lunes, 30 de marzo de 2020

Una encuesta para traductores de poesía (VI)

Sexto día de la encuesta para traductores de poesía.


Maria João Cantinho 
Traductora de Jean Portante, Lionel Ray y Bruno Doucey.



1) ¿Por qué razón traduce poesía?
Porque me da placer.

2)  ¿Cómo llega a la traducción? ¿Propone usted mismo al autor? ¿Recibe encargos de parte de la editorial? ¿De quién es la iniciativa?
Yo le propongo al editor
.
3) ¿Qué criterio emplean las editoriales para considerar la paga que usted recibe?
El precio de la traducción se considera por indicador. El criterio es ése.

4) ¿Hace usted algo para mejorar esas condiciones?
Sí. Si recibo subsidios, mejoro el pago.

5)  ¿Conoce las políticas de subsidios a la traducción que tienen muchos países del mundo? ¿Los recibe?
Conozco y recibo.


Diego Bentivegna
Traductor de Ugo Foscolo, Pier Paolo Pasolini y una antología de poesía italiana contemporánea, entre otros títulos.


1) ¿Por qué razón traduce poesía?
Traduzco poesía porque, junto con el ensayo, son las formas que más me interesan, que leo con mayor intensidad, que más disfruto, y que además práctico como escritor, digamos así. Para mí, las traducciones de poesía son parte de un ejercicio de lectura, tal vez más razonado, más reflexivo y, sobre todo, más socializado que otros actos lectores. En el fondo, traduzco para compartir una lectura que para mí fue, por algún motivo, impactante, sugestiva, significativa. En estos momentos, concretamente, traduzco poetas actuales, porque creo contribuir con ello, mínimamente por cierto, a su difusión en castellano. 

2) ¿Cómo llega a la traducción? ¿Propone usted mismo al autor? ¿Recibe encargos de parte de la editorial? ¿De quién es la iniciativa?
Depende. A veces recibo la oferta de la editorial (caso Pasolini), a veces ofrezco yo la traducción (caso Foscolo). Con todo, la enorme mayoría de las traducciones de poesía las hago por iniciativa propia y las difundo o bien a través de revistas (Hablar de poesía, Op. cit., la revista de la UNAM en México), o bien a través de mi blog personal (www.diegobenti.blogspot.com). Llego a esas lecturas explorando más que nada los lugares de la Web que más confianza me inspiran, Le parole e le cose, Nazione Indiana, Nuovi Argomenti, etc. 

3) ¿Qué criterio emplean las editoriales para considerar la paga que usted recibe?
No sabría bien qué decir. 

4) ¿Hace usted algo para mejorar esas condiciones?
No mucho. La enorme, escandalosa mayoría de las traducciones de poesía que hago no son retibuidas, o sí lo son, pero con la amistad y la gratitud (perdón, pero no encuentro otras palabras).

5)  ¿Conoce las políticas de subsidios a la traducción que tienen muchos países del mundo? ¿Los recibe?
Claro, conozco algunas de ellas (el programa Victoria Ocampo, o el del Instituto Italiano de Cultura), pero no las recibo.


James Byrne
Traductor de Ashur Etwebi y de una gran antología de poesía birmana, entre otros textos.

1) ¿Por qué razón traduce poesía?
Trabajar en la traducción como poeta, editor y traductor es una respuesta de activista para el mundo que me rodea. Tiendo a trabajar en proyectos que exponen las limitaciones de la literatura existente en traducción. En este preciso momento estoy ayudando como editor a armar un libro de poetas de mujeres latinoamericanas y espero coeditar un libro de nueva poesía de México. Recientemente coedité un libro de poesía rohingya, después de trabajar en el campo de refugiados más grande del mundo en Cox's Bazar. Los rohingya son una de las minorías étnicas más perseguidas del mundo, su literatura no se conoce, en parte porque se les ha negado sistemáticamente educación. Ayudé con algunas traducciones de ese libro, aunque muchos de los poetas escribieron directamente en inglés. Hace una década, trabajé en un libro de poesía de Myanmar, en un momento en que el país se estaba recuperando de décadas de censura estatal. Supongo que la traducción puede resultar una forma de sacar las palabras de un lugar del que el idioma “de llegada” podría saber poco. Esto sucede a menudo en Inglaterra, la “pequeña isla tacaña” como una vez la llamó Donald Davie. La traducción puede ser una forma de tratar de contrarrestar la ignorancia cultural. Puede verse como una alternativa a simplemente tomar o saquear de otra cultura, como suelen hacer los turistas. Sarah Maguire, la difunta directora del Poetry Translation Centre, dijo una vez que “la traducción es una alternativa a la guerra”, una voluntad de tratar de entender algo que no sabemos. Por supuesto, la guerra gana una y otra vez y muchos países occidentales están dedicados a esa clase de victorias. Pero para las personas pensantes que quieren comprender más sobre cultura, literatura y civilización humana, seguimos con las matemáticas imposibles, buscando encontrar nuevos textos para aprender cada vez más sobre este pequeño planeta cada vez más extraño.

2) ¿Cómo llega a la traducción? ¿Propone usted mismo al autor? ¿Recibe encargos de parte de la editorial? ¿De quién es la iniciativa?
No soy un traductor “puro”. Tengo que trabajar con alguna otra persona. Por lo general, cuando tengo una idea para un libro, me acerco a un editor. Soy el editor internacional de Arc Publications y, aunque mi función se orienta a escritores de todo el mundo que escriban en inglés, inevitablemente, debido a que estoy conectado con comunidades de poesía fuera de Inglaterra, escucho hablar de muchos libros traducidos que podrían funcionar para Arc. Le hago sugerencias a Tony Ward, el editor gerente, y algunos libros se publican de esa manera. Un ejemplo de este proceso que llegó a mi escritorio esta mañana es la nueva colección de Jan Baeke, Bigger than the Facts. Soy parcial, pero, el resultado de tres años de intenso trabajo de traducción es genial. Con otros autores trabajo en poemas individuales y tiendo a hacerlo porque creo que los lectores en Inglaterra podrían así querer leerlos más. Poetas como Ashur Etwebi, de Libia, cuya casa fue incendiada por una milicia de su país. Está escribiendo sobre el exilio, el lugar, el desplazamiento, áreas que me interesan. Está escribiendo sobre personas que no pudieron llegar, como él, gente que murió en los barcos que intentaban llegar a Europa. Trabajamos bastante orgánicamente, cuando surge la oportunidad. Hace unos años, me invitó a Svalbard, cerca del Polo Norte, y tradujimos unos veinte poemas caminando por el paisaje glacial sin árboles, mientras hablábamos de la vez anterior en que nos vimos (que fue en Libia). Espero que el proceso con Ashur finalmente culmine en un libro. En este momento, como ya dije, estoy trabajando con otros poetas de México. Esto podría ser menos orgánico, más centrado en la práctica, y llevarnos a publicar una antología el año que viene.

3) ¿Qué criterio emplean las editoriales para considerar la paga que usted recibe?
Generalmente no saco dinero del trabajo de traducción que hago. Cuando trabajé con los poetas de Myanmar, fue para ir a Myanmar y darles una tarifa en mano a los poetas, lo cual hicimos. No me importa el dinero. Sin embargo, creo que la mayoría de los editores aquí trabajan de acuerdo con la recomendación de la Society of Authors para las tarifas de traducción. Y creo que es importante que lo hagan porque la traducción es, como todos saben, una actividad con fondos insuficientes. Estoy sorprendido de que no haya más fondos para la traducción, pero, una vez más, ¿por qué querrían alentarlos los que están en el poder?

4) ¿Hace usted algo para mejorar esas condiciones?
Para ser honesto, probablemente debería hacer más. Me preocupa mucho ver que varias editoriales dominantes de Inglaterra son completamente financiadas, mientras que Arc, que publica principalmente traducciones y es editor de poesía en traducción desde 1968, tiene que volver presentarse a los subsidios. Tenemos algo aquí llamado financiamiento “central”. ¿Quién decide? ¿Qué es la “sustentabilidad” para las artes? Los editores de Arc son especialistas en creación y edición de libros, y pasan demasiado tiempo simplemente solicitando fondos para mantenerse a flote. Estos son problemas de lo que yo llamo “corporativismo literario” ¿Qué podemos hacer para mejorar las condiciones para el trabajo creativo y para la traducción, cuando estamos sujetos a la codicia económica y a la política, que también son las condiciones de la época en que trabajamos y vivimos? A menudo me pregunto sobre esto y trato de cuestionarme éticamente en todo lo que hago al trabajar con poetas a nivel internacional. ¿Qué tan cómplices somos en la lucha por mejorar las cosas?

5)  ¿Conoce las políticas de subsidios a la traducción que tienen muchos países del mundo? ¿Los recibe?
Las conozco sobre todo a través de mis contactos en México y en la Argentina. Pero esa información debería estar más ampliamente disponible. Sé que hay varios sectores culturales en diferentes países que pueden apoyar proyectos de traducción. En un momento en que los presupuestos para proyectos creativos y literarios se ponen cada vez más en tela de juicio (los conservadores en Inglaterra quieren avanzar hacia un modelo similar al de los EE. UU.), deberíamos actuar colectivamente en contra de esto, para reforzar el apoyo a la traducción internacional. La batalla continúa para salvar la alfabetización y aumentar la comprensión cultural y humana. La financiación de la traducción podría desempeñar un papel más importante en la preservación de lo que pensamos, del arte hacemos y de quiénes somos.


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