto se reproduce a continuación.

Escritores chinos y chilenos intercambian visiones en Feria del Libro de Santiago

Un grupo de escritores chinos y chilenos intercambió experiencias y visiones en un conversatorio realizado el lunes en el marco de la 44ª Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa), que se lleva a cabo en la capital chilena hasta el 30 de noviembre.

La cita, titulada "Encuentro con Beijing: traducción al español de autores de Beijing", tuvo como objetivo profundizar en las lecturas, procesos de escritura y percepciones personales de literatos, académicos, traductores, editores y diplomáticos de ambos países.

El vicepresidente de la Federación de Círculos Literarios y Artísticos de Beijing, Lyu Qin, destacó en su intervención que la capital china "se mantiene a la vanguardia de esta era, desplegando creatividad en un choque entre lo tradicional y lo moderno, mostrando las transformaciones sociales de China al mundo".

Por su parte, el presidente de la Corporación Letras de Chile, Diego Muñoz Valenzuela, señaló que "buena parte de la literatura mundial se está escribiendo en China y, si sumamos el desarrollo económico de la gran nación, habría que amplificar aún más su relevancia".

El escritor chileno enfatizó la "enorme importancia que se le entrega en China al ámbito cultural, con políticas a largo plazo, apoyo del Estado y la empresa privada, con lo que el aporte a la literatura es mucho más importante".

El encuentro abordó la traducción de la obra literaria china directa al idioma español a lo largo de la historia, un asunto "restringido" en América Latina y el Caribe por la predominancia de los libros traducidos desde el inglés.

Los participantes comentaron que hasta 2010 se sabía poco en Chile sobre la literatura china reciente; sin embargo, el conocimiento y la posibilidad de acceder a libros chinos ha crecido junto con la cantidad de traductores que se dedican a este trabajo.

En esa línea, la escritora china Ge Jing, mencionó que el país austral fue pionero a nivel latinoamericano en el intercambio cultural con China.

"Un buen ejemplo de intercambio es la amistad entre el poeta chileno Pablo Neruda y el poeta chino Ai Qing, quienes lograron una amistad sin precedentes (...) El poeta chino viajó a Chile en 1954 al cumpleaños de Neruda, quien hoy en día es uno de los poetas extranjeros más populares y conocidos en China", dijo Ge.

Por su parte, la escritora china, Zhou Xiaofeng, aseguró que se ha inspirado leyendo las obras de los chilenos Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Isabel Allende, Roberto Bolaño, Luis Sepúlveda y Benjamín Labatut.

"Soy una escritora nacida y crecida en Beijing, pero ahora me siento como un pájaro migratorio cruzando tanto espacio para llegar a Chile", señaló la autora.

En tanto, el escritor del género ciencia ficción, Xing He, expresó que le gustaría adentrarse en la literatura de ciencia ficción de esta región.

"Quiero tener más oportunidades de intercambio con autores de América Latina, porque en ciencia ficción los seres de diferentes galaxias se pueden comunicar e intercambiar, mientras que nosotros, tan cercanos, debemos tener más ocasiones para conocernos", comentó Xing.

Finalmente, el escritor chileno y profesor asociado de la Universidad de Chile, Roberto Aedo, afirmó que al leer la poesía clásica china quedó "maravillado".

"He pasado a ser parte de una tradición de poetas chilenos que han ido a China y han escrito desde el conocimiento directo. Estando allá me enamoré de China, la cultura, la literatura y escribí un libro de poemas sobre esa experiencia", aseveró.

Aedo dijo que enseña a sus alumnos universitarios sobre literatura china clásica y contemporánea, un campo aún desconocido en el país sudamericano.

Durante la cita, el embajador chino en Chile, Niu Qingbao, aseguró que "aunque China y Chile están separados por miles de kilómetros, la literatura nos ha unido durante mucho tiempo".

El diplomático destacó el Instituto Chileno Chino de Cultura, fundado en 1952 por artistas y políticos, como el entonces senador Salvador Allende, el poeta Pablo Neruda, el pintor José Venturelli, el arquitecto Abelardo Mella y los políticos Juan Martínez Camps y Clodomiro Almeyda, en apoyo a la naciente República Popular China.

Desde entonces, "hemos usado nuestras plumas como barcos para cruzar el océano Pacífico y llegar a las orillas del corazón de otros", a través de intercambios constantes de los círculos literarios y el diálogo frecuente entre escritores y editores, sostuvo.


viernes, 7 de noviembre de 2025

Habla Adan Kovacsics, traductor del último Nobel

Daniel Gigena entrevistó al traductor, de, entre otros, el último Premio Nobel de Literatura. El texto fue publicado el 4 de noviembre en el diario La Nación, de Buenos Aires. En la bajada se lee: "Chileno de nacimiento y nacionalizado español, Adan Kovacsics habla sobre la experiencia de trabajar con la literatura del húngaro; tiene, además, una obra propia en el mismo sello Acantilado"

El traductor del Nobel: “Krasznahorkai me abrió muchos mundos, como solo pueden hacer los grandes escritores”

El traductor al español (y amigo) de dos Nobel de Literatura –los húngaros Imre Kertész y László Krasznahorkai– nació en Santiago de Chile en 1953. Hijo de inmigrantes húngaros, Adan Kovacsics estudió filología románica e inglesa y filosofía en la Universidad de Viena. En 1980 se trasladó a Barcelona, donde inició una carrera como traductor, corrector y escritor; se nacionalizó español. Además de los Nobel 2002 y 2025, entre otros narradores y pensadores europeos, tradujo obras de Heinrich von Kleist, Ádám Bodor, Hartmut Lange, Arthur Schnitzler, Heimito von Doderer y Péter Esterházy.

Es autor de Guerra y lenguaje (2008), Karl Kraus en los últimos días de la humanidad (2015), El vuelo de Europa (2016), Las leyes de la extranjería (2019), El destino de la palabra y Acaece, sin embargo, lo verdadero, ambos publicados este año. Compañero de catálogo de Krasznahorkai en la editorial Acantilado, Kovacsics integra la Academia Alemana de la Lengua y la Literatura.

“La experiencia es extraordinaria, me ha supuesto un enorme enriquecimiento, tanto en el plano espiritual como en el del lenguaje, del estilo –dice Kovacsics a La Nación sobre su trabajo como traductor del autor de Tango satánico y El último lobo–. Krasznahorkai me abrió muchos mundos, como solo pueden hacer los grandes escritores. Fue también un aprendizaje importante dejarme llevar por el flujo de su húngaro”. Entre sus títulos preferidos del “muy merecido Nobel”, menciona especialmente dos. “Me gustan todos, pero le tengo particular aprecio a Y Seiobo descendió a la Tierra y Herscht 07769. Este último no se ha publicado aún, pero creo que saldrá pronto, también en Acantilado. ¡Es una novela genial!”.

Kovacsis obtuvo varios premios, entre otros, el Premio Nacional del Ministerio de Cultura de España por el conjunto de su obra y el Premio Nacional de Austria, en 2010; el Gran Premio Balassi de Hungría, en 2017, y el Premio Straelen de Alemania, en 2022. Espera visitar la Argentina para hablar de su oficio de traductor y sus libros.

Sobre su propia obra, define: “En general, son un híbrido de ficción y ensayo. Es así desde Guerra y lenguaje, lo son también mis últimos libros, El destino de la palabra y Acaece, sin embargo, lo verdadero. En este último, mi amigo Imre Kertész desempeña un importante papel, pues el libro trata de la relación entre experiencia y lenguaje. En el primero trazo el camino del hundimiento de la palabra, que es esencialmente poética, debido a la cantidad ingente de información, que acaba anulándola”.


miércoles, 15 de octubre de 2025

Adan Kovacsics, un traductor que revela mundos

Con firma de Beatriz Martínez, InfoBAE publicó una entrevista con el gran traductor Adan Kovacsics, hijo de húngaros aficandos en Chile, actualmente radicado en España. Según la bajada, "El filólogo de origen húngaro ha sido el responsable de la traslación al castellano de la mayor parte de la obra del galardonado escritor de Tango satánico".

Adan Kovacsics, el traductor al español del nuevo Premio Nobel de Literatura, László Krasznahorkai: “No es una lectura complaciente”

Una trayectoria que abarca desde Karl Kraus a Imre Ketészsc pasando por Arthur Schnitzler a Péter Esterházy. Adan Kovacsics fue galardonado en 2010 por el Ministerio de Cultura con el Premio Nacional a la Obra de un Traductor y su trayectoria es ampliamente reconocida.

Eso no quiere decir que, el Premio Nobel a László Kraszxnahorkai, no le pillara por sorpresa, a pesar de que su nombre estuviera entre los favoritos en las apuestas.

“Hacía años que era uno de los posibles candidatos, pero si quieres que te sea sincero, ese día ni siquiera fui consciente de que se estaba anunciando el galardón“, cuenta el filólogo y traductor a Infobae España. “Cuando me enteré sentí mucha alegría y emoción porque eso no te pasa todos los días”.

Una relación de más de treinta años
Kovacsics cuenta que se acercó a la obra del escritor gracias al fallecido editor de la Editorial Acantilado Jaume Vallcorb, que le propuso traducirlo. Su primer encargo fue Melancolía de la resistencia, pero después llegarían todas las demás, incluida Tango satánico. “Se estableció una relación muy bonita entre nosotros y, aunque hubo épocas en las que estuvimos desconectados, siempre tuvimos una especie de hilo permanente a través de las traducción de sus obras".

Antes de la escritura de El último lobo, un encargo de la Fundación Ortega Muñoz que trajo al escritor húngaro a nuestro país, el primer sitio donde se hospedó fue en casa de Adan Kovacsics. Hay que señalar que su hija, Violeta Kovacsics es una crítica y programadora de cine de lo más reconocida.

No resulta, por lo tanto casual, que se establezca una relación con el análisis cinematográfico que desempeñó Violeta con respecto a la obra de Béla Tarr, que adaptó a László Kraszxnahorkai en sus totémicas Sátántangó y Armonías de Werckmeister, para después participar en el guion de El caballo de Turín.

La ingrata tarea del traductor
La tarea de los traductores no siempre resulta lo suficientemente reconocida pero, de eso siempre ha sido muy consciente Adan Kovacsics. “En este mundo occidental en el que vivimos hay una locura por la visibilidad, por la autoría, por el genio, por el éxito y esas cosas. Y eso hace que mi tarea sea aparentemente gris y no se encuentre muy valorada. Pero tampoco es algo que me quite mucho el sueño. Lo único que pienso es que debería estar mejor pagada".

El traductor reconoce que, si fuera más joven, tendría miedo a la Inteligencia Artificial, pero cree que, su profesión, es una tarea que siempre estará ahí. “El deseo de traducir es algo muy profundo y también muy humano, así que no creo que desaparezca a pesar de las máquinas”, cuenta.

Adan Kovacsics reconoce que ha sido un privilegio traducir la obra de László Kraszxnahorkai, algo que ha ocupado buena parte de su trayectoria. “Se merecía el Nobel porque se trata de una literatura muy elevada, muy exigente, absolutamente alejada de la cultura de masas y con un gran calado intelectual".

La prosa y el ritmo del escritor húngaro no es fácil. Tiene incluso una novela de 400 páginas contada en una sola frase. ¿Cómo se puede traducir eso? “Es una cuestión de musicalidad. Con el tiempo, ese tipo de estructura serpenteante la he hecho mía. En cualquier caso, no es una lectura complaciente”.

martes, 29 de julio de 2025

Otra traducción chilena de Emily Dickinson

 "La verdad de soslayo (Ediciones UDP), se llama un nuevo volumen que compila una serie de poemas de la destacada escritora estadounidense, traducidos por las autoras chilenas Soledad Fariña y Eliana Ortega. Acá revisamos las claves de una poética clásica que se sigue leyendo." Eso dice la bajada de la nota publicada por Pablo Retamal N., en el diario La Tercera, de Chile, el pasado 24 de julio.

El regreso de Emily Dickinson con traducción chilena: “Un hermetismo luminoso”

Fue un plato cocinado despacio en los días del encierro forzado por la pandemia. Cuando el Covid-19 se expandía por el mundo, la poeta Soledad Fariña y la académica Eliana Ortega se embarcaron en la aventura de traducir al castellano la poesía de Emily Dickinson. La autora estadounidense de la segunda parte del siglo XIX que vivió la mayor parte de su vida encerrada voluntariamente en su casa, en Amherst, Massachusetts.

“El proceso de la traducción fue lento, muy lento -comenta Fariña a Culto-. Trabajamos lo que hubimos en pandemia por teléfono. A una hora fija en que no estuviéramos demasiado deprimidas y lentísimo".

El resultado de ese trabajo cuasi artesanal se titula La verdad de soslayo, una compilación de la poesía de Dickinson publicada por Ediciones UDP. Se trata de una edición bilingüe que reúne algunos de los versos más destacados de la autora, tomados desde la primera edición de sus obras completas en inglés, de 1955. Esto en boga con la tendencia del mundo editorial chileno de realizar traducciones al castellano desde nuestro país, sobre todo desde las casas independientes que han publicado volúmenes de autores como Annie Ernaux, Anne Carson, Allen Ginsberg, entre otros.

Además, y en una rareza de archivo, en este volumen se incluyen unos Envelopes poems, que son trozos de papel donde Dickinson escribió poemas breves, al estilo de un haiku, y que son reproducidos con autorización del The Emily Dickinson Collection, Amherst College Archives & Special Collections.

“Primero escogimos un tema -la naturaleza- y nos dedicamos a extraer los poemas de ese tipo, pero después pasaban los años y nos dimos cuenta de muchas de las traducciones eran especialmente de los poemas sobre la naturaleza. Entonces dejamos pocos y empezamos de nuevo, en otra línea, enfocadas en mostrar más bien los poemas en que ella ya estaba involucrada con la sociedad”, añade Fariña.

“Emily Dickinson no era una persona de delantal blanco únicamente paseando por su jardín únicamente, sino que estaba muy involucrada de lo que pasaba, la Guerra de Secesión. Ella conversaba por cartas con distintas personas, poeta y hablaban de literatura en general. Y eso bastó. Nos tomó mucho tiempo leer y releer otras traducciones también, y después corregir, corregir, releer”.

Por estas páginas pasan poemas como “He muerto por la belleza” o “Tomé mi poder en mi mano”, o “Mi vida ha sido -un fusil cargado-”, “Dulce es el pantano con sus secretos”. Todos sin títulos (Dickinson no titulaba los poemas) y siguiendo la numeración de la edición en inglés de 1955.

“La poesía de Dickinson tiene una belleza particular -comentan a Culto Felipe Gana y Sebastián Astorga, editores del libro-. Da una sensación de claridad, pero tiene un hermetismo luminoso, que hace de su comprensión un establecimiento de percepciones y de su significado, por momentos, de difícil transmisión. Y en ese sentido se puede hablar de su misticismo, que se hace más evidente en sus poemas sobre la naturaleza, muy presentes en esta selección. Pero que se tiende a clarificar con sus versos más ‘políticos’, como en los que son en contra de la guerra".

“Otra de sus particularidades es su forma –el uso de rayas para cortar los versos, cortes de versos de apariencia caprichosa—, que le da un ritmo muy especial, muy avanzando para su época, lo que quizás más atendible hace la tardía valoración de su obra".

¿Por qué se sigue leyendo a Emily Dickinson más de un siglo después? La dupla Gana - Astorga ensaya una explicación: “Como todo clásico, la poesía de Dickinson sigue teniendo la capacidad de generar sentidos diversos, de nuevas interpretaciones, incluso emitir mensajes que ahora, a casi 140 años de su fallecimiento, se hacen muy actuales. Es una fuente que no se agota”.

“Además, es difícil encasillarla, recorrerla completamente, sin encontrar cosas nuevas. Por lo mismo, ha generado bibliotecas completas de interpretación, libros temáticos con distintas partes de su obra, incluso su hermoso herbario ha tenido reconocimiento, sin eludir sus múltiples traducciones, que esta nueva ofrece la forma en que la observan una académica y una poeta, no es azaroso que la palabra ‘soslayo’ haya sido incluida por ella en el título, como una forma de mirarla. A su vez, su ritmo extraño y ágil, y su capacidad de generar imágenes bellas y profundas en pocas palabras la hace muy actual, muy moderna. Sus poemas caben en un tweet y, a pesar de esto, son universales y eternos”.


martes, 27 de mayo de 2025

1984: la historia de una traducción

"La nueva edición de la obra de George Orwell, publicada en Argentina por la editorial chilena La Pollera, rescata una traducción realizada de forma clandestina durante la dictadura de Pinochet." Esto dice la bajada de la nota publicada por Juan Pablo Cinelli, el pasado 24 de mayo, en el diario Tiempo Argentino.

La traducción de «1984» cuya historia es tan apasionante como la propia novela

Hace unos días en el Festival de Cannes se estrenó el documental Orwell: 2+2=5, del cineasta haitiano Raoul Peck. Exministro de cultura de su país, Peck utiliza la figura del escritor George Orwell y su obra más famosa, la novela distópica 1984, para hablar de un presente en crisis que a veces se parece mucho a su ficción. Habrá que esperar al estreno en nuestro país para evaluar la pertinencia del paralelismo, pero si algo deja claro su participación en Cannes es la gran vigencia simbólica que aún tiene 1984, a casi 80 años de su primera edición.

Por eso mismo la reedición de la novela impulsada por la editorial chilena La Pollera, de amplia distribución en Argentina, parece oportuna. No solo por el carácter especular que el texto de Orwell pudiera tener respecto del panorama político contemporáneo, sino porque no se trata de una versión cualquiera de este texto emblemático. Esta edición carga con una plusvalía simbólica que la vuelve única en el mundo y para conocerla hay que remontarse a su origen.

Traducir 1984 en la clandestinidad
Era diciembre de 1983 en Santiago, la capital chilena. El régimen encabezado por el general Pinochet acababa de cumplir una década usurpando el poder institucional de la nación, convirtiéndose en una de las dictaduras más longevas y crueles de las que entonces infestaban América latina. Las libertades habían sido recortadas y las expresiones políticas reprimidas. Los opositores, entre los que no solo se incluía a figuras política sino también a obreros, artistas, estudiantes o cualquiera que no aceptara el discurso oficial, eran detenidos, secuestrados, torturados, encarcelados y en muchos casos, desaparecidos. Además, gran cantidad de libros y obras artísticas se encontraban prohibidas: 1984 era una de ellas.

No es que el libro no se consiguiera: algunas bibliotecas disponían de una edición española, traducida durante la dictadura franquista, censurada y recortada. Pero en Chile no había editoriales dispuestas a financiar una nueva traducción que respetara el original. Ante eso, tres periodistas se propusieron algo que hoy parece nimio, pero que entonces era un gesto político de riesgo: traducir 1984 para editarla en un contexto político muy similar al que se describe en la novela y durante el mismo año que le da nombre.

Eran los chilenos Samuel Silva y Fernando Bendt y la estadounidense Lezak Shallat, quienes durante seis meses se juntaron varias noches por semana, desafiando el toque de queda vigente. “Creíamos -y creemos que Orwell habría estado de acuerdo- que cada traducción debe provocar en los lectores una comparación con su propia realidad”, dijo alguna vez Silva para expresar qué los guió en la tarea de traducir 1984. Cuando la novela al fin se publicó, la campaña de prensa fue igual de clandestina: grafitear toda la ciudad con el título del libro y el nombre del autor. Como en todo el mundo en aquel año 1984, esa edición que los traductores pagaron de su bolsillo fue un éxito.

Durante décadas se insistió en leer la novela de Orwell como un retrato del comunismo soviético, en particular de la dictadura stalinista. Sin embargo, la Unión Soviética implotó hace más de 30 años y la alegoría de la obra sigue siendo un espejo de estructuras políticas que se ubican en las antípodas ideológicas de aquel régimen.

Desde el prólogo, Ignacio Álvarez recuerda que “el primer y fundamental esfuerzo que pide la lectura de 1984 es evitar una actitud infantil y maniquea, incluso aunque la novela parezca, a veces, entender el mundo como si estuviera dividido entre buenos y malos”. Desde la nota preliminar a esta nueva edición, los traductores también hacen una declaración de principios. “Tratamos de alertar a una generación de chilenos acerca de un mundo distópico que esperábamos la literatura podría ayudar a prevenir. Cuarenta años más tarde esperamos que no sea tarde”.



miércoles, 25 de septiembre de 2024

Una nueva versión de "El cantar de los nibelungos"


La traductora chilena Pola Iriarte y el traductor alemán Sven Ollson, juntos, llevaron adelante la proeza de traducir al castellano, para la editorial chilena LOM, 
El Cantar de los Nibelungos, texto clave de la literatura germana, que con sus historias de magia, venganzas y aventuras amorosas despliega todo el sentido de la maravilla de las gestas medievales. 

Ese largo poema tiene su origen en la tradición oral, y forma parte de la corriente de composiciones europeas cuya popularidad en su tiempo se evidencia por la existencia de 37 manuscritos de entre los siglos XII y XVI, siendo solo tres los más completos, que datan del siglo XIII. Aunque el autor original permanece anónimo, se acepta que la estructura básica del poema, con sus motivaciones fundamentales, proviene de un único creador. Esta obra fue enriquecida y modificada por los juglares a través de los siglos, manteniendo viva la tradición oral incluso después de las primeras versiones escritas.

En este poema, el término nibelungo denomina a un pueblo mítico de enanos poseedores de un enorme tesoro, el famoso tesoro de los nibelungos.

Este cantar de gesta reúne muchas de las leyendas existentes sobre los pueblos germánicos, mezcladas con hechos históricos y creencias mitológicas que, por la profundidad de su contenido, complejidad y variedad de personajes, se convirtió en la epopeya nacional alemana, con la misma jerarquía literaria del Cantar de mio Cid en España y el Cantar de Roldán en Francia.

En El Cantar de los Nibelungos se narra la gesta de Siegfried, un cazador de dragones, quien valiéndose de ciertos artificios consigue la mano de la princesa Kriemhild. Sin embargo, una torpe indiscreción termina por provocar una horrorosa cadena de venganzas.

viernes, 30 de agosto de 2024

Línea de Apoyo a la Traducción en Chile


Chile abre la convocatoria de su Línea de Apoyo a la Traducción 2024

El Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile anunció la apertura de la convocatoria 2024 de la Línea de Apoyo a la Traducción, del Fondo del Libro y la Lectura, instancia dirigida a traductores y profesionales del libro que tiene como finalidad fomentar las traducciones en Chile.

Esta convocatoria tiene por objeto el financiamiento total o parcial para la traducción al castellano de obras escritas en otros idiomas, de autores chilenos o extranjeros, a realizarse por traductores chilenos o extranjeros residentes en el país, que tengan un excelente dominio del idioma castellano, a partir de ser su lengua materna; y que no cuenten con traducciones previas.

La convocatoria ofrece financiamiento de manera total o parcial de un máximo de 4 millones de pesos por proyecto para gastos de honorarios y de operación, referidos a servicios traducción, corrección de prueba, corrección de estilo y edición. No se contempla el pago de derechos para la adquisición de la obra a traducir. Estos deberán iniciarse durante el año en curso y no podrán superar los 18 meses de duración. Las obras a traducir pueden estar en formato impreso o digital, ser de ficción y no ficción, pertenecer a cualquier género y deben estar previamente editadas en idioma extranjero. El proyecto debe asegurar su futura publicación, distribución y comercialización en Chile o en el extranjero.

Puede postularse personas naturales, chilenos o extranjeros, con cédula de identidad emitida por el Registro Civil de Chile, mayores de 18 años. Con la finalidad de poder distribuir de mejor manera los recursos, como responsable solo se podrá presentar hasta 2 proyectos, y hasta 2 proyectos por traductor.

Puedes consultar las bases completas de la convocatoria aquí.

La convocatoria cierra el 13 de septiembre, a las 17:00 hora de Santiago de Chile

jueves, 13 de junio de 2024

El gran traductor Adan Kovacsics habla de Kafka

El pasado 9 de mayo, Leonardo Domínguez publicó en El Universal, de México, una entrevista con el traductor chileno Adan Kovacsics (foto), uno de los traductores de Franz Kafka en España, a propósito del desafío que implica traducir al autor checo al castellano.

“Traducir a Kafka es como tocar Mozart al piano”

El primer encuentro entre La metamorfosis y la lengua de Cervantes aún conserva varios enigmas, un relato digno del espectro de su propio autor: Kafka.

Se sabe que tan sólo diez años después de la publicación original (en alemán), la Revista de Occidente publicó por primera vez la historia de Gregor Samsa al español, en 1925. Durante décadas, la traducción se le atribuyó a Borges, en gran medida porque en 1938 la editorial argentina Losada, en su colección “Pajarita de papel”, editó el primer libro de Franz Kafka en nuestro idioma: la traducción y el prólogo firmados por Jorge Luis Borges.

Pero la historia es distinta. La traducción habría sido de Margarita Nelken, hija de judíos alemanes emigrados a España; aunque es incierto si su versión la realizó directamente del alemán o de alguna otra traducción disponible en esa época.

Traductores como Juan José del Solar, Cesar Aira, Carmen Gauger, entre otros más, han permitido aproximarnos al abismo de la imaginación kafkiana; son ellos, los traductores, la llave a las fórmulas del escritor praguense que abren la puerta a relatos tan universales, donde hacen eco el sueño y la realidad.

Adan Kovacsics es uno de los destacados traductores al español del autor de El proceso, bajo el sello Alianza ha traducido La muralla china, Relatos y aforismos y una selección de narraciones en Relatos cronológicos, próximo a llegar a librerías mexicanas para conmemorar el centenario de la muerte de Kafka.

Kovacsics, de ascendencia húngara, nació en Santiago de Chile. Su trabajo se ha dedicado a descifrar al español la obra de Imre Kertész, con quien entabló amistad, de Karl Kraus, entre otros. En 2010 fue galardonado con el Premio Estatal de Traducción Literaria de Austria y en 2017 recibió el Gran Premio de Traducción Balassi de Hungría.

Milan Kundera, admirador profundo de Kafka, decía que hay momentos en los que “su prosa levanta el vuelo y se convierte en un canto”. Escuchemos esa melodía vertida en la voz de Kovacsics.

Las primeras traducciones de Franz Kafka al español parecen compartir un enigma “kafkiano”: durante mucho tiempo se le atribuyó a Borges la traducción de La metamorfosis. ¿Qué certezas tenemos sobre el primer acercamiento de la obra de Kafka al español?
–Tenemos la certeza de que la primera traducción de La metamorfosis se publicó en 1925 en la Revista de Occidente, cuyo director era José Ortega y Gasset. No se sabe a ciencia cierta quién fue el traductor, aunque se especula que fue una mujer, concretamente Margarita Nelken, quien sería luego diputada del Partido Socialista durante la República y luego, después de la Guerra Civil, se exiliaría en México. Después, en los años 30, la editorial Losada de Buenos Aires publicó esa misma traducción, aunque puso —por comodidad o por el prestigio del autor— que era obra de Borges, quien sí tradujo una serie de relatos que aparecieron en ese mismo volumen.

Se dice que, por desgracia, en las traducciones siempre hay pérdidas. ¿Qué se ha perdido en la obra de Kafka a través de los años? ¿Se ha ganado algo?
–Se ha ganado mucho más, desde luego. Se ha ganado la obra de Kafka en castellano, que no es poca cosa. ¡Cuántos lectores la han conocido en nuestra lengua! ¡Qué mundo se ha desplegado ante ellos a través de las traducciones! Claro que hay pérdidas, matices, referencias culturales que se pierden. Por ejemplo, el Herrenhof (Posada de los Señores) en El castillo remite a un café del mismo nombre en Viena frecuentado por el marido de Milena y también por ella misma. Cada palabra es una mirada a un abismo, y los abismos no son los mismos en todas las lenguas.

Franz Kafka pertenecía a una pequeña comunidad germanohablante de Praga, en un contexto muy particular de este país. ¿Qué tipo de lenguaje era el suyo? ¿Cómo influyó esto en su obra?
–Ese alemán de Praga, hablado por un grupo bastante reducido de personas —funcionarios, docentes, comerciantes— en una ciudad donde la mayoría era checa, sí determinó el lenguaje de Kafka. Era un alemán muy pulcro, con algunas peculiaridades. Y el alemán de Kafka es muy claro, muy transparente, muy preciso y directo, libre de adherencias.

En distintas charlas te he escuchado hablar sobre la relación entre la escritura y la música. ¿Cuál es la musicalidad en el lenguaje de Kafka? ¿Cuál es el sonido de su prosa?
–Como es sabido, Kafka no tenía oído para la música. Decía, quizá un poco en broma, que no era capaz de distinguir una opereta de una ópera de Wagner. Al mismo tiempo, sin embargo, la música sí aparece con un papel importante en sus narraciones. Por ejemplo, en La metamorfosis, (yo, por cierto, considero que la traducción correcta es “La transformación”): “¿Era realmente un animal, puesto que la música lo emocionaba tanto? Le pareció que se le abría el camino hacia el anhelado y desconocido alimento”. O en “Investigaciones de un perro” o en “Josefina la cantante…”. Él sí veía música en la lengua. En una carta a Milena Jesenská habla de la musicalidad del checo de Milena. Y hay música en la prosa de Kafka. Cuando comentábamos Juan del Solar y yo los problemas a la hora de traducirlo, él me decía que es “como tocar Mozart al piano”.

En Los testamentos traicionados, Milan Kundera hace una crítica a los traductores franceses de Kafka por su excesiva “necesidad de sinonimizar”. El escritor apunta que “la situación del traductor es extremadamente delicada: debe ser fiel al autor y al mismo tiempo seguir siendo él mismo”. ¿Cómo lograrlo? ¿Cómo lograr ser invisible sin ser invisible?
–Sí, es el gran reto, el gran desafío al que el traductor se enfrenta una y otra vez. Quiere desaparecer cuando desaparecer es imposible. Pero también los lectores tienen que adaptarse a esa realidad, así como tienen que adaptarase a la realidad de Babel. No se puede hacer como si Babel no existiera.

Trabajaste la traducción de gran parte de las cartas de Franz Kafka, incluyendo su correspondencia con Felice Bauer. También te has dedicado a traducir algunas de sus obras de ficción. ¿Hay un Kafka sentimentalmente distinto entre el que escribe cartas y el que escribe ficción?
–El mismo conflicto profundo y el mismo anhelo de libertad alimentan todos sus escritos, sean relatos, aforismos, cartas, apuntes en los diarios. Ese conflicto y ese anhelo están siempre ahí. Esa es su grandeza. Por otra parte, claro, se percibe una diferencia, en aspectos estilísticos o en el vuelo de la imaginación.

Como bien sabemos, la desobediencia de Max Brod permitió que perdure el legado de Kafka. ¿Qué papel han jugado los traductores en la consagración póstuma del escritor?
–Un papel importante son los que han hecho posible la difusión universal de una obra que habría quedado recluida en el ámbito de una lengua, la alemana. Y es una obra de una dimensión universal, tanto en oriente como en occidente, tanto en el sur como en el norte se lee a Kafka, se absorbe su obra.

¿Por qué es relevante la obra de Kafka en nuestro siglo? ¿Qué lectura nos da de nuestro presente?
–Lo relevante es su compromiso absoluto con la literatura. Lo relevante es el carácter ambiguo y enigmático de su obra, en la que no sabemos si habla desde una observación fría y realista de un mundo exterior o desde la visión, a través de fábulas y parábolas, de un mundo interior. ¿“La construcción de la muralla china” es la descripción de un funcionamiento del poder o la descripción de la propia obra de Kafka que no le sirve del todo para protegerse y además no termina nunca? Lo grande de Kafka es que todo presente encontrará algo en sus escritos.