jueves, 15 de abril de 2021

Tarifas de la AATI: un tema para pensar durante el fin de semana

Volviendo a la AATI, en su tarifario de referencia se indica que la tarifa mínima para traducción científica para editoriales se sugiere cobrar $2,20 por palabra.

Eso, si consideráramos un criterio similar al de las traducciones literarias para editoriales, se traduciría en que 1000 palabras deberían costar entonces $2.200.

Sin embargo, cuando se ofrece un valor de referencia para las traducciones literarias se habla de $1.600 por millar de palabras.

La pregunta entonces se impone: ¿por qué? ¿Acaso traducir a Homero, a Dante, a Shakespeare, a Flaubert, a Dostoievski, a Joyce implica menos trabajo que traducir para una editorial médica, o para un manual industrial? En estos últimos casos, el mayor inconveniente lo constituye el léxico que debe ser muy preciso y para lo cual, en muchas oportunidades, es la misma editorial la que lo proporciona a los traductores. No sucede lo mismo cuando el traductor literario se las ve con esos autores que requieren de saberes muy específicos y variados que, por regla general, no están disponibles en glosarios especializados.

Ni hablar de quien traduzca filosofía, sociología, psicoanálisis y otros especies inmediatamente asociadas a la "traducción literaria", que requieren de conocimientos incluso más específicos. 

Entonces, en razón de su especialidad, ¿la AATI considera que hay traductores de primera y traductores de segunda? Y si no lo piensa, ¿por qué se limita a sugerir tarifas sin señalar que ésa es una división del todo injusta? ¿O le parece bien? En la medida que no se manifieste, uno bien podría pensar que sí.

Por último, es probable que a la hora de responder a las encuestas, de la AATI los traductores científico-técnicos asociados a esa insitución sean más que las 30 personas que contestan su encuesta tautológica para traductores literarios. 

3 comentarios:

  1. Jorge:
    Como bien sabes, las tarifas se basan en los datos de la realidad. ¿Por qué, en vez de atacar con tanto empecinamiento a tus colegas traductores, no preguntas entre los editores por qué está dispuestos a pagar a los traductores científico-técnicos tarifas más altas que a los literarios? Por otra parte, las tarifas que rigen no son por causa o por culpa de una asociación. Todos (editores o traductores) tienen la autonomía para ofrecer y/o aceptar tal o cual tarifa. Estas tarifas más bajas aplicadas a la traducción literaria existen desde mucho antes de que existiera AATI. Es así acá y en el mundo entero. La razón de eso escapa a mis posibilidades de explicarlo. Pero pareciera que vos recién ahora lo estás sabiendo.
    Por último, también cada editor y cada traductor sabe cuál es su situación económica y por eso existen editoriales que ofrecen tarifas más altas o más bajas y traductores que aceptan o rechazan lo que se les ofrece.
    Por último, en este contexto en que nuestro país no sabe si podrá volver a ponerse de pie después de la tragedia de esta pandemia, donde nadie sabe cómo será el mañana, quién sobrevivirá física o económicamente a este contexto, tus batallas son (y voy a apelar a tu lenguaje siempre tan elegante) una "meada fuera del tarro".
    Si querías provocar, lo lograste. Pero no me enoja, me entristece saber que seguís dividiendo el mundo entre unos muy pocos amigos y un infinito universo de enemigos.
    El mundo, o quizás mejor dicho, nuestro país (incluyo a editores y traductores), está ocupado en otros menesteres tal vez muy prosaicos para vos: sobrevivir.

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  2. Julia, está claro que vos y yo pensamos distinto sobre esto y muchas otras cosas. Yo estoy en mi derecho de manifestar lo que pienso y vos también. Y es todo lo que te voy a decir.

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  3. en mi opinión (voy a saltarme las misceláneas ad hominem) el problema está en cómo presenta AATI las recomendaciones tarifarias. el uso de la palabra arancel es bastante poco feliz, porque induce a toda clase de interpretaciones inexactas o equívocas. según la tan querida RAE, arancel es "tarifa oficial que determina los derechos que se han de pagar en varios ramos, como el de costas judiciales, transporte ferroviario o aduanas", y en sucesivas acepciones, "también establecida para pagar a ciertos profesionales" y "tasa, valoración, norma, ley". tampoco aclara inicialmente las diferencias de los mecanismos de tarifación que existen en el mercado amplio de la traducción ni explica cómo se ha llevado en cada caso la consulta ni si se actualizan periódicamente los datos (sólo alude a una indexación monetaria). por qué hablar de aranceles para todos los casos? sin duda, el traductor literario no se rige por aranceles ni podría hacerlo, por las características de su trabajo. tampoco hace un inciso para incluir en el apartado de la remuneración la información sobre porcentajes de derechos de autor y su relación (posible) con las tarifas. en resumen, al menos en lo que respecta a la traducción literaria, la orientación es pobrísima y muy poco atendible. el hecho de aparearla con la traducción editorial científico-técnica tampoco ayuda, y mucho menos cuando se recomiendan tarifas tan dispares sin la menor información o comentario al respecto. es evidente que la cuestión de la remuneración de las traducciones literarias merece un tratamiento más específico, coherente y aclarativo, toda vez que AATI se presenta como firme defensora de los derechos autorales de esos traductores.
    no puede zanjarse la cuestión con un mero "es lo que hay", entre otras cosas porque la realidad de la relación contractual con las editoriales es mucho más compleja y variable. convendría, quizás, que AATI revisara esa información y la adecuara a la realidad del sector en lugar de tratar de adaptarla a la realidad de otros rubros, más "arancelarios", de la profesión.
    insisto una vez más en que estos detalles alejan al traductor literario de la asociación en lugar de incentivar su acercamiento.
    besos a ambos.

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