"La Cámara Argentina del Libro mostró los números que, según sus afiliados, tuvo el gran encuentro literario en 2026. El protagonismo de la literatura infantil y juvenil en un año que rompió el record de visitantes." Así es la bajada del artículo publicado sin firma en InfoBAE, el pasado 13 de julio.
La Feria del Libro vendió más ejemplares, pero cada comprador gastó menos, según la CAL
La Cámara Argentina del Libro (CAL) publicó su encuesta de ventas de la 50.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, elaborada junto al Núcleo de Innovación Social (NIS), y el resultado muestra que casi la mitad de los expositores relevados aumentó sus ventas en unidades respecto de 2025. En un año que rompió el record de visitantes - 1.340.000 asistentes- el ticket promedio, informan, subió en pesos pero cayó en términos reales. Y los compradores del exterior registraron el retroceso más pronunciado del informe.
Pueden coexistir dos afirmaciones que parecen contradictorias: casi la mitad de los expositores vendió más libros que en 2025 y, al mismo tiempo, el público mostró mayor sensibilidad al precio y compró títulos más baratos. La respuesta no está en la inflación —el informe de la CAL mide variación en unidades físicas vendidas, no en pesos— sino en que ambas preguntas describen fenómenos distintos. Que el 47,3% de los expositores haya mejorado en volumen significa que dentro de una torta que se redistribuyó, algunos ganaron y otros perdieron. El canal institucional —la compra masiva de las bibliotecas populares a través del Programa Libro % de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip)— explica buena parte de esa mejora entre quienes mejoraron. La demanda del público general, en cambio, se contrajo o se desplazó hacia títulos más económicos.
Qué mide el informe y quiénes respondieron
El estudio se basa en un cuestionario autoadministrado enviado durante mayo de 2026 y respondido por 110 expositores socios de la CAL con al menos dos años de participación consecutiva en la Feria —pero una antigüedad promedio de 18 años—. La encuesta no releva al universo total de expositores del evento. La CAL no es la única entidad que representa al sector: la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP) también nuclea actores del mercado del libro.
Los 110 encuestados emplearon en conjunto 556 personas para la atención de sus stands —un promedio de cinco por expositor—, y el 22,7% participó en un stand colectivo integrado en promedio por seis expositores.
Las temáticas más comercializadas
Las obras infantiles, juveniles y educativas lideraron la lista de temáticas con amplia ventaja: el 62,7% de los expositores ofreció títulos de ese segmento. La ficción y temas afines ocupó el segundo lugar con el 41,8%, seguida por biografías, literatura y estudios literarios con el 35,5%. Más atrás aparecieron sociedad y ciencias sociales (26,4%), filosofía y religión (25,5%), novela gráfica y cómics (18,2%), salud y desarrollo personal (20%), historia y arqueología (17,3%), pedagogía y educación (17,3%) y estilos de vida y ocio (11,8%).
La distancia entre el segmento infantojuvenil y el resto —más de 20 puntos porcentuales sobre la ficción— ratifica su posición como el segmento más extendido entre los expositores de la muestra, un patrón que se repite en ediciones anteriores de la Feria.
Ventas al público general: casi la mitad mejoró, pero el comprador cambió su comportamiento
El 47,3% de los expositores declaró que sus ventas al público general aumentaron respecto de 2025; el 28,2% las mantuvo estables y el 24,5% las redujo. Entre quienes crecieron, la mayoría —el 72,5%— lo hizo en un rango de entre 1% y 25%. Un 23,5% logró incrementos de entre 26% y 49%, y apenas un 4% superó el 50% de aumento. Entre quienes retrocedieron, las caídas fueron más acotadas: el 70,4% lo hizo en el rango de 1% a 25%, y ningún expositor registró una baja del 50% o más.
Ese desempeño convive con un cambio de comportamiento del comprador, que el propio informe registra. Más de la mitad de los expositores —el 54,5%— observó una mayor sensibilidad al precio o cambios en las decisiones de compra del público general respecto a 2025. El 35,7% señaló que el principal cambio fue la realización de compras más pequeñas o de títulos más económicos, y el 21,4% detectó mayor cautela e indecisión al elegir. También se registraron referencias a la postergación de compras y a una menor disposición a las adquisiciones impulsivas: un patrón de consumo planificado ante la retracción del poder adquisitivo.
El canal Conabip: el segmento de mayor crecimiento
El Programa Libro % de la Conabip fue el canal con mejor desempeño relativo. Casi el 72% de los encuestados participó del programa tanto en 2025 como en 2026. Entre quienes estuvieron presentes en ambas ediciones, el 54,4% aumentó sus ventas, el 27,8% las mantuvo y el 17,7% las redujo.
Entre quienes crecieron dentro de ese canal, el rango más frecuente fue de entre 1% y 25% (58,1%), aunque un 32,6% lo hizo entre 26% y 49%, y casi un 10% en un 50% o más. Los rangos de caída fueron más heterogéneos: de cada diez expositores que retrocedieron, aproximadamente 4 lo hicieron entre 1% y 25%, 3 entre 26% y 49%, y 2 en un 50% o más.
Jornadas profesionales: el segmento más fragmentado
Las jornadas profesionales presentaron el panorama más dividido del informe. En esa ocasión, el 38,2% de los expositores mantuvo sus ventas, el 32,7% las aumentó y el 29,1% las redujo. De quienes crecieron, uno de cada cuatro lo hizo en un 50% o más. Las caídas también fueron pronunciadas: el 62,5% de los que retrocedieron perdió más del 25%, y más de la mitad de ese grupo cayó un 50% o más.
Las ventas a profesionales locales mostraron una distribución casi en tercios: el 33,6% las consideró mejores o mucho mejores, el 34,5% similares y el 31,8% peores o mucho peores. El segmento internacional tuvo un retroceso más claro: el 43,7% de los expositores declaró que las ventas a profesionales del exterior fueron peores o mucho peores que en 2025, contra solo el 13,6% que las vio mejorar. El 42,7% las evaluó como similares, un dato que se alinea con las menciones sobre escasa afluencia de invitados internacionales registradas.
El ticket promedio: sube en pesos, cae en poder real
En 2026, el ticket promedio fue de $ 28.487, lo que representa un aumento del 23% en términos nominales respecto de 2025, cuando fue de $ 23.156. Al deflactar ese valor por el Índice de Precios al Consumidor —con una inflación interanual de 32,4% entre abril de 2025 y abril de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)—, el ticket equivale a $ 21.516 en pesos constantes: una caída del 7,1% en términos reales. Más pesos por compra, pero menos poder adquisitivo detrás de cada transacción.
La agenda que los expositores proyectan hacia adelante
Tras la feria, los encuestados identificaron seis grandes ejes para futuras ediciones. La difusión, el marketing y la captación de público concentraron el 16,9% de las menciones, con énfasis en la necesidad de trabajar con bookfluencers, escuelas, bibliotecas y medios para ampliar la llegada al público objetivo. Los programas y canales profesionales —Conabip, chequelibro, jornadas— sumaron el 14,3%, con la observación de que el segmento institucional creció en volumen y compensó la retracción del consumidor final.
La organización general y la gestión del propio stand compartieron el tercer lugar, con un 13% cada una. Los expositores señalaron que optimizar la distribución de los libros y la selección estratégica del catálogo sirve para mejorar la exhibición.
El gran evento cultural argentino es, también, el momento en que la industria editorial local mide su fuerza. En 2026 hubo mucha gente, visitantes destacados -como el cubano Leonardo Padura y los premios Nobel J.M Coetzee y Mo Yan- y disposición a comprar libros, aun haciendo malabares con el precio. Un espejo de la Argentina.
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