viernes, 28 de febrero de 2025

Una encuesta para traductores sobre traducción e inteligencia artificial (10)

Décimo día de la encuesta 

Los traductores y la inteligencia artificial (10)


JONIO GONZÁLEZ

1) ¿Qué tan familiarizado está con lo que puede hacer la Inteligencia Artificial en lo que a traducciones literarias se refiere?

Fui durante años encargado del departamento de traducción de Ediciones B, editorial que formaba parte del Grupo Zeta, que además publicaba varias revistas y un diario, El Periódico de Catalunya. Se publicaba en castellano, hasta que se decidió hacer también una edición en catalán. Para ello emplearon programas que traducían al catalán lo escrito en castellano y en castellano lo escrito en catalán. A mí me tocó hacerme cargo de la corrección de las versiones en catalán de artículos para los suplementos o notas que serían publicadas más adelante. Formé un equipo de correctores, les pasaba los textos, introducían las correcciones y los cambios necesarios, me los devolvían y yo los enviaba a la “máquina”, como la llamábamos, que introducía las correcciones y volvía a mandarme los textos para una segunda corrección, cuando no tercera y cuarta. Al principio era un trabajo enorme, pero a medida que fueron pasando las semanas, los textos a corregir llegaban cada vez mejor. Al cabo de un par de meses casi no había que introducir correcciones, y éstas siempre tenían que ver con expresiones irónicas, dobles

sentidos, comentarios jocosos, metáforas, ambigüedades, juegos de palabras, con aquello, en definitiva, que escapaba a la literalidad. No hablo de traducciones “literarias” en sentido estricto, pero sí de relatos de corte periodístico, muchas veces, o entrevistas en las que el relato estaba implícito en las respuestas.

2) ¿Considera que es una herramienta útil para su trabajo? Si sí, ¿por qué sí? Si no, ¿por qué no?

Respecto de la utilidad. Para los dueños del Grupo Zeta era evidente: un corrector, por bien pagado que estuviese, cobraba la tercera parte de un traductor. Por otra, la inmediatez con que había que trabajar en el caso de las noticias o artículos diarios habría exigido una rapidez extraordinaria tanto a los traductores, de una u otra lengua, como a los correctores. Los directores de la editorial barajaron la posibilidad de emplear la “máquina” para traducir novelas, pero finalmente se desechó. Cuando la publicación de un libro acuciaba, por la razón que fuese, empleábamos dos, tres o más traductores coordinados por dos correctores, encargados, entre otras cosas, de la unificación del texto, y el propio departamento de Traducción, es decir yo.

3) ¿Cree que la IA supone un riesgo para la profesión?  Si sí, ¿por qué sí? Si no, ¿por qué no?

Sí, representa un riesgo, especialmente para los traductores especializados en ciencia o a la hora de traducir ensayos o no ficción en general, cualquier ámbito en el que el original exija una exactitud clara. En contrapartida, y beneficio de los grandes grupos editoriales, tendrán más trabajo los correctores, que deberán especializarse aún más y seguirán cobrando lo mismo, o menos. Por otra parte, creo que correrán menos riesgo los traductores especializados en ficción y, sobre todo, poesía. En el primer caso por razones similares a las que he señalado más arriba (ambigüedades varias, dobles sentidos, juegos de palabras, metáforas, etc.). En el segundo, por idénticas o muy parecidas razones, a las que deberían sumarse temas técnicos como ritmo, rima, etc., etc., y, sobre todo, porque, salvo rarísimas excepciones, a los traductores de poesía se les paga tan poco, cuando se les paga, que tendría muy poco sentido recurrir a la IA.



ELEONORA GONZÀLEZ CAPRIA
(Argentina)
1) ¿Qué tan familiarizada está con lo que puede hacer la Inteligencia Artificial en lo que a traducciones literarias se refiere?

Muy poco familiarizada, aún resistiendo en mi obstinación y en mi poco interés por la ciencia ficción a conocer más.

2) ¿Considera que es una herramienta útil para su trabajo? Si sí, ¿por qué sí? Si no, ¿por qué no?

Seguramente sea una herramienta útil, pero el problema no es si es una herramienta o no para los traductores, sino cómo se la implemente o no en las editoriales, cosa que ejemplifico abajo.

3) ¿Cree que la IA supone un riesgo para la profesión? Si sí, ¿por qué sí? Si no, ¿por qué no?

Sí, porque de hecho ya constituye un riesgo para mí en lo personal. Durante 2024, algunas de las editoriales extranjeras con las cuales trabajo, si bien no son específicamente literarias, empezaron a plantear el uso de la IA, lo cual tenía como consecuencia la precarización del trabajo humano (relegado a tareas de supuesta "revisión", peor pagas y, desde ya, como es evidente, obligadas a hacer mucho más que revisar). En mi humilde opinión, esas iniciativas, orientadas a recortar costos, van a fracasar, cuando las editoriales entiendan que serán necesarias más etapas posteriores para alcanzar la calidad pretendida. Pero, mientras tanto, ya está afectando el trabajo de traducción.


TOMÁS DOWNEY (Argentina)

1) ¿Qué tan familiarizado está con lo que puede hacer la Inteligencia Artificial en lo que a traducciones literarias se refiere?

No mucho. Uso DeepL cuando me encuentro con algún párrafo particularmente complejo para que me sume opciones. A veces da buenas ideas, a veces no. Lo veo (quizás por desconocimiento) como un buscador avanzado, una herramienta que no funciona de forma autónoma. Lo que sí me sorprendió fue su capacidad de síntesis y abstracción: hace poco le cargué a ChatGPT la sinopsis de un proyecto de guion de cine de unas cinco páginas, le pedí un resumen de media carilla y lo hizo muy bien. Necesitaba correcciones, por supuesto, pero parecía haber “entendido”. 

¿Considera que es una herramienta útil para su trabajo? Si sí, ¿por qué sí? Si no, ¿por qué no?

Me remito a la respuesta anterior. Es útil como un buscador / diccionario de traducción avanzado, en el que puedo cargar un párrafo completo. La solución nunca es perfecta (a veces directamente mala o equivocada), pero ofrece varias ideas y ahorra tiempo. 

¿Cree que la IA supone un riesgo para la profesión?  Si sí, ¿por qué sí? Si no, ¿por qué no?

No sé cuánto más puede refinarse, cuál es su límite, o si lo tiene. Al día de hoy, cualquier traducción hecha con IA necesita muchísima corrección (y atenta, porque comete errores de literalidad que pueden pasar desapercibidos), pero sí puede hacernos ganar tiempo. Dicho eso, no sé si el hecho de que una traducción se pueda hacer potencialmente más rápido es algo a nuestro favor u otra excusa para que las editoriales nos pidan todavía más celeridad. En fin, a grandes rasgos, creo que más que cambios bruscos habrá una serie de cambios graduales y más lentos, y que lo que vienen a reemplazar estas herramientas no es al traductor sino al diccionario. 



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