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viernes, 21 de septiembre de 2012

Más de lo mismo: Borges y Whitman (II)

Publicado en El Trujamán, el 13 de enero de 2004, el siguiente artículo del investigador Carlos García completa lo publicado ayer.  

Borges y Walt Whitman (II)

Las primeras publicaciones de Johannes Schlaf (1862-1941) habían tenido lugar en conjunto con Arno Holz (1863-1929) bajo el común seudónimo Bjarne F. Holmsen: en 1889, Papa Hamlet, una serie de relatos naturalistas; en 1890, el drama Familie Selicke. En 1892 Schlaf publicó, ya por su cuenta, el drama Meister Oelze (Berlin), que fracasó en escena en 1900. En 1896, dio a luz un estudio sobre Whitman, que sería reeditado en 1904. En 1907 tradujo una biografía de Whitman al alemán; ese mismo año, por fin, propuso una selección de Leaves of Grass bajo el título Grashalme. Im Auswahl übertragen von Johannes Schlaf (Leipzig: Reclam, 1907).

La traducción de Schlaf fue duramente criticada. Entre sus más acerbos críticos figura Gustav Landauer. A propuesta de Kurt Wolff (el editor de Kafka y de muchos autores expresionistas), Landauer reunió los trozos de Whitman que había traducido y publicado hasta el momento en algunas revistas y tradujo otros. Su versión aparecería póstumamente, bajo el título Gesänge und Inschriften (Kurt Wolff Verlag, 1921). ¿Por qué menciono a Landauer?

En un archivo de Buenos Aires se conserva un librito alemán que perteneció a Borges (contiene su firma hológrafa y algunos dibujos de su mano; lamentablemente, Borges no anotó aquí, como en otros volúmenes, la fecha de adquisición o lectura). Se trata de Der Almanach der Neuen Jugend auf das Jahr 1917. Editor[es]: [Wieland Herzfelde,] Heinz Barger. Berlin: Verlag Neue Jugend, [1916], 181 [189] pp. Allí, entre otros textos de relieve, encontramos el siguiente:

Walt Whitman: “Aus dem Zyklus: ‘Ausgehend von Paumanok’” [Deutsch von Gustav Landauer]. Gustav Landauer: “Walt Whitman”. [pp. 42 y 43-52]

El ciclo «Starting from Paumanok» consta de 19 poemas. El poema número 11, único traducido aquí por Landauer, comienza en el original: «As I have walk’d in Alabama my morning walk» (Walt Whitman: Leaves of Grass. Ed. Sculley Bradley / Harold W. Blodget. New York / London: Norton, 1973, 22).
La traducción de Landauer del verso en cuestión reza:

Als ich in Alabama meinen Morgengang machte

Es decir, exactamente igual a la que Borges atribuye a Schlaf. Esto, por desgracia, nada demuestra, ya que la traducción de Schlaf es idéntica (1907: 34; también lo son otras que he cotejado).

A pesar de ello, conjeturo que Borges confundió en el recuerdo las versiones, y que su descubrimiento de Whitman tuvo lugar de la mano de Landauer, y ya antes de 1919. Por lo demás, el libro que Borges pidió en Londres (cf. la cita del comienzo, en parte I) se conserva en el mismo archivo porteño: Leaves of grass (1) & Democratic Vistas. London / New York
: J.M. Dent & Sons Ltd. / E. P. Dutton & Co., 1916. (La primera edición había sido de 1912; fue reeditado en 1921, en la Everyman’s Library).

jueves, 20 de septiembre de 2012

Más de lo mismo: Borges y Whitman (I)


Siguiendo con la cuestión de los últimos días, se copia a continuación un artículo publicado en dos parte, en El Trujamán,  por el  investigador Carlos García. La primera, que se reproduce hoy, es del 12 de enero de 2004.  


Borges y Walt Whitman (I)

En su Autobiografía (1999: 47) relata Borges:

Fue también en Ginebra donde descubrí a Walt Whitman, gracias a una traducción alemana de Johannes Schlaf («Als ich in Alabama meinen Morgengang machte» – «
As I have walk’d in Alabama my morning walk»). Tenía conciencia, por supuesto, de lo absurdo que era leer a un poeta norteamericano en alemán, de modo que encargué a Londres un ejemplar de Leaves of Grass.

Como con el Quijote, que Borges refiere haber leído primero en francés, para escandalizar a sus coetáneos de lengua castellana, Borges relata a un público norteamericano algo pintoresco e inverosímil acerca del poeta norteamericano por excelencia. Sin embargo, algunos indicios permiten inferir que su relato es esta vez, en líneas generales, correcto.

Hacia 1919, Borges se retrata como alguien que estaba bajo el influjo de Whitman. Así, por ejemplo, en la más antigua mención del norteamericano que encuentro de su parte, una carta inédita a Maurice Abramowicz, remitida a Ginebra desde Barcelona, en mayo de 1919:

Moi aussi j’ai évolué ou plutôt je ne fais que jeter loin de moi le masque whitmanien que consistait à prétendre que j’ai trouve tout splendide alors que tout est médiocre.

Poco después, Borges menciona a Johannes Schlaf en su primera publicación europea: «Trois nouveaux livres» (La Feuille, Ginebra, 20-VIII-19; Textos recobrados 1: 18-19; texto escrito en Mallorca y enviado a Abramowicz para su publicación en Ginebra).

En ese mismo año y ya en España, pero antes de descubrir el ultraísmo, hace sus primeros intentos en la línea de Whitman: «Himno del mar», escrito en Mallorca, que él lo comentará en carta posterior a Abramowicz, de c. 23-IX-1920 (Cartas del fervor. Barcelona, 1999, 100-101, N.° 13): «les larges rythmes et l’entrain de mes premiers essais whitmaniens “Himno del mar” et autres».

En unas cuartillas publicadas en 1921, Adriano del Valle se refiere de este modo al Borges que conociera a fines de 1919 (El Noticiero Sevillano, 6-X-21):

Admirador fervoroso de Walt Whitman, también él parecía soportar sobre sus hombros inclinados todo el peso de los orbes líricos del viejo cantor americano.

Y su futuro cuñado, Guillermo de Torre, lo retratará, en 1925, de esta manera (Literaturas europeas de vanguardia. Madrid: Caro Raggio, 1925, 62):

Llegaba ebrio de Whitman, pertrechado de Stirner, secuente de Romain Rolland, habiendo visto de cerca el impulso de los expresionistas germánicos, especialmente de Ludwig Rubiner y de Wilhelm Klemm.

La virulencia que le achacan todos estos testimonios sugiere que el descubrimiento de Whitman por parte de Borges era aún reciente.

Todo parece indicar, pues, que Borges descubrió a Walt Whitman hacia 1919, en Ginebra (es decir, entre fines de 1918 y mayo de 1919, cuando la familia Borges pasa a España), en alemán, y de la mano de Johannes Schlaf. And yet...