martes, 26 de noviembre de 2013

Cómo se ordena una biblioteca/discoteca (VII)

Al cabo de un ciclo que contó con la presencia de Eduardo Stupía, Luis Chitarroni, Diego Fischerman, Sergio Renán, Diana Maffía y Luis Borrero, para la última reunión del año  fueron convocados cuatro grandes coleccionistas de discos de jazz, todos clientes de Minton's, la mayor y más antigua disquería especializada en el género. Se trata de Horacio Barreriro, Martín Carrizo, Sergio Choren y Marcos Hadida, todos ellos poseedores de importantes discotecas. Con ellos, se intentará discutir en forma colectiva sobre órdenes y practicidades, sin perder de vista los discos y su significado en las vidas de sus poseedores.

Jueves 28 de noviembre. 19 hs.
CCEBA - Florida 943 (C.A.B.A.). 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Un poco de justicia para los andaluces

Acaba de publicarse en España el libro que se anuncia en esta página. Próximamente, más sobre el tema.

¿Es el andaluz un castellano mal hablado?

¿Es el andaluz un castellano mal hablado? Desde luego, así se considera por muchos que ridiculizan la particular forma de expresarse de los andaluces. Nos decían que el buen español era el hablado en Valladolid y a los locutores de los diversos medios de comunicación se les pedía que renunciaran a su acento. Este libro le sorprenderá y le hará reflexionar. ¿Había pensado alguna vez que el actual español puede derivarse de la lengua romance que se hablaba en Al Ándalus y que es conocida como aljamía? ¿Será Andalucía la cuna del actual español? El autor mantiene que las hablas andaluzas —por que son múltiples, pero todas ellas con elementos comunes que las hacen diferenciables— tienen una identidad originaria y una forma especial de pronunciar y construir sus frases. La Bética fue la región más culta y romanizada de la Península. También la más poblada. Es lógico que en ella tuviera lugar la más influyente evolución del latín, hasta convertirse en romance, enriquecido posteriormente por expresiones árabes hasta dar nacimiento a la aljamía que los llamados mozárabes llevarían al norte de la península. ¿Por qué, si no, el actual español contiene miles de palabras de origen árabe? Tomás Gutier se muestra muy crítico con las autoridades que han perseguido la lengua andaluza y que han condenado al pueblo andaluz a un retraso crónico, a la dependencia y a la permanente humillación.

Tomás Gutier (Tomás Gutiérrez Forero), nace en Andalucía, en el ecuador del siglo pasado, de padre cántabro y madre andaluza. Durante sus estudios toma conciencia de la marginación a la que Andalucía ha sido sometida y no se resigna a ello. Un grito de rebeldía interior le hace bucear en los orígenes de la identidad andaluza. A partir de ahí, abrazó la causa andalucista y la defensa de la nación andaluza. Colaborador en distintas publicaciones. Promotor, desde la Bahía de Cádiz, de medios alternativos de comunicación. Participante activo en cuantas iniciativas se crean a favor del pueblo andaluz, le gusta definirse como un andaluz de conciencia. Compagina su trabajo en empresas de tecnología con su actividad de escritor. Es miembro del Centro de Estudios Históricos de Andalucía. Ha publicado los libros, Sin ánimo de ofender y con Almuzara,Con permiso ¡Viva Andalucía libre! 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Ahora que se acercan las Navidades, Vladimir Ehrenhaus, desde los Urales, se pone sentimental

Desde una cabaña en los Urales nos llega esta larga columna del camarada Andrés Ehrenhaus, escrita mientras untaba unos blinis con los correspondientes huevos de esturión. 

 Por el libre acceso a la cultura: ¡abajo la propiedad (intelectual)!
  
Ahora que estamos nuevamente inmersos en la cuestión de los derechos de autor de los traductores y se proyecta detrás la siempre controvertida sombra de la propiedad intelectual de las obras, cobra renovada vigencia el transitado tema del acceso libre a la cultura y la socialización de esa propiedad que algunos defendemos aparentemente como gato panza arriba ante el inevitable y arrollador empuje de los modelos modernos de circulación de contenidos. Resulta sin duda atractiva la posibilidad de tener todo lo que otros han creado al alcance del dedo índice y poder disfrutar de las innúmeras delicias de la inteligencia humana sin necesidad de pagar por ello. Es una perspectiva tan halagüeña y emancipadora que uno se siente más libre con sólo imaginarla. De hecho, tampoco hay que imaginar mucho: hoy en día se accede con enorme facilidad a un enorme abanico de contenidos. Y sin pagar ni un sope, real, mango, duro, bolívar o sol.

Abajo la propiedad privada, entonces. Cultura para todos. No más barreras de clase. Los traductores, en tanto autores de obras que se inscriben en el campo de la cultura, deberían acogerse alegre y solidariamente a esta corriente liberadora y dejar de poner trabas neoliberales a quienes necesitan y gozan del fruto de su, por otra parte, loable y a menudo desapercibida labor. ¿No comprenden acaso que le están haciendo el juego a sus verdugos, que se empeñan en defender intereses ajenos? ¡Los traductores están del lado del público! ¿O negarán acaso que el acceso libre a infinidad de contenidos beneficia y facilita enormemente su desempeño? Les ahorra tiempo y les ofrece un vasto campo virtual de informaciones, documentos y memoria, la cual cosa redunda evidentemente en la calidad de sus traducciones. Pretender otra cosa es como afirmar que la luna es de queso o la tierra plana. Estamos en otra era, señores, ¡por favor! ¿Y qué posibilita esta panacea? La creciente liberación y socialización de contenidos.

Bien. Es cierto que quedarían por resolver algunos detalles mínimos. Detalles, diríase, antipáticos, fastidiosos, de una índole demasiado prosaica frente a la diáfana espiritualidad de lo que se avecina y en muchos casos ya es una realidad incontestable. La cultura es de todos, caramba. De todos sin excepción. Al menos, de todos aquellos que posean un aparatejo capaz de conectarse a las redes virtuales de información y hayan pagado para acceder a ellas a través de un operador o administrador de frecuencias. Pero, eso sí, de todos ellos sin excepción. Lo cual no deja de ser una nimiedad, porque ¿quién no posee hoy en día un aparatejo y no tiene los escasos céntimos o centavitos que cuesta una conexión? ¡Hay que pagar tan poco por tener tanto que hasta casi parece que nos lo estuvieran regalando! ¿Cómo no pagar con una sonrisa en los labios? ¿Cómo no estar dispuestos a abonar los periódicos aumentos insustanciales, a aceptar las condiciones maravillosas, a entender, compartir y estimular la necesidad de mejorar constantemente la calidad y virtudes de los aparatejos en virtud de una constante mejora de la libertad de acceso? ¿Cómo negarse a adquirir nuevos modelos de artefactos, si son progresiva y alucinantemente más baratos e indescriptiblemente más perfectos? Es increíble que quienes aún defienden los vetustos principios de la propiedad intelectual sean refractarios a argumentos tan poderosos y se opongan tozudamente (¡y pensar que se consideran intelectuales!) al avance emancipador de la historia.

¿Qué decíamos de los detalles sin resolver? Nada de eso. Ante tamaña promesa de bienestar espiritual no hay detallito que valga. Abajo, digámoslo una vez más, las leyes de propiedad intelectual. ¿Qué es eso de poseer un bien del ingenio? ¡Ni hablar! El verdadero creador, el creador pleno, generoso, comprometido con su tiempo, su obra y su don, debe poner lo que produce al abasto de todos sus semejantes y no retenerlo mezquinamente hasta tanto no se le abone a cambio vaya a saber qué ridícula suma. El arte no se negocia. Y la cultura, menos. Es inconcebible, qué digo, es vergonzoso e incluso repugnante ver a un creador convertido en mercachifle de su creatividad, corrompido por el dinero y la vil naturaleza de los intereses más terrenales. ¡Qué asco, señores, qué asco! Creadores supuestamente elevados haciéndole el caldo gordo a los terratenientes de la cultura, a los oligarcas del arte, a los burócratas del espíritu. Qué asco y que gran decepción. Pero esto no es todo. Hay algo más triste aún. Hay algo aún más degradante: los sofismas con los que estos esclavos del capital, estas marionetas al servicio del sistema opresor y deshumanizado pretenden justificar lo injustificable. Argumentos enfermizos que darían risa si no dieran tanta pena. Qué caminos tan retorcidos adopta la miseria humana…

Porque esta gente pretende igualar la propiedad intelectual a la propiedad privada. Pretende comparar la libertad en la cultura al libertinaje de las cosas y los bienes personales. Argumenta que sus creaciones les pertenecen como a uno le pertenecen los artículos que adquiere libremente con su propio dinero. ¡Ja! Habráse visto argumento más infantil. ¡Equiparar un electrodoméstico, por ejemplo, a una obra de creación, un tesoro sin precio que es patrimonio de la humanidad! No, no es casualidad que use este ejemplo, porque en alguna ocasión algún creador engañado ha llegado a decir que si le permitían el libre acceso a los contenidos de las heladeras de los usuarios de su obra, estaría más que dispuesto a permitir el libre acceso a los contenidos de esa obra; he incluso iba más allá, atreviéndose a pedir que le permitieran usar los vehículos, las viviendas, la ropa, ¡las tarjetas de crédito! de quienes aspiraban a acceder gratuitamente a su obra. Qué necedad tan ignominiosa. ¿Qué tendrán que ver los bienes del espíritu con los de la vil materia? Y todo por arañar unos mendrugos… Parece mentira que personas dotadas con la capacidad de generar auténticas obras de arte tengan tan atrofiada la capacidad para entender cuál es su función en la sociedad y actuar en consecuencia. Parece mentira que el destino los haya dotado tanto para una cosa y tan poco para la otra.

Tamaña falta de criterio no hace sino confirmar que no están en condiciones de gestionar esa propiedad que les confieren unas leyes completamente desactualizadas y que lo más sano para todos es que renuncien a poseer aquello que, a pesar de haberlo creado, no alcanzan a saber compartir equitativa y desinteresadamente. ¡Que no esgriman el chantaje emocional de que los artistas, los creadores, los artífices de la cultura también tienen que comer! El verdadero artista es un ser superior, especial, atravesado por un estro divino, que no puede ni debe someterse a los sordos designios y bajos mandatos de la fisiología. Menos aún si es un traductor, cuya tarea es tan delicada, impersonal, etérea y, en la medida de los posible inconsútil si no invisible que cualquier distracción mundana podría desviarlo de la tenue huella del texto original y apartarlo del universo creativo del autor. ¿Qué podemos esperar de un traductor que se preocupa más por el valor monetario de cada palabra que por su valor abstracto? ¿Con qué independencia ética, con qué rigor intelectual, con qué fidelidad puede traducir alguien más preocupado por las papas fritas a caballo que por las ideas? ¿Qué quieren estos tipejos en mi heladera? ¿Con qué derecho se atreven a pedirme el coche? Ciegos ante el paso implacable del progreso, insensibles ante el ejercicio de democracia real que permiten los avances tecnológicos, sordos a los sensatos reclamos de las mayorías, estos altivos personajes prefieren refugiarse cómodamente en sus torres de marfil y vivir a costa de los demás que contribuir como corresponde a la difusión libre y justa de los contenidos culturales. ¡La tarjeta de crédito! ¡Ja! Lo único que faltaba. ¿Con qué pagaríamos entonces los artefactos y las cuotas de conexión con que accederemos gratuitamente a todos los contenidos. Porque ese momento glorioso llegará, créanme. El momento en que todo esté al alcance del consumidor. Vaya si llegará.

Pensar que cuando empecé a escribir esto no las tenía todas conmigo… Pero como ahora sí las tengo, he decidido purgar mis errores anteriores cediendo todos los derechos de este texto original al mundo, a mis congéneres, al porvenir. No hay nada mejor que predicar con el ejemplo. ¡Yo sí regalo mis palabras! Lo que no regalo ni regalaré nunca es mi computadora, mi casa, mi ropa, mi contrato de banda ancha y, mucho menos, el contenido de mi heladera. Muertos de hambre.


jueves, 21 de noviembre de 2013

El SPET también se despide hasta el año que viene

En su última reunión del año, que excepcionalmente tendrá lugar el martes 26 de noviembre a las 18:30 en el Salón de Conferencias del IES en Lenguas Vivas (Carlos Pellegrini 1515), el SPET recibe a la Dra. Andrea Pagni  (foto), quien  disertará  sobre “Estrategias de importación cultural en revistas del modernismo rioplatense”

Andrea Pagni es profesora de literatura latinoamericana en la Universidad de Erlangen-Nürnberg, Alemania. Sus áreas de investigación son la literatura de viajes y la historia de la traducción literaria. Ha publicado, entre otros, una monografía sobre viajeros argentinos a Francia y franceses a Argentina en el siglo XIX (Post/koloniale Reisen, Tübingen 1999), y editado los volúmenes colectivos América Latina, espacio de traducciones (Caracas 2004 y 2005), El exilio republicano español en México y Argentina (Madrid/Frankfurt a.M. 2011), y junto con Gertrudis Payàs y Patricia Willson Traductores y traducciones en la historia cultural de América Latina (México D.F. 2012 [verSPET 071]); es además autora de numerosos artículos sobre la la traducción literaria en América Latina y ha traducido a Kleist, Kafka, Hoffmann y Rilke al castellano. Integra el consejo editorial de la revista Iberoamericana y es miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Traducción e Interpretación (ALAETI).

Lecturas sugeridas
 --Wilfert-Portal, Blaise: “Cosmopolis et l’homme invisible. Les importateurs de littérature étrangère en France, 1885-1914”, en Actes de la Recherche en Sciences Sociales, Le Seuil, núm. 144, 4/2002, pp. 33-46 (disponible en versión online). (En castellano : “Cosmópolis y el hombre invisible. Los importadores de literatura extranjera en Francia, 1885-1914”. Trad. de Gabriela Villalba).

--Bourdieu, Pierre: “Les conditions sociales de la circulation internationale des idées”. En: Actes de la recherche en sciences sociales. Vol. 145, diciembre 2002, La circulation internationale des idées, pp. 3-8 (versión online disponible en la página persee). (Traducción al castellano en Bourdieu, Pierre: Intelectuales, política y poder. Trad. de Alicia Gutiérrez. Buenos Aires: Eudeba, 2009, pp. 159-170.)

Quienes confirmen su asistencia recibirán por correo electrónico el material de lectura sugerida para este encuentro (en castellano). A partir del 13 de noviembre también estará disponible en la fotocopiadora del Lenguas Vivas (en el subsuelo, junto a la Biblioteca central).

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Última actividad del año

El miércoles 20 de noviembre, a las 17 hs., en la Sala “Leopoldo Lugones”, de la Academia Argentina de Letras (Sánchez de Bustamante 2663, casi llegando a la Av. Libertador, C.A.B.A.), con entrada libre y gratuita, y el auspicio del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, tendrá lugar una mesa redonda con la presencia de Andrés Ehrenhaus y Marietta Gargatagli a propósito de “Traductores en la Argentina y España”.  

martes, 19 de noviembre de 2013

Cierre del año en el CCEBA con Julia Benseñor

Ayer, luego de cinco años de insistentes pedidos, se logró que Julia Benseñor, co-fundadora del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, se decidiera subirse a la tarima y hablar de su experiencia como “Una traductora de dos mundos”. La espera valió la pena: lo hizo con talento e inteligencia como puede verse y oírse en http://www.ustream.tv/recorded/40895126 . El público y su socio, agradecidos.

Argentina, esposa y madre de familia, Julia Benseñor es traductora literaria y técnico-científica, recibida en el Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”. Además es traductora pública en inglés, por la Universidad del Museo Social Argentino. Por su trabajo, ha recibido el Tercer Premio a la Traducción Científico-Técnica del Conosur 2001-2002 organizado por Unión Latina. Ex docente del Traductorado Literario y Técnico Científico, INES Lenguas Vivas es co-fundadora del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (2009). Se desempeña como traductora freelance para distintas organizaciones internacionales y nacionales. Entre los autores que ha traducido se menciona a Charles Chaplin, Ray Bradbury, Saul Bellow y Ring Lardner.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Los checos pagan su deuda

Anežka Charvátová
Hace casi un año, en el sitio de Radio Praha, se publicaba la siguiente información referida a la publicación de un clásico de Guillermo Cabrera Infante: “El glorioso boom de la literatura hispanoamericana cumple medio siglo de vida estos días mientras algunos de los títulos indiscutidos de ese período recién empiezan a ser traducidos al checo. Es el caso de Tres Tristes Tigres, novela que convirtió el habla más coloquial de La Habana en lenguaje literario y que en diciembre publica la editorial Fra, con traducción de Anežka Charvátová”.

República Checa paga su deuda
con Guillermo Cabrera Infante

 Tras sufrir con las traducciones al checo de las monumentales Los Detectives Salvajes y 2666, las dos obras maestras del escritor chileno Roberto Bolaño (Ver en este blog entrada del 20 de enero de 2010), la traductora e hispanista Anežka Charvátová ni siquiera se tomó un respiro ). De inmediato se puso a trabajar de cabeza en la traducción de Tres Tristes Tigres, proyecto que hace tiempo venía acariciando, pero que por una u otra razón tuvo que postergar. Hasta ahora. Esta semana la traductora le puso punto final al manuscrito de la novela en checo y se apresta para publicarla antes de que acabe el año, por razones de contrato, en la editorial Fra.

 “Yo creo que Cabrera Infante es un clásico y habría sido mucho mejor traducirlo al checo en los años 60, por supuesto, cuando se publicó el libro en español, en el año 1967. Pero en aquella época estaba prohibido en Cuba y tampoco se pudo publicar en Checoslovaquia, por supuesto. Después del 89 llegó el tiempo político bueno, pero tampoco dinero ni nada y fue un proyecto largo y difícil. Cuando por fin una editorial decidió publicarlo, la editorial FRA, que lo va a publicar ahora, me dio la traducción, pero yo estaba llena de otras cosas porque trabajaba en Bolaño.”

Resulta que antes de que Anežka Charvátová comenzara a trabajar en Tres Tristes Tigres, apareció en checo la novela póstuma de Cabrera Infante, La Ninfa Inconstante.

“La tradujo Petr Zavadil y es una traducción muy buena. Pero tuvimos una pequeña discusión: si acaso es bueno publicar primero la obra póstuma y solo después la obra clásica. Yo pensaba que habría sido mejor empezar con Tres Tristes Tigres, pero ya no, creo que fue mucho mejor publicar primero La Ninfa Inconstante, porque es más fácil de ser leída, es más abordable para un lector cualquiera para conocer a Cabrera Infante. Porque ahora, leyendo y releyendo Tres Tristes Tigres, me doy cuenta de que es una obra muy difícil y muy moderna en su época de creación, pero no estoy segura si ahora ya muchos no la van a tomar como algo superado o envejecido, que no lo creo que sea así, pero la literatura ha evolucionado mucho mientras tanto.”

De esta manera, enfatiza la traductora, la República Checa empieza a pagar la deuda que tiene con algunos clásicos de la literatura latinoamericana.

“Creo yo que tenemos muchas deudas con los clásicos latinoamericanos. Entre los cubanos la deuda más grande que teníamos era con este libro de Cabrera Infante y con Paradiso, de José Lezama Lima, que es una deuda que no sé si se va a saldar algún día, porque es mucho más difícil todavía que Tres Tristes Tigres.

Y a pesar de su dificultad, ya que muchos críticos la comparan con el Ulises, de James Joyce, cree que hay lectores en la República Checa para una novela como Tres Tristes Tigres.

“Sí, espero que los haya, porque no lo traduzco para mí ni para cinco amigos. Quiero que lo lean los lectores. Hay muchos chistes, mucho juego de idioma, creo que el lector checo entiende bien este tipo de humor. También tenemos escritores que utilizan el mismo tipo de humor.”

 La traductora de Tres Tristes Tigres comenta que en la República Checa hay escritores similares a Cabrera Infante, lo que puede facilitar su aceptación por parte del público. Y da un ejemplo.

“Siempre que quiero comparar a Cabrera Infante con algún escritor checo pienso en Josef Škvorecký, que en sus novelas ambientadas en los EE.UU. también trabaja con un checo inglés, chinglés, si se puede llamar así. Sus personajes hablan un checo muy deformado, muy influido por el inglés, y también hace muchos chistes fonéticos con el lenguaje. Es más o menos el mismo tipo de juegos que hace Cabrera Infante entre el español y el inglés, el spanglish. Y además el trabajo con el idioma hablado que hace Cabrera Infante también lo utiliza Škvorecký en muchas novelas suyas ambientadas en la República Checa. Y el amor que tienen ambos por el jazz. O sea, hay muchos elementos que los unen y creo que los lectores de Škvorecký pueden apreciar mucho esta novela de Cabrera Infante.”

Traducir Tres Tristes Tigres era un desafío demasiado suculento para dejarlo pasar, ya que los traductores aman los desafíos, agrega.

“Está lo de la deuda, no solo de las editoriales checas, sino también mía, porque este proyecto de traducción ya lo tengo desde hace mucho tiempo. Era ahora o nunca. Y está lo del desafío, porque traducir algo que es intraducible es para un traductor un desafío que es necesario tratar de hacerlo”.

En ese sentido, no cree que exista alguna obra que no se pueda traducir.

“Todo se puede traducir, todo. Creo que no hay cosas intraducibles. Hay que encontrar la manera de cómo traducirlo. Hay cosas que no se pueden traducir tal cual y hay que rehacerlo un poco. Incluso se tradujo Alicia en el País de las Maravillas, que es un libro que se parece mucho a Cabrera Infante ya que él es un gran lector de Lewis Caroll. Y la cita que encabeza Tres Tristes Tigres es de Alicia en el País de las Maravillas.”

Comparado con el trabajo que le dio Bolaño en las traducciones de 2666 y Los Detectives Salvajes, Anežka Charvátová sostiene que Tres Tristes Tigres fue mucho más difícil.

Tres Tristes Tigres es más difícil por los juegos de idioma, por todo, por los trabalenguas, que no basta con traducir, hay que recrear, hay que reinventar. Eso es como traducir poesía, que te toma mucho más tiempo. Una cosa es entenderlo y otra cosa es recrearlo, para que tenga el mismo significado, el mismo estilo y los chistes. Por eso esta es la novela que más me ha costado traducir y la sensación, tras terminar la traducción, es de alivio.”

Anežka Charvátová, que también trabaja en Fra como editora, cree que la novela no estará lista para salir a competir en el mercado prenavideño, porque falta afinar algunos detalles, antes de entrar en el proceso de corrección. Pero tiene que publicarse antes de que termine el año sí o sí, por razones de contrato.

De esta manera, la República Checa empieza a pagar la deuda que tiene con algunos escritores clásicos de Latinoamérica, empezando con este cubano universal, que fue perseguido primero por la dictadura de Batista y después por el régimen castrista y que murió en el exilio en Londres, en febrero de 2005.