lunes, 6 de febrero de 2017

Otro Pessoa inédito, del otro lado de los Andes

El 16 de enero pasado, Silvina Friera publicó en Página 12 el siguiente artículo, a propósito de los inéditos de Fernando Pessoa y la paulatina edición de los mismos, en este caso, en Chile.

Una obra que sigue en pleno movimiento

¿Cuántos papeles interpretó, a lo largo de su intensa y breve vida, el más deslumbrante poeta y narrador portugués del siglo XX? La mayor parte de la fama de Fernando Pessoa anda de la mano de los heterónimos, término con el que designa a distintos personajes que asume al escribir, como Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Alvaro de Campo; mentes independientes respecto de las cuales el escritor es una especie de médium. “Me siento abandonado como un náufrago en medio del mar. Y finalmente, ¿qué soy yo si no un náufrago? Por eso solo en mí mismo puedo confiar. ¿Confiar en mí mismo? ¿Qué confianza podré tener en estas líneas? Ninguna. Cuando las vuelvo a leer mi espíritu sufre al percibir cuán pretenciosas son, ¡cuánto delatan la pretensión de armar un diario literario! En alguna incluso llegué a lograr estilo. La verdad, sin embargo, es que sufro. Un hombre puede sufrir tanto en ropas de seda como metido en un saco o en un manto de trapos. Nada más”, se lee en el final de un texto fechado el 25 de julio de 1907 incluido en Papeles personales, con selección, traducción y prólogo del poeta y editor chileno Adán Méndez, una inteligentísima antología publicada por Ediciones Universidad Diego Portales que prefiere escapar de los célebres heterónimos, la zona más visitada, estudiada y canonizada, para sumergirse en las prosas más o menos autobiográficas, en cartas, entrevistas y algunos testimonios de quienes trataron con el autor de Mensagem, primer libro que publicó un año antes de su muerte.

En el minucioso prólogo escrito por Méndez, fundador y director de Ediciones Tácitas y autor del poemario Antología precipitada, recuerda que, aunque Pessoa (1888-1935) dejó sus papeles ordenados en sobres o envoltorios debidamente etiquetados, ese orden se fue perdiendo porque fue manipulado y alterado por investigadores y editores. En 1969 se empezó el inventario de ese legado que arrojó una cifra alucinante: 25.426 originales que, junto con otros documentos, fueron adquiridos por el Estado de Portugal. “La letra manuscrita de Pessoa a veces es ilegible o casi, y su desciframiento constituye una de las capacitaciones que deben hacer los pessoístas actuales para ejercer de tales; y como cuenta uno de los principales, Richard Zenith, hay que acostumbrarse a la idea de que en una misma hoja suelta puedan convivir un fragmento de un ensayo sobre la Primera Guerra Mundial, una reflexión filosófica y varios poemas”, revela el prologuista. “La visión panorámica de la obra sigue siendo, en todo caso, poco clara, todavía en pleno movimiento y encuadre nebuloso. Y dadas sus características materiales es muy posible que no se quede nunca quieta, porque los saqueadores podemos armar los libros que queramos en base a un legado hecho de retazos, con lo que prosigue un juego heteronímico en el que incluso los menores textos encuentran su ocasión de brillar”, plantea Méndez.

Papeles personales está organizado en tres partes: los “Textos fechados” –el primero probablemente sea entre 1904-1908; el último, una carta inconclusa, es de 1935–, “Textos sin fecha” y “Testimonios”. Pessoa haciendo de sí mismo –o de ele mesmo, como él decía– es tan fascinante como enrevesado. Hay cartas cuyas primera líneas son tóxicas por el modo en que trabaja con una ironía casi al borde del catastrofismo. “Creo que hace dos maletas que no le escribo. Con toda seguridad, una. Discúlpeme. Yo ya no soy yo. Soy un fragmento de mí que se conserva en un museo abandonado. Ahora que mi familia se fue a Suiza, se desataron sobre mí todos los tipos de desastres que pueden ocurrir. Por eso estoy en una abulia absoluta, o casi absoluta, y hacer cualquier cosa me cuesta como si tuviera que levantar un peso enorme o leer un volumen de Teófilo”, le escribe a Armando Côrtes-Rodrigues en una carta fechada el 19 de noviembre de 1914. Este sentimiento, presente en varios textos, aparece en la última prosa de los textos sin fecha: “Varias veces, en el transcurso de mi vida oprimida por las circunstancias, me ha pasado que al querer librarme de algunas de ellas, me veo súbitamente rodeado por otras del mismo tipo, como si hubiera una clara enemistad hacia mí en el tejido incierto de las cosas. Me arranco del cuello una mano que me sofoca. Veo que con la mano, con que arranqué aquella, venía una cuerda que me cayó al pescuezo durante el gesto liberador. Aparto, con cuidado, la cuerda y entonces casi me estrangulo con mis propias manos”.

Una zona excepcional, entre los textos fechados, es una seguidilla de “Comunicaciones mediúmnicas”, el costado espiritista de Pessoa. “Ningún hombre es un hombre si no actúa por motivos ligados a la organización política. Quienquiera que se muestre indiferente o negligente traiciona su misión en el mundo. No te digo esto para disuadirte de cómo deseas actuar ahora; sin embargo, piensa en lo que digo cuando tengas la oportunidad espiritual. Estás demasiado sujeto a fantasías pasajeras y eres liviano respecto a tus deberes últimos en la Tierra”, se lee en uno de los fragmentos, fechado en 1916. En una carta de 1919 dirigida a Héctor y Henri Durville, el escritor portugués les suplica que le envíen información sobre el Instituto de Magnetismo y Psiquismo Experimental, y especialmente respecto del curso de magnetismo personal por correspondencia. “A Pessoa nada oculto le es ajeno, y esa dimensión no convencional del personaje y de la obra le otorga al asunto completo un grado más de complejidad”, advierte Méndez, y agrega que el poeta y narrador portugués fue amigo del ocultista y místico inglés Aleister Crowley (1875-1947). En una extensa carta a Adolfo Casais Montero, en 1935, argumenta su creencia en el ocultismo: “Creo en la existencia de mundos superiores al nuestro y de habitantes de esos mundos, en experiencias de diversos grados de espiritualidad, de creciente sutileza, hasta llegar a un Ente Supremo, que presumiblemente creó este mundo. Puede que haya otros Entes, igualmente Supremos, que hayan creado otros universos, y que esos universos coexistan con el nuestro, interpenetrándose o no”

En una suerte de pequeño ensayo sobre el provincialismo portugués, fechado en 1928, Pessoa advierte que el rasgo más profundo del provincialismo es la falta de ironía. “La esencia de la ironía consiste en que no se pueda descubrir el segundo sentido del texto en ninguna palabra del mismo, y que sin embargo se deduzca ese segundo sentido en el hecho de que sea imposible que el texto deba decir eso que dice. Así, el mayor de todos los ironistas, Swift, redactó, durante una de las hambrunas en Irlanda, y como sátira brutal a Inglaterra, un breve escrito proponiendo una solución para esa hambruna. Propone que los irlandeses se coman sus propios hijos. Examina con gran seriedad el problema, y expone con claridad y ciencia la utilidad de los niños de menos de 7 años como alimento. Ninguna palabra en esas páginas asombrosas rompe la absoluta gravedad de la exposición; nadie podría concluir, del texto, que la propuesta no ha sido hecha con absoluta seriedad, si no fuera por la circunstancia, exterior al texto, de que una propuesta así no podría haber sido hecha en serio”, reflexiona el autor de Libro del desasosiego.

En Papeles personales, prosas y cartas “menores” brillan de la mano de “un loco que sueña en grande” –como se definió Pessoa–, un escritor que contribuyó a engrandecer el universo.


sábado, 4 de febrero de 2017

Semana cuarenta y uno del repudio al convenio entre la U.B.A.,la UNAM, la Universidad de Salamanca, el Instituto Cervantes y Telefónica de España

El éxito de la convocatoria para repudiar el convenio que le otorga valor universal al Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española, propuesto por el Instituto Cervantes y un consorcio de universidades de España y Latinoamérica, demuestra que la movilización de la comunidad intelectual de la lengua castellana está lejos de haberse agotado. Esta semana, la número cuarenta y uno desde que empezamos, actualizamos la lista de firmantes ya que,  diariamente siguen llegando adhesiones de todo el espectro de la lengua. Por lo tanto, seguirá abierta la recolección de firmas de todos aquéllos interesados en dejar sentado en este blog su repudio ante un pacto realizado de espaldas a la sociedad. 

Como ya se ha explicado, no sólo han firmado la nota que se reproduce a continuación escritores, traductores, correctores, editores, intelectuales en general (historiadores, sociólogos, antropólogos, arqueólogos y periodistas, además de directores teatrales y actores), sino también un gran número de profesores de Literatura Española e Hispanoamericana, lingüistas, filólogos y lexicógrafos, que desempeñan sus tareas en  universidades argentinas y extranjeras. Acaso ellos están mejor capacitados para entender el problema que los contadores, veterinarios y dentistas que votaron positivamente el acuerdo en una sesión del Consejo Superior de la UBA…  quince días posterior al anuncio oficial del Instituto Cervantes en el Congreso de la Lengua de Puerto Rico.
La solicitada y la lista estarán disponibles para quien desee consultaras y, eventualmente, sumarse. Para hacerlo sólo tiene que enviar un mail a clubdetraductoresliterarios@gmail.com

Solicitada

Los abajo firmantes, escritores, intelectuales, docentes, investigadores y artistas del universo de la lengua castellana, queremos manifestar nuestro absoluto repudio al Memorándum de Entendimiento, un conjunto breve de artículos, con el cual la UBA se integra al convenio firmado entre el Instituto Cervantes, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Salamanca, que pretende otorgarle al Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española (SIELE) valor universal y hegemónico. Consideramos que se trata de  una grave intromisión en la independencia lingüística de Latinoamérica, así como de un perjuicio a los intereses políticos y comerciales de la región.
A
Martín Abadía, Cecilia Abdo-Ferez, Enrique O. Abeya-Gilardon, Eleonora Acosta, Mónica Acosta, Gabriela Adamo, Lucas Adur, Silvia Aguilera (Chile), Cecilia Aguirre (Brasil), Claudia Aguirre, Osvaldo Aguirre, Abel Ahumada, Laura Alcoba (Francia), Diego Alfaro Palma (Chile), Fernando Alfón, Javier Almeida, Mariano Altamirano, Matías Allende Contador (Chile), Adriana Amante, Susana Anaine, Jotaele Andrade, Maria Teresa Andruetto, Daniela Ansa, Angelika Antonio Rubin, María Amelia Arancet Ruda, Graciela Aráoz, Sol Aréchiga (México), Fernanda Aren, Teresa Arijón, Elvira Arnoux, Jaime Arrambide, Alessio F. Arredondo,  Adriana Astutti, Alejandra Atadía, Jorge Aulicino, Florencia Ávalos, Márgara N. Averbach,
B
Claudia Bacci, Cecilia Bajour, Miguel Balaguer, Alejandro Balazote, Lidia M. T. Rádis Baptista (Brasil), Florencia Baranger-Bedel, Magnolia Brasil Barbosa do Nascimento (Brasil), Pablo Bardauil, Julina Barembuem (Francia), Ian Barnett, Carolina Bartalini, Alcira Bas, Carlos Battilana, Matías Battiston, Gustavo Beade, Eric Beaumatin (Francia), Roberto Bein, Natalia Belenguer, Sonia Bello, Bárbara Belloc, Asher Benatar, Laura Benítez, Julia Benseñor, Daniela Bentancur, Diego Bentivegna, Gladys Berisso, Angel Berlanga, Emilio Bernini, Eduardo Berti, Concepción Bertone, Pablo Betesh, María de los Ángeles Bianchi, Ana Lia Biderman, Sonia Bierbrauer, Mónica Billoni, César Bisso, Sonia Blank, Andrea Bohrn, Elisa Boland, Karina Bonifatti, Piedad Bonnet (Colombia), Juan Bonilla (España), María Angélica Bonilla, Manuel Borrás (España), Claudia Borzi, Pablo Braun, Jorge Brega, Matías Bruera, Jorge Bustamante García (México/Colombia), 
C
Marcelo José Cabarcas Ortega (Colombia), Gabriela Cabezón Cámara, Rubén Faustino Cabrera, Susana Cabuchi, Javier Calvo, Caterina Camastra (México), Silvia Camerotto, Silvana Campanini, Magdalena Cámpora, José Aníbal Campos (Cuba), Marco Antonio Campos (México), Sibila Camps, Martín Caparrós, Anália Capdevila, María Ester Capurro, Pablo Caramelo, Marina Cardelli, Sandra Carli, Sandra Carrazzoni, Penélope Cartelet, Elizabeth Casals,Fabián Casas, Fernanda Castelano Rodrigues (Brasil), Alejandro Castro, Nora Catelli, Maite Celada (Brasil), Marcelino Cereijido (Argentina/México), Rocío Cerón (México), Valeria Cervero, Gabriela Cetinas, Sergio Chejfec, Matías Chiappe (Japón), Ricardo Chiesa, Micaela Chirif (Perú), Luis Chitarroni, Federico Ciamberlini, Ángela Ciocca, Susana Civitillo, Oliverio Coelho, Marcelo Cohen, Monona Cohen, Sara Cohen, Andrea Cofán, Javier Cófreces, Vanina Colagiovanni, Nicolás Coletto, María del Carmen Colombo, Gabriela Comte, Germán Conde, Oscar Conde, Carlos Roberto Conde Romero (México) Estela Consigli, Jorge Consiglio, Sandra Contreras, Lucila Cordone, Luciana Cordo Russo, Claudina Corel (Francia), Silvio Cornú, Juan David Correa (Colombia), Sylvia Costa, Beatrice Couteau, Flor Cresta, Américo Cristófalo, Claudio Crivelli, Marcela Croce, Adriana Cristina Crolla, Graciela Cros, Esther Cross, Anna Crowe (Escocia),
D
Julián D'Alessandro, Paola D’Angelo, Guillermo David, Jan de Jager (Argentina/Holanda), Santiago de Miguel, Pablo De Santis, Juan de Sola (España), Juan José Delaney, Claudia Del Blanco, Silvia Delfino, Laura Demaría (EE.UU.), Valentín Díaz, Mariana Di Cío (Francia), Ariel Dilon, María Teresa D'Meza (Cuba), Mariana Dimópulos, María di Stefano, Ignacio Di Tulio, Ángela Lucía Di Tullio, Leonora Djament, Jordi Doce (España), Nora Domínguez Rubio, Leandro Donoso, José Arlindo Dos Santos (Brasil), Elsa Drucaroff,
E
Víctor Ego Ducrot, Andrés Ehrenhaus, Laszlo Elderyi (Uruguay), Neide Elias (Brasil), Alejandra Elichabe, Verónica Engler, José María Espinasa (México), Carolina Esses, Juan José Estévez, Víctor Everest (México), 
F
Geneviève Fabry (Bélgica), Sylvia Falchuk, Adrián Fanjul, Ángel Faretta, Cristina Farías, Adriana Fernández, Nancy Fernández, Zulema Fernández, Álvaro Fernández Bravo, Javier Fernández Miguez, Inés Fernández Moreno, Martina Fernández Polcuch, Gustavo Fernández Walker, Alex Ferrara, Santiago M. Ferro, Horacio Fiebelkorn, Tamara Figueroa, Judith Filc (Estados Unidos), Diego Fischerman, Graciela Foglia (Brasil), Laura Fólica, Jorge Fondebrider, Diego Forte, Larisa Fostinone Locoselli (Brasil), Ana Franco (México), Silvana Franzetti, Daniel Freidemberg, Silvina Friera, Leonardo Funes, Alejandra Furfaro,
G
Pablo Gaiano, Carlos Gamerro, Lélia Gándara, Flavia García (Canadá), Alicia García Bergúa (México), Inés García Botana, Antonia García Castro, Gabriela García Cedro, María Blanca García Gandolfo, Emilio García Wehbi, Marietta Gargatagli, Inés Garland, Florencia Garramuño, Teresa Garufi, Miguel Gaya, Jorge Geffner,  Francisco Gelman Constantin, Nicolás Gelormini, Alicia Genovese, Analía Gerbaudo, Mabel Giammatteo, Pablo Gianera, Federico Gianotti, Daniel Gigena, Sol Gil, María del Carmen Gilardón, Abel Gilbert, Paula Giménez Zapiola, Gabriel Giorgi, Mónica Girón, Andrea Giunta, Marisa Godoy, Myriam Leonor Godoy Arroyo, Graciela Goldchluk, Víctor Goldstein, Alejandro González, Betina González, Horacio González, Jonio González, Neide Maia González (Brasil), Rafael Goñi, Nathalie Greff-Santamaria, Inés Grimland, Ezequiel Grimson, Lucía Grodsinsky, Paula Grosman, Irene Gruss, Roberto Guareschi, Leila Guerriero, Richard Gwyn (Gales),
H
Fabián Haim, Claudia Hartfiel, Liliana Hayat, Liliana Heer, Dolores Hernández, Itziar Hernández (España), Patricia Hernández, Frida Herz, Alejandro Horowicz, Luis Francisco Houlin Dintrans, Claudia Hortas,
I
Ricardo Ibarlucía, Carla Imbrogno, Pablo Imen, Pablo Ingberg, José Insúa, Fabián Osvaldo Iriarte, Pola Iriarte (Chile), Jorge Isaías,
J
Carlos H. Jacobo, David Jacobson, Natalia Jakubecki, Alexandra Jamieson Barreiro, Ana María Jaramillo (Colombia/México), Darío Jaramillo Agudelo (Colombia), Noé Jitrik, Silvia Jurovietzky,Mario Jursich (Colombia),  
K
Tamara Kamenszain, Laura Kaplan, Alejandra Patricia Karamanian, Alejandro Kaufman, Edna Inés Kelly, Sergio Kiernan, Guillermo Korn, Alberto Kornblihtt, Laura Malena Kornfeld, Eduardo Kragelund, Paula Krajnc, Christian Kupchik,
L
Juan Manuel Lacalle, Nora Laffont, Mónica Lago, Patricia Lálage del Vall, María Lanese, Gabriela Lapalma, Alicia Laplace, Cecilia Lasa, Alejandra Laurencich, Daniela Lauria, Denise León, Mara Faye Lethem (Estados Unidos),  Mauro Libertella, Daniel Link, Jorge Locane (Alemania), María Rosa Lojo, María Pía López, Hugo López Araiza Bravo (México), Eugenio López Arriazu, Carlos López Beltrán (México), Pura López Colomé (México), María López García, Ana María Lorandi, Diego Lorenzo, Carolina Lozada (Venezuela), Gabriel Lozano, Marcela Lucero,
M
Bruna Macedo de Oliveira (Brasil), Ariel Magnus, Silvia Maldonado, Alejandro Manara, Adriana Carolina Manes, Laura Mangold, Héctor Manni, Elena Marengo, Lucas Margarit, Marilú Marini, Leticia Martí, Daniel Martínez, Uriel Martínez Venegas (México), Claudia Masín, Carlos Masotta, Cecilia Mata, Ana Silvia Mazía, Mirtha Paula Mazzocchi, Ana Mazzoni, Carolina Melgarejo Torres, Víctor Manuel Mendiola (México), Ricardo Mendoza Rademacher (Chile), Andrea Menegotto, Haydée Noemí Menna, Tununa Mercado, Mercedes Merino, Silvana Meta, Alejandra Mierez Revilla, Eduardo Milán (Uruguay), Gabriela Minsky, Laura Miñones, Ignacio Miret, Federico Mirré, Javier Mocarquer (Estados Unidos), Macarena Mohamad, Cristian Molina, Oscar Luis Molina Sierralta (Chile), Rodrigo Molina-Zavalía, Sylvia Molloy, Fabián Mónaco, Rafael Mondragón (México), Mario Montalbetti (Perú), Graciela Montaldo, Jorge Monteleone, René Montero Montano (México), Miguel Ángel Montezanti, Virginia Monti, Fabio Morábito (México), Miguel Ángel Morelli, Yolanda Morató (España), María Moreno, Juan Carlos Moreno Cabrera (España), Graciela Morgade, Julieta Mortati, José Luis Moure, Vicente Muleiro, Fabricio Müller, Debi Mundani, Hugo Murno,
N
Adelaide Navarret, Juana Nicolaou, Gustavo Nielsen, Michel Nieva, Daniela Nigro, Valentina Noblia, Alicia Noceti, Alejandro de Nuñez,
O
Julieta Obedman, Alejandra Obermeier, Elena Luján Odriozola,  Gladys Ojea, Ana Ojeda, Leonardo Oksman, Sebastián Olaso, Alejandro Olazabal, Mercedes Olcese, Lucrecia Orensanz (México), Diana M. Ortega, María Gabriela Ortiz, Pablo Ortiz (Estados Unidos), Alexandra Ortiz Wallner (Alemania), Elsa Osorio, Araceli Otamendi, Sonia Otamendi, Rafael Felipe Oteriño,
P
Melisa Palferro, Cecilia Palmeiro, Lucas Panaia, Tamara Padrón Abreu, Andrea Palet (Chile), Marcia Paraquett (Brasil), Aldo Parfeniuk, María Teresa Pascual, Sandra Pasquini, Hilda Paz, Joana Peaguda, Karina Pelech, Ingrid Pelicori, Diego Peller, Marina Inés Pepe, Graciela Périssé, Claudia Pérez, Cecilia Pérez de Micou, Paula Pérez Alonso, Romina Eva Pérez Escorihuela, Graciela Perosio, Lucas Petersen, Miguel Ángel Petrecca, Maria Pibernus, Gabriela Clara Pignataro, María Cristina Pinto, Claudia Piñeiro, Nancy Viviana Piñeiro, Dagmar Ploech (Alemania), Silvina Poch, Judith Podlubne, José Maria Poirier, Antonio José Ponte (Cuba/España), Ángela Pradelli, Graciela Progano, Marita Propato, Ana Pruis, Agnieszka Julia Ptak,  Mercedes Pujalte, María Lucía Puppo,
Q
 Juan Carlos Quintero-Herencia (Puerto Rico),
R
Alejandro Raiter, María Laura Ramos, Graciela Rapaport, Olga Regueira, María Cristina Renard, Fernando Rendón (Colombia), Jorge Revsin, Alicia Silvia Rey, Esteban Javier Rico, Cynthia Rimsky (Chile), María Florencia Rizzo, Armando Roa Vial (Chile), Daniela Rodríguez Gesualdi, Victoria Rodríguez Lacrouts, Blanca Alberta Rodríguez Vázquez (México), Alejandra Rogante, Waldo Rojas (Chile), Luis A. Rojas Herrera (Chile), Marta Rojzman, Mariana Romo Carmona (Estados Unidos), Gonzalo Roncedo, Hernán Ronsino, Mirta Rosenberg, Cecilia Rossi (Gran Bretaña/Argentina), Silvina Rotemberg, Fernando Rouaux, Gabriela Alina Roveda Peluffo, Cora Rozwadower-Grätzer (Francia), Julio Patricio Rovelli López, Mario Rucavado Rojas, Silvia Adriana Rucci, Natalia Ruhl, Facundo Ruiz, Pablo Martín Ruiz (Estados Unidos), Ricardo Ruiz, Andrea Russo, 
S
Guillermo Saavedra, Julia Sabena, Lori Saint-Martin (Canadá), Ina Salazar (Perú/Francia), Amalia Sato, Alejandro Schmidt, Scott Sadowsky (Chile), Julia Saltzmann, Elisa Salzmann, Daniel Samoilovich, Cristina Santoro, Beatriz Sarlo, Vivian Scheinsohn, María Jimena Schere, Gabriela Schon, Federico Schuster, Ana Sebastián, Francisco Segovia (México), Pablo Seijas (Argentina/Francia), Gabriel Seisdedos, Gabriel Senanes, Silvia Senz Bueno (España), Jessica Sequeira (Estados Unidos), Matías Serra Bradford, Marina Serrano, Pedro Serrano (México), Nora Sforza, Lorna Shaugnessy (Irlanda), Ana María Shua, Luciana Sierra, Alberto Silva Castro, Gastón Sironi, Paulo Slachevsky (Chile), Perla Sneh, Ricardo Soca, Ada Solari, Margarita Solli, Marcial Souto, Mikel Soto Nolasco(País Vasco), Rafael Spregelburd, Eduardo Stupía, Julieta Sueldo Boedo (Brasil), Jorgelina Sureda, Maristella Svampa, Mariano Sverdloff, Santiago Sylvester, Alberto Szpunberg, Mónica Szumurk,
T
Sergio Tanoni, Alejandro Tantanian, Carles Tàvec, María Tellechea, Federico E. Testoni, Diana Theocharidis, María Emilia Tijoux, Mario Tomé, Sandra Toro, Jorge Torres Zavaleta, Diego Trelles Paz (Perú), Silvina Trica-Flores (Estados Unidos), Roxana Trucco, Lilia Tubia,
U
Lidia Unger, Ariel Urquiza, Pablo Usabiaga, Teresa Usandivaras, Alejandra Uslenghi (Estados Unidos), Leandro Uteda,
V
Luisa Valenzuela, Gustavo Valle (Venezuela), Daniel Varacalli Costas, María Esther Vázquez,  Graciana Vázquez Villanueva, Diana Vega, Ana Vellegal, Luciana Velloso, Santiago Venturini, Isabel Vericat (México), Carmen Verlichak, Pedro Ignacio Vicuña (Chile), Gabriela Villalba, Inés Villanueva, Claudio Villarreal, José Javier Villareal (México), Minerva Margarita Villareal (México), Silvia Villegas, Juan Villoro (México), Elena Vinelli  Marcela Visconti, Miguel Vitagliano, Carlos Vitale, Martín Vitton, Nadia C. Volonté,
W
Miguel Wald, David Wapner, Gerardo Wehinger, Astrid Wenzel, Guadalupe Wernicke, Tamara R. Williams (México / Estados Unidos),  Laura Wittner, Leandro Wolfson, Marcela Woods,
Y
Daniel Yagolkowsky, Débora Yánover, Jorge Hernán Yerro (Brasil), 
Z
Horacio Zabaljáuregui, Graciela Zanini, Paula G. Zarza, Enrique Zattara Hernández, Amelia Zerrillo, Pablo Zdrojewski, Katharina Zinsmeister, Verónica Zondek (Chile), Ana Zone, Paula Zucherelli,  Julia Zullo, Patricio Zunini. Gabriela Mariel Zunino.
Universidades e instituciones educativas a las que pertenecen los firmantes
Universidad Autónoma de Entre Ríos (Argentina)
Universidad Católica Argentina (Argentina)
Universidad de Belgrano (Argentina)
Universidad de Buenos Aires (Argentina)
Universidad de San Andrés (Argentina)
Universidad del Salvador (Argentina)
Universidad Nacional Arturo Jauretche (Argentina)
Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina)
Universidad Nacional de La Plata (La Plata, Argentina)
Universidad Nacional de Lanús (Argentina)
Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina)
Universidad Nacional de Rosario (Rosario, Argentina)
Universidad Nacional de San Luis (San Luis, Argentina)
Universidad Nacional de Tres de Febrero (Argentina)
ENSLV "Sofía E. Broquen de Spangenberg" (Argentina)
IES en Lenguas Vivas "Juan Ramón Fernández" (Argentina)
Instituto Cultural Argentino de Lenguas Vivas (Tucumán, Argentina)
Instituto Superior de Formación Docente 3 (San Martín de los Andes, Argentina)
Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N°83  (Solano-Quilmes)
Instituto Superior de Profesorado n.° 8 "Alte. Guillermo Brown" (Santa Fe, Argentina)
Universidade Federal da Bahia (Brasil)
Universidade Federal da Integraçao Latino-Americana (Brasil) 
Universidade Federal Fluminense (Brasil)
Universidade Federal de São Paulo (Brasil)
Universidad Católica de Chile (Chile)
Universidad de Chile (Chile)
Universidad Jorge Tadeo Lozano, sede Caribe. Cartagena (Colombia)
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
UNAM (México)
El Colegio de México
Universidad de Montevideo (Uruguay)
Universidad de la República (Uruguay)
Harvard University (Estados Unidos)
New York University (Estados Unidos)
Providence College (Estados Unidos)
UC Davis (Estados Unidos)
University of Maryland (Estados Unidos)
Tufts University (Estados Unidos)
Ministère de l'Immigration, de la Diversité et de l'Inclusion de Québec (Canadá)
Université du Québec á Montreal (Canadá)
Humboldt-Universität zu Berlin (Alemania)
Universidad Libre de Berlín (Alemania)
Universidad Autónoma de Madrid (España)
Universitat Pompeu Fabra (Barcelona / España)
Université de Caen-Normandie (Francia)
Université de Lille 3 (Francia)
Université Sorbonne Nouvelle Paris III (Francia)
Université Catholique de Louvain (Bélgica)
Tokyo University (Japón)
Adhesiones Institucionales
Centro PEN Argentina
Sociedad de Escritores y Escritoras de Argentina (SEA)
Fundación Victoria Ocampo
Programa de Estudios Latinoamericanos Contemporáneos y Comparados
Diccionario Latinoamericano de la Lengua Española(http://untref.edu.ar/diccionario/)
Archivos del Sur

viernes, 3 de febrero de 2017

Lo que viene, lo que viene

El 12 de enero pasado, Natalia Blanc publicó un artículo en el diario La Nación, de Buenos Aires, donde se detallan algunos de los títulos que van a ser publicados este año por los sellos argentinos chicos y medianos. Eso sí, a pesar de haber muchas traducciones, no se incluyen los nombres de los traductores... seguramente por problemas de espacio.

Sellos chicos, planes grandes:
un año entre el margen y la fuerza del canon

Una edición especial en una caja con dos volúmenes de Ulises y una nueva traducción de Dublineses, de James Joyce. Una reedición de Viaje al fin de la noche, de Louis Ferdinand Celine, con prólogo de John Banville. Un libro con artículos de Roland Barthes, incluidos algunos inéditos. El primero de los cuatro tomos que reunirá la obra completa de Héctor Libertella. Un ensayo de María Negroni sobre la obra de Alejandra Pizarnik. El plan editorial de los sellos nacionales pequeños e independientes para 2017 es amplio y ambicioso: abarca géneros variados, títulos publicados por primera vez en español y otros que serán reeditados a lo largo del año. Entre las novedades hay también clásicos de culto, antologías poéticas y versiones ilustradas en formato de novela gráfica.

El testigo lúcido, un ensayo de Negroni sobre los textos "malditos" de Pizarnik publicado en 2003, será reeditado en febrero por Entropía. El mes próximo, el sello también publicará la novela Peso estructural, de Gonzalo Castro, una exploración del cuerpo y la sexualidad narrada por una profesora de danza.

Marzo y abril son los meses fuertes de lanzamientos, anticipando la Feria del Libro. Las novedades de Edhasa incluyen Contrafrente, novela de Jorge Accame, y las reediciones de Viaje al fin de la noche, de Celine, con prólogo de Banville; el Ulises, de Joyce, con traducción y notas de Rolando Costa Picazo, en dos tomos; Los señores del Norte, de Bernard Cornwell, tercer volumen de la saga El último reino; y Mis memorias, de Robert Potash. Ediciones Godot, por su parte, anuncia para marzo Una vida sin principios, de Henry Thoreau, con dos conferencias inéditas. En abril, el mismo sello lanzará Barthes en la revista Communications, que reúne los artículos que escribió Roland Barthes para la revistaCommunications; algunos se publican por primera vez en castellano.

También para abril Aquilina anuncia Aquelarre, la tercera parte de la tetralogía de Leonardo Oyola, que continúa la historia de la adivina Fátima Sánchez. La novela integra la colección Negro Absoluto, que dirige Juan Sasturain. Letranómada prepara la obra completa de Héctor Libertella, un proyecto a cargo de Rafael Cippolini y Laura Estrin. El primer tomo de los cuatro, que incluirán textos en versiones finales, versiones previas y variantes inéditas, saldrá en abril.

La Bestia Equilátera inicia el año con un libro inédito de Osvaldo Lamborghini y Dodi Scheuer, Una nueva aventura de Irene Adler, el mismo personaje que aparece en el relato "Escándalo en Bohemia", de Arthur Conan Doyle. Luego publicará Dios lo bendiga, señor Rosewater, de Kurt Vonnegut, y El estereoscopio de los solitarios, de Rodolfo Wilcock. Además anuncia un clásico de culto, La otra parte, de Alfred Kubin, con traducción de Gabriela Adamo, en una edición que incluye dibujos del propio Kubin. Otro título de culto que se reeditará en 2017 será Sol artificial (Sigilo), el primer libro de relatos del misterioso J. P. Zooey, publicado en 2009.

Caja Negra iniciará el año con Fenomenología del fin, de Franco "Bifo" Berardi, que analiza la mutación antropológica causada por los efectos de la revolución digital. En la línea de la no ficción, Sigilo rescató un título publicado en 1920: El tigre en casa. Historia cultural del gato, de Carl van Vechten. Nunca antes traducido al español, llegará a las librerías en mayo. Ese mes, Eterna Cadencia editará Una ofrenda musical, de Luis Sagasti, y Copi, de Daniel Link, mientras que Entropía sacará Un año sin primavera, de Marcelo Cohen, una suerte de apostillas con tono de crónica y diario personal sobre las relaciones entre el sujeto, la poética y el tiempo. De Cohen, en julio, Sigilo publicará el libro de cuentos La calle de los cines, que presenta un mismo narrador que recorre los relatos.

Para junio y julio, Ediciones Godot prepara la reedición de Malone muere, de Samuel Beckett, y Carbono, de Dag Hessen, una "biografía" en primera persona inédita en español del elemento carbono. Eterna cadencia, en tanto, anuncia para esos meses Ontología y dialéctica, un estudio sobre Heidegger de Theodor Adorno; Tres cuentos, de Gustave Flaubert, y La tarea del crítico, de Walter Benjamin.

En 2017 Fiordo cumple cinco años y para festejar el aniversario prepara el lanzamiento de Ártico, de Mike Wilson, una nouvelle en verso que presenta un procedimiento diametralmente opuesto a la elogiada novela Leñador, publicada por el pequeño sello en 2016. Antes saldrá La risa caníbal, un ensayo del español Andrés Barba sobre los efectos y los límites del humor. Llegará también El lugar donde mueren los pájaros, el segundo conjunto de cuentos de Tomás Downey, argentino que el año pasado quedó finalista del premio García Márquez por su primer libro, Acá el tiempo es otra cosa.

Entre las novedades de Libros del Zorzal figura El inconsciente explicado a mi nieto, un ensayo de Elizabeth Roudinesco en formato pregunta-respuesta. Más ensayo, sumado a crónicas, reseñas y entrevistas ofrece Cuadernos de los sesenta, de Jonas Mekas, que editará Caja Negra. Ya en septiembre, Entropía presentará Obra dispersa, de Santiago Loza, que reúne siete de sus obras más recientes, incluso algunas sin estrenar. Entre ellas, Todas las canciones de amor, Un gesto común y El mar de noche.

Un imperdible del género infantil es Gracias por la compañía, de Li Bing, novela gráfica que editará Sigilo en el segundo semestre, cuando Godot lanzará dos valiosas reediciones: Molloy, de Beckett, y Dublineses, de Joyce.


jueves, 2 de febrero de 2017

Viudas, viudos y derechohabientes...


“Familiares y herederos se disputan derechos y facultades sobre legados escritos. ¿Qué consecuencias existen más allá de la esfera privada cuando lo que está en juego son obras literarias?” Esto se preguntaba el 8 de enero pasado Natalia Páez en una nota publicada en el diario La Nación, de Buenos Aires, que hoy se ofrece a continuación de la que refiere la liberación de derechos de algunos autores con el año que comienza.

Legados conflictivos.
Historias escondidas de los testamentos de escritores

Hay otras historias de amor, de despecho y de ambición que ocurren por fuera de los libros que dejaron los grandes escritores, una vez muertos y enterrados. Historias en las que los herederos son los protagonistas. Albaceas, parejas, amantes, hijos aquí y allá. Hasta personajes insospechados que se revelan cuando se abre el testamento. ¿Cuánta vida editorial, cuánta efervescencia judicial, cuántas pasiones encendidas existen después de la muerte?

Entre los pleitos más comunes hay reclamos por derechos de propiedad intelectual, demandas por plagio, por injurias, por defraudación. Pero también hay obras adulteradas, publicaciones póstumas de libros –que en vida el autor decidió no publicar– o pérdida de tesoros como las bibliotecas personales de los escritores y sus documentos, ya sea por desidia o por conveniencia económica. Hasta hay dedicatorias eliminadas ex profeso por enconos personales. Pero otra pregunta crece por sobre el pasto anecdótico: ¿qué consecuencias se extienden más allá de la esfera privada cuando lo que está en juego son obras literarias?

"Siempre pensé que las bombas de tiempo debieran llamarse testamentos", dijo en 1990 Adolfo Bioy Casares. Se refería a un conflicto por la herencia de su abuela. Él mismo sería luego protagonista de un penoso juicio por su sucesión, que llegó a incluir a más de una decena de abogados y se extendió por quince años. Una sucesión que no era sólo la de él, sino también la de su mujer Silvina Ocampo. Esa frase de Adolfito, como lo llamaban sus allegados, podría resignificarse ante los recientes conflictos protagonizados por las herederas de Jorge Luis Borges y Roberto Bolaño.

A fines de noviembre de 2016 un juez dictó el procesamiento de un escritor y profesor universitario por defraudación y lo embargó por 30.000 pesos. En 2009 Pablo Katchadjian había elegido uno de los más célebres cuentos de Jorge Luis Borges, "El Aleph", y le había agregado palabras en un proceso de experimentación literaria que tituló El Aleph engordado, cuya intervención explicaba en el prólogo. Sin pedir permiso a la heredera, María Kodama, editó 200 libros. Unos libritos con tapas celestes y letras negras que cabían en la palma de una mano, que él vendió por una cifra simbólica de quince pesos y regaló otros tantos.

Mónica Herrero
"Lo que la ley intenta hacer es defender la creación. El problema es que cuando la creación pasa a ser manejada por los herederos del autor pareciera que no todo el mundo está de acuerdo con las decisiones tomadas", reflexiona la especialista en derecho de autor Mónica Herrero. "Podríamos acordar otras limitaciones y excepciones a la actual ley de propiedad intelectual –sigue Herrero–.Quizás más interesante que un acto de desagravio a Pablo Katchadjian sea ponernos a pensar cómo hacer que la ley contemple estos procedimientos. Los mismos escritores que hoy se enojan por lo de El Aleph engordado mañana te están haciendo un juicio por algo referido a su obra. Hay algo ahí que no está bien resuelto en nuestra sociedad. La cuestión de fondo es que nuestra ley no contempla estos ejercicios literarios."

Kodama, famosa por demandar a todos los que se atreven con la obra de Borges, y en muchos casos cuestionada por ello, dijo haberse enterado de que en 1979 había sido nombrada heredera universal de la obra del autor de Ficciones a cuatro días de la muerte del escritor, ocurrida en junio de 1986

El abogado me llama a Ginebra y me dice: "Te tengo que comunicar que vos has sido nombrada desde los años setenta heredera universal de Borges".
–¿Y qué sintió usted?
–Yo estaba destruida, así que no sentí nada.

El fragmento pertenece a la entrevista que Kodama dio a la periodista Ana Prieto para la revista Orsai. Mal que les pese a sus detractores, fue Borges quien la eligió para esa tarea.
En el nombre del padre

Algunos herederos muchas veces sienten que son los curadores de la obra. Y eso a veces es un problema. Podría ser éste el caso de Mirta Arlt, la hija única de Roberto Arlt, de quien se dice que modificó palabras de algunas de obras emblemáticas como Los siete locos o Los lanzallamas por considerarlas soeces o inapropiadas.

Sylvia Saitta
"Creo que el principal problema que tuvimos quienes nos dedicamos a Arlt antes de que vencieran los derechos de autor fue la imposibilidad de publicar su obra. A diferencia de María Kodama (que edita y reedita la obra de Borges), Mirta Arlt no publicó la totalidad de la obra de su padre pero tampoco dio el permiso para que otros la publicáramos. La primera consecuencia de esto es que, al día de la fecha, no existe todavía la obra completa de Arlt editada. El segundo problema es que ella vendió los papeles y fotos que quedaban de su padre al Instituto Iberoamericano de Berlín. Por lo tanto, el fondo documental de Arlt se encuentra en el extranjero y no en su propio país. Con respecto a cambios lexicales en sus libros, no existen ediciones críticas que cotejen sus diferentes ediciones. Por lo tanto, no sé si Mirta efectivamente corrigió los libros o si se trata de un mito, como tantos que hay sobre Arlt", dice Sylvia Saítta, biógrafa del escritor, a quien su hija se negó a recibir y a brindarle su testimonio como al resto de los estudiosos de la obra de su padre.

Antes de su muerte, Bioy testó como herederos a Fabián Bioy Demaría, su hijo extramatrimonial, a quien dejó la mitad de la herencia. La otra mitad la dividió en un 30 por ciento entre sus tres nietos, los hijos de Marta Bioy Ocampo, también fallecida, y –sorpresa– también heredó a su enfermera, Lidia Ramona Benítez. "Le dejó el 20 por ciento a Lidia porque era parte de un acuerdo que había hecho ella con Bioy cuando decidió trabajar para él solamente, y renunciar a su trabajo de entonces. Habría sido una especie de indemnización por abandonar la antigüedad de dicho trabajo", dice Silvia Renée Arias, autora de Bioygrafía y Los Bioy (ambos publicados por Tusquets), donde repasa la vida del escritor. "Lidia declaró en una nota a la revista Gente poco después de la muerte de Bioy en 1999 que él le pidió muchas veces que se casara con ella pero que lo rechazó", explica Arias.

Hoy la única derechohabiente de su obra –y de la mitad de la de Silvina Ocampo– no es alguien que provenga de alguna de las dos tradicionales familias de este matrimonio, sino Sara Josefina Demaría, la madre de Fabián. Al morir el hijo en 2006 sin descendencia, lo heredó y hoy es representada por la célebre Agencia Literaria Carmen Balcells, en Barcelona. "La señora Demaría, conocida como Fina, una bellísima mujer con la que Bioy tuvo a Fabián en 1963, por su avanzada edad no da entrevistas. Tampoco sus otros dos hijos. Mientras que el albacea de los diarios y escritos personales, elegido por el propio Bioy, es Daniel Martino", comentó el editor Alberto Díaz, responsable en lo que se refiere estrictamente a la obra cuyos derechos exclusivos para la lengua española están en el sello Emecé. Según Díaz, Martino se encuentra actualmente trabajando en un libro de correspondencias.

La editorial durante años depositó los derechos de autor de Bioy Casares en un juzgado. Cuenta el editor: "En el momento en que él muere pasó todo a juzgado, un juicio larguísimo en el que se impugnaban unos a otros. Curiosamente en el caso de Bioy esto no fue un impedimento para seguirlo publicando. Desde 2001 que me tocó hacerme cargo de su obra siempre estuvieron vigentes los contratos. Publicamos y reimprimimos".

Mujer versus ex mujer
Muchas veces son los mismos escritores los que no ordenan sus papeles y dejan un tendal cuando se van. Si bien Roberto Bolaño pasó los últimos años de su vida en pareja con Carmen Pérez de Vega, no dejó testamento, por lo que cuando murió la heredera fue la que para la ley aún era su mujer: Carolina López. Roberto Bolaño volvió a ser noticia a trece años de su muerte ocurrida prematuramente, a los cincuenta años.

Su heredera retiró toda la obra de Anagrama y firmó un contrato con Alfaguara que incluía la edición de unos inéditos (El espíritu de la ciencia ficción y Los sinsabores del verdadero policía). Esto generó críticas por parte del crítico y amigo de Bolaño Ignacio Echeverría, y del mismo Jorge Herralde, editor de Anagrama. En esta historia la figura de Pérez de Vega, quien acompañó a Bolaño los últimos seis años, tiñe toda la saga de enconos que fueron vertidos en una serie de artículos que se cruzaron públicamente los protagonistas en la prensa.

Mónica Maristain
Al respecto de las decisiones de López, la periodista Mónica Maristain, autora del ensayo biográfico Bolaño, el hijo de Míster Playa (Ediciones Treintayseis), opina: "En general creo que cuando el material que se encuentra después de muerto es bueno, ¿por qué no publicarlo? Pero en este caso, las novelas póstumas de Roberto son más de lo mismo, no agregan nada. Podrían haberse publicado para las universidades, con un fin educativo, pero no a nivel comercial".

Volvamos a Kodama. En una entrevista dijo que hay dos obras de Borges que no va a publicar jamás. "Porque él las hubiera corregido y hubiera hecho una cosa maravillosa de eso. Como yo sé que eso era una especie de borrador y nada más, respeto lo que él deseaba."

López no colaboró con el libro de Maristain, probablemente porque el volumen incluye una larga entrevista con Pérez de Vega, con quien reconstruye al detalle los últimos días y horas del escritor. Respecto de que la herencia de Bolaño quedara en manos de su ex mujer, la periodista reflexiona: "Roberto Bolaño no pensaba morirse, por lo tanto no dejó como heredera a Carolina".

Testamento previo
"Muchos escritores tienen conflictos con sus segundas o terceras nupcias. Peleas de viudas para ver quién es la verdadera mujer del autor. Temas que mezclan narcisismo con literatura. Muchas veces por eso se termina dividiendo la obra. Y se toman malas decisiones con los textos inéditos. Hay quienes publican hasta la lista del supermercado del autor o presentan como novelas o libros terminados novelas o libros juveniles que los autores nunca quisieron publicar", reflexionó Díaz, quien además de Bioy editó a otros escritores enormes, como Juan José Saer.

Un caso curioso es el del poeta Leónidas Lamborghini. Dejó un detallado testamento que resultó finalmente un problema para los herederos. Las obras consignadas al dedillo fueron luego modificadas por él mismo, sometidas a reescrituras. La duda apareció al momento de la herencia. ¿Estas obras modificadas eran el mismo libro? ¿Es lo que efectivamente había legado o se trataba de una obra nueva y diferente? Cuando el juez revisó el testamento con los herederos, consideró que se trataba de otra obra. Es que los textos que él testó en vida no habían sido las últimas ediciones.

Un caso de heredero muy puntilloso fue el de Carlos Puig, el hermano del escritor Manuel Puig. Cuidaba hasta la exasperación de los editores todo lo que se consignara sobre su hermano en lo literario pero también todo lo que se escribía sobre su vida privada. Pedía corregir contratapas y solapas de cada edición y solía pedir modificación de las biografías que incluían algún detalle de la vida social del autor de Boquitas pintadas.

Aurora Bernárdez
Julio Cortázar y Aurora Bernárdez se separaron definitivamente luego de una historia de infidelidad. Ella, dicen, supo y quiso la ruptura. Sin embargo él no se despegó definitivamente de ella. Tuvo un romance con la editora y escritora lituana Ugné Karvelis y unos años después conoció a su segunda esposa, la escritora y fotógrafa Carol Dunlop. Sin embargo, en los años 80, Cortázar enfermó y Aurora se convirtió en la única heredera de su obra publicada y de sus textos. El libro Julio Cortázar, el perseguidor de la libertad (Ediciones LEA) dice en un fragmento: "Su ex mujer resultó una presencia imprescindible en el ocaso de su vida. Le preparaba la comida, lo ayudaba con los quehaceres domésticos y acompañaba sus llantos con amor maternal". Después del fallecimiento del autor de Rayuela, en 1984, fue Aurora la que se encargó de revitalizar su obra. Y sigue siendo leído en todo el mundo de habla hispana, como si no hubiera desaparecido.

El caso de Cortázar no fue el de Felisberto Hernández, que se casó cuatro veces y cuyas ex parejas tenían derechos compartidos. Esto trajo muchos conflictos que repercutieron en la publicación de la obra. Dice Díaz: "Todas estas cosas terminan siendo un obstáculo para que los libros circulen. Y si la obra no está publicada, el autor muere realmente. Porque un autor vive en un catálogo. Si no, es condenado a una doble muerte".


miércoles, 1 de febrero de 2017

Atención editores: autores que no pagan derechos

Gertrude Stein, patriótica


Silvina Friera publicó el 4 de enero pasado, en el diario Página12, una nota sobre los algunos de los autores que este año entran en el derecho público. Seguramente habrá nuevas traducciones en el caso de los extranjeros.





El shock póstumo de cada año

Los libros de la autora de Autobiografía de Alice B. Toklas, “la madre del modernismo” cuyas veleidades megalómanas la transformaron en un personaje excepcional, son de dominio público. “He destruido frases y ritmos y alusiones literarias y todas las demás tonterías de ese estilo para llegar al meollo del problema de la comunicación de intuiciones. Si la comunicación es perfecta las palabras tienen vida, y eso es todo lo que se necesita para una buena escritura, poner en el papel palabras que bailen y lloren y hagan el amor y luchen y besen y realicen milagros”, confesaba la escritora estadounidense Gertrude Stein (1874-1946). La ceremonia se repite, sólo cambian los protagonistas. Todos los primeros de enero varias obras empiezan a formar parte de una especie de “shock póstumo” por tiempo ilimitado que permite que una constelación textual ecléctica esté disponible sin pagar derechos. La propiedad intelectual en Argentina –como en Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Chile, Costa Rica, Dinamarca, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, Nicaragua, Paraguay, Perú, Portugal y Reino Unido– tiene vigencia por 70 años a partir del primero de enero del año siguiente a la muerte del autor, según dispone el artículo quinto de la ley 11.723. Las obras de Federico García Lorca (1898-1936), Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936), Miguel de Unamuno (1864-1936) y H.G. Wells (1866-1946) ingresan al dominio público al expirar los derechos patrimoniales.

La legislación de los derechos de autor varía según el país. En el caso de España, mantuvo la Ley de Propiedad Intelectual de 1879 <https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1879-40001>, que fijaba el plazo en ochenta años, hasta 1987, cuando la modificó para equiparar a la mayoría de los países. Los escritores que murieron antes del 7 de diciembre de 1987 se rigen por la anterior ley, que protegía los derechos de autor hasta 80 años después de su muerte. Las bondades del dominio público pueden ser capitalizadas por editores, lectores y usuarios que quieran editar, subir o compartir, nuevas tecnologías mediante, Romancero gitano de Lorca, El ruedo ibérico de Valle-Inclán o Niebla de Unamuno, por mencionar apenas un par de las múltiples opciones que se podrían desplegar y combinar con los autores de lengua española. La Biblioteca Nacional de España (BNE) ha digitalizado y puesto a disposición pública la obra de todos los escritores que murieron en 1936, el año del estallido de la Guerra Civil. El catálogo publicado en la web de la BNE (<http://www.bne.es>) ofrece conocidas obras de Lorca, como La casa de Bernarda Alba, Poeta en Nueva York y Bodas de sangre; además de San Manuel Bueno, mártir de Unamuno y Luces de Bohemia y las Sonatas de Valle-Inclán. En unos versos del poema “Fábula y rueda de tres amigos”, Lorca anticipó su propia muerte: “Cuando se hundieron las formas puras / bajo el cri cri de las margaritas, / comprendí que me habían asesinado. / Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, / abrieron los toneles y los armarios, / destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. / Ya no me encontraron. / ¿No me encontraron? / No. No me encontraron. / Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba, / y que el mar recordó ¡de pronto! / los nombres de todos sus ahogados.

“El recuerdo de la guerra civil debe hacer presente lo que la contienda tuvo de catástrofe cultural, al margen de identificaciones retrospectivas con sus actores”, planteó José Carlos Mainer, catedrático de la Universidad de Zaragoza que ha trabajado en la selección y digitalización. El poeta y dramaturgo andaluz fue fusilado en la madrugada del 18 de agosto de 1936 junto al maestro Dióscoro Galindo González y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabeza. Los restos de Lorca, que todavía no fueron encontrados, reposan en un lugar conocido como Fuente Grande, un paraje en el que fue enterrado, “muy a flor de tierra, en un lugar que se hace muy difícil de localizar”, según estableció un documento de la tercera Brigada Regional de Investigación Social de la Jefatura Superior de Policía de Granada, fechado el 9 de julio de 1965. El lugar al que alude el informe no es otro que la gran fosa común en la que se convirtió el barranco de Víznar, donde están enterradas entre 3.000 y 4.000 personas. Mainer advirtió cómo “en el crispado clima internacional de los años treinta, la guerra civil española fue, entre otras cosas, una sangrienta confrontación de simbologías culturales antagónicas que preconizaba su mutua destrucción”. En palabras del propio Mainer, “recordar el elenco de los muertos de los primeros seis meses de la Guerra Civil nos acerca a los términos de una tragedia que se prolongó por dos años y medio más y que, en la España dominada por Franco, no cesó de incrementar después de 1939 el censo de condenas a muerte, persecuciones, depuraciones y encarcelamientos por motivos ideológicos”

Desde que H.G. Wells imaginó un desembarco marciano, las narraciones sobre invasiones alienígenas se han prolongado, condimentadas por el miedo a lo desconocido y los terrores y fobias de cada época. Al escritor británico se lo considera el padre fundador de la ciencia-ficción con La guerra de los mundos (1898), novela que tuvo varias versiones cinematográficas y fue adaptada a la radio por Orson Welles en 1939. Ahora toda la obra del autor de La máquina del tiempo (1895), La isla del doctor Moreau (1896) y El hombre invisible (1897), entre otros títulos, podrá ser compartida por los lectores del mundo. Invasiones extraterrestres, futuros distópicos, experimentos sacrílegos, entre otras cuestiones que desplegaba el imaginario del escritor, no eran muy consideradas por su editor, que le insistía que se alejara de una literatura que consideraba un mero entretenimiento. Más allá de la sugerencia o reproche, Wells nunca dejó de inventar utopías de inspiración socialista y otras grandes ficciones de tesis.