viernes, 31 de julio de 2020

Más vueltas de tuerca sobre un título de Salinger

El problema del título castellano de The Catcher in the Rye, de J. D. Sallinger, tiene una incuestionable prosapia en este blog. El tema ya fue tratado en diversas oportunidades, que pueden rastrearse buscando en el ítem J.D. Salinger, en la columna de la derecha. Se refirieron a la cuestión Jorge Aulicino (29/10/2010), Fernando Sorrentino (30/1/2010), Ezequiel Martínez (31/1/2010, Daniel Varacalli Costa (20/6/2016) y Santiago Alcoba (25 y 26/7/2016). Ahora es el turno de la traductora pública Julia Garzón Funes, que agrega nuevas perspectivas al asunto.

Cómo se pone el título de un libro 
(o Los peligros del “centeno”)
Variaciones y reflexiones sobre un tema peregrino.


Si usted toma la punta de un conocimiento
y empieza a tirar el hilo
va a sacar una sombra.
Jorge Leónidas Escudero

Esta pregunta de cómo se pone, o se traduce, el título de un libro, de un cuento, de un poema o de una novela, no es fácil de contestar. A veces surge, inesperadamente, aun antes de escribir el texto y otras veces es tema de dudas y consultas. Es particularmente difícil para un traductor, porque generalmente el autor pretende que sea lo más ajustado al título que él eligió para su versión en el idioma original, muchas veces con la pretensión de que sea prácticamente literal. También, por qué negarlo, hay razones meramente comerciales.

El libro más famoso de Jerome David Salinger The Catcher in the Rye ahora en español El Guardián entre el Centeno es siempre objeto de agitados y amenos comentarios, así como los otros títulos elegidos por los traductores de los varios idiomas al que fue vertido.

Con respecto a las diferentes versiones de ese título, entre el castellano y el español, hay colegas que sostienen que es la palabra catcher la que debe tenerse en cuenta, al intentar una traducción del título al castellano/español. Si sostenemos que el problema de la traducción del título reside en la palabra catcher estamos en complicaciones porque es un término referido al deporte, tanto béisbol como cricket. Sabido es que el béisbol era el deporte favorito de Salinger, por lo tanto es entendible que utilizara esa palabra, más con la idea del protagonista Holden, de atajar a niños chicos que podrían caerse de un precipicio. Parece claramente relacionado al juego de béisbol y al rol del cátcher que ataja la pelota. También, y quizás sea casual -o no- la palabra catcher y su opuesto pitcher, tienen referencias sexuales en el slang o jerga vulgar norteamericana.

La Profesora Pucciarelli dice que “Los nombres ficticios de las obras literarias suelen ser trasladados en su forma original” (1970:50). En tal caso, lo correcto sería que el título fuera El “Catcher” en el Centeno, porque ese término deportivo no tiene traducción.

En caso de preferir la alusión al deporte, podríamos utilizar palabras referidas al más popular en nuestros países de habla hispana, que es el fútbol. Entonces, en lugar de catcher podríamos poner el golero en Uruguay y el arquero para la Argentina, mi país, pero este último sería un título ambiguo porque nos remitiría también al arco y la flecha. Para la versión publicada en España hubiera quedado muy bien El Guardametas o Portero en el Centeno, que sería una equivalencia exacta a la idea del catcher en béisbol, considerando lo importante que es el fútbol en España. En todas estas traducciones queda claramente afuera la alusión sexual del slang.

Pero todo esto nos llevaría a las complicadas diferencias que existen entre el habla de España y América. Lamentablemente, la traducción del título más aceptada por la editorial, que lo publicó últimamente al español de España, es El Guardián entre el Centeno. Con respecto a este título debo decir que no entiendo el uso de la preposición “entre”, cuando Salinger utiliza “in” o sea “en” .Tampoco entiendo la palabra “guardián” porque para nosotros, los argentinos, es un guardián de plaza, que cuida que los chicos no pisen el pasto, más vale los ahuyenta y no ataja nada.

Una de las formas de dar vida y entidad a un personaje es ponerle un nombre; siendo que todos los nombres tienen su significado, encontré que Holden refiere a hold on, o sea, sostener, atrapar. Todo cierra sobre la buena intención de Holden de salvar a los niños de los peligros del centeno, o del abismo. Como sostengo que poner un título o nombre resulta ser importante, se me ocurre que los traductores a la versión española podrían haberle dado el título El Salvador en el Centeno, que da idea, en toda el habla hispana, de lo que quería hacer Holden, casi un Cristo.

Pero sin embargo, pienso que la palabra que define el título no es cátcher sino rye o centeno.

Si aceptamos que J.D. Salinger se inspiró en el poema atribuido al poeta escocés Robert Burns coming thru the rye, [andando/viniendo por el centeno] veremos que, como traductores: la palabra rye significa `centeno´, pero también existe en Escocia el río Rye. Ahora, en el poema de Burns, esa palabra está escrita en minúscula, así que, a mi ver, debería tenerse por `centeno´.

Holden dice:

"Anyway, I keep picturing these little kids playing some game in this big field or rye and all”. (De dominio publico en internet).

“ [Igual, de todas maneras, todo el tiempo me figuro a estos chicos pequeños, jugando a algo, en este gran campo de centeno]. O sea, él mismo considera que se está refiriendo a un campo de centeno y no al río Rye.

Intuyo que dentro del campo de centeno hay peligros, un algo o alguien o algunos que cazan, como puede inferirse de todas las interpretaciones de la canción de mentas, que pueden verse en la web.

También se puede decir catch an illness `pescarse una enfermedad‟.

En épocas de gran humedad crece en las ramas del centeno un hongo llamado ergot o claviceps purpurea. En la antigüedad no se tenía conocimiento de su toxicidad. Al moler el centeno junto con ese hongo prendido en sus ramas, para hacer harina de la que luego hacían pan, al comerlo contraían una enfermedad terrible: el ergotismo o la fiebre de San Antonio, capaz de producir gangrenas, espantosos dolores y delirios mentales. Se cree que fue esa harina contaminada lo que afectó a las pobres mujeres condenadas a morir en la horca por brujería, en los juicios de Salem, en la Massachusetts de 1692-93 (de dominio público en Wikipedia).

Una lectura crítica de la Nursery Rhyme o Canción de Cuna Infantil, coming thru the rye que nos atañe, y según se tiene entendido, inspiró el título de su más famosa novela, nos plantea las siguientes preguntas: ¿qué le pasaba a la pobre Jenny en el campo de centeno? ¿con quién se encontraba cuando andaba por ahí? ¿por qué arrastraba sus enaguas mojadas si no estaba en el río? La palabra weet, en escocés, quiere decir `mojada o embriagada´, ¿Jenny estaba mojada o ebria o la habían embriagado? ¿por qué si le daban un beso tenía que llorar o es que gritaba para pedir ayuda? ¿por qué tenía tantos muchachos cerca? ¿sonreían o se reían de ella? ¿cuántos años tenía Jenny?

Otra vez Jenny, una niña dañada, como los personajes de Salinger: Phoebe, Mary Jane, Eloise, Ramona, Sybil y el mismo Holden.

Hay comentarios sobre versiones con groseras referencias sexuales de esta canción tradicional. También hay imperdibles versiones musicalizadas sobre la Nursery Rhyme que nos interesa. Pero hay dos que son las que más me confirman el doble sentido: una de Mathew Vaughan, quien dice que creció escuchando a su abuela escocesa cantarle esa canción y opina, claramente, que es inapropiada para chicos (de dominio público en you tube).

Hay otra versión que me impresiona profundamente, de Honeychild Coleman, en la que tres mujeres negras cantan con un fondo de campo de centeno con plantas de por lo menos un metro de alto, donde, asumo, se puede esconder alguien a la espera de una presa. Ellas tres cantan y toman ¿bourbon? de una petaca de plata, insinuando, como dice la canción, ¿mojadas, ebrias, violadas? La inocente canción me hace dudar sobre lo que pasaba en el campo de rye o centeno (de dominio público en you tube).

Como en los paisajes del pintor argentino Carlos Alonso, algo oscuro y siniestro aparece entre las ramas, o entre el pasto y por qué no entre el centeno del mentado título. Como puede verse en Wikipedia y en el libro El Misterio de el Guardián entre el Centeno (sic), algo de oscuridad se sospecha entre las líneas del libro original The Catcher in the Rye. Es de público conocimiento, que ese era el libro que el asesino de John Lennon, Mark David Chapman, llevaba entre sus pertenencias el día en que lo mató a tiros. También John Hinckley Jr., quien intentó asesinar a Ronald Reagan, declaró que estaba obsesionado con el libro, así como el asesino de Robert Kennedy, Shirhan Shirhan.

Axl Rose criticó duramente la novela de Salinger y realizó su propia versión de la canción tradicional infantil. Transcribo parte de su letra con mi recreación al castellano. Dice Axl Rose: Ooh, the Catcher In The Rye Again/[Oh, el Cazador Oculto otra vez] Won't let ya get away from him/[El nunca te soltará] How a body/[Como un cuerpo ó Cómo un ser /Cómo una persona]Took the body/[Tomó el cuerpo / Tomó a otro ser / Tomó el cuerpo de otra persona/ se apoderó de él].You gave that boy a gun/[ Y le diste un revólver/ le pusiste un revólver en su mano].

En la tapa de la Revista Viva (publicada por Clarín) del día 12 de julio de 2020 consta lo siguiente: “Una de las últimas imágenes del Beatle cuyo asesinato en Nueva York a manos del Mark David Chapman…” En la página 15 de la misma revista dice: “Y por eso siempre se sospechará…que detrás de Chapman, podría estar la CIA. Cuando llega la ambulancia, el homicida está sentado en el lugar del crimen leyendo su Salinger”. Mark David Chapman declaró “... que su defensa se podía encontrar en El guardián entre el centeno”. (2014:531) (Obviamente se refiere a la versión original en inglés americano The catcher in the rye).

Las teorías conspirativas son muy atacadas pero no dejan de tener su atractivo y quizás algo de verdad.

Quizás inspirado en Agatha Christie, también Salinger tenía la costumbre de utilizar nombres de canciones o cuentos infantiles como título de sus libros. Tomando como referencia la serie de Uncle Wiggily Longears [El tío Wiggily Orejaslargas], Salinger le pone título a su cuento “Uncle Wiggily in Connecticut”. [“El tío Wiggily en Connecticut”]. Es de hacer notar que los personajes de esos cuentos son pequeños animales, como conejos y comadrejas, que siempre corren serios peligros, entre ellos las balas de los cazadores. Consecuentemente, la tapa de la primera edición al castellano, que aparece en Amazon, está ilustrada con la foto de un libro, con un círculo para tiro al blanco que muestra impactos de bala.

Hay datos (de dominio público en la web) sobre los asesinatos de Robert Kennedy, John Lennon y el intento de asesinato de Ronald Reagan, todos con un atacante que tenía en su poder o reconocía haber leído el libro de Salinger The Catcher in the Rye y un revólver como arma, como acusa Axl Rose en su canción.

En el libro El Misterio de el Guardián entre el Centeno (sic), que leí como ebook, los autores se refieren a la oscura vida de Salinger quien, según consta en Wikipedia, fue agente secreto de la CIA a fines de la Segunda Guerra mundial y tuvo a su cargo los interrogatorios a jerarcas nazis.

También en el mismo libro se sostiene que The Catcher in the rye contenía, entre líneas, mensajes ocultos para programar asesinos durmientes, en un programa de la CIA de control mental.

Creo que somos muchos los que hemos estado obsesionados de alguna u otra manera con la novela de Salinger. Confieso que yo sigo obsesionada con la traducción del título, y cito nuevamente a la Profesora Pucciarelli, quien dice sobre los títulos: Sólo en el caso en que encierran connotaciones etimológicas significativas o valores simbólicos que a veces no se revelan sino a través del contexto, exigen un tratamiento comprensivo por parte del traductor”(1970:51).

Entiendo que Méndez de Andés, el primer traductor al castellano, descubrió algo oculto y, con todo su derecho, le puso título a su traducción; es decir, no tradujo el título, sino que le puso el título que describía lo que pudo entrever al adentrarse en los significados del texto y lo tituló, astutamente: “el cazador oculto”, así se ve, en minúscula, en la tapa del libro.

Si nos basamos en todos estos datos, no creo que a Salinger, recluido y fuera del alcance de admiradores y periodistas, le interesara demasiado la traducción al castellano o español, y menos aun el título, por razones que, atento a las teorías conspirativas, parecen obvias. Porque, como dije anteriormente, había muchos cazadores ocultos en el centeno, pero quizás el verdadero cazador, oculto entre líneas, podría haber sido el mismísimo Jerome David Salinger.


BIBLIOGRAFÍA
DE SANTIS, Pablo, 2020: “Su Majestad Agatha Christie”, en Revista Eñe, Buenos Aires; Clarín, núm. 873, (20 de junio), pp. 6-7.
GARIS, Howard Roger, 1998: Favourite Uncle Wiggily Animal Bedtime Stories, New York, Dover Publications, Inc.
MORCAN, James y MORCAN, Lance, 2017: El Misterio de el Guardián entre el Centeno, trad. Pedro Rafael Gómez Barroso, libro electrónico.
PUCCIARELLI, Elsa Tabernig de, 1970: Qué es la traducción, Buenos Aires,
Editorial Columba, Colección Esquemas, núm. 106, pp. 50-51.
SALINGER, J. D., 1951: The Catcher in the Rye: Boston, Little, Brown and
Company.
----------------------- , 1961: el cazador oculto, trad. Manuel Méndez de Andés,
Buenos Aires, Compañía General Fabril Editora.
---------------------- , 1978: El guardían entre el centeno, trad. Carmen Criado,
Madrid, Alianza Editorial.
SHANTON, Pablo, 2020: “Inolvidable Lennon”, en Revista VIVA, Buenos Aires, Clarín, núm. 2.306, tapa y pp. 10-15.
SHIELDS, David y SALERNO, Shane, 2014: SALINGER, trad. Javier Calvo,
Buenos Aires, Seix Barral.

DATOS DE INTERNET

https://www.youtube.com/results?search_query=mattew+vaughn+coming+thru+the+rye
https://www.youtube.com/watch?v=TT73PTRoc-M
https://www.amazon.es/CAZADOR-SALINGER-COMPA%C3%91IA-GENERALEDITORA/
dp/B00T6Q3YNE

1 comentario:

  1. De acuerdo: guardián no es lo mismo que catcher. Uno vigila, el otro atrapa. Lo que siempre dije es que a Perón lo mató Atahualpa Yupanqui.

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